Ehh... pues sí, sé algo de dibujo y
pintura y algunas artes, jjaja, no que me esté reflejando en Filia, es sólo que
no me gusta escribir de cosas que no conozco. Además, así lo hago un poco más
verosímil no creen?
Todos los personajes de Slayers pertenecen a su
creador, de ninguna forma me estoy adjudicando propiedad alguna sobre ellos.
Siempre hay que repetirlo, por si acaso.
*******
Filia despertó
toda amodorrada y con unas nauseas horribles. Su habitación estaba más oscura de
lo que ella recordaba que fuera a esas horas. Se sentó a tientas en la cama y se
percató que aún llevaba la ropa del día anterior. Ahora que estaba un poco más
despierta, pudo hacer la silueta de una lámpara sobre la mesa de noche y la
encendió sin titubear.
Para su sorpresa no se encontraba en su cuarto, ni
siquiera en nada parecido a su apartamento. *¿Aún estoy en la casa fraterna?
¿Qué hora es?* Buscó frenéticamente algún reloj que le indicara la hora. Al no
encontrar ninguno. Se levantó tambaleante de la cama y se acercó a lo que le
parecía una enorme ventana. Probó quitar el seguro y la empujó. Las hojas se
movieron pesadamente pero sin hacer ruido y el sol inundó la estancia cegando
momentaneamente a Filia.
Filia estaba muda. Había pasado la noche en la
casa fraterna de los Mazoku y estaba... en una pieza? Se abrazó distraidamente y
volteó la vista para ver la habitación donde se encontraba. En uno de los
muebles de descanso estaba su carterita y al lado un paquete con una nota. Filia
se acercó curiosa y tomó la nota.
"Querida Filia, como estabas tan
dormida no quise despertarte. Fui a tu apartamento y te traje algo de ropa para
que te cambies. Nos vemos en la tarde. Lina." Filia no podía creer que su amiga
la hubiese dejado durmiendo en un lugar extraño. Quizó gritar pero el vértigo le
provocó más náuseas y tuvo que sacar la cabeza por la ventana para tomar algo de
aire fresco. Las lágrimas le brotaron sin querer.
Cuando pudo calmarse
del ataque de histéria, Filia le echó otra mirada a la habitación, había una
puerta y un pequeño pasillo a un lado de la habitación. Se acercó a la puerta y
la entreabrió, daba al pasillo principal, recordaba vagamente que Xellos le
había mostrado varios pasillos. Cerró nuevamente la puerta y comenzó a curiosear
por el pasillito lateral. El mismo daba al baño de la habitación.
Se
quedó asombrada, al fondo del baño en un nivel más alto, estaba la tina, o mas
bien, una enorme tina tallada en mármol. Un toallero a un lado y varios frascos
en el borde de la tina. Regresó en busca del paquete que Lina le había dejado y
encontró unos pantalones de mezclilla y una camiseta azul muy claro, de sus
preferidas, seguramente Lina la había visto varias veces con ella. En el paquete
también había ropa interior y afortunadamente su cepillo de dientes. *Siquiera
pensaste en todo Lina.*
Suspiró melancólicamente, aseguró la puerta de
entrada y se metió al baño.
*******
Xellos sabía que Filia no
había salido de la casa fraterna aún cuando ya era bastante tarde. La había
extrañado durante la clase de escultura y luego, por alguna razón se había
dirigido de regreso a la mansión sin esperar verla. Pero seguidamente le habían
informado que Filia aún se encontraba en el lugar.
Ya iban siendo las
cinco de la tarde y Filia aún no salía de la habitación. Por lo que Xellos
decidió ir a ver si se encontraba bien. Cuando llegó al cuarto tocó
levemente.
"Filia, ¿puedo pasar? Soy yo, Xellos."
Espero un rato
sin escuchar respuesta, pero al fin un leve sonido tras la cerradura y la misma
giró. Haló lentamente la puerta y se encontró con una Filia completamente
cambiada pero con el cabello algo húmedo.
Filia se retiró un poco de la
puerta permitiéndole pasar y seguidamente se sentó frente al espejo que había en
la habitación para terminar de arreglarse el cabello.
"¿Te encuentras
bien?" preguntó tentativamente.
"Sólo tengo un poco de dolor de
cabeza..." continuaba peinándose.
Xellos se movió hacia la cama y se
sentó en el borde. La cama estaba arreglada y tal parecía que nadie hubiera
dormido en la habitación.
Filia se volteó para verlo de frente y un poco
vacilante comenzó a hablar.
