LOS TEMPLOS INICIÁTICOS DEL SECRETO PLANETARIO

 

El Templo del Revés

    El joven buscador de la verdad llegó al templo que le habían indicado. Allí encontraría las respuestas a sus interrogantes sobre el mundo. No cualquiera podía saber de la existencia de ese templo. Menos todavía, acceder a él. Y, aun así, no todos los que pudieran llegar, serían recibidos por el sabio que allí residía. Y de los que él recibiera, no todos obtendrían las enseñanzas que él revelaba sólo a quienes considerara capaces de entenderlas.
    Pero al joven viajero se le dio todo en favor. El sabio observó en él las condiciones necesarias para efectuarle la transmisión del conocimiento oculto. Y comenzó a aleccionarlo.
    -Ante todo, deberás comprender que este mundo no funciona según la Suprema Ley del Universo. Has escuchado hasta ahora, que si haces el bien, recibes positividad, y si haces el mal, recibes negatividad. La ley de atracción de los iguales...Atraes lo mismo que generas. Puedes esperar tanto como lo que hagas.
    -Sí, conozco eso.
    -Pero te hicieron creer que esa Ley se cumple en este mundo. Que tendrás divinas protecciones si amas, y que si eres egoísta recibirás un boomerang de castigos. Pero el mundo no está dentro del orden evolutivo universal. Estar aquí no te permite recibir sólo amor si amas. Hay reglas propias del mundo, que no fueron fijadas por quien conoces como Padre Universal.
    -¿Qué reglas son esas?
    -Debes comprender que estar aquí te exigirá siempre esperar lo peor cada vez que hagas lo mejor. Es cosa sencilla vivir en un planeta donde, según lo que hagas, recibes. Si eres bueno, harás el bien por naturaleza. Si eres malo, harás el bien por lógica: sabiendo que pagarás por el mal que hicieres, ¿para qué hacerlo? Bajo esas sencillas condiciones de existencia, vivir supone seguridad. Pero aquí, ¿cómo puedes estar seguro de algo? Si todo parece dudoso, si no sabes en qué creer, no sabes qué creer de lo que crees; ves al injusto en bienestar y al justo sufriendo injusticias...y llegas a preguntarte muchas veces, qué mundo es éste, dónde está Dios, por qué pasa lo que pasa.
    -Sí, a veces me pregunto esas cosas.
    -Entonces, vivir en esa inseguridad, es la base de todos los problemas humanos. Si por lo menos supieras cuál es el secreto de las reglas de juego, sabrías cómo manejarte en la vida. Por momentos tienes una convicción sobre la vida y el mundo, y te manejas conforme a esa idea. Pero por momentos pierdes tu fe en esa creencia, y caes en las dudas que confunden tu caminar. Así vive la humanidad, con esos altibajos.
    -Y es así como vivo.
    -Pero ahora tú podrás tener tu propio micromundo en medio de ese mundo de gente ignorante y llena de dudas, de incertidumbres. Ahora que vas a saber qué reglas mueven al mundo, sabrás cómo vivir sin esperar lo que crees que merecerías. Porque si esperas ser feliz recibiendo positividad cuando haces el bien, prepárate a ser infeliz de por vida: a mayor bondad de tu parte, mayores obstáculos irán apareciendo en tu camino. Y tus esfuerzos irán debilitándose al ver cómo alguna injusticia se interpone entre tus buenas acciones y tus merecimientos que no llegan; como si hacer el bien fuera a condición de recibir lo bueno, o dejarás de hacer el bien, porque no tendrás la realimentación que tus fuerzas necesitan. Y te impondrás esa condición: avanzarás en tanto obtengas a cambio fuerza para seguir. O te quedarás, o retrocederás, a falta de la respuesta esperada.
    -Eso me pasa a menudo.
    -Es así como casi toda la gente vive. Con una sensación de que algo anda mal; que el premio y el castigo no están dados como debiera ser. Podrán tener todos sus creencias religiosas en las cuales encontrar alguna explicación, pero en la soledad de los fracasos, de las tristezas, del aparente abandono de Dios, las dudas aparecen, demuelen la fe.
    ¿Quieres seguir así? ¡continúa en el engaño! Continúa creyendo que recibirás bien por bien y mal por mal. Y cuando compruebes que recibes lo contrario, seguirás perdiendo y recuperando...perdiendo y recuperando tu fe, tus creencias, en una inacabable secuencia de esperanzas y desesperos.
    Pero si hasta aquí llegaste, para encontrarte conmigo, llevarás al irte, la llave de la felicidad en esta vida. Usarla será difícil; tanto como la vida lo es. Pero has venido al mundo de lo difícil.
    -¿A qué?
    -Eso ya es más difícil de que lo entiendas ahora. Para eso deberás llegar al Templo de los Destinos. Lo importante es que aquí estás, en un mundo de dificultades, y que en lo fácil no está la resolución de problema alguno. Por una regla lógica, la llave para abrir la puerta de la liberación de lo adverso, lo difícil, es una llave de difícil uso.
    -Y cuál es ese uso, qué debo hacer con ella.
    -En principio, debes saber mirar al mundo como por un espejo. Todo lo que llegó a este plano del Universo se convirtió en una imagen invertida: las cosas son al revés de lo que estás viendo en el reflejo, al cual consideras como lo real, y no es más que una imagen. Y como todo es al revés, lo que crees que es la derecha, es izquierda, y la izquierda, derecha. Diestra y siniestra, bueno y malo, se te aparecen cambiados. El reflejo de un acto de amor es, por regla, en este mundo, egoísmo. El reflejo de un acto egoísta es, como premio, amor.
    ¿Puede ser odiado, despreciado, maltratado alguien que ama?
    ¿Puede ser amado alguien egoísta?
    ¿Pueden el amor, la valentía, la lucha, la fortaleza, encontrarse con el odio, la enemistad, la envidia?
    ¿Puede alguien egoísta, egocéntrico, ególatra, vanidoso, celoso, ser amado?
    ¿Cómo hace un Guerrero del Amor para salir adelante frente a tanta oposición?
    ¿Cómo hace un egoísta para lograr que se lo ame?
