Gente Alternativa - Globalización, Ecología, Derechos Humanos y Sociedad

Un espacio para la reflexión y el debate

  • La Pluma Rebelde
  • Cajón Desastre
  • En el Punto de Mira
  • Tribuna de Oradores
  • La Mirada Alternativa
  • Dimensiones Alternativas

  • Añádenos a tus Favoritos
  •  • Versión texto para imprimir


Principal | Suscríbete | Tú Opinas | Libro de Visitas | Contáctanos | Imprimir | Atrás

En el Punto de Mira

- Sobre los valores -

En intervenciones anteriores extraídas en gran parte de mi libro “Existencia”, he expuesto que consideraba absurdo e imposible ante el mas elemental de los razonamientos, el defender mediante una visiòn reduccionista que el Todo en el que surgimos impulsados por sus fuerzas y propiedades y al que contribuimos a formar ,o sea que nos crea y contiene, carece de las cualidades que poseen sus partes constituyentes, haciendo al todo inferior a las partes que lo forman y al creador a sus criaturas. Lo que en realidad pretende la irracionalidad de afirmar que esas cualidades surgen de la nada para volver a ella al desaparecer el ser que las posea (en este caso el hombre).

Pero esta visiòn radicalmente reduccionista que defiende que en el Todo, Universo, Naturaleza etc., no existe sentido, inteligencia o finalismo alguno, imperando solamente el azar y las fuerzas fìsicas, crea ademàs numerosos problemas lògicos de credibilidad y efectividad a los valores èticos, morales, derechos humanos, bien comùn etc., que se aprecian cada vez mas angustiosamente necesarios para la convivencia, la felicidad, la sensaciòn de realizaciòn y la direcciòn y sentido de la sociedad y existencia humanas actuales en general, impulsando por el contrario un enfoque hedonista ,egoista y agresivo del presente, el todo vale en la lucha despiadada por conseguir el poder y el dinero que va imperando por doquier, postura o actitud perfectamente comprensible y hasta lògica, ya que si realmente no existe sentido alguno, lo mas racional es aplicar el lema “primero yo y despuès yo. Pues creo evidente que ante el mero azar y las fuerzas fìsicas por esencia son indiferentes y no existe diferencia cualitativa alguna entre mal y bien, bondad y maldad, ètica y antitética, egoísmo y altruismo, etc.

Lo que harìa que tanto Nietzsche como Marx tuvieran razòn, el primero criticando la preocupaciòn por los pobres y dèbiles defendiendo el derecho de los fuertes a buscar egoístamente su propio perfeccionamiento y bienestar caiga quien caiga, y el segundo preconizando la uniòn de los pobres y dèbiles para terminar con el abuso de los fuertes ejerciendo su dictadura sobre aquellos. La alternativa lògica y racional a ambos ,la constituirìan unos valores humanos que armonizaran y compatibilizaran dichas actitudes extremas, pero al perder credibilidad no pueden realizar con la efectividad suficiente esta importantìsima funciòn, lo que al nivel de armas existentes puede provocar nuestra destrucción.

Por todos los razonamientos anteriores, me reafirmo en mi propuesta o idea de un Todo ùnico y omnicomprensivo identificado con la realidad al completo sin exclusiòn o condicionamiento alguno y con capacidad programadora y finalista o sea con sentido, que aportarìa la base ,universalidad, credibilidad y efectividad que dichos valores necesitan claramente, constituyendo un punto de encuentro y armonización para todos los individuos ,pueblos ricos y pobres, culturas, religiones, clases sociales, etc. Es cierto que las religiones intentan crear tambièn una base y aportar valores, pero al no ser aceptables por irracionales ante las mentes actuales, tampoco cumplen realmente esta funciòn, creando ademàs problemas especìficos muy graves al enfrentar con su dogmatismo a los fieles de distintas religiones, creyentes contra no creyentes, etc. O sea, en vez de unir y armonizar contribuyen a dividir a los hombres, al personalizar y culturizar a sus dioses respectivos para ponerlos a su servicio.

