CONSEJOS PARA DEBUTANTES: MARIPOSAS

 

 

 

Los que llevamos ya algún tiempo observando y capturando insectos, adoptamos en nuestro trabajo de campo y de laboratorio una forma de hacer las cosas que desarrollamos y mejoramos  con la experiencia de los años y se va incrementando  inconscientemente con la solución de los pequeños problemas puntuales que van surgiendo y la necesidad de asumir decepciones a resultas de la falta de planificación o poca información acerca de lo que buscamos.  Estas pautas que para el ya iniciado son obvias, en el neófito tardan en desarrollarse e impiden resultados.

Así pues, es importante para la persona que comienza una labor de campo tener presentes algunas de estas nociones básicas nacidas de la observación y recibidas de los colegas más ejercitados en la materia.  Los apuntes que daré a continuación, que son con seguridad mejorables, me han servido personalmente en la práctica y conciernen fundamentalmente al trabajo de campo con los Lepidópteros. Invito a los versados a ampliarlos.

 

 

MATERIAL DE CAMPO

 

 

Para La captura de mariposas hay una serie de elementos básicos: Un cazamariposas ligero, preferentemente con mango de aluminio, de un metro aproximadamente. El tul debe ser suave para evitar roturas en las alas y lo suficientemente transparente para localizar con rapidez al insecto en su interior, por lo que yo lo prefiero blanco, hay no obstante algunos entomólogos que lo usan negro porque el insecto lo ve peor. Deberá ser lo suficientemente largo para que un giro de muñeca cierre la salida del insecto atrapado. La boca del mismo no es necesario que exceda de unos 35 cm. para las mariposas paleárticas.

Las mariposas capturadas, después de atontarlas con una ligera presión en el tórax que evitará aleteos, serán introducidas en unos botes en cuyo fondo colocaremos algodón impregnado con acetato de etilo o cianuro (desaconsejo el último por su toxicidad y menor rapidez), poniendo en el interior como separación un círculo de corcho justo del diámetro del bote para que quede ajustado y forme cámara, también es de uso frecuente una separación de escayola con algunos poros pero resulta más pesado su traslado. A la superficie que va a estar en contacto con el insecto se le puede pegar un poco de algodón en su cara superior para que las mariposas que no estén bien atontadas no se deterioren. En el caso de Lepidópteros nocturnos, por su potencia en el aleteo, es mejor introducirlas directamente en el bote porque pueden perder muchas escamas en la manipulación. Si son muy grandes y vitales es aconsejable inocularles directamente con una jeringuilla en el tórax una pequeña cantidad de acetato de etilo.

Para que no se vayan desescamando unos insectos a otros, cada poco tiempo se irán introduciendo las capturas ya muertas en sobres pequeños (son ideales los utilizados para la filatelia), con las alas plegadas hacia arriba, facilitando así su posterior montaje, anotando a continuación en el sobre un número de referencia que corresponderá a las anotaciones de ese mismo día de un cuaderno de caza fundamental en el futuro.

Hay algunos entomólogos que presionan el tórax  del insecto justo lo suficiente para matarlo y simplemente llevan sobres donde van introduciendo las capturas. Para esto hace falta cierta experiencia por lo delicado de muchas especies ya que si te quedas corto no mueren y van deteriorándose y si te pasas haces pizza de mariposa.

Tambien es de uso frecuente la "caja de caza" con un fondo blando donde se pueden ir colocando las capturas ya atravesadas con un alfiler impregnado en nicotina u otra sustancia que mata rápidamente al ejemplar.

Si se extienden el mismo día de su captura, o en los inmediatos siguientes, colocaremos los sobres en un recipiente hermético (un "taper" de alimentos, por ejemplo), donde colocaremos unas cuantas hojas tiernas que crearán la humedad suficiente para evitar la rigidez durante algunas horas o días.  Otra forma muy efectiva para evitar esta rigidez consiste en introducir el recipiente en el congelador.  Días o meses después, se podrán descongelar con rapidez y quedarán tan dúctiles como en el momento de su captura.

En todo caso, si la jornada de caza es larga o la cantidad de ejemplares hace abrir el bote en muchas ocasiones, es conveniente inyectar, con una jeringuilla, un poco más de acetato para compensar su volatilidad.

El manejo de los lepidópteros es muy delicado, por lo que resulta esencial tocarlos lo menos posible.  Necesitaremos, pues, unas pinzas planas de filatelia que debemos acostumbrarnos a utilizar siempre. También es interesante llevar una cajita para introducir las orugas que pretendamos criar o preparar para lo cual evitaremos tocarlas (muchas están protegidas por pelos urticantes).  En la caja introduciremos unas hojas de la planta nutricia y deberemos proveernos de una cantidad moderada para la alimentación de los días siguientes y que preservaremos en el frigorífico.