    ¿Qué hay de malo en el que ama, para su opositor?
    ¿Qué hay de bueno en el egoísta para el que lo ama?
    La clave: el que ama y no se debilita, conoce en su propósito interior, que el amor no vive de recompensas externas; se alimenta de sí mismo, más allá de lo que otros reconozcan o no. El que es egoísta y atrae el amor de otros, hace el bien por egoísmo, sabiendo que recibirá amor como pago por el mal que lleva dentro y que está disfrazado de buenos actos. Y los demás, viendo lo bueno de superficie, amarán a quien, por dentro -y no lo saben- usa esa imagen atrayente.
    -Eso me hace dudar de mucha gente que conozco.
    -¿Quieres saber quién ama verdaderamente y quién utiliza el aparente amor, pero es un egoísta?
    -Sí, ¿cómo debo hacer?
    -Observa cuánta adversidad y cuánto amor encuentra cada uno. Los problemas que sufra una persona te darán la medida de cuánto está amando ese ser. Las ventajas de una persona, te indicarán cuánto egoísmo tiene.
    Si el bueno, en un mal momento, hace algo malo, tendrá alguna recompensa que lo tentará a reincidir. Y el problema del egoísta que hace algo bueno, es que está utilizando parte de su amor. Por eso el egoísta corre peligro de recibir efectos adversos; deja, por momentos, de ser egoísta. Es entonces cuando no sólo recibe amor: surge una paralela fuerza de oposición.
    -¿Y cómo manejarse entonces ante esto?
    -Sabiendo esta regla de funcionamiento, cuanto más amor esperes recibir, más egoísmo estarás poniendo en acción para atraerlo. Y lograrás ser amado: buscarás mil formas de satisfacer tu necesidad de amor. Encontrarás las más adecuadas para provocar una respuesta amorosa. Aprenderás a manejar los comportamientos que despiertan amor hacia ti en la gente.     Actitudes que les harán creer a los otros que eres eso que les ofrecerás y que será lo que tanto apreciarán de ti. Pero no descubrirán la raíz egoísta de esas actitudes buenas para con ellos.
    -¿Pero para qué quiero fabricarme esa imagen?
    -Una vez alcanzada esa imagen externa, crearás una mecánica de bondad y de amor de ti hacia los demás, que se te irá incorporando, a tal punto que eso se irá transformando en verdadero. Y crecerán tus problemas. Habrán sombras a tu alrededor, que no estaban cuando eras egoísta: es que brillará tu luz, y esas sombras serán las de la maldad que dejarás al descubierto, y que antes no podías ver, porque es como tú eras: oscuridad.
    Sabiendo esta regla de funcionamiento, cuanta más oscuridad esperes recibir, más amor estarás poniendo en acción para atraerla.
    -¿Pero para qué quiero tener necesidad de recibir oscuridad?
    -No, no necesitas eso. No es que lo necesites, sino que lo preveas, que lo esperes. Que esperes recibir oposición, no significa que la desees: es sólo saber lo que te va a pasar. Lo importante es que, lo que te pase, lo tengas previsto. No deberá sorprenderte un problema inmediato a un buen acto tuyo: es la jugada de las negras luego de tu movimiento de las piezas blancas. Si conoces esta regla, no conocerás la decepción: el mundo es decepcionante. Y si sabes esto del mundo, sabrás mantener una natural firmeza frente a lo que de malo te pase. Y el mundo con sus decepciones, al no lograr sorprenderte, no podrá con tu voluntad. Vivirás tu propio mundo de autodeterminación, en un mundo en el que casi todos están determinados por lo que les pasa. En eso debe radicar tu diferencia: debes ser la causa de tus actos, no la resultante de lo que te pase.
    -Entiendo. Fijar mis objetivos más allá de las circunstancias.
    -Si persigues tus propios objetivos a pesar de tus pesares...la adversidad que pretenderá debilitarte, aumentará tus fuerzas: verás que no necesitas viento en popa para navegar hacia tus sueños; que si hay viento de proa y estás contra la corriente, no tomes esa oposición como el final de tu viaje, sino como una medida de tu fortaleza para aguantar el mal momento. Sin perder la fe en tus sueños y en que cambiarán los vientos. Y esa seguridad de tus fuerzas, las aumentará. Y podrás agradecerle al mal por el bien que te habrá hecho.
    Si éste no fuera un mundo al revés, al amar, recibirías sólo amor, y en la paz de ese puerto, no conocerías lo que es sobrevivir a una tempestad. Si la Suprema Ley del Universo existiera aquí, nada malo te pasaría: serías bueno, y la Buena Ley, con bondad te pagaría.
    Pero este mundo funciona mal: es del Mal. Y él dicta los premios y castigos. Castiga al amor y premia al egoísmo. Porque el Mal es así: como el espejo que revierte las imágenes, él revierte los conceptos. Es una mentira, que parece verdad.
    Si la Verdad, el Amor, fuera la Ley del mundo como lo es universalmente (salvo en mundos como éste), este campo de pruebas no existiría; "el mundo no sería mundo".
    -¿Y si lo transformáramos?
    -¿Hacer un mundo de Amor? Te he dado la llave para que busques tu felicidad en medio de la negatividad que te rodea. Si deseas la llave para transformar el mundo, debes seguir buscando. Hasta que no llegues al Templo del Secreto Terrenal, no podrás estar seguro de que este mundo deba cambiar o permanecer.
    -¡Debe cambiar, sí!
    -No puedo decirte que sí o que no. Si debe cambiar, ¿entonces no sirve? Si no debe cambiar, ¿para qué sirve?
    -¿Y cuál es la respuesta: que sirve o que no sirve?
    -¿Tú qué crees?
    -Que sirve como prueba.
    -Entonces déjalo así.
    -Pero puede dejar de servir como prueba, y pasar a una vida distinta, pasar la prueba.
    -Entonces cámbialo.
    -¿Y si con eso impido que la prueba continúe?
    -Será, entonces, porque ya no harán falta más pruebas, o sería bueno que siguieran, pero tú interferirías.
    -¿Y qué crees que debo hacer?
    -Seguir pensando. Si piensas bien, llegarás al Templo del Secreto Terrenal.

