LA TRANSMISIÓN DEL MENSAJE
EL MENSAJE Y LAS JERARQUÍAS GALÁCTICAS
Más allá de los planos galácticos, hay niveles
a los cuales no pueden acceder ni siquiera las más altas jerarquías de las
galaxias.
Desde esos planos extragalácticos, ha sido transmitida
información que desmiente lo que a nivel galáctico ha sido establecido como
perteneciente al Orden Universal y la evolución del ser.
Esa información es resistida por los gobiernos galácticos,
estelares y planetarios. Porque al no tener acceso a los planos superiores, no
pueden constatar la veracidad de esa información.
La divulgación de esa información es impedida y dificultada
por quienes obedecen a las jerarquías galácticas. Sólo quienes advierten la
trama oculta de manipulación de mundos, se rebelan y, al recibir la
información, la aceptan y, entre ellos, hay quienes cooperan para difundirla.
LA FALTA DE CONTACTOS MÚLTIPLES
Los dos siguientes textos fueros escritos por separado, en distintos momentos. Aunque repiten conceptos, el propósito de publicarlos es mostrar de dos maneras no del todo semejantes, con qué fin llegó a la Tierra este mensaje y sin múltiples contactados.
1
Muchas veces me han dicho que si lo que
estoy difundiendo, realmente hubiera sido transmitido por seres del cosmos con
el fin de que llegue a todo el mundo, ellos habrían hecho múltiples contactos.
Suena lógico que así se piense. Porque, realmente, esto que estoy haciendo es
demasiado difícil y no tan expansivo, y si fueran muchos los contactados y
divulgadores, la tarea sería más efectiva y sencilla.
Ésta es mi coincidencia con esa gente que no cree en el
mensaje porque no hay contactados múltiples. De donde podría deducirse que tal
mensaje debe ser un invento de quien dijo haberlo recibido, no habiendo otros
receptores que sirvan de apoyo y den crédito a la existencia real de este
contacto. Ante esto, podría uno suponer que se me puso en este cuerpo para que
cumpliera la función de difundir estas revelaciones, de modo que yo, así como
algunos pocos que también están en esto, llevemos el mensaje al mundo entero.
Tal suposición sería muy optimista, considerando que no hablo chino ni tengo
forma de lograr, salvo que pasaran veinte siglos, que todo el mundo se entere
del mensaje. En veinte siglos no se conoció todavía a Jesús en gran parte
de Oriente. ¿Por qué habría yo de tener mejores posibilidades? Descartado, entonces,
que TODO el mundo pueda recibir el mensaje por mi intermedio y por otros que
están conmigo en esto, volvemos al punto de partida: debería haber contactados
múltiples. Como no los hay, debiendo haberlos, la explicación es ésta: a las
altas jerarquías universales que hicieron el contacto con el único receptor
humano, no les interesa que el mundo se entere de nada. Más aun, estas
informaciones que han transmitido son ignoradas en todos los mundos físicos de
las galaxias. No corresponde bajar a estos planos a impartir enseñanzas sobre
planos cósmicos ajenos y superiores a las realidades galácticas.
Estos seres vinieron, muy puntualmente, a contactar a
semejantes suyos que habían venido a parar aquí en medio de grandes conflictos
cósmicos. Llegaron hace millones de años, quedando sometidos a la condición
física humana, y sus mentes quedaron bloqueadas. Al llegar en busca de ellos,
las altas jerarquías universales los contactaron y les transmitieron a sus
conciencias toda esta información que, interiormente, tenían almacenada. De ese
modo, el conocimiento recibido en los contactos les permitiría recobrar
parcialmente el estado de conciencia cósmica que tenían adormecida.
Logrado esto, esos seres que vivían como humanos, con la
conciencia ya reabierta, podrían cumplir en la Tierra con el propósito de
localizar a otros. Otros que tuvieran un valor superlativo a nivel universal.
Porque, según Ellos dicen, "uno solo que sea rescatado de este mundo
nefasto, tendrá el valor de mil galaxias". Así se dio inicio a la difusión
del mensaje. Para lograr la aproximación de quienes tuvieran la posibilidad de
luchar por su "salvación". Porque a la luz del mensaje recibido, la
nueva mentalidad podría hacer que las pobrezas interiores se reemplazaran por brillanteces.
Y con la vibración energética en más alta frecuencia, la posibilidad de
salvarse, a bordo de la nave evacuadora, sería mayor que la de quienes
ignorasen o negasen el mensaje.
Así, se fue constituyendo un sectario grupo en el que sus
líderes-contactados mentalizaban a los adeptos para que se sintieran distintos
del "hostil y nefasto" mundo de "allá afuera" (la sociedad
en general). Todo esto, producto de que las altas jerarquías universales sólo
se proponían la "salvación de unos pocos elegidos", tras lo
cual este mundo, esta galaxia y galaxias enteras serían destruidos.