Para obtener un mayor número de datos que  pueden ser importantes en posteriores estudios, nos proveeremos de un altímetro que nos indicará la altitud de la zona.  Los que expresan la altura cada 50 m no son caros.

Ya hemos hablado de la necesidad de utilizar una libreta de anotaciones, en la que como mínimo, deberemos consignar los siguientes datos:

Fecha, número de referencia apuntado en los sobres (lo que evita tener que escribir todos los datos en cada sobre), localización del paraje estudiado (si es posible, el punto U.T.M.), provincia y una relación somera de las especies más interesantes observadas.      

Otros datos, pueden ser: temperatura, tipo de biotopo, etc. esta información será importantísima a corto y largo plazo para posteriores estudios.  Desconfiad de vuestra memoria.  Las libretas, con el tiempo, se convierten en un pozo de información por banales que nos parezcan. Los datos apuntados y su confección apenas cuesta unos minutos.

 

EN EL CAMPO

 

 

Antes de salir al campo, es muy importante hacer una planificación del recorrido que vamos a seguir, para lo cual nos haremos con un mapa de la zona.  Debemos (sobretodo en alta montaña) observar las curvas de nivel que nos indicarán la morfología del paisaje y podremos planificar el recorrido hasta nuestro objetivo.  Para ello, en España, los planos 1/50.000 del Servicio Geográfico del Ejército son ideales.  Tened en cuenta que yendo a buen paso sin cazar, avanzaremos de dos a tres kilómetros hora, pero cazando perderemos muchísimo más tiempo.

Los días de viento, nublados o lluviosos no son aconsejables y sus resultados serán malos o nulos.

Debemos informar, siempre que vayamos solos de excursión, a alguna persona respecto a la zona a que nos dirigimos,   en previsión de accidentes o problemas.

Cada biotopo (espacio cuyas condiciones ambientales determinan el clímax vital para algunas especies), según su altitud, latitud y demás características, será habitado por una faunula de lepidópteros diferente.  A veces, un paisaje pobre en atractivo dispondrá de insectos especializados de gran interés.

Una vez en el lugar seleccionado, hemos de tener en cuenta una serie de factores que harán que la prospección de, o no, buenos resultados.  Si no buscamos una especie concreta, seguiremos estas normas:

 

MARIPOSAS DIURNAS:

 

-No encontraremos más que mariposas vulgares en los campos cultivados o en barbecho.  Tenemos que buscar terreno que no haya sido usado para tareas agrícolas  ni siquiera en el pasado, salvo en los casos de campo de hierba de siega para ganado en la montaña que, debido a la flora, suele dar buenos resultados.

-Buscaremos vaguadas abrigadas de viento y barranqueras soleadas, sobre todo las que tengan mayor humedad.

-Cazaremos en solanas al Este por la mañana, pasando a otras zonas cuando el sol esté alto.

-Las zonas de bosque cerrado dan pocos resultados. Buscaremos claros iluminados y amplios y cazaremos en las orillas de los caminos, en cuyas cunetas suele haber variedad de arbustos y flores.

-En los valles de alta montaña es mejor cazar en las orillas donde comienza la ladera y posteriormente ascender a media altura, incidiendo en las zonas de regatos de deshielo.

-Caminaremos despacio observando con detenimiento las corolas de las flores.  Los sésidos de pequeño tamaño son muy fáciles de confundir con himenópteros y dípteros, aunque se les diferencia bien por sus antenas mazudas, la unión del tórax con el abdomen (más gruesa, no vespiforme) y cuatro alas.  Observaremos también las gramíneas en toda su extensión, donde suelen posarse algunas especies de zigénidos a partir de la primera hora de la tarde.

Nos acercaremos a los lepidópteros posados con movimientos muy lentos, ya que parecen no percibirlos.  Si está en el suelo, acercaremos la boca del cazamariposas en sentido perpendicular al mismo y dado que la mariposa siempre sale votando hacia adelante, situaremos la manga hacia donde mire.  Nos anunciará su vuelo inminente cuando levante sus antenas y eleve ligeramente el tórax.  A cosa de un palmo del Lepidóptero, daremos un golpecito en el suelo con la varilla y rápidamente barreremos hacía el mismo, levantándolo un poco.  La captura es casi segura.

-Si encontramos algún ejemplar interesante, es indudable que en las inmediaciones se encuentra una colonia del mismo (salvo en el caso de especies migradoras).  No hay ejemplares aislados, por lo que es cuestión de paciencia localizar algunos más.  Os sorprendería lo cerca que puede estarse de una colonia interesante, sin apercibirse de ello.  En ocasiones, en colonias poco extensas y de individuos poco tendentes a vuelos largos, la localización se centra en poco más de 50 m cuadrados.  Por ejemplo, conozco algunas colonias de Z.ignifera en los Montes Universales, donde con frecuencia se colectan los ejemplares en las mismas plantas año tras año y, sin embargo, otros coleptores, a pesar de sus afanes, no consiguen dar con ellas.  Es necesario conocer sus hábitos y costumbres.

