REBELIÓN DE TUXTEPEC

En 1876, Díaz acaudilló la rebelión de Tuxtepec en contra de la reelección de Lerdo. En el plan de Tuxtepec se desconocía a Lerdo como presidente. Después de una modificación, se estableció que José María Iglesias, presidente de la Suprema Corte de Justicia, sería nombrado Presidente de la República.
El 23 de noviembre de 1876, Díaz entró triunfante a la Ciudad de México, siendo elegido como presidente. Una vez Díaz en el poder logró el orden del país, fue encargado de eliminar cualquier intento de rebelión, incluyó en su gobierno a personas de confianza y se rodeó de un grupo llamado los “científicos”.
Campesinos e indígenas reclamaban su derecho a la tierra. Los indios y yaquis se dedicaban al cultivo de henequén.