La nueva regla USA parece ser: «El mercado interior de Estados Unidos es solo nuestro y los mercados de los demás países deben ser compartidos».
Felipe González
El ALCA. Con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), EEUU espera que, a partir del 2005, se elimine todo tipo de barreras aduaneras y/o proteccionistas a fin de que sus productos fluyan sin restricciones en todo el hemisferio occidental (1:60). Quiere eliminar las tarifas arancelarias y no arancelarias, realizar inversiones en cualquier sector de las economías latinoamericanas. Y no contempla excepciones de ningún tipo. Los países que constituyen el ALCA, tienen que aceptar todo el paquete de acuerdos, sin excluir ninguno. (6: 50-51).
El ALCA es la extensión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, NAFTA por sus siglas en inglés) a todo el continente americano. Sus caballos de Troya son el Plan Puebla-Panamá (PPP) y el Plan Colombia. Se le pretende imponer mediante acuerdos secretos a los Congresos de cada país de la región. Con él, las grandes transnacionales pretenden interponer demandas contra aquellos gobiernos nacionales que dispongan ordenamientos legales para salud, asuntos laborales, seguridad pública y medio ambiente que incrementen sus costos de producción (2: 27, 29-31). La condena a Canadá por prohibir un aditivo para naftas, considerado amén de tóxico cancerígeno, es un ejemplo de ello (3: 119). Como expresa Leo Panitch, la causa de la especulación financiera, de la competencia por las exportaciones y de la acumulación ilimitada de capital, consiste en liberar de Estados a los mercados (9: 209).
El PPP. Es una estrategia de Washington impuesta a Centroamérica y México. Se le presenta como un proyecto socio-económico incluyente, pero solo busca el impulso de proyectos de interés para los capitales extranjeros que sirvan de base a la «integración» de Mesoamérica a la globalización neoliberal. Busca la venta de mano de obra no calificada a bajo costo (2: 29). Se diseñó más que para apoyar económicamente a la región, para desarrollar las vías de comunicación que permitan a las grandes empresas estadounidenses la extracción de las enormes riquezas naturales que hay en ella (11: 142-143).
En el PPP participan Estados del sur y del sureste de México (Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán) y los países Centroamericanos (incluyendo Belice y Panamá). Cubre una población de 64 millones de habitantes y abarca una superficie de un millón doscientos mil Km2 (8: 50-51).
Sus miras son opuestas a la guerrilla zapatista. Su pretexto es el control de la migración y del narcotráfico. Incluye una cadena de establecimientos y mandos militares con los que la presencia militar de EEUU se extendería desde Suramérica hasta México. Pretende, además, que EEUU controle militarmente una gran zona petrolera localizada más al norte, así como otra franja de la gran biodiversidad continental -hasta ahora conservada- que contiene minerales, fuentes de agua, bosques, fauna. Confiando solo en sus propias fuerzas armadas, EEUU trata incluso de destruir o desnaturalizar a los ejércitos nacionales. Su accionar en la región se concentra en negaciones en las que destacan el No a Cuba, a Chávez, al FMLN y al FSLN (7: 158-160).
El Plan Colombia. Los factores claves que explican el enfrentamiento que en este país se desenvuelve son: 1), la abundancia de riquezas naturales (oro, plata, platino, petróleo, la Amasonia como gran reserva de agua dulce), lo que convierte a su territorio en un punto de gran interés para el imperio; 2) la existencia de un movimiento popular desarrollado, dispuesto a defender la soberanía colombiana y conquistar una paz con justicia social y democracia (4).
Se presenta como un plan humanitario para defender la «democracia» y salvar al mundo del «narcotráfico», pero es una estrategia neoliberal destinada a intervenir política, económica y militarmente en este país suramericano.
EEUU y Colombia apuestan a la derrota política y militar del movimiento revolucionario que opera en esta nación. El Norte quiere intervenir en el conflicto interno de Colombia en favor de transnacionales del petróleo y del carbón; facilitar la privatización de las empresas estatales sobre todo las de salud, educación y comunicaciones; proteger a los terratenientes que se empeñan en el desarrollo agroindustrial y ganadero; apoderarse sin obstáculos de las enormes riquezas de Amazonia; convertir a este país en una base de operaciones para futuras intervenciones yanquis en otros países de la región (2: 29-30).