Dejo aclarado, entonces, que el mensaje cósmico que estoy
difundiendo no fue transmitido ni para esta humanidad ni tampoco para la de
ningún otro mundo galáctico. Es un mensaje que, desde el principio,
pretendieron que fuera para unos pocos, y que, por una insurrección como la
mía, ahora está al alcance de muchos.
Los dos contactados que recibieron esto, hicieron en su
momento el intento de darle difusión masiva. Fracasaron. Por ineptitud para
conducir un grupo humano sin convertirlo en una secta destructiva
(psíquicamente para sus miembros). Ambos líderes fueron un verdadero fracaso.
Cientos de adeptos terminaron dándoles la espalda y alejándose. La mayoría
dejando de creer en el mensaje.
Tuve que trabajar mucho para rescatar al mensaje de ese
descrédito en que había caído. Rescatarlo de los manoseos humanos y cósmicos de
los que se lo hizo objeto. Limpiarlo de las suciedades mentales con que se lo
contaminó. Liberarlo del hermetismo en que se lo seguía manteniendo como
patrimonio de unos pocos, incluso con restricciones a nivel editorial, como si
la libre publicación de un conocimiento tal, no fuera lo que le corresponde a
una Verdad cósmica que la humanidad debe recibir.
Tuve que salir a hablar cuando ya no lo hacían los que
encabezaban esta misión. Cuando todo el plan de difusión terminó en el más
rotundo fracaso y toda esta lucha cesó, y los líderes pasaron a cuarteles de
invierno, salí al frente a librar el combate actual. Cuando los que debían ir
al frente hasta el final en esta lucha, se quedaron en la retaguardia
(universal o terrenal), yo estaba a la vanguardia en radios y programas de TV,
en conferencias, difundiendo esto.
Ëste no fue, no pretendió ser un mensaje para toda la
humanidad. Pero llegado a mis manos, no podía ser para unos pocos: no podía
alguien como yo seguir en esa misión. Debía yo cumplir otra función, una que no
fue aquélla para la cual vine a este cuerpo, a colaborar con el rescate de unos
pocos. La otra función consistiría en que esto llegue a todo el mundo. Este
propósito no obedece a ningún mandato que se me haya dado: es una decisión
personal.
Queda en la decisión personal de cada uno, si va a dedicarse
a buscar a unos pocos que deban ser "salvos", o si la lucha debe
apuntar a otra cosa. Yo estoy en otra cosa, diga lo que diga o haga lo que haga
quien o quienes hayan dispuesto esta misión a la que fui integrado.
Elija cada uno su destino. Tal vez no esté preparado, y deba
ser construido. Al mío, no lo acepté programado como se me puso: lo rediseñé yo
mismo.
2
Es comprensible que mis argumentos
parezcan infundados, considerando que los seres cósmicos cuyo mensaje
retransmito, no han efectuado contactos y transmisiones múltiples en el
planeta, de modo que el mensaje cuente con suficientes divulgadores para que
parezca más creible.
Debo explicar que los transmisores de dicho mensaje no
tienen el más mínimo interés en que la humanidad sepa lo que ellos dicen.
Porque han venido a efectuar una búsqueda selectiva de personas que,
cósmicamente en espíritu, pertenecen al nivel de ellos. En otras palabras, esos
seres vinieron a buscar a algunos de los suyos que están aquí, y el contacto
con ellos y las transmisiones que les hicieron, fueron para prepararlos, y no
para que difundieran mundialmente la información recibida.
Sin embargo, dentro de la libertad que como humanos tuvieron, estos contactados
revelaron lo recibido y la información trascendió. Pero dentro de las limitaciones
de una misión que nucleaba a cierta clase de seres, y que no pretendía una
difusión masiva, esa trascendencia fue mínima.
Por eso, la información que transmito no tiene, para ser
creíble, el respaldo de contar con tanta gente como la que tienen las líneas
contactistas de la Confederación Intergaláctica. Haber salido a dar este
mensaje careciendo de puntos de apoyo en otros contactados, implica estar en
una desventaja de la que nadie de "Allá Arriba" me va a venir a
sacar, porque allá no les interesa que yo lleve esto al mundo entero o que no
lo haga. Los que sí pueden tener interés en que esto se difunda, deberían ser
las jerarquías cósmicas de estos planos bajos de la galaxia. Y los propios
habitantes de la Tierra. Como a nosotros nos interesa difundir este mensaje que
era para unos pocos, lo hacemos masivo cuando era selectivo o en cuentagotas.
Pero eso no implica ninguna modificación del plan de quienes lo trajeron: no
habrá contactados múltiples a los cuales recurran para que todo el mundo se entere
de estos conocimientos.
Esas altas jerarquías universales no pretenden que los seres
de los niveles galácticos sean sometidos a un salto de conciencia, haciéndoles
aprender cosas que sobrepasan la experiencia que deben vivir en estos planos
del cosmos. Ni siquiera pretenden llevar a los mundos sometidos a la
negatividad, la información esclarecedora sobre la causa de todos los
conflictos cósmicos, para que se sepa lo que realmente pasó y se revierta la
historia de cada mundo. Pareciera ser que no hay intención de ningún despliegue
de enviados a cada mundo a llevar este mensaje. Pareciera que lo que para ellos
corresponde es que los ciclos de esos mundos se cierren y que, luego de eso,
los seres salidos de tal experiencia sigan con su búsqueda ascendente de
desarrollo de la conciencia, de manera que, alguna vez, alcancen el
conocimiento de todo lo que hay más allá de la experiencia vivenciable en estos
niveles cósmicos. Y no que ese conocimiento tenga que venir a ser transmitido
desde niveles más altos.