Aunque veamos muchos especímenes de una especie que nos interesa, sólo capturaremos una serie razonable para su estudio. El acumular insectos, salvo para trabajos de variabilidad de especies, es poco sensato y daña a la población a la larga, lo más bonito es ir a los mismos sitios de vez en cuando y constatar que las especies siguen fieles a su cita anual.

 

 

MARIPOSAS NOCTURNAS

 

Durante todo el año, incluso en lugares fríos, vuelan las mariposas nocturnas. Yo personalmente he colectado en numerosas ocasiones durante una noche heladora con un buen abrigo "antibalas", y con una escarcha que deja el suelo blanco, siguen habiendo algunas especies especialistas del otoño y primavera.

Las farolas de los pueblos pequeños y con poco alumbrado atraen normalmente a numerosos heteroceros.  Sólo las luces de color blanco, vapores de mercurio y ultravioletas ejercen esta acción, no las amarillas de bajo consumo.  Los mejores resultados se obtendrán una hora después de anochecer y durante las tres o cuatro siguientes dependiendo de las especies.

Las condiciones ideales para la caza nocturna son una noche sin luna ni viento, con una temperatura suave y mejor si se está preparando una tormenta.  Sin embargo, si ha llovido durante la tarde o las temperaturas son bajas tienden a empeorar los resultados.  Por supuesto, no se trata de reglas fijas y en el momento menos propicio puede producirse la sorpresa.

 

Si trabajamos con trampas de luz, las colocaremos en zonas abrigadas y situándolas donde la luz pueda verse desde lejos.  Son ideales los claros de bosque amplios y con variedad de especies botánicas.  Lógicamente, no deben existir otros focos luminosos en las cercanías.

 

 

CAPTURA DE EJEMPLARES PARA CRIA EN CAUTIVIDAD.

 

La cría de especies a partir de orugas, sobre todo si han efectuado ya varias mudas, es más sencilla de lo que se cree en muchas especies.  Con su planta nutricia fresca y un poquito de tierra para las que gustan de crisalidar en su interior podemos obtener buenos resultados.  Algunas especies, sin embargo, plantean grandes dificultades.

Las orugas y crisálidas suelen ser difíciles de descubrir, pero observando detenidamente las plantas en los tallos, haz y envés de las hojas podremos hacer algunas capturas.  Debajo de las piedras es otro lugar propicio para buscarlas.  Puedes utilizar otro método eficaz: el vareo de la planta después de haber colocado una tela blanca bajo la misma. Te asombrará la cantidad de insectos que caen.

El mangueo directo de las ramas y hojas con una manga algo más fuerte para evitar roturas, proporciona insectos que de otra manera no se suelen ver.

 

 

 

OTROS CONSEJOS

Desde hace algún tiempo, como todos vosotros sabréis, según La Ley de Conservación de Los espacios Naturales y de La fauna y flora silvestre, en España todos los animales no regulados por La Ley de Caza están estrictamente protegidos, por lo que debemos proveernos de permisos para la captura de insectos expedidos por los organismos competentes (comunidades autónomas o responsables de protección).  En Aragón se tramitan a través de La S.E.A., sin otra contraprestación que informar sobre las capturas realizadas. Sin este permiso podremos encontrarnos en situaciones desagradables.

 

 

LIBROS PARA EL DEBUTANTE:

 

BARRIENTOS, J.A. 1988. - Bases para un curso práctico de entomología.  Imprenta Juvenil, S.A., Barcelona.

ZAPATERI, Rvta.Aragon.ent.

REDONDO, V. 1990. -Las mariposas y falenas en Aragón.  Departamento de Cultura y Educación.

D.G.A. MURRIA, REDONDO Y GRUSTÁN, 1989. - Guía de las mariposas diurnas del Moncayo.  Dep.  Agr. , Gan. y Montes. 

D.G.A. PATRICE LERAUT, 1992. - Las mariposas en su medio.  Plural de ediciones, S.A., Barcelona.

ABOS CASTEL, F.P. 1988. - Mariposas diurnas de(parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.  D.G.A.

FERNANDEZ-RUBIO, F. 1991. - Guía de Las Mariposas diurnas de la Península Ibérica (3 tomos).  Ed.  Pirámide. 

CARTER, D.J. - Guía de campo de las orugas.  Ed.Omgs.

HIGGINS et al. - Las mariposas de Europa.  Ed.omega.

 

Daniel Grustán.

S.E.A.