James Petras anota que el Plan Colombia continúa y profundiza la guerra interna de Kennedy. Señala que si durante su administración el pretexto para desatar una guerra contrainsurgente era la amenaza del comunismo internacional, hoy lo constituye la amenaza de la droga. Y tanto antes como ahora, se detecta una negación total de la base histórica y sociológica del conflicto. La otra diferencia fundamental entre el Plan Colombia -que inició Clinton- y la contrainsurgencia -de Kennedy- se refiere a la escala y al ámbito en que se produce la intervención: «en los años 60 las guerrillas eran grupos pequeños y aislados hoy son un ejército formidable que opera a escala nacional». El Plan Colombia es descrito básicamente como una política yanqui destinada a eliminar militarmente a las fuerzas guerrilleras de Colombia y a reprimir a las comunidades indígenas que les brindan apoyo.
En un plano más general, Venezuela, Colombia y Ecuador, que conforman el triángulo radical del cono sur, pueden contribuir a minar la creencia en la supuesta hegemonía invencible de EEUU y en la idea que sostiene como inevitable la ideología de libre mercado. En estos países, los movimientos armados y civiles y el gobierno de Chávez están cuestionando tanto el intervencionismo yanqui como su prédica de una agenda económica neoliberal. EEUU teme que la influencia de este triángulo pueda extenderse a Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina. Por ello se plantea como objetivo estratégico reconsolidar su poder en el norte de Suramérica, garantizarse el acceso al petróleo y aplicar la ideología de que, en América Latina, la globalización no tiene alternativa. En este sentido, el Plan Colombia trata de mantener la creencia en la invencibilidad de EEUU y en la irreversibilidad de sus políticas. El asunto es que mientras en la región se piense que esto es cierto, las demandas provenientes de Washington serán aceptadas. EEUU quiere evitar que Colombia se transforme en ejemplo de que existen alternativas distintas a las que él impone. Pero, dicho plan, más que contener el conflicto civil, lo está extendiendo e internacionalizando, exacerbando la inestabilidad en las fronteras con los países vecinos (10: 172-175, 177-180, 186).
El ALCA, el PPP y el Plan Colombia, en síntesis, son solo expresiones del eterno deseo estadounidense para seguir explotando, robando e interviniendo en América Latina y el Caribe.
Bibliografía
1. Bertaccini, Rina. ¿Integración con soberanía o integración subordinada. En: Revista de reflexión teórica y política del Partido del Trabajo. México. 2001. (En el resto de la bibliografía, la mención de esta revista se abreviará de esta forma: (RRTPT: M-2001).
2. Comisión Ejecutiva Nacional del Partido del Trabajo (México). ALCA: Reedición de la hegemonía de Estados Unidos sobre América Latina y el Caribe.
3. Comité de Movilización contra el ALCA en la Argentina. 10 razones para decirle NO al ALCA. (RRTPT: M-2001).
4. Ferrari, Sergio. Colombia y el conflicto armado. El Nuevo Diario. Jueves 18 de abril del 2002.
5. González, Felipe. La extraña crisis. El Nuevo Diario. Jueves 18 de julio del 2002.
6. Huerta, Arturo. El ALCA: Política de EUA para subordinar y dominar a América Latina. (RRTPT: M-2001).
7. Isa Conde, Narciso. Oponer la creatividad heroica a una estrategia destructiva. (RRTPT: M-2001).
8. Núñez Soto, Orlando. Soberanía alimentaria y economía popular. CIPRES. 1era. edición. Julio 2002.
9. Panitch, Leo. El nuevo Estado imperial. (RRTPT: M-2001).
10. Petras, James. La geopolítica del Plan Colombia. (RRTPT: M-2001).
11. Vela, Joaquín. Acuerdo de Libre Comercio de las Américas: ALCA. (RRTPT: M-2001).
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