Tú, mujer
Entre todas la más hermosa
La más inaccesible
De seda la más ociosa
Sólo tú sabes cómo te miro
Que es el mío un mirarte íntimo y devoto.
Oh tú
Que brillas recién peinada como una ninfa en mi almohada
Y anhelante esperas una mano amiga
Que irreverente y terrible
Te desdiga y te deshaga despeinada
Derrochada sobre la brisa de tu falda
Oh tu
Que al mirarme me abrumas
En una intuir mi alma a ti encadenada
Que quisiera comerte entera
Morder tus fauces
Tus caderas, tus finísimas nalgas
Y tu delicada entrepierna
Y ahora devuélveme el mundo en tus senos
Turgentes como rosas florecientes
Como salvajes arroyos de miel
Que al unísono son mi cielo y mi condena
Y cuanto más entro en ti
En tu forma
Más penetro en la mía
Esa mi esencia imperecedera
Que no es sino ansia de ti
Pero los ángeles no están contigo ni conmigo
Ambos fuimos expulsados del paraíso
Por explorar nuestra alma hasta perder el juicio
Como si nos fuera la vida en ello
Con pasión virginal, fiera
Como cuando chocan dos astros de pasión carnal
Ay de ti
Fugaz musa
Infiel esposa
Ay de mí
Devoto de tus labios
Piel y sombra
De una vida dichosa
De amantes perdidos por el gozo de extinguirse sobre un lecho de rosas
Oh mujer burguesa
Sólo tu conoces a fondo la ruina de mi alma
Ansiosa de ti desnuda
Antes de partir con tu virgo
Como proa
En medio entre la dicha y la boca
Oh alma, ruina mía
Que una vez más me provocas.