Por lo tanto, sabiendo que tenemos en nuestras manos
información que no corresponde a este nivel de experiencias cósmicas en que
estamos, debemos tener presente que esa información no era para nosotros. Que
era para seres ajenos a estos niveles, que debían ser localizados aquí y
contactados mediante este mensaje, para reactivarles sus conciencias que aquí
estaban bloqueadas. Seres que, por vivir y sentir como humanos, no pudieron
evitar su necesidad emocional de intentar una transmisión masiva de este
conocimiento que se les revelara. Tentativa que fracasó, cuando sólo unos pocos
entre muchos que recibieron el mensaje, sintonizaron con él. Como si eso dejara
demostrado que información sobre una realidad cósmica ajena al plano de
experiencias vivenciables, no tiene fines pragmáticos, y que será tomada como
mentira o fantasía por quienes no estén en el nivel de conciencia cósmica del
mensaje que se transmite.
Esta información no era para nosotros, no era para la
humanidad. Pero las circunstancias nos llevaron a encontrarnos con la
información, o la información fue llevada por circunstancias a encontrarnos a
nosotros. Y a partir de ese momento se toma una decisión: negarse a hacer de
este mensaje un factor de cambio de nuestro destino, y continuar con el curso
que llevábamos, o iniciar una nueva vida. Esta segunda alternativa implica el
reconocimiento de que toda nuestra vida hemos estado creyendo en mentiras y
falsedades, y que hemos sido unos míseros esclavos manipulables. Para no tener
que admitir esto, lo mejor es decirse a sí mismo que este mensaje es falso. Así
se puede seguir viviendo como hasta ahora, sin tener que reformular conceptos
de esencia y existencia. Pero si se elige admitir la veracidad del mensaje, y
uno se propone compartirlo con otros, divulgarlo, está la posibilidad de
propagación de estas revelaciones del cosmos. No depende de los altos mandos
universales: depende de nosotros. Nadie nos ayuda desde arriba ni nos impide
que llevemos adelante esto.
Desde los altos planos consideran que el conocimiento debe
ser alcanzado ascendiendo hacia él, y no haciéndolo descender a quienes no
están en el grado de evolución necesario para asimilarlo. Algo parecido sucede
cuando los que estamos aquí difundiéndolo, decidimos a quién hablarle y a quién
no sobre esto, de manera que respondemos preferentemente a quienes se muestren
en ascenso de conciencia mediante sus indagaciones insistentes. Por semajanza,
diríamos que los habitantes de otros mundos de planos galácticos, si creen
estar en la verdad y no buscan un ascenso de conciencia, no van a recibir este
conocimiento ni de arriba, ni de nosotros que estamos acá abajo. De quienes,
como todo maestro que aprende del alumno, se puede aprender aunque les parezca
que no es posible.
El conocimiento fue revelado, en este insignificante mundo,
para seres que no eran de aquí, y no para nosotros. Pero ahora que tenemos este
conocimiento, y que podemos ofrecerlo tanto a la humanidad de la Tierra como a
la de otros mundos galácticos, ¿acaso vamos a decir que es un conocimiento tan
fuera de nivel, que no nos corresponde transmitirlo? ¿van a decir seres humanos
de la Tierra y de otros mundos, que no les interesa porque no es algo que se
haya venido a traer masivamente a todo el mundo y a todos los mundos? Pues sí,
podríamos no querer transmitirlo para quienes no quieran que se les transmita.
De todos modos, le manifestamos a la humanidad y a los seres de otros mundos
que se contactan con gente de la Tierra, que este conocimiento existe, que está
para quien desee recibirlo. Fuera de todo plan universal, pues no lo hay para
que en las galaxias esto sea revelado. Pero nosotros podemos hacer que estas
revelaciones que han llegado hasta aquí, se expandan por el mundo y por otros
mundos. Es nuestra libertad como seres en evolución. Nosotros los divulgadores
hemos elegido hacerlo, hacia todo el mundo y ofreciéndolo a seres de otros
mundos.
Desde un mundo tan imperfecto como la Tierra, aunque parezca
mentira, podemos llevar mediante este mensaje, iluminación a otras esferas
superiores a ésta. Lo cual será posible si en ellas se admitiera que esto es
real, que un mensaje completamente fuera de contexto cósmico ha venido a parar
aquí, que hay quienes lo tenemos y que puede ser retransmitido. Para eso
estamos. Y esperamos que en éste y en otros mundos haya disposición para
recibir este mensaje, para que la transmisión de nuestra parte pueda
efectuarse.