   El joven buscador siguió su rumbo, con total determinación, hacia los otros templos donde encontraría las respuestas sobre qué hacer con el mundo.
 

    El Templo del Secreto Terrenal

    El iniciado recorrió los difíciles caminos que lo llevarían al templo cuyo guardián podría, o no, revelarle el secreto de por qué y para qué el planeta fue puesto en las condiciones en que está. El sabio que lo vio llegar, también lo vio apto para transmitirle ese conocimiento. Y le habló sobre este mundo como prueba:
    -La prueba continuará mientras el mal exista. Aunque el amor se extienda por toda la humanidad, el mal se hará presente a través de cosas no humanas: catástrofes naturales, plagas, problemas ambientales. Energía negativa. Sin que el agente maligno que controla el mundo desaparezca, el amor de la humanidad tendrá siempre un enemigo. Pero eso no es problema de humanos: es un problema cósmico en gran escala. No tiene sentido que un humano pretenda transformar la esencia maligna del mundo transformando a sus semejantes: sólo transformará la actitud de la humanidad frente a su mundo de mal. Hará posible el amor en medio de la oscuridad. De ahí en más, lo que en otros niveles pueda hacerse con la raíz de las negatividades planetarias, trasciende al hombre; no debe preocuparlo.
    -¿Pero cómo no preocuparse?
    -El problema del ser humano consiste en que no debe desear un paraíso en la Tierra para ser feliz: debe lograr su felicidad en medio de lo infernal del mundo. Convivir con el mal y ser feliz; amar a pesar del mal entorno. Y se llega a ver como imposible ser feliz en tanto las cosas continúen mal en el planeta. El día en que los seres humanos comprendan que están condenados a sufrir, presos en un mundo indeseable, y que eso no tiene solución, en vez de llorar por el distante paraíso de la Ley Universal del Amor, y por la injusticia de la diabólica ley del dolor, se apoderarán por la fuerza del amor, de esta cárcel, amotinándose en una fiesta de rebelión al régimen imperante, liberándose aun estando presos, amándose los unos a los otros. Como si, arrancados de la paz de los paradisíacos hogares, unos y otros fueran vestidos con uniformes diferentes y enviados al frente a combatirse a muerte. Y que, en el campo de batalla creado por el mal, los soldados no combatieran, y en medio de un festejo, intercambiaran sus banderas. Lejos de la paz de los hogares, una paz mayor harían. Cada uno lejos de su casa, su paraíso, entre sangre y horror, un cielo harían. Aun sabiendo que violarían las reglas de sus generales, que tal vez los fusilen. Y aunque el mal fusile a todos los que en el mundo de él, en amor se unan, fusilados por quién sabe qué catástrofes, qué males, habrá de ser lo importante no ese pago recibido, sino lo que sea logrado: que este mundo, esta cárcel, sea un hogar feliz. Y que esa felicidad no proceda de recibir el bien, sino de hacer el bien. Del mal que se reciba, no preocuparse: es cosa de quien lo hace. Lo importante es lo que uno hace, no lo que le hacen. No importa, a los fines espirituales de cada uno, el dolor que le causen, sino el que pueda causar. No importa para el crecimiento interior de cada uno, el amor que reciba: se evoluciona por lo que se da.
    -¿Y cuál debe ser, entonces, mi objetivo para con el mundo?
    -No tengas, entonces, por objetivo, que el amor ponga fin a todo mal existente: prepárate a crear, cuanto más amor generes, más sombra a la vista. Que esas sombras se aparten, que la biología de los cuerpos humanos y animales cambie, que el león y el cordero convivan, porque hayan de producirse cambios genéticos en los carnívoros, no será por obra del hombre, sino de fuerzas cósmicas que operen desde otro plano. No se le puede pedir al hombre que haga un mundo perfecto: sólo que esté dispuesto a sufrir sin decepcionarse frente al mal. El mal que lo llama a buscar el bienestar con egoísmo y sin el dolor que se sufre por sentir amor. Y que ese sufrimiento no lo debilite, sino que lo fortalezca. Que conozca las reglas del mundo al revés, y el amor será posible.
    ¿Cuántos lograrán eso? ¿Tantos como para que uses la llave transformadora que te entrego? ¿O es mejor que no la uses, porque perderás tiempo en transformar lo intransformable?
     Ya has recibido en el Templo del Revés, la llave para tu felicidad en esta vida. La que te permite adoptar una actitud interna frente a los acontecimientos. Ahora te estoy dando la llave para transformar el mundo: la que determinará tu actitud externa.
Al usar la llave, ten en cuenta que sólo permite una transformación parcial, porque no deberás tratar de transformarlo todo; el mundo se transforma por etapas, por sectores, por niveles. Dónde deberás aplicar y dónde no la acción transformadora, debes descubrirlo, debes reflexionar. Si lo haces bien, llegarás al Templo de las Profecías.
    Allí está escrito lo que sucederá con el mundo dentro del Plan que las leyes de aquí determinaron. Pero esas leyes, que están fuera de la Ley Universal del Amor, están dentro de la Ley de la Unidad Multidimensional.
    -¿Qué es la Unidad Multidimensional?
    -Es el Todo que conforman las múltiples dimensiones. Y las múltiples dimensiones son todos los espacios y tiempos existentes. Una Ley determina que Todo es Uno. Que amor y egoísmo, bien y mal, que tienen distintas leyes, responden a esa misma Ley de Unidad. Si llegas al templo, sabrás cómo funciona esa Ley. Y sabrás que lo que es, debía ser, así como todo lo que deba ser, será.
    -Inevitablemente...
    -Inevitablemente.
    -De modo que las profecías indican lo que no es transformable...
    -Y lo no indicado como tal, puede ser donde apliques tu acción transformadora.
    -¿Y cómo saber cuál es mi función en el mundo?
    -La respuesta está en el Templo de los Destinos.
    -¿Y si descubro allí el destino que se me dio, y quiero cambiarlo, mejorarlo, hacerme mi propio destino?
    -¿Y si descubres que es justamente lo que en esta búsqueda estás haciendo?

