Capítulo XII

CAPÍTULO XII

 

LA SANGRIENTA HUELGA DEL AÑO 1931

 

 

Ø      Vuelos comerciales Lima a Talara

Ø      La Federación de Trabajadores del Petróleo

Ø      Capturan a rebeldes en Talara

Ø      Sangrienta huelga  petrolera

Ø      Haya de la Torre llega a Talara

Ø      Elecciones en 1931

Ø      Piden revisión  del fallo de la Brea y Pariñas

Ø      Escuelas bajo control del Estado

Ø      Creación del distrito de La Brea

Ø      Asesinato del residente Sánchez Cerro.

 

 

 

Vuelos comerciales Lima  Talara

ARRIBA

Harold Harris, aviador norteamericano, que por los años 1975  1926 había trabajado en el rociado de insecticidas en los campos del valle de Cañete, al retornar a Nueva York se entrevistó con los altos funcionarios de la Casa Grace propietaria de la línea aérea Panamericana Airways y los interesó en la creación de una línea Nueva York Lima  Buenos Aires. Para tal fin, la Casa Grace, fundó la Pan American Grace Airways Inc, cuyas siglas eran PANAGRA.

Se decidió  un viaje de ensayo en parte de la posible ruta. El 13 de setiembre de 1928, Harris partió de Lima, a las 10 a.m., piloteando un pequeño avión monomotor. Salió del hipódromo de Santa Beatriz, aclamado por una gran multitud y por el propio presidente Leguia. Llevaba solamente dos  pasajeros que eran el administrador de Correos A. Harrot y el periodista Benjamín Romero. Por los riesgos del viaje no se tomaron más pasajeros no obstante tenia una capacidad para 4 pasajeros. El aparato era de cinco metros de largo, color ladrillo (que la empresa siempre conservó) y  las alas eran de  lona gruesa. El viaje  fue feliz  y se hicieron escalas en Casma, Chimbote, Trujillo, Pimentel, Paita y como fin de ruta Talara, a donde llegó a las 6 de la tarde ante una efervorizada  multitud, el vuelo había empleado 7 horas y 55 minutos, que era todo un récord, pues por tierra se demoraba un poco más de una semana y por mar 4 ó 5 días.

El 27 de setiembre del mismo año, es decir 14 días más tarde el piloto Elmer Fauccett, hace su primer viaje comercial entre Lima y Talara. Fauccett desde 1921 venía mostrando interés por la aviación comercial en el Perú.

A partir de entonces, dos líneas sirvieron al tráfico aéreo Lima  Talara: la Panagra y la Fauccett.

El 11 de agosto de 1929, la Panagra con un avión trimotor, que era toda una novedad por su tamaño y potencia, hizo el primer viaje Lima-Talara- Guayaquil, en el “Santa Rosa”.

El 16 del mismo mes, otro trimotor de la Panagra, el “San Cristóbal”, hizo el primer vuelo nocturno, Lima- Talara.

En 1930, la Panagra estableció dos vuelos semanales entre Lima-Miami-Nueva York, con escala en varios lugares del Perú entre otros Piura, Paita, Talara y Puerto Pizarro.

 

La Federación de Trabajadores de Petróleo.

ARRIBA

Durante el Gobierno del residente Leguía era muy difícil la sindicalización. Cuando ese mandatario fue depuesto el 22 de agosto de 1930 por el comandante piurano Luis M. Sánchez Cerro; aparecieron muchos sindicatos y federaciones sindicales, las cuales  se  politizaron  pronto.

El mes de octubre de 1930, los trabajadores de las diversas empresas petroleras del departamento de Piura, resolvieron unirse en una sola entidad sindical, para tener más fuerza y que los pliegos de reclamos fueran los mismos. Se formó entonces el Sindicato de Trabajadores de Petróleo, que se afilió a la Federación de Trabajadores de Petróleo, recientemente fundada en Lima  con el apoyo del joven abogado huaquillano Luciano Castillo. La seccional de Talara también comprendía los trabajadores de Negritos, Lobitos y El Alto.

En la sierra central del Perú se produjeron sangrientas huelgas de los mineros y también en  Lima los trabajadores organizaron manifestaciones con enfrentamientos con la policía, por lo cual la junta de gobierno de Sánchez Cerro, suprimió las Federaciones, pero quedó el sindicato de Talara.

 

Capturan   a  Rebeldes  en  Talara.

