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Tribuna de Oradores

Un problema ambiental global

por Daniel Sol   /   publicado en La Vanguardia

Cuando uno viaja por los bosques de la isla de Guam, en Micronesia, hay una cosa que llama la atención: la ausencia de pájaros. En todas las regiones del mundo las aves forman parte del paisaje; pero en la isla de Guam es difícil observarlas. La mayoría de los pájaros de Guam han sido consumidos por una serpiente introducida desde Papúa-Nueva Guinea. La serpiente, "Boiga irregularis", fue introducida en la isla por accidente a mediados del siglo pasado, y en tan sólo quince años ya había colonizado la totalidad de la isla y su número rondaba el millón. Paralelamente a su expansión, la gente empezó a notar la desaparición de pájaros. A finales de la década de los ochenta, observar algún pájaro ya empezaba a ser raro. Hoy en día sólo sobreviven tres de las 13 especies de aves forestales que poblaban Guam antes de la irrupción de la serpiente.

La introducción deliberada o involuntaria de especies asociada a actividades humanas es hoy en día una de las amenazas más importantes para los ecosistemas naturales y la biodiversidad. Las especies invasoras representan, después de la destrucción del hábitat, la principal causa de extinción de especies. Y en islas oceánicas son la primera causa. Se calcula que una cuarta parte de las especies de pájaros que se encuentran actualmente en peligro de extinción lo están debido a introducciones. Las especies invasoras pueden depredar sobre especies autóctonas, competir por los recursos, hibridarse o transmitir enfermedades, y algunas especies pueden incluso hacer que cambie el propio funcionamiento del ecosistema.

Evidentemente, no todas las especies introducidas causan problemas. De hecho, muchas de las que habitualmente se utilizan en agricultura y ganadería son exóticas. Pero la introducción de especies es hoy en día un fenómeno tan frecuente que la probabilidad de que alguna especie cause problemas graves es elevada. El resultado de este constante ir y venir de organismos es que la flora y la fauna de las diferentes regiones del planeta cada vez se parece más. Hoy en día hasta es posible observar loros en Europa. Las especies invasoras se han convertido en parte importante del cambio ambiental global.

Los países generalmente no son conscientes de la gravedad del problema de las especies invasoras. En una encuesta reciente de la ONU, únicamente el 7% de los países respondió que tenía identificada la mayoría de especies exóticas de su territorio, y sólo un 2% reconocía dedicar suficientes recursos para combatirlas. Este escaso interés sorprende dado que, aparte de los problemas ambientales, las especies invasoras también causan problemas económicos y sanitarios importantes. En Estados Unidos, una estimación reciente indica que las aproximadamente 50.000 especies invasoras que se han llegado a establecer suponen un coste anual de 137 billones de dólares. La posibilidad de transmisión de enfermedades aún debería preocupar más. El mosquito "Aedes albopictus", introducido en el continente americano en 1985, es vector de enfermedades tan graves como el dengue o la fiebre amarilla. Pero, ¿qué podemos hacer para solucionar el problema de las especies invasoras? La solución del problema -hay cierto acuerdo al respecto- pasa por la prevención y, en menor medida, por la erradicación. Para prevenir es importante conocer mejor el fenómeno de las invasiones, informar a la opinión pública sobre el problema, limitar las importaciones masivas de ciertas especies peligrosas y desarrollar leyes que permitan actuar ante las introducciones irresponsables. Las especies invasoras representan hoy en día un problema ambiental muy importante y es posible que se agrave en el futuro con el cambio climático y la globalización de mercados. Si no se aborda el problema con seriedad, difícilmente podremos preservar algún ecosistema funcional para el futuro.

Daniel Sol, de la Universidad McGill de Montreal (Quebec, Canadá).

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