La Plata, fines de octubre de 1992

 

 


 

Creación de mundos como éste

 
    Pregunta para una encuesta experimental:
    Si tuviera que crear un mundo, ¿crearía un mundo como la Tierra o un mundo sin sufrimientos?
    Será sorprendente la diferencia con las respuestas a la misma pregunta, formulada de otra manera:
    ¿crearía un mundo sin sufrimientos, o un mundo como el que tenemos? (opción: como el nuestro).
    Puesto que el sentido posesivo implica cierto orgullo personal por ser dueño de algo, no se estará en plenas condiciones de admitir que lo que es de uno, no sea lo mejor.

   Ante esta idea tan común en la gente, con respecto a las virtudes de este planeta, escribí el siguiente mensaje, a fines de 1994, sólo dos meses antes de mi aparición como Comandante Clomro, con la primera carta abierta. Un mensaje mostrando lo que pasaría si "nosotros" dejáramos a este mundo tal como está, para que se las arreglen en él los que crearían un mundo como éste.

Mensaje

    Hemos visto que muchos de ustedes consideran que el planeta en el que habitan es necesario para la evolución en el Universo. Consideran que es un escalón evolutivo por el que es imprescindible pasar, para adquirir el conocimiento de cómo es la vida en un plano de esta densidad y baja vibración. Consideran que los sufrimientos, violencias, egoísmos y todo lo indeseable para ustedes, cumple una función para dicho aprendizaje. Nosotros, considerando lo que ustedes aseguran, hemos decidido interrumpir nuestro plan de ayuda a la humanidad, con el que nos proponíamos modificar las condiciones de vida en la Tierra y lograr ese paraíso que dejara atrás esta etapa dolorosa del planeta.
    Ya que tan necesario les parece un mundo así para evolucionar, se lo dejaremos como está, así ustedes podrán seguir con la forma de evolución que creen tan necesario que exista en el Universo.
    Si hay quien logre evolucionar bajo estas condiciones, lo llevaremos, y dejaremos que el resto continúe hasta que algún otro alcance el nivel evolutivo para que lo llevemos también a otra parte.
    Si creían que este planeta cambiaría, y que ya no sería necesario para ustedes vivir como hasta ahora, pero que a otros seres, en el futuro, habría que crearles mundos como el de ustedes para que evolucionen de manera semejante, entonces preferimos que se cree un mundo menos bajo tales condiciones: dejamos la Tierra como está, y si será necesario un mundo así para otros seres, que vengan acá y vivan como ustedes.
    Nada de Nueva Era, Acuario y esas cosas: ¿justifican que este mundo haya sido creado como lo fue, y aceptan que deba existir esta clase de mundos? ¡Tengan, entonces, lo que merecen según lo que piensan!
    Llegó el Tercer Milenio. Nada cambió. Muchos se adaptaron a la determinación de que nada cambiara: ya que el mundo seguirá siendo así, que siga entonces...
    Alguien, sin embargo, dijo: "Por mí quédense a evolucionar todo lo que quieran acá. Yo, por mi parte, sé que me voy, porque para mí esta clase de mundos no sirve como creación; sólo son un accidente aprovechable si se trata de aprender a evitarlo. Así que mejor que no se les ocurra salir de este planeta con la idea de proponer la creación de otros mundos así, porque yo mismo me encargaré de mandarlos de vuelta acá abajo y que no salgan hasta que aprendan".

