Ópera: "Globalización NeoLiberal"
Introducción: Dedico esta ópera a mi mánager, que tanto me ha ayudado en los momentos díficiles, a
TeleCinco y a todos los vecinos de Alguazas que con sus votos en "Operación Conservatorio de Ópera"
han hecho posible el sueño de que mi obra, mis óperas y mi música, vean por fin la luz.
Gracias de todo corazón.
Acto I
Se levanta el telón.
Aparece un ambiente de nubes y luces cegadoras, y se oye, primero en un susurro, al gran coro
de ángeles y arcángeles (FMI, OTAN, etc) aplaudidos por la variada cohorte de querubines fascinados
del poder celestial (Aznares, Berlusconis, Tonis Blaires, etc etc), aspirantes a la diestra del
padre Bush, y del hijo Bush, y del Espiritu Santo EEUU.
Se eleva la música, con voz potente no dudan en imponer las recetas mecánicas de
"privatización", "desregulación" y de la eufemística incesante "reforma estructural", en las pampas
Argentinas, en lugares allende los mares, en Rusias tan nevadas, universal reconversión a la
CocaCola refrescante de la cola del paro, mundializadión de McDonalds que prohiben sindicatos, y al
mundo Feliz de Operación Triunfo: sólo tres personas de entre cien mil, y en tres meses, gracias a
la televisión y una campaña de marketing faraónica, pueden conseguir dejar el andamio para hacerse
cantantes ... la magia de la música hace el resto y consigue demostrar, además, que las
"oportunidades para todos" existen en el libre mundo del comercio libre y global ...
Acto II
Entran los tenores.
Los violines arrebolan el espíritu.
En este mundo de oportunidades para todos (por ejemplo, si eres trabajador tienes la
oportunidad de dejar de serlo y ser parao... ) en este mundo de neoliberalismo único... llegan los
EEUU y se saltan todas las reglas del comercio, del neoliberalismo, del liberalismo sin neo, y de la
santa madre Iglesia poniendo un impuesto a las importaciones de acero para proteger la industria del
acero en la propia sacrosanta patria de la bandera omnipresente tan barrada y estrellada.
Los bailarines danzan alrededor del sol Bush. El sol, en una metáfora de los ciclos solares y
sus manchas, se atraganta con una galleta, confunde la inflacción con la deflacción y hace temblar
las bolsas de medio mundo por tal comentario ignorante, y cuál ave fenix regurgita el trozo de
galleta que es recogido grácilmente por el aspirante Aznar, embutido en mallas clásicas, sobre las
puntas de las zapatillas de baile. La galleta se exhibe en el Guggenheim.
Redoblan los timbales.
Acto III
Los bailarines danzan, brazos en alto, dan gracias al Dios que combaté al malvado Alá.
Una enorme verga, represantada en mosaico alejandrino al estilo de las termas romanas, aparece
tras el escenario, inundándolo de virilidad y poder. La metáfora de la razón globalizadora
neoliberal es iluminada desde el cielo por los nuevos satélites de la guerra de las galaxias.
Un par de testículos tallados en marmol barroco extraido de las columnatas del economicismo de
Yale y Harvard acompaña a la gran verga globalizadora.
Todos los coros a una cantan el himno central: ¿quién puede hacer frente a la gran polla?
Y de repente, de la gran polla salen voces.
Y el Gran Sol hace lo que le dice y le sale de la polla globalizadora.
Qué sencillo de entender.
La simplicidad se acompaña de acordes suaves.
Por fin la comprensión.
Acto IV
En un cambio inesperado, suena el sombrero de tres picos. Manuel de Falla.
Los eunucos y danzantes miran a lo alto.
Desciende Manolete mientras suena el chocolatero y atronadora voz acompasa versos:
- ¡Son mis cojones!
- ¡Yo soy torero!
- ¡Soy dueño del mundo entero!
Y de pronto, la gran magia de la ópera, fusiona a las culturas, a los principios, a los
finales.
La filosofía subyacente a la globalización neoliberal aflora en una balanza: a la derecha, en
un platillo, los cojones de los EEUU, y a la izquierda, en otro platillo, la gran verga
globalizadora.
Un mundo en equilibrio.
Un mundo feliz.
Acto Final
El Sol Bush queda en el centro del escenario.
Todo gira a su alrededor.
Atruena la música.
Ciegan las luces.
Los bailarines lanzan al público puñados de pastillas "mitsubishi" y "labios rojos". Azafatas
invitan a la sala a un gran botellón.
De repente, enmedio de un sudoroso auditorio extasiado y corazón acelerado, David Bustamente,
Rosa y David Bisbal descienden desde una plataforma móvil y se unen al coro de danzantes,
bailarines, a la verga globalizadora, a los cojones marmóreos del economicismo de Harvard y Yale, a
Manolete envuelto en el capote sangrante que vió su último suspiro, y en un apoteosis final todos
entonan MIRANDO FIJAMENTE AL SOL BUSH:
"A tu laaaado, me sieeeento, seguuuuro "
"A tu lado no duuuudo....."
Por LeoLeo