Sorprende
la falta de crítica, análisis y comentario en los medios de
comunicación españoles frente al estudio económico /demográfico
supuestamente elaborado por la ONU a principios de enero. Sorprende,
porque parece que los "resultados" del mismo han sido aceptados
ciegamente y con una actitud de considerable fatalismo. Sorprende,
porque las personas con una mínima noción de esta temática deberían de
saber que este tipo de proyecciones, predicciones o pronósticos están
basados en proyectar hacia el futuro las pautas y conductas actuales
como si estas fueran unas condicionantes fijas e invariables; esto no
es ni remotamente verdad. Vivimos en un ambiente cultural enormemente
dinámico en donde los cambios van a ser la norma. Podemos predecir,
sin grandes errores, que en cada década de aquí en adelante los
cambios en todos los ámbitos de la vida van a ser superiores a los
cambios ocurridos en todo el siglo pasado.
Este lo saben perfectamente los servicios que elaboran este tipo de
estudios, y, más que una predicción, pretenden lanzar una llamada de
atención, un toque de alarma, con la sana intención de provocar las
necesarias medidas correctoras a largo plazo.
No obstante, lo más sorprendente es que el estudio como tal ni siquiera
existía. Lo que se publicó el 6 de enero fueron unos datos de un
estudio preliminar que finalmente fue publicado hace pocos días, y que
cubre 8 países (4 de la Unión Europea) sin incluir a España. Lo que
salió en los medios de comunicación fue una extrapolación muy
temeraria elaborada por no sé quién. Presuntamente la población
española disminuirá hasta 30 millones en el ano 2050,habría una
relación población activa/jubilados de 4 / 1, y habría que aumentar la
población en 12 millones para poder mantener dicha relación, y, como
resultado, la necesidad de admitir 240.000 inmigrantes al año durante
los próximos 50 años. Aparentemente la ultima cifra es el resultado de
dividir 12 millones entre 50 (¡sic!). Cada uno de estos datos es
erróneo. Ni se proyecta una población de 30 millones para el año 2050
(la proyección española - Cordón 1996- es de casi 35,5 millones) ni
hay actualmente una relación de 4 / 1 entre población activa y
jubilados (la relación correcta es de aproximadamente 2,5 a 1 -16
millones de activos entre 6,5 millones de jubilados), ni se pueda
cometer la barbaridad estadística de equiparar la supuesta necesidad
de aumentar la población en 12 millones con una inmigración de 240.000
individuos al año, olvidándose olímpicamente del derecho de agrupación
familiar de dichos inmigrantes y su crecimiento vegetativo.
Los datos publicados por el Departamento de Asuntos Económicos y
Sociales de las Naciones Unidas no dicen nada de esto. La relación de
4 / 1 no se refiere a población activa versus jubilados sino a la
relación entre la población actual de 15-64 anos (algo mas de 26,5
millones) y la población de más de 65 años (6,625 millones) tomando
como fuente " Población española según grandes grupos de edad" (Cordón
l996). ¡Algo muy diferente!
La cantidad de 240.000 inmigrantes se menciona, pero referente a
¡Italia y, para equilibrar una perdida de población de 16 millones!
Como la perdida en España no es de 16 millones sino de 5, la cantidad
necesaria de inmigrantes sería, proporcionalmente, un promedio de
75.000 al año. Y, estamos hablando no de inmigrantes trabajadores,
sino del aumento de población a través de la inmigración, o sea, los
trabajadores y su descendencia! Como las pautas de natalidad de la
población migrante serán, probablemente, más parecida a la española de
los años 60 que a la actual, podemos decir con bastante acierto que la
inmigración actual de unos 30.000 inmigrantes al año sería más que
suficiente para mantener la población alrededor de los 40 millones.
No obstante, ni siquiera está muy claro si hay que mantener la
población a su nivel actual para poder equilibrar el sistema de la
Seguridad Social.No hay que olvidar que todas estas proyecciones están
basadas en el concepto del mantenimiento de las condicionantes
actuales. Vamos a ver cuáles son y si son modificables en el futuro.
Hay 4 condicionantes principales:
La baja natalidad y el consiguiente envejecimiento de la población
con una baja calidad de vida física y mental a partir de los 70 años.
Una población activa baja comparado con los países de nuestro
entorno. La tasa de actividad esta en el 60% de la población entre 15
y 64 años, más de 10 puntos por debajo del medio de Francia, Alemania
y Reino Unido.
Una edad media de jubilación de 62 años.
Un alto nivel de desempleo.
Actualmente el sistema funciona dentro de estos parámetros de una
forma más o menos equilibrada de la siguiente forma:
Una relación de 4/1 entre la población de 15-64 años y los
jubilados.