Río de Janeiro, 22 de diciembre de 1994

 


 

LOS DIOSES DE LA DESTRUCCIÓN

    Cinco mil años de civilización, para llegar a esto. Habían pasado milenios de civilización cuando pasó lo mismo: destrucción total. Y todo en las enfermizas manos del ser más autodestructible del planeta. Si "Alguien" en el Cosmos, Alguien Inteligente, Alguien "Divino" ha puesto en manos de esta especie la responsabilidad del destino de un mundo, y ha llegado a la cúspide de su Obra con el "rey de la Creación", pues ¡abajo esta monarquía! Si ese "Alguien" otorgó a este ser incontrolable la facultad de dominio sobre las especies vivientes y sobre el planeta entero, y si se trata de "Aquél que todo lo sabe", preferible sería creer en lo que dicen otros pueblos y no el cristianismo: esto no es obra de "Dios", sino de dioses; pequeños y enfermizos "dioses" hacedores de mundos, de pueblos y de culturas. Aquellos mismos de los que tanto escribió y habló Erich von Däniken. Aquéllos que parecen demasiado lejos de haber respondido a un mandato divino, cuando transportaron a la esfera en que habitamos, todas sus deficiencias que en nuestra genética y en nuestro espíritu se transportaron hasta aquí, para proyectar el desequilibrio en el que ellos vivían en sus mundos.
    Las razas humanas no son producto de ningún plan cósmico de seres cósmicos integrados para un fin que, en la concordia y la colaboración mutua entre distintos mundos, pudiera dar como producto una humanidad unida. La división y las luchas entre mundos se proyectaron aquí, cuando colonias de razas alienígenas diversas se establecieron en diversos territorios, dando inicio a pueblos y civilizaciones que rivalizarían unos con otros, así como sucedía cuando gente de un mundo invadía otro para establecerse, en un anárquico y piratesco accionar, que nada tenía que ver con un Orden Universal que determinara los poblamientos de planetas en forma adecuada, sin conflictos entre los que están y los que llegan, y sin posibilidad de que los que lleguen se disputen el control de territorios y se multipliquen indiscriminadamente, superpoblando áreas, arrasando con especies vivientes y contaminando el medio físico.
    Estos imperfectísimos seres cósmicos, antes adorados como "dioses", y ahora anhelados como "extraterrestres salvadores", que la nueva mitología fílmica, literaria y contactista, ha hecho creer que son la esperanza de la humanidad, han sido justamente todo lo contrario, sellándole desde su génesis el destino para su ruina. Sólo algunos pocos vienen para ayudar, y algunos de ellos, después del reconocimiento de los errores cometidos. El resto persiste en sus planes de experimentación genética, de usar reductos donde asentarse, donde sobrevivir, perdurar como especie, apegados al plano de la materia, del cual son tan esclavos como los habitantes de la Tierra, al no tenrer la suficiente evolución para liberarse y ascender a planos más sutiles.
    Lejos de interesarles que la humanidad en su conjunto se perfeccione, se una, esos iniciadores de las distintas razas y culturas humanas dejan que las bombas atómicas sigan siendo fabricadas y ensayadas; han permitido demasiado porque si este mundo se destruyera, sería, en todo caso, un mundo más para ellos, entre los tantos por los cuales han pasado, que no les pertenece, al cual no pertenecen, y que si estallara como otros han estallado, lo mismo les da. Y si necesitaran estar aquí para seguir habitando como lo hacen en lugares tales como reductos subterráneos, o si quisieran hacerlo en la superficie, la desaparición de la especie humana no dejaría de ser favorable a un nuevo repoblamiento que pudieran proyectar.
    Cultural y psíquicamente manipulado por seres cósmicos negativos, el ser humano es fácil de ser volcado al armamentismo, a las guerras y  a otras formas de destrucción. Obedientemente, cumple con el plan que los manipuladores cósmicos han trazado. Sólo aquellos rebeldes que sienten necesidad de liberarse de los poderes mundiales -que no vienen de este mundo- y de trabajar por el mutuo entendimiento y la unidad entre los pueblos, hacen posible la existencia de muchos oasis de vida en este desierto hecho de hostilidad encaminada a la muerte. Quizá no alcance para salvar a la humanidad de lo que los grandes poderes -terrenales y cósmicos- están logrando una vez más, como cuando desaparecieron grandes civilizaciones. Pero aunque el fantasma nuclear aceche en manos de los poderosos que tienen la balanza del mundo, un oasis podrá ser un grano de arena en el desierto, pero es una conquista, una posición tomada en terrirorio enemigo, una cabeza de playa en un combate en el que, si se va a perder de todos modos, al menos se hizo algo mientras tanto; algo por lo cual, dentro del mundo, hubo una partícula que fue un mundo aparte, funcionando al margen del desorden del mundo, conforme al Orden Universal. Porque si hay planetas donde se vive en orden, en medio del desorden cósmico de mundos en desequilibrio, y en esos planetas, aunque se sepa de los conflictos cósmicos externos, prevalece el orden interno, el equilibrio, y se vive feliz a pesar de todo, lo mismo pasa en la Tierra: que cada uno, a pesar de los conflictos mundiales, logre hacer su propio mundo dentro del mundo, en unidad, en integración con todos aquéllos que tengan la misma buena voluntad. Una Red Mundial de Libres Rebeldes, que se ayudan mutuamente a vivir mejor, a pensar correctamente, a no ser engañados, a ver con claridad la gran manipulación que los grandes poderes ejercen sobre la sociedad, y a permanecer ajenos a ella, es un mundo dentro del mundo, de "otro mundo", mentalmente hablando, en su actitud de cómo encarar la existencia, y la coexistencia con un mundo de farsas y manipulaciones, que no será el de ellos.
 

COMANDANTE CLOMRO

22 de noviembre de 1998,

luego de volver a ver las imágenes

apocalípticas de "Terminator II, el juicio final"

 


 

HACKERS DEL CIBERESPACIO CÓSMICO

    En la gran red de información del Universo, portadores de un virus se infiltraron desde espacios y tiempos remotos. Venían de alterar programas evolutivos en un espacio-tiempo que preexistía a toda esta experiencia cósmica en la que nos encontramos. Todas las precauciones tomadas por los Programadores Universales para evitar la incursión de los agentes corruptores de programas de evolución, fueron insuficientes. Millones de centrales galácticas de programación fueron interferidas por estos agentes.

    Alteraciones
    El programa general de evolución para mundos físicos, fue alterado en cuanta galaxia los agentes instaladores del virus consiguieron establecerse. Comenzaron presentando a los Programadores Galácticos, la propuesta de trabajar con un programa evolutivo distinto del establecido por los Programadores Universales. Sus herramientas de trabajo parecían muy interesantes, innovadoras y capaces de lograr resultados nunca antes experimentados por los Programadores Galácticos. Éstos, sin conocimiento de los problemas de funcionamiento con que irían a encontrarse si utilizaban el programa que les fue ofrecido, comenzaron a instalarlo en los sistemas planetarios, a aplicar sus herramientas, ejecutar las tareas correspondientes, y esperar los resultados previstos. Pero estos resultados no fueron los que se preveían: el programa traía una falla quizá irremediable. Y millones de galaxias dejaron de funcionar evolutivamente dentro de los programas del Orden Universal, para sufrir todo tipo de alteraciones involutivas.

    La Evolución Normal
    El Programa Evolutivo Universal trabajaba con las mentes de los seres de los mundos físicos conectadas en red: una transferencia permanente de información telepática, permitía que la interconexión unificara a los seres, al no existir pensamiento que no pudiera ser captado por otros, lo cual aseguraba que nadie estuviera aislado, sin ayuda de los demás, o que pretendiera hacer algo oculto en perjuicio de alguien; las malas intenciones no existían, por la confianza y la seguridad que permitía este funcionamiento en red. No había un "libre albedrío" en el sentido en que se lo entiende comúnmente, pero nadie necesitaba experimentarlo: no hacía falta escapar a los controles que el Programa Evolutivo Universal establecía, porque con él se vivía con sentido de unidad y en la felicidad de ser uno con el Todo. La finalidad de la existencia consistía en desarrollarse a partir de la integración con el Universo, aprendiendo de él todo lo que se debe ser.
    Además, el programa permitía un constante acceso a los archivos de información almacenada en las propias memorias, en otros planos, mundos físicos y cuerpos en que se haya estado. De este modo, la muerte y la inconciencia de las experiencias pasadas no existían, porque cada vez que se cambiaba de estado y de cuerpo físico, se llevaba una continuidad de conciencia, una sola vida.  Así, las memorias de experiencias anteriores permanecían accesibles, activas, utilizables en todo momento.
También los seres estaban integrados a la red de los Programadores Galácticos y de los Programadores Universales, de modo que recibían y transmitían información en permanente intercambio con los planos superiores. Así, no habría posibilidad de situaciones que escaparan al control y al orden establecido, por lo que la vida se desarrollaba dentro de los lineamientos prefijados para la normal evolución.

    El Nuevo Programa
    El programa alternativo extrauniversal, traído del exterior del Universo por los agentes venidos de la experiencia cósmica anterior, proponía trabajar con las mentes de los individuos desconectadas entre sí: sin transferencia de información telepática, la desconexión desuniría a los seres, y al no poder ser captado el pensamiento de uno por los otros, en ese aislamiento, sin ayuda de los demás, y pudiendo hacer algo oculto en perjuicio de alguien, las malas intenciones podrían existir, así como la desconfianza recíproca y la inseguridad que produciría este funcionamiento autónomo. Así se lograría un "libre albedrío" en el sentido en que se lo entiende comúnmente, y todos empezarían a necesitar experimentarlo: haría falta escapar a los controles que el Programa Evolutivo Universal establecía, porque con el nuevo concepto de libertad se viviría con sentido individual y en la felicidad de ser uno mismo. La finalidad de la existencia consistiría en desarrollarse a partir de la desconexión con el Universo, aprendiendo a ser uno mismo, por sí mismo.
    Además, el programa impedía el acceso a los archivos de información almacenada en otros planos, mundos físicos y cuerpos en que se haya estado. De este modo, la muerte y la inconciencia de las experiencias pasadas harían que cada vez que se cambiara de estado y de cuerpo físico, se interrumpiera la continuidad de conciencia, siendo una vida de muchas vidas fragmentadas. Así, las memorias de experiencias anteriores permanecerían inaccesibles, inactivas, inutilizables en todo momento.
     También los seres estarían desconectados de la red de los Programadores Galácticos y los Programadores Universales, de modo que ni recibirían ni transmitirían información que los mantuviera en permanente intercambio con los planos superiores. Así, habría posibilidad de experimentar nuevas situaciones más allá del control y del orden establecido, desarrollándose la vida dentro de un nuevo concepto de evolución.
    El programa establecía que los bloqueos mentales a ser aplicados en los habitantes de los mundos físicos, lograrían estos propósitos. La desunión resultante de que las mentes no pudieran operar en red, llevaría a conflictos que alcanzarían grados destructivos a nivel planetario. Pero toda confrontación entre seres permitiría conocer hasta qué punto la negatividad nunca antes liberada, podría llegar. Sólo llevando el Libre Albedrío al extremo, se sabría hasta donde un ser es capaz de tocar fondo en sus potencialidades negativas, estimulables plenamente en mundos densos en los que se le bloquearan las potencialidades mentales. Esto implicaría el impedimento de regeneración física con el uso de las energías psíquicas, en caso de alteraciones en el cuerpo. Accidentes y enfermedades causarían daños inevitables, al estar las mentes bloqueadas, impedidas de autocuración energética. La densificación del ser en estos niveles, sometiéndolo al dolor resultante de desequilibrios físicos y a necesidades fisiológicas, implicaría la necesidad de aprovisionamiento de alimentos, cuya carencia provocaría malestares físicos y mentales. La lucha por obtener alimentos y otros recursos escasos necesarios, llevaría a estados de violencia, en la lucha por la supervivencia y por el poder. En esta dinámica vital, el egoísmo prevalecería sobre el amor.
    Luego de conocer la negatividad en todos estos y otros aspectos, el programa determinaría el restablecimiento de las condiciones de equilibrio y reconexión entre los seres, reactivándoles sus archivos de memorias de manifestaciones vitales anteriores, y sus capacidades telepáticas para funcionar en red. Unidos otra vez, pondrían en funcionamiento sucesivas sesiones cíclicas de administración del programa, ya aprendido por ellos, aplicándolo sobre otros seres a ser instruídos en la nueva dinámica evolutiva. De alumnos, pasarían a ser maestros, ejecutores administrativos a nivel de sistemas planetarios, de este mecanismo que los Programadores Galácticos dejarían incorporado en reemplazo del Programa Evolutivo Universal.

    ¿Fracaso o intencionalidad?
    Así planteado, todos los mundos que han estallado en cruentas guerras cósmicas parecen ser una inevitable experiencia de aprendizaje, útil a los fines de conocer el lado oscuro del ser. Si después de estos conflictos el retorno al equilibrio fuera seguro, el programa instalado en las galaxias sería más útil que el universal, pues permitiría un conocimiento pleno de la dualidad, de los extremos a los que se puede llegar, evolutiva e involutivamente. Pero el gran problema es que la destrucción, el sentido individual de la existencia y la negativa a retornar al orden, se han manifestado como situaciones que no han podido resolverse: muchos sujetos de esta programación han desarrollado la negatividad a niveles incorregibles; no han tomado a las experiencias negativas como un medio de aprendizaje para luego retornar a la Luz con conocimientos mayores, sino que hacen uso de la negatividad como fin en sí mismo, para sus ambiciones de poder que no han podido vencer.
    Si esto fuera una falla del programa, se diría que la experiencia fue un verdadero fracaso. Pero la realidad es que los daños finales estaban previstos en el programa: había sido diseñado para corromper el orden, no para un reordenamiento final, luego de la experiencia negativa ensayada. Los programadores de este virus de la involución disfrazado de programa evolutivo, sabían perfectamente lo que lograrían. Ellos habían desarrollado una estrategia operacional sistemática, de modo que las galaxias quedaran desconectadas de la red de información del Universo. El programa instalado en cada galaxia anularía el funcionamiento en red con los planos superiores, para luego hacer que las galaxias funcionaran en red en un sistema paralelo al de los Programadores Universales. Algo así como un Universo dentro de otro, que quedaría totalmente desarticulado en su funcionamiento e incapaz de restablecer los circuitos de conexión e información con los mundos galácticos.

    Intervención
    Ante esta situación de incapacidad operativa de los Programadores Universales, millones de galaxias fueron destruídas por ellos, para evitar la propagación virósica hacia las que todavía estaban a salvo. Agentes de intervención procedentes del mismo espacio-tiempo extrauniversal que los portadores del virus, vinieron a combatirlo. Los programadores que trajeron el virus deberán ser destruídos, si no desisten de seguir empleándolo. Si se reintegran al Orden Cósmico del que se alejaron, la Luz brillará con plenitud nunca antes alcanzada, pues la experiencia negativa quedaría atrás, y sus responsables integrarían un Todo en el que volverían a ser lo luminosos que fueron en los inicios. Esa es la tentativa que los agentes de intervención extrauniversales se han propuesto, como alternativa para no tener que destruir a los causantes de todos los conflictos sufridos por éste y por otros Universos. Lo cual parece ser utópico: se siguen resistiendo, persistiendo en en sus metodologías desviadas del Amor Universal.
    En los mundos físicos, los seres ignoran todo este manejo de programas que se ha efectuado, y cuál fue el propósito de los programadores que lo trajeron: los habitantes de esferas físicas creen que todo este plan es controlado por los Programadores Universales. Ignoran que el Programa Evolutivo Universal no funciona sometiendo a los seres a condiciones adversas en los mundos, bloqueándoles funciones mentales y buscando experiencias negativas para conocer la dualidad. Al ignorar esto, y tener como Universal al programa virósico con el que han sido infectados, cuando mensajeros pertenecientes a las fuerzas de intervención les transmiten información sobre cuál es el verdadero programa de evolución del Universo, éste les parece pobre y facilista, inhibitorio para el "libre albedrío" como lo entienden.
    En la Tierra, agentes de intervención que viven como humanos, fueron contactados por semejantes suyos desde el cosmos. Producto de las transmisiones que les efectuaron, existe información documentada por ellos, con la finalidad de ser dada a conocer, para que se sepa toda la verdadera historia del programa original y los virus que han destruído la concepción programática que existía en las conciencias de los encargados de la administración de los sistemas evolutivos galácticos. Ante la resistencia mostrada por la mayoría de quienes recibieron la información transmitida, las expectativas de transmisión en gran escala con respuesta positiva, son mínimas. El virus instalado en las mentes humanas parece, en la mayoría y salvo casos exepcionales, no tener forma de ser contrarrestado para que las conciencias se liberen de la manipulación que sufren sin saberlo.

    Cosmohackers
    Todo el sistema de información en la Tierra está montado para que, censura mediante y con preconceptos dogmáticos que le impiden a la mayoría de la gente aceptar la transmisión, el Programa Evolutivo Universal no pueda ser reinstalado en esta zona galáctica rigurosamente controlada. No obstante, algunos Cosmohackers consiguen romper este bloqueo de información, y logran acceder a fuentes que les revelan la gran conspiración: pensadores, rebeldes al sistema, de tiempos pasados y presentes, han tenido algún canal abierto para percibir la falsedad de que este mundo esté dentro del Programa Evolutivo Universal, y han dejado escrito lo que pensaron. Solidarios entre sí y con cuanta persona puedan ayudar a tomar conciencia de esto que pasa, los Cosmohackers libran su combate como guerreros de la libertad de información, revelando de los secretos ocultados por los administradores del sistema de control de la humanidad de la Tierra. En la red de información que las mentes galácticas e intergalácticas conforman interconectadas, el ciberespacio cósmico de navegación mental está programado para denegarle a los seres el acceso al conocimiento de cómo fue la instalación del virus y cómo era el programa original. Un navegante mental que ha incursionado en los archivos restringidos, al tener las claves de acceso, puede hackearle el programa a los administradores del sistema, extrayendo la información encriptada. Esta navegación requiere demasiado tiempo: ir a bibliotecas, librerías, conferencias, charlas con personas, películas con mensajes reveladores, Internet... Por eso es preciso que los navegantes dispuestos al hackeo cósmico recurran a quienes ya tengan acceso directo a la información transmitida por los interventores extrauniversales en contacto con sus semejantes que viven en la Tierra. Esta información es accesible a través de la web que se menciona al final de este mensaje. Dicha web es parte del programa antivirus que el Cosmohacker abajo firmante, ha diseñado luego de haber venido al planeta a colaborar con los interventores extrauniversales aquí actuantes. Se aconseja no efectuar la instalación del anti-virus en la mente, sin una lectura extensa y profunda del contenido de la web, o no se estará plenamente preparado para saber cómo operarlo. Y para evitar conflictos internos y problemas ante los que no se tenga coraje para enfrentarlos, se recomienda no acceder a esta web a quien no esté dispuesto a ser un Hacker Cósmico en la Tierra, guerrero de la libertad de información en el Universo, la cual ha sido impedida por los grandes manipuladores, y que circulará cada vez más en el planeta, a través de la Red Mundial de Libres Rebeldes.

 


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