Sin ese sentido bàsico creible de unidad y finalismo para la totalidad de la Humanidad, nunca se conseguirà la voluntad ni el pensamiento de globalidad o destino comùn ,a pesar de que la ciencia y la tècnica ya lo han hecho realidad, mediante un proceso que avanza desbocado ,sin control ni contenido o finalidad realmente humana ,en alas de un mercantilismo egoista y agresivo caiga quien caiga, tanto respecto al propio hombre como hacia el medio ambiente, en continua retroalimentación e interacciòn con los poderosos intereses realmente inhumanos que genera sin cesar y que lo dominan cada vez mas radicalmente. Como consecuencia se crean problemas gravìsimos fruto de decisiones irracionales y egoistas, para despuès intentar salvar la cara con total cinismo, parcheando malamente una pequeña parte de sus perfectamente previsibles nefastos efectos.

Por ejemplo: se fabrican ingentes cantidades de armas cada vez mas peligrosas y despuès o paralelamente hay que crear o impulsar enfrentamientos, rivalidades o guerras para consumirlas ; se crean peligrosos productos biotecnològicos que para hacerlos rentables hay que aplicar como sea ; se impulsa a los ciudadanos. mediante una propaganda potentìsima y continua, hacia el uso del vehìculo privado y el trasporte pesado por carretera, y paralelamense se desmantelan líneas de trolebuses, se anulan líneas ferreas por no rentables, a las que previamense se desconectaban de polìgonos industriales, se les regateaban inversiones, etc., a pesar de constituir un medio de transporte mucho mas seguro, rentable energéticamente y una vez electrificado totalmente limpio, para despues suspirar por los desastrosos accidentes de tràfico, la contaminación del aire, las continuas mareas negras de los numerosìsimos petroleros que se necesitan para afrontar ese tremendo consumo etc.; se realiza una proliferación igualmente desbocada de nuestra especie sin una enèrgica polìtica en todos los àmbitos, culturales, sociales etc., que la frene (las religiones incluso la estimulan), despuès ocurre lo inevitable, una presiòn tremenda sobre las demàs especies que disminuyen y se extinguen a ojos vistas, sobre los recursos naturales , selvas tropicales, aumento de la contaminación, residuos etc., pues las “necesidades” humanas aumentan proporcionalmente con dicha proliferación ,y ante ellas todo lo demàs son daños colaterales sin importancia.

Evidentemente, cuando los recursos naturales y territorios se hagan mas escasos y no quede nada ajeno que destruir o presionar, esta se volverà hacia lo que queda o sea la propia especie humana, “solucionàndose” el problema mediante hambrunas ,enfermedades etc., y si con ello no basta ,unas buenas guerras con armas de destrucción masiva pueden acabar con la proliferación y hasta con la especie proliferante. Pero a juzgar por las frias e insuficientes reacciones de los polìticos, altos medios financieros, multinacionales etc.., parece ser que los gravìsimos problemas expuestos no tienen la menor importancia, siempre que se salvaguarde lo que realmente les preocupa ,o sea los despiadados intereses que impulsan el proceso.

Creo que lo expuesto se corresponde con la realidad actual pura y dura, y que por ello todos debemos intentar aportar nuestro esfuerzo para que cambie y evolucione en la direcciòn correcta , pues la potencia de las actuaciones humanas ha adquirido tal magnitud que es claro que nuestro tiempo se acaba y si no conseguimos ràpidamente controlarlas dirgièndolas desde la ètica y la racionalidad hacia la consecución del bienestar comùn de la Humanidad, no sobreviviremos a nuestros tremendos errores.

Por Chemar

Opina sobre este artículo                         Arriba

Principal | Suscríbete | Tú Opinas | Libro de Visitas | Contáctanos | Imprimir | Atrás