ste
artículo es producto de las observaciones de una actividad
humana insolidaria con la naturaleza, que produjo la destrucción
de la mayor parte del suelo primigenio de Caleta Mariana, situada
en la Isla 25 de Mayo del Archipiélago de las Shetland
del sur y con ello la desaparición de la flora y la microfauna
asociadas, como consecuencia de la construcción, durante
los años noventa, de la Base coreana King- Sejong, aunque
hechos similares se producen en toda la antártida costera.
La Antártida, con 14 millones de
Km cuadrados (superficie superior en más de un 50% a la
de los Estados Unidos) y el 10 % de la superficie continental
mundial, es de posición geográfica circumpolar,
se halla circunscripta en su mayor parte por el Círculo
Polar Antártico (66º 33´ S) y está cubierta,
en su casi totalidad, por una gruesa capa de hielo eterno de un
espesor promedio de 2.000 metros, aunque los valores máximos
superan los 4000 metros. Este enorme volumen de hielo se apoya,
en su mayor parte, sobre una geomorfología rocosa cuya
mayor altura es el Monte Vinson de más de 5000 metros de
altura. En Antártida se halla el 90% del hielo terrestre,
equivalente al 70% del agua dulce mundial.
Las zonas libres de hielo permanente (free ice patches) son tan
escasas como los oasis en el desierto; de localización
marítima, su superficie total es aproximadamente el 2%
de la superficie continental (superficie inferior a la de la Provincia
de Buenos Aires). En estos oasis costeros, bajo la influencia
del benigno clima marítimo, durante la primavera y el verano
se desarrolla la fauna del suelo y la vegetación (líquenes,
musgos, algas, hongos y fanerógamas) y se reproducen gran
número de aves y mamíferos de numerosas especies.
Por otra parte, el archipiélago de
las Shetland Australes o del Sur, con una superficie de 3.966
Km 2, forma un arco de más de 20 islas e islotes extendido
a lo largo de 280 millas al norte del círculo Polar Antártico,
al sur de Tierra del Fuego, de la que está separado por
el pasaje de Drake y al oeste de la península antártica,
de la que lo separa el Mar de la Flota (Bransfield Strait).
Las islas son ventosas, con manifestaciones
volcánicas y en su mayor parte están cubiertas por
un grueso manto de hielo eterno.
Durante la primavera y el verano son asiento
reproductivo de numerosas especies de aves (petreles, skúas,
gaviotas, pingüinos y palomas antárticas) lobos, focas
y elefantes marinos.
La isla 25 de Mayo (Rey Jorge / King George)
con una superficie de 1.192 Km 2, es la más grande del
archipiélago de las Shetland del Sur. Está casi
totalmente cubierta por hielo eterno y los sectores libres de
éste tienen disposición fragmentaria y están
separados entre sí por masas glaciares que se extienden
desde el interior de la isla hasta el mar, en suave pendiente
en algunas partes o bien formando acantilados escarpados de hielo
en otras.
El cielo es habitualmente nuboso y el volumen
de agua disponible por el suelo, durante la primavera y el verano,
es muy grande debido a las frecuentes lluvias, a los numerosos
chorrillos (cursos de agua producto del deshielo y de variado
caudal) que se extienden desde lo alto del glaciar hacia las zonas
más bajas, a la fusión de la nieve acumulada durante
el otoño y el invierno y a la reducida evaporación
debido a la baja temperatura reinante.
Los suelos de los oasis costeros o free
ice patches pueden ser brutos, colonizados por algas, hongos y
líquenes bajo la forma de manchones aislados y sujetos
esencialmente a meteorización física; ornitogénicos,
como los que se desarrollan en las inmediaciones de las pingüineras
gracias al abono natural del guano, o ranker, suelo sin horizonte
B y con un horizonte A de alto contenido orgánico, muy
trabado y que puede separarse entero, como una almohadilla, de
una roca madre poco alterada.
Las temperaturas, habitualmente positivas,
el guano de las pingüineras y la abundante agua liquida,
promueven la formación del suelo (edafogénesis).
Distintos países construyeron numerosas
Bases en los sectores libres de hielo eterno y manifiesto ejemplo
de esto, por el elevado número de Estaciones en relación
a la superficie de los oasis, es la Isla 25 de Mayo, ocasionando grave daño a la cobertura
vegetal y expulsando parcialmente a la fauna de sus lugares de
asentamiento. En esta isla existía hasta hace 15 años,
en numerosos oasis de la misma, un difundido proceso de evolución
del suelo ( edafogénesis), pero la proliferación
de obras de ingeniería tales como la construcción
de viviendas, depósitos para víveres y combustible,
etc. y la actividad asociada a las mismas, impactaron de manera
particularmente destructiva sobre el suelo.