Una relación de 2,5 / 1 entre la población activa y los jubilados.
Una relación de 2,25/1 entre los afiliados a la Seguridad Social y
los jubilados (14,5 millones frente a 6,5 millones)
De estas tres relaciones la tercera es por mucho la más significativa. Lo
malo es que es una relación errónea. Entre los 14,5 millones de
afiliados a la S.S. hay ni más ni menos que 2 millones de afiliados
falsos. Es decir, falsos del punto de vista de la contabilidad
nacional. Sin quitarles ni un ápice de su importancia para la
sociedad, hay que entender que los funcionarios no son, en el sentido
contable, contribuyentes al sistema, ya que sus sueldos y por lo tanto
también sus impuestos y cotizaciones son sufragados por el Estado y
por lo tanto por la Sociedad. Podemos entonces establecer una nueva
relación muy significativo entre CONTRIBUYENTES y BENEFICIARIOS, o
sea, un índice C/B. A un lado los 12,5 millones de afiliados
verdaderos a la S.S. y al otro los 9 millones de jubilados,
funcionarios y parados con subsidio de desempleo. O sea, un índice C/B
de 1,4/1. Otro índice significativo es el de la DEPENDENCIA GLOBAL (DG)
o sea, la relación entre población total y afilados verdaderos a la S.
S. El DG actual es de 3,14. El verdadero reto es mantener estos dos
índices en sus valores actuales y habrá que ver si los condicionantes
actuales son lo bastante flexibles para lograrlo.
Dos de los condicionantes ya están cambiando. Por un lado la población
activa está aumentando y por el otro lado está bajando el paro. La
creación de 700.000 puestos de trabajo en el último ano solamente ha
bajado el paro en 400.000, clara indicación de que la población activa
ha crecido en 300.000.Podemos predecir que en los próximos 20 años la
población activa empecerá a aproximarse cada vez mas a la de los
países de nuestro entorno, o sea, más o menos el 70 % de la población
entre 15-64 años, junto a una disminución de la tasa de paro hasta
llegar al pleno empleo. Al mismo tiempo habrá una lenta disminución en
el numero de funcionarios (la extensión total de Internet y otros
sistemas futuros implica que se podrán hacer todas las gestiones
administrativas etc. desde la casa o la oficina.)
2000 -2028
Si miramos las proyecciones demográficas veremos que hasta el año 2028
el sistema se mantendrá en perfecto equilibrio, y hasta puede mejorar,
con el cambio de tendencia de los dos condicionantes mencionados.
Veamos los números: en el año 28 habrá una población entre 15-64 anos
de 24,5 millones, una población activa del 70% (o más), o sea, más de
17 millones de personas con una tasa de paro muy baja (solamente
durante los próximos 4 años se prevé la creación de 1,4 millones de
puestos de trabajo, y no es muy aventurada la creación de 1-2 millones
mas hasta el año 28). El funcionariado habrá bajado simultáneamente a
1,5 millones. Habrá entonces 15,5 millones de contribuyentes
verdaderos a la S.S. (17 millones menos 1,5 millones) contra 10
millones de beneficiarios (8,5 millones de jubilados y 1,5 millones de
funcionarios) o sea, un CB de 1,55, substancialmente mejor que la
actual de 1,4.Creo que esta claro que en este periodo 2000-28 el
problema no es de inmigración sino simplemente de creación y
mantenimiento de empleo. O sea, con empleo suficiente el sistema se
mantendrá en perfecto equilibrio sin necesidad de inmigración, y en
caso contrario la inmigración solamente agravaría el problema. Es
interesante ver que también la tasa de dependencia global habrá por
entonces mejorado; una población total de 38,8 millones contra 15,5
millones de contribuyentes, o sea, una relación de! 2,5 en vez de
3,16!
