Guayabo - Fauna del Uruguay - Mundo Matero
EL GUAYABO DEL PAIS
Nuestro "Guayabo del país", un pequeño árbol, un "ilustre desconocido" en parte de su patria: Uruguay.

Tiene gran valor como ornamental y como frutal, debido que a principios de siglo fue llevado de Francia a California, donde se seleccionaron variedades de fruto grande. En una revista brasileña que ya tiene unos años se afirma que la "goiaba da serra" (Feijoa sellowiana) estaba siendo evaluada como árbol frutal por el CNPFT (Centro Nacional de Pesquisa de Fruteiras de Clima Temperado), organismo de EMBRAPA.

En Uruguay, el "Guayabo del País" vive en las quebradas de Rivera y Tacuarembó y en las faldas de las serranías de varios departamentos, donde se comporta como un arbusto muy ramificado, que raramente alcanza más de tres metros de altura. Bajo cultivo y manejado con podas, se transforma en un árbol que puede llegar a medir cinco a seis metros de altura. Por sus frutos y su interesante valor ornamental suele observarse en patios de algunas casas y estancias del interior del país.

En estado silvestre, en muchos cerros pedregosos vegeta como un pequeño arbusto de 0.5 a 1 metro de altura, muy ramificado y globoso. Es fácil identificarlo por su follaje persistente, con hojas ovoides discolores: verde oscuro brillante en el haz y lanoso-tormentoso blanquecinas en el envés. En general, desde lejos, tiene un aspecto muy atractivo por sus hojas verdeglaucas.

En nuestra flora indígena existe sólo esta especie del género Feijoa, que pertenece a la familia de las Mirtáceas, una de las más representadas en nuestra flora arbórea y arborescente.

En ella están los muy conocidos "arrayán", "pitanga", "guaviyú", "arazá", "guayabos" y "socará". Es ésta, además, una familia de extraordinaria importancia en el mundo, pues tiene cerca de 100 géneros y más de mil especies, que tienen muchas de ellas marcado interés económico. Baste mencionar que el género Eucalyptus, desde Australia, se ha hecho cosmopolita, por la extraordinaria adaptación de sus especies a diferentes ambientes.

El "Guayabo del país" tiene flores solitarias muy vistosas que lamentablemente, aparecen semiocultas por el follaje. Tienen 4 sépalos tomentosos y corola de 4 pétalos carnosos, cóncavos y de color blanco-róseos en la cara externa y rojizos en la interna. Estos pétalos son comestibles.

Pero lo que verdaderamente se destaca en las flores, que tienen aproximadamente 3 cms de diámetro, son los numerosos estambres, en varias series, bien exertas: son rojos, lo que le da a las flores un atractivo singular.

Florece en la primavera: octubre y noviembre, fructificando dos a tres meses después. El fruto es una baya ovoide u oblonga de dos a cuatro centímetros en estado silvestre (el doble en variedades cultivadas) de color verde a grisáceo, característico por conservar el cáliz hasta la madurez. Tiene un sabor muy particular, que desagrada a algunas personas, y el epicarpio puede ser liso o rugoso.

Es rico en vitamina C; su pariente próxima, la "Guayaba brasileña" (Psidium guajava) es una fruta muy saludable: posee un tenor de vitamina C tres veces superior a la naranja, además de un alto nivel de calcio y fósforo.

El tronco del "Guayabo del país" es muy interesante, como el de la mayoría de las mirtáceas: se descama, es rugoso y tiene un color amarillento que realza su belleza cuando está mojado por la lluvia.

Es rústico: resiste perfectamente las heladas de nuestro país y se adapta a varios tipos de suelo. Es de crecimiento medianamente rápido y puede usarse para cercas vivas pues rebrota muy bien luego de podado.

En Francia, España, EE.UU. y Nueva Zelanda se usa como árbol frutal, para compotas, jaleas, dulces y jugos.

La profesora Blanca Arrillaga de Maffei lo cita en su último libro "Plantas usadas en medicina natural". Allí afirma que sus principios activos son taninos y esencias terpenoides que aparecen en las hojas, la corteza y los frutos. Pueden ser usados mediante decocción al 20% como astringente en diarreas y otros trastornos intestinales como la gastroenteritis.

Concluimos que el "Guayabo del país" debería ser mucho más estudiado y cultivado en nuestro país, tanto para ser usado en parques y jardines, como para interesar a los fruticultores.

Ing. Agr. Andrés Berrutti Bernardi
Suplemento Jardines de El País Nº 62

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