Fieras, alimañas y sabandijas 

 

 

 

                        Revista de divulgación zoológica

 

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    Cangrejos devoradores de cocos

 

Darwin, en su “Viaje del Beagle” da cuenta de la sorpresa que le produce encontrar a unos cangrejos “monstruosos” (ésa es su expresión) que viven en tierra firme y que son capaces con sus terribles pinzas de abrir las nueces de los cocos. Describe cómo el cangrejo quita una a una las fibras del coco (que luego usará para su madriguera y los indígenas usan a su vez como estopa) y cómo golpea la zona situada alrededor de los “ojos” del coco hasta abrir un agujero por donde introduce sus pinzas estrechas para rebañar la pulpa. Duda de que sea capaz de subirse a los árboles para coger los cocos, pero aquí está esta foto para demostrar que era demasiado receloso.

 

En realidad estos cangrejos ladrones (Birgus latro y similares) prefieren comer los cocos que han abierto las ratas o que se han roto al caerse, ya que son demasiado duros, aunque la fuerza de sus tenazas les permite escapar de jaulas de alambre. Son tan listos que son capaces de subir el coco una cierta altura y de dejarlo caer contra una piedra repetidas veces hasta que se abre.

 

Son parientes de los cangrejos ermitaños y cuando son jóvenes y tienen el caparazón endeble, protegen la parte posterior de su cuerpo en una concha de molusco. Luego se les desarrolla un caparazón muy fuerte y resistente para aguantar la desecación y los daños mecánicos.

 

Otras adaptaciones para sobrevivir en el medio terrestre son: pasar el día escondido en su madriguera, presentar una gran tolerancia a la desecación (puede perder hasta el 79% de su agua corporal y recuperarse) y tener una orina muy concentrada. La parte superior de sus branquias se ha convertido en un pulmón, mientras que la parte inferior conserva todavía unas pequeñas branquias. Si se meten demasiado tiempo en agua, se ahogan.

 

Sus antenas no son tan necesarias para explorar con el tacto su entorno como en el mar y se fían mucho de su vista. Sus movimientos son muy rápidos y ágiles para ser un crustáceo.

 

Dependen aún del medio marino para poner los huevos. Las larvas zoeae son planctónicas al menos durante un mes y recorren grandes distancias llevadas por las corrientes oceánicas. Esto explica su amplia distribución, apareciendo en las islas más remotas del Pacífico y del Índico.

 

Estos animales nos ilustran sobre qué clase de lugar extraño son las islas. Como no han encontrado en ellas la feroz competencia ni la depredación de los animales del continente, han podido ocupar un nicho en principio vetado a ellos. De este modo pueden encontrarse en las islas pájaros no voladores que ocupan el nicho de los conejos y las ratas o grandes lagartos que ocupan el trono de los tigres.

 

 

 

 

 

 

 

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