"Yo... quería disculparme... por lo que pasó
anoche... Yo... no era mi intención..." pero Xellos levantó una mano y no le
permitió continuar.
"Filia, anoche algunos visitantes no deseados
vertieron una mezcla de alcohol en el ponche. Soy yo quien debe disculparse por
no haber podido evitar lo que sucedió. Afortunadamente no muchos chicos llegaron
a probarlo. Lamentablemente tú fuiste una." se levantó y prosiguió.
"La
fiesta de anoche tenía como propósito atraer a futuros miembros de la
fraternidad. Era una actividad importante pues habíamos decidio invitar
estudiantes próximos a entrar a Universidad Seiryuun. Algunos de ellos no tenían
edad suficiente para estar bebiendo por lo que la fraternidad no podía ofrecer
alcohol a los invitados. ¿Sabes lo que nos pasaría si el decano de la
universidad escucha rumores de lo que sucedió anoche?"
Filia comprendió
un poco lo que Xellos trataba de decirle.
"Eso no justifica mi
comportamiento..." se volteó para continuar peinándose.
Xellos se acercó
a sus espaldas, y bajó el rostro hasta quedar reflejado en el espejo donde Filia
se miraba.
"Tu comportamiento de anoche puedo olvidarlo..." y cerró los
ojos con una sonrisa muy tonta "si aceptas mi invitación a cenar."
"¿A
cenar?"
Xellos asintió. "Nada formal Filia, así como estás es más que
perfecto, seguro no has comido nada, ¿o me equivoco?"
"No, apenas me
acabo de levantar hace un rato, pero... ¿qué horas son que vamos a ir a
cenar?"
"Ahh, pues son las seis de la tarde Filia, dormiste largo y
tendido, tienes un sueño sumamente pesado." sonrió aún más.
"Oye, eso no
es cierto."
"Sí lo es, cuando te dejé durmiendo comenzaste a roncar muy
fuerte."
"NO ES CIERTO, YO NO RONCO"
"Claro que sí Filia querida,
roncas como un dragón."
"XELLOS, BAKA" y comenzó a tirarle a la cabeza
cuanto frasco había sobre la mesa de noche mientras Xellos corría por toda la
habitación tratando de esquivar los proyectiles. Finalmente alcanzó la puerta y
salió mientras le gritaba.
"TE ESPERO ABAJO
DRAGÓN"
"¡¡¡¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHH!!!!!!!!" gritaba furiosa Filia mientras
recogía sus cosas para salir tras el chico.
*******
Durante la
cena Filia no habló, no sólo por el hecho de tener bastante hambre, sino porque
también la verguenza de lo que había sucedido la noche anterior se lo impedía.
Recordaba con bastante claridad lo que había sucedido y cada vez que lo
recordaba se le subían los colores al rostro.
Xellos la miraba divertido.
Podía adivinar lo que Filia pensaba cada vez que se ponía toda sonrojada. A
pesar de conocerla hacía apenas dos días, sentía una familiaridad con ella que
no podía entender. Le agradaba mucho la rubia, sin mencionar que aquellas manos
lo ponían a temblar, le vinieron a la mente varias imagenes de lo que podían
hacerle aquellas manos y una gruesa gota de sudor le bajo por la
frente.
"Oye... ¿qué te pasa?"
La pregunta lo sobresaltó un poco.
Filia lo miraba fijamente y él no se había dado cuenta.
"Sore wa himitsu
desu..." fue la respuesta.
Filia volteó los ojos frustrada. "¿Sólo sabes
decir eso?"
"Depende de la pregunta querida Filia."
"¿Por qué me
dices querida?"
"Sore wa..." CLUNG!!!, la bandeja plástica del
restaurante fue a parar a la cabeza de Xellos.
"Itai. Filia!!. Tranquila.
Sólo bromeaba."
"Jumhh..., a veces pienso que debería conseguirme una
enorme maza de piedra para poder golpearte a gusto."
"Vaya, vaya, no
sabía que te gustaran las cosas kinky."
Con el comentario Filia se puso
completamente roja y lo golpeó nuevamente con la
bandeja.
"OUCH!!"
"Eres un pervertido."
Xellos le arrebató
la bandeja.
"Filia, si quieres hacerme daño, con tus delicadas manos es
suficiente." Y le sonrió pícaramente.
Filia se puso aún más colorada,
pero esta vez bajó la cabeza y deseó que se la tragara la tierra.
Ya
habían terminado de comer y Xellos se ofreció para llevarla a su apartamento.
Xellos le tomó la mano y Filia muy confundida lo siguió.
*Porqué siempre
que me toma la mano siento que soy un corderito perdido entre las garras del
lobo. Perdida e indefensa.* Pero no hizo ademán de soltarse hasta que estuvo en
el auto y Xellos cerró la puerta.
*******
Xellos siguió las
instrucciones de Filia y prontamente llegaron al Edificio Draconiano. Xellos
aparcó el auto y bajó antes que Filia pudiera hacerlo y le abrió la
puerta.
"Gracias.", musitó.
"El placer es todo mio querida
Filia."
"Yo... aún quiero disculparme...", Xellos puso un dedo en los
labios de Filia.
"Ya te dije que no me había molestado por eso. Puedes
olvidarte de eso... aunque yo prefiero no olvidarlo."
Filia ya no
encontraba dónde esconder tanta verguenza.
"Sólo tengo una pregunta
Filia, ummhh... mas bien una curiosidad."
"¿Cuál?"
"¿Eres buena en
las artes no?, ¿en todas, todas las artes?"
Filia arqueó una ceja.
"Pues... soy buena en todas las artes en las que pueda usar las
manos."
"¿Tienes algunos trabajos tuyos?"
"Sí, tengo algunos en mi
apartament..." Filia había caido en la trampa. Xellos sonreia
juguetón.
"¿Podrías mostrarme algunos de tus trabajos?" Filia no podía
creer que Xellos la hubiera entrampado de forma tan inocente para permitirle
subir a su apartamento.
"Pues... yo..."
"Umhh... ¿eso quiere decir
que no son buenos tus trabajos?"
"No!!!, no es eso!"
"¿Tu
apartamento está hecho un desastre?, quizás ropa por todas partes...
revistas..."
"NOOO"
"Entonces... ¿se puede subir?"
"CLARO
QUE SE PUEDE ENTRAR A MI APARTAMENTO"
"Gracias por invitarme a subir
querida Filia."
Filia echaba humo por los oidos y temblaba del coraje.
"Vamos."
"Después de ti." le dijo sin dejar de mostrarle una sonrisa
triunfante.
******
Lo primero que Xellos pudo percibir al entrar a
la habitación fue el fuerte olor a fresas y frutillas del apartamento de Filia y
segundamente los tonos predominantes del pequeño apartamento.
"Umhh...
acogedor. Totalmente femenino." dijo en un susurro.
"¿Qué?"
"Ahh,
nada, dije que es encantador tu apartamento."
"Gracias." Filia le hizo un
ademán para que la siguiera y entraron al cuarto donde Filia guardaba todas sus
cosas de arte.
"Bueno, ya estamos aquí." Entendió la luz y Xellos se
sorprendió de ver tantos cuadros arrumbados en las paredes y en todas
partes.
"Vaya... pensé que tu fuerte era el modelado." dijo un poco
decepcionado.
"Que no hayan esculturas aquí no significa que no me guste.
Es sólo que el dibujo y la pintura son mis preferidos. Además, como diría mi
profesor de dibujo... no es lo mismo un pintor que sabe dibujar, a uno que
no."
"Eso... no me queda claro." dijo Xellos pensativo mientras revisaba
algunos de los cuadros que se encontraban arrumbados en la
pared.
"Pues... generalmente los artistas que tienen conocimientos
básicos de dibujo conservan mejor proporción de lo que hacen."
Xellos
husmeaba entre los cuadros más grandes y le llamó la atención uno muy peculiar.
Todos los dibujos y pinturas de Filia se concentraban en personas, objetos
curiosos y paisajes. Pero ese cuadro era más relacionado a la fantasía que otra
cosa. Lo sacó con cuidado y lo pusó frente a los demás.
La pintura
representaba un hermoso dragón dorado, bajo una noche sin luna y tachonada de
estrellas.
"Este cuadro me agrada, ¿de qué trata?" preguntó
curioso.
Filia lo admiró un momento, lo tomó de las manos de Xellos y lo
puso en el caballete para que la luz lo iluminara mejor. A la luz del cuarto el
dragón brillaba misteriosamente, lo dejó un rato sin decir nada y finalmente se
volteó hacia la pared y apagó la luz del cuarto.
Como por arte de magia
la figura del dragón refulgía, junto con las estrellas de la
pintura.
Xellos dio un grito asombrado. Se acercó a la pintura y la tocó
con los dedos repasando la figura del dragón sobre el canvas.
"Es una
pintura especial, contiene unos polímeros que guardan la luz y luego la liberan
lentamente, lo que les da la apariencia de luz propia." Filia encendió la luz
nuevamente.
"Como podrás percatarte es un dragón dorado. Lo había visto
varias veces en mi sueño, así que decidí capturarlo en esta imagen, para así no
seguirlo soñando."
Xellos la miró curioso. "¿Capturarlo en un
cuadro?"
"Ah... pues es que no te ha pasado, que a veces tienes una idea
o un sueño y hasta que no lo escribes o lo dibujas no sale de tu pensamiento o
tu subconsciente?"
"Entiendo." dijo sin mucha emoción. "Sabes... se ve
algo triste este dragón."
"Es porque es el último."
"¿Cómo lo
sabes Filia?"
"Sólo me lo pareció."
Se quedaron en silencio unos
segundos.
"¿Quieres ver algunos dibujos?" Filia rompió el pesado
silencio.
"¡Claro! ¿Para eso estoy aquí no?"
Filia murmuró algo y
sacó un enorme portafolios. Lo llevó consiguo a la salita mientras Xellos la
seguía. Filia puso el portafolios sobre la mesita de la sala y le indicó a
Xellos que se sentara. Finalmente comenzó a sacar varios dibujos. Algunos eran
bocetos, otros eran dibujos completos.
Uno de los dibujos le llamó a
atención a Xellos.
"Vaya Filia, esta es Lina, ¿verdad?" Filia
asintió.
"Sólo no le vayas a decir, si se entera que la dibuje estoy
perdida."
Filia buscó dentro del portafolios y sacó un dibujo de
Amelia.
"Son muy buenos estos dibujos, ¿los hiciste mientras ellas no te
veían?"
"No, los hice de memoria." Xellos arqueó una ceja pero continuó
viendo los dibujos. "¿Cuánto tardas en hacer un dibujo Filia?"
Filia hizo
como si calculara en el aire. "Si es un boceto, diez minutos bastan, si es
viendo a una persona tardo como media hora para tener algo
decente..."
Xellos la miró muy serio. "¿Podrías dibujarme a
mí?"
Filia abrió los ojos muy grandes y sintió que se congelaba. ¿Y si
Xellos descubría lo que ella quería hacer?
"¿Ahora?" le preguntó dudosa y
asombrada.
"Pues... si tienes el tiempo y los materiales. Yo tengo todo
el tiempo que necesites."
Filia se quedó pensativa. *Rayos, es la mejor
oportunidad que tengo, justo ahora. Podría hacer todos los bocetos que necesito
para la pintura que tenía en mente... Cielos... y está aquí, y tiene el tiempo
para mí. Ceifeid, no estoy muerta ¿verdad?* hizo ademán de
pellizcarse.
"¿Filia?" la voz profunda de Xellos la sacó de sus
cavilaciones.
"Pues si tienes el tiempo..." le dijo con una sonrisa
aniñada. "Pero debes prometer que no te moverás mientras dibujo,
¿bien?"
"Lo que tú ordenes querida Filia, pero me darás un descanso si
tardas mucho ¿verdad?" lo dijo con una sonrisa encantadora y a Filia le parecía
que en cualquier momento se derretiría.
"Voy por el carbón y los demás
materiales." y seguido salió al cuarto donde guardaba los materiales de
arte.
*¿Carbón?, ¿irá a encender la chimenea?, ummhh... aquí no hay
chimenea. Aunque no me importaría si ella quisiera encender algo de fuego.*
Sonrió maliciosamente y cambió su sonrisa por una más inocente cuando Filia
regresó con una enorme libreta, varios palitos negros y una goma
gris.
Filia encendió una lámpara extra que tenía en la salita y la
dirigió hacia el punto donde se encontraba Xellos sentado.
"¿Vamos a
comenzar algún interrogatorio?"
"Lo siento." dijo bajándo un poco más la
luz para que no cayera directamente a sus ojos.
Filia le indicó la
posición que debía tomar y comenzó a trabajar velozmente sobre el papel. Al cabo
de unos minutos pasó la página y Xellos pensó que quizás se había equivocado en
el primer intento.
Nuevamente al cabo de unos minutos pasó nuevamente la
página y comenzó otro dibujo. *¿Será que no puede dibujarme?* pensó algo
curioso.
A la tercera página Xellos no podía ya resistir la
curiosidad.
"Filia... ¿por qué has pasado tantas páginas? ¿Hay algún
problema?"
"Ahh... no es nada... sólo son bocetos de práctica." mintió.
Eran los bocetos que deseaba conservar de ciertos detalles.
Finalmente se
dispuso a trabajar en el dibujo que le mostraría. Dio los trazos principales y
al cabo de un rato Xellos la vio utilizar los dedos como si fueran pinceles,
quitándo sombras, difuminando trazos. Al cabo de media hora filia ya no
utilizaba mucho los dedos, sólo la goma gris y de vez en cuando el
carboncillo.
Unos minutos más y Filia puso a un lado el carbón y la goma.
Paseó la mirada un poco ansiosa entre el cuadro y Xellos y al cabo de un rato
volvió la libreta para que Xellos pudiera ver el dibujo.
"¡Es estupendo
Filia!" exclamó. Eres muy buena, hizo un ademán de tocar el dibujo y Filia
instintivamente le sujetó la mano.
"No Xellos, aún falta sellar el
dibujo, si lo tocas ahora tus dedos borrarán parte de los
detalles."
"Oh... no lo sabía..." pero Xellos no miraba directamente a
Filia, sino la mano que ella sujetaba. Filia se percató y soltó rapidamente la
mano de Xellos.
"Si me permites, iré a sellarlo un segundo." Se levantó y
se dirigió al cuarto. Xellos escuchó un ruidito extraño y Filia regresó con la
página del dibujo algo mojada. Se la mostró a Xellos y pudo ver que ahora el
dibujo tenía cierto brillo, como una laca.
"Es para ti." le dijo un poco
avergonzada.
"Gracias Filia... aprecio mucho que me regales algo de tu
arte."
"No es nada."
Xello puso el dibujo sobre la mesita donde
aún descansaba el portafolios y acto seguido se incorporó y se acercó a Filia.
Le tomó la barbilla para poder verle el rostro. Los ojos azules de Filia le
mostraron temor, pero se podía adivinar algo más en ellos.
"Para serte
más sincero Filia, me gustaría más que me regalaras algo del arte que me
mostraste anoche."
"¿Nani?" Filia se había quedado de una pieza. Su
cuerpo estaba como petrificado pero su mente y su corazón iban a cien. *No
entiendo qué me sucede, cada vez que me mira, cada vez que me hace enojar.
Quisiera aprenderme su forma... el color de sus ojos, la curvatura de sus
labios. Rayos...* Xellos le acercó el rostro y rozó levemente los labios de
Filia, que se entreabrieron un poco. Aspiró el perfume de cerezas de Filia y se
acercó nuevamente. Esta vez mordió suavemente los labios de Filia y al sentir
que la rubia no se resistía le pasó una mano a la cintura y la acercó lentamente
mientras le daba un beso más profundo. Fillia ahora sabía que la boca de Xellos
era tan dulce como su aliento insinuaba y sus labios provocaban mil sensaciones
en los suyos.
El beso duró lo que a Filia le pareció una eternidad.
Cuando Xellos finalmente terminó el beso Filia dio un largo suspiro. Tenía la
mente nublada y las mejillas sonrojadas, además un cálido cosquilleo le llenaba
el pecho.
"Xellos..." dijo en una voz muy bajita.
"¿Qué significa
ese beso?"
Xellos se quedó mirándola fijamente con sus ojos amatista
llenos de un brillo extraño. *¿Qué significa Filia?, me tienes a tu merced y no
sabes qué significa?*
"Sore wa himitsu desu... querida
Filia."
Filia se puso de puntillas para alcanzarlo y enlazó sus manos
tras la nuca de aquel ser que la tenía tan confundida y le plantó un beso que
Xellos inmediatamente le respondió. Lo mantuvo atrapado entre sus labios
mientras iba dando marcha atrás. Xellos comenzó a besarla más ardientemente sin
darse cuenta de los movimientos de Filia.
Cuando Filia estuvo pegada a la
puerta, mantuvo una mano tras la nuca del Xellos y con la otra buscó la
cerradura de la puerta. La abrió y fue girando su cuerpo mientras aprovechaba
unos últimos segundos más de aquel beso que la hacía flotar.
De repente
Filia soltó la nuca de Xellos y lo empujó fuera de la puerta. Xellos miró
sorprendido a su alrededor y Filia, casi sin aliento le dijo...
"Cuándo
puedas decirme qué significa entonces volveremos a hablar." Y le cerró la
puerta.
Xellos se quedó mirando la puerta, respirando fuertemente. De
repente la puerta se volvió a abrir y Filia le extendió el dibujo, le dió un
beso de mariposa en los labios.
"Gracias por traerme." le dijo
apresuradamente y volvió a cerrar la puerta.
*******
Ahhh... no se
pensarían que Filia, con sólo dos días de conocerlo se la iba a poner fácil
verdad? ¿Es mi imaginación o los capítulos se están volviendo más
largos?