Por otro parte, al no tomarse la previsión
de realizar una traza adecuada de caminos, los vehículos
y el personal se desplazaron azarosamente produciendo un grave
impacto en sectores de alto valor biológico, generándose,
de acuerdo a las características del terreno, anegamiento
en la proximidad de los chorrillos y compactaciones costrosas
en las zonas más alejadas de aquellos y en cualquier caso,
destrucción del rico suelo original. Debemos tener presente
que para la formación de una capa de humus de tan solo
2 cm. de espesor se necesita que transcurran de 200 a 1.000 años.
De lo anterior se puede concluir que si
bien numerosos sectores costeros antárticos reciben un
muy rico aporte de abono animal, gozan de temperaturas positivas
y de abundante provisión de agua líquida durante
el verano, encontrándose de este modo favorecido el desarrollo
de la vegetación, el de la microfauna a ella asociada y
la edafogénesis en general, el clima sigue siendo lo bastante
riguroso como para imponer un lento reciclado a la materia y,
como consecuencia, un bajo ritmo de crecimiento a la comunidad
del suelo, por lo que ésta es muy vulnerable a la actividad
antrópica, quedando expuesta a una rápida degradación
total aún en el breve lapso de un verano, cuando la presencia
humana es más numerosa que en cualquier otro momento del
año.
Por otra parte debemos tener en cuenta que:
1º-
Actualmente 26 naciones se encuentran representadas en Antártida
mediante 72 bases, pero en el mundo existe un total de casi 200
países que potencialmente pueden asentar estaciones en
éste continente. Sin duda que los estados más pobres
del planeta no levantarán bases en lo inmediato, pero países
que no son prósperos como Ecuador y Perú ya lo han
hecho y si cada estado construyera tan sólo una estación
- situación factible en mediano a largo plazo - al menos
podría haber en el futuro más de 200 bases antárticas.
2º- Que dichas construcciones se levantan en las zonas libres
de hielo eterno y próximas al nivel del mar, donde se dan
las condiciones ideales para que prospere la flora, la edafogénesis
y se reproduzca la fauna debido a las temperaturas favorables
y a la inmediatez del Océano, fuente de alimentos
3º- Los oasis ocupan menos del 2% de la superficie antártica
y que por su geomorfología y su proximidad al mar son los
sitios más ventajosos para edificar asentamientos, proveer
a su abastecimiento y mantenimiento, concluiremos,
necesariamente, que surge una competencia
desigual entre los humanos y la vida silvestre, generándose
el paradojal resultado de la destrucción de la vegetación
y reducción o expulsión de la fauna de sus asentamientos,
cuando el objetivo oficial declarado por los gobiernos es el de
estudiar al ecosistema antártico original para, a partir
de la información obtenida, velar por el mantenimiento
de la naturaleza prístina.
Un buen ejemplo de esto es la isla 25 de Mayo que en 1952 tenía
tan sólo un refugio naval argentino y ahora se asientan
en ella 10 bases en los que fueran de los lugares más favorables
para la vida silvestre y otro desafortunado ejemplo lo constituyen
las bases Presidente Frei, chilena y Bellinghausen, rusa, distanciadas
la una de la otra por unos pocos metros. ¿Qué valía
científica, qué beneficios ecológicos tiene
esta situación?
¿ Hasta cuándo podrá
soportar el ecosistema Antártico, antes de entrar en colapso,
innúmeras bases de pequeñas a gigantescas, dotaciones
crecientes, circulación de vehículos de toda clase,
vuelos de helicópteros, etc.?
Si la ecología (del griego oikos:
casa y logos: tratado) es la ciencia que investiga las leyes que
rigen la casa (nuestro planeta) y si la economía, voz proveniente
de la palabra griega oikonomos (oikos: casa y nomos: norma), creada
por Jenofonte, es la ciencia de la administración de la
casa, es una verdad evidente que cuanto más conforme sean
las prácticas económicas con la ecología
no sólo se minimizará la alteración de la
casa si no que también se evitará gastar dinero
en una logística innecesaria.
Sin duda un doble buen negocio. Y esto es precisamente,
por ejemplo, el ecoturismo antártico, ya que el
número de visitantes se incrementó en un 2509,19%
entre las temporadas primavera - verano 1984 -1985 y 1999-2000,
registrándose para las mismas 544 y 13650 turistas respectivamente,
pero si persiste la actividad humana irracional tanto por parte
de gobiernos como de empresas dedicadas al turismo, cada vez más
preocupadas por el negocio que por la ecología, tal como
lo ha podido observar in situ el autor de este artículo,
sin duda que se terminará haciendo un doble pésimo
negocio, al convertir la muy escasa superficie antártica
favorable a la vida silvestre en un páramo, mitad hormigón
bajo la forma de Bases innecesarias - , mitad roca yerma producto
del pisoteo de un turismo descontrolado.
Lic. Andrés Peña es biólogo
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