ARRIBA

Al iniciarse el mes de febrero de 1931, llegó a Piura el coronel leguiísta Manuel Valdeiglesias Guzmán, que entró en contacto con un grupo de civiles adictos al depuesto régimen del presidente Leguía, que  en Piura encabezaba el abogado Víctor M. Zapata. De inmediato se comprometió a oficiales y clases de la guardia civil, que en todo el Perú eran desafectos a la Junta de Gobierno de Sánchez Cerro. Los rebeldes tomaron sin mayor contratiempo el control de Piura, tras de lograr la adhesión de su pequeña guarnición militar deponiendo al prefecto Garcés, cargo que tomó Valdeiglesias. Al amanecer del 24 de febrero despacharon varios vehículos a recoger a los contingentes policiales de los puestos del Bajo Piura, Sullana  y Paita. En este puerto ocurrió, un hecho curioso cuando los tres policías que custodiaban la cárcel partieron a concentrarse en Piura y dejaron el establecimiento penal a cargo de los propios detenidos que no huyeron y siguieron en el lugar  hasta  que  se  normalizó  la  situación.

El mismo día 24 debía de llegar a Piura el avión Faucett, que fue capturado por un grupo rebelde al llegar al campo de aviación. El aparato era conducido por el propio Elmer Faucett que era adicto a Sánchez Cerro. El piloto fue obligado a llevar a Talara al capitán de policía Jaramillo y a los cabos Alejandro Mena Céspedes y Alejandro Arrarte, que al llegar a Talara fueron arrestados por fuerzas leales a Sánchez Cerro. En Piura los rebeldes no encontraron el respaldo del pueblo que salió en manifestación el 26 a dar su apoyo a Sánchez Cerro. Dos días después el comandante Santibáñez los sometió y repuso al prefecto Garcés.

 

Sangrienta Huelga de los Petroleros.

ARRIBA

La caída de Leguía y el subsiguiente restablecimiento de las libertades ciudadanas, permitió que los sindicatos reaparecieran y se organizaran.

Los trabajadores petroleros de Talara tenían a fines de 1930 un sindicato cuyo secretario general era Pedro Miguel Arrese y el sub-secretario, Alejandro Taboada, ambos jóvenes y pugnases  obreros. 

El primero era natural de Piura, compositor, intérprete y gran guitarrista. Nació en 1912 y por lo tanto solo contaba con 18 años. Era muy popular por haber compuesto el Vals “Alma Mía” que cantaban todos los trabajadores petroleros. Alejandro Taboada Crisanto, era un obrero pocero de 20  años pues había nacido en Catacaos en 1910. Su padre, natural de Morropón fue un campesino al que la Compañía Irrigadora  de Catacaos, le había despojado de sus tierras y su madre era paiteña, que se vio obligada a emplearse de sirvienta en Catacaos ante la grave situación económica de la familia.

Pese a todo, Taboada hizo sus estudios primarios en el Centro Escolar 21 de Piura y cuando tenía 16 años, su padrino Juan Albán se lo llevó a Negritos donde vivía y logró ubicarlo como hojalatero. En 1918, es decir cuando tenía sólo 18 años se casó con Sabina Ramírez que tenía 42 años, la que murió al año siguiente al dar a luz. En el mismo año 1929 se volvió a casar con una joven tumbesina llamada Leonor Granda.

En 1931 era gerente general de Talara Mr. Guilt y gerente de pueblo Mr. Thomas Moore.

Lo primero que hicieron los jóvenes dirigentes fue presentar un pliego de reclamos, cuyo artículo 1, planteaba el reconocimiento por parte de la empresa petrolera, de la peruanidad del suelo de Talara y el acatamiento de todas las leyes de la República. Los demás puntos se referían a incrementos salariales y mejores condiciones de vida. Como era de suponer, la IPC  se  negó a discutir el pliego alegando que el punto número uno en nada se refería a asuntos laborales. Ese artículo, era sin duda el fruto del fervor patriótico, nacionalista y liberador que vivía el Perú como resultado de la revolución de Sánchez  Cerro. El prefecto de Piura comandante Juan de la Cruz Oballe, adicto a Sánchez Cerro,  simpatizaba con los obreros de Talara, pero no era  de su competencia  intervenir  en  el  problema.

Los obreros talareños viajaron entonces a Lima, donde recibieron asesoramiento del Dr. Luciano Castillo y con la intervención del ministro de Gobierno de Sánchez Cerro se logró que la IPC firmase el primer pliego de reclamos.