2028-2050
A partir del año 28 la situación se agravaría considerablemente, pero
solamente si se mantuviese la edad de jubilación en más o menos 62
años. Por aquel entonces la calidad de vida física y mental de las
personas de 65+ habrá mejorado enormemente (actualmente se espera
poder prevenir enfermedades como el Altzheimer, el Parkinson, la
Osteoporosis etc. en los próximos 10-15 años) y no sería aventurado
pensar que las personas de 70-75 serán tan sanas, fuertes y activas
como la persona media de 60 ahora. Durante los próximos 30 años la
edad media de jubilación, ambos para hombres y mujeres, aumentará
seguramente a los 65 anos, mejorando todavía más las cifras elaborados
más arriba. Pero a finales de los años 20 esta edad, inventada por
Bismarck en 1880 cuando la esperanza media de vida era de ¡50 anos!,
ya no tendrá ningún sentido y es lógico pensar que la edad de
jubilación primeramente alcanzará los 70 años para después subir a los
75. Las implicaciones son lógicamente enormes. Tomemos como referencia
el año 36. Manteniendo la jubilación a los 65 años, las cifras saldrían
más o menos así:
Una población entre15-64 años de 22,5 millones, una población activa
de 15,75 millones (plenamente ocupado), 1 millón de funcionarios, 10
millones de jubilados y una población de 38 millones. El índice CB
seria el 1,34 y el DG el 2,57.Estas cifras no son sustancialmente
peores que las actuales, pero con una tendencia a empeorar a partir de
aquel año. Además, habrá más empleo que trabajadores lo que crearía
tensiones muy inflacionarias en el mercado laboral. Aumentando la edad
de jubilación a los 70 años, las cifras cambiarían sustancialmente.
Así:
Población entre 15-70 años de 25 millones, población activa de 17,5
millones, 1 millón de funcionarios, 7,5 millones de jubilados y 38
millones de población. El índice CB seria 1,95 y el DG el 2,3. ¡Cifras
considerablemente mejores que las actuales! Aumentando a partir de
allí paulatinamente la edad de jubilación a los 75 años (no se
asusten, cumplir los 95 o 100 será bastante normal entonces) estas
ultimas cifras serian en el año 2050, respectivamente 2,25 y 2,25.
Personalmente creo que estos resultados son demasiado optimistas ya
que las proyecciones demográficas se han quedado cortas. Habrá mucha
más gente entre los 80-95 de lo proyectado. Creo que por entonces la
antigua pirámide demográfica se habrá convertido en un cilindro casi
perfecto, con una representación muy similar de las distintas edades.
Habrá un aumento de natalidad, por muchas razones que no tienen lugar
en este comentario, la educación será mas prolongada, con una entrada
en el mercado laboral a partir de los 20/25 anos. Podemos prever
entonces una población de mas o menos 38 millones, 8 millones de
jubilados de mas de 75 años, 8 millones de jóvenes de menos de 20, una
población activa de 16 millones (72% de 22 millones entre 20 -75) 1
millón de funcionarios y como resultado, un índice CB de1, 66 y un
índice DG de 2,4.Cifras todavía mejores que las actuales. Por mucho
que implicaría una contracción aparente de la fuerza laboral, no crea
que habrá tensiones laborales ya que por entonces, gracias a la
informatización, robotización y otros ".....zaciónes" todavía a
descubrir, los aumentos de productividad por trabajador serán tan
espectaculares que la semana laboral habrá bajado por debajo de las
treinta horas y, además, con un horario enormemente flexible.
Todas las predicciones son por definición arbitrarias, y por lo tanto
las observaciones aquí expuestas también. Dicho esto, prefiero apostar
por el dinamismo de nuestra sociedad en vez de por una especie de
arteriosclerosis fatalista que necesita de sangre joven importada para
salvarse de la decadencia física. Creo que las cifras expuestas arriba
por lo menos deben indicar que lejos de ser necesario, un exceso de
inmigración puede ser altamente contraproducente. Además, habría que
hacerse la pregunta, ¿de qué tipo de inmigración estaríamos hablando?
¿El exceso de población magrebí, semi-analfabeta y de muy baja
cualificación? Este tipo de inmigración va a competir directamente con
la parte más débil de la sociedad española por un tipo de trabajo cada
vez más escaso en las próximas décadas. Actualmente el 30% de los
trabajadores españoles tienen solamente estudios primarios o menos.
Este porcentaje bajará considerablemente con el cambio generacional,
pero nunca será menos que un 15 %, o sea, más o menos, un millón y
medio de trabajadores en el futuro. Mas que suficiente para cubrir los
trabajos manuales de baja calificación de entonces. La competencia
entre estos trabajadores y los inmigrantes por el mismo trabajo puede
dar lugar a tensiones racistas y xenófobas muy superiores a las
vividas últimamente en El Ejido. Claro, también es posible que la
intención sea atraer inmigrantes altamente cualificados. En una
reciente encuesta entre universitarios marroquíes un porcentaje alto
estaba dispuesto a emigrar a España. Admitir esto seria una autentica
inmoralidad, ya que estos jóvenes son a largo plazo la única
posibilidad para Marruecos (y otros países) de salir de su atraso.
La inmigración tiene muchas vertientes, y hay que estudiar la temática
con mucho cuidado y sentido común. La reciente Ley de Extranjería no
ayuda mucho y fue aprobada por puro oportunismo electoral, y parece
haber sido redactada a medida de las mafias de las pateras.