Los hechos se sucedían sin embargo con mucha  rapidez en el país y el 1° de marzo de 1931 Sánchez Cerro dejaba el poder y era reemplazado por el Dr. David Samanez Ocampo. La IPC se aprovechó  de esta situación y desconoció la mayor  parte  de  los  puntos del acuerdo.

En abril estalló la huelga y la IPC logró que el Gobierno de Samanez Ocampo la declarase ilegal, bajo la acusación de que era un movimiento politizado.

En la zona petrolera fueron suspendidas las garantías constitucionales y se dispuso que el prefecto de Piura, que ahora era el coronel Carlos de la Jara diera garantías a la IPC, actuase son severidad con los huelguistas y que enviase fuerzas  policiales  a  la  zona  petrolera  para  garantizar  el  orden.

Hasta entonces, los obreros se habían mostrado muy activos, realizando mítines  y manifestaciones, arengándose a la multitud con encendidas arengas y discursos.

Con la suspensión de las garantías, todas las actividades públicas de los huelguistas  fueron prohibidas. Luego se suspendieron toda clase de reuniones, que en adelante  se  hacían  de  incógnito  y  en  diversos  lugares.

Así pasó abril y cuando llegó el 1° de mayo los obreros quisieron aprovechar la oportunidad para celebrar esa fecha  sindical mundial.. Eso era desacatar las órdenes  del Gobierno y desafiar a las autoridades. Los obreros  improvisaron grandes manifestaciones en Talara y Negritos recorriendo las calles. En Negritos la policía salió al paso de los manifestantes y disparó al cuerpo quedando tres obreros muertos. Sus apellidos fueron Mendoza, Olaya y Vilchez. Los heridos fueron numerosos. Los diarios de Lima publicaron la noticia con grandes  titulares. Ante el giro de  las cosas, el  prefecto  envió  policía montada al mando del teniente Marcial Talavera, que empezó a patrullar las calles de Talara y Negritos, día y noche. Se  empezó  la  búsqueda  de  Arrese, de Taboada y otros dirigentes,  cuya  captura  se  había  dispuesto.

La ausencia del personal que operaba en los pozos, obligó a la IPC a paralizar el funcionamiento de varios de ellos, pero posteriormente la empresa pensó que  podía sacar provecho de la situación y también paralizó la refinería, para cortar el flujo de petróleo, gasolina y kerosene a Lima, y  presionar de esa forma al Gobierno, como lo había hecho antes.

Se envió entonces a Talara al crucero “Grau” y a las cañoneras “Abtao” y “Montero”, con gran cantidad de marineros, los que desembarcaron  para  cuidar la refinería y alguno pozos. También se ubicaron en Negritos, Verdún y Lagunitos.

La IPC consideró que ya con ayuda de la fuerza pública, dominaba la situación y reanudaron el funcionamiento de la refinería y de los pozos contratando  personal  rompe huelgas, al mismo tiempo  que  ofrecía  500 soles, por  cada  delación  que  permitiera  dar  con  los  miembros  de  la  dirigencia.

Cuando ya habían pasado 60 días de huelga, la situación de las familias de los trabajadores era muy delicada, pues no tenían recursos para mantenerla y se    iniciaron las primeras deserciones. Ante el temor del desbande y de la delación Arrese y Taboada no sólo extremaron sus precauciones sino que discutían las medidas a tomar en vista que el tiempo seguía, sin lograr resultados. Fue entonces cuando se produjo la delación contra el dirigente Duberlí Campos, natural de Querecotillo, el cual fue apresado y torturado por el teniente Talavera, sin lograr que revelase el lugar donde se encontraban Arrese y Taboada. Un buen día, el cadáver mutilado de Campos apareció en la playa y nadie  se  atrevió  a  protestar.

El 13 de junio de 1931, se reunió en la calle Chorrillos de Negritos en casa del obrero Macharé, la directiva del sindicato. La cita era de noche y fue delatada  ante el teniente Talavera, el cual hizo instalar tres ametralladoras en las boca- calles adyacentes. Entre otros, se encontraban reunidos, Arrese, Taboada, Andrés Moscol, Manuel Saavedra, Valentín Ángeles, Juan Hoyos, Víctor Poicón y Manuel Cisneros. Dos  mujeres que hacían de campana,  dieron la voz de alerta de que en los alrededores había policía armada. La Asamblea se suspendió y se decidió que los asambleístas, amparados por las sombras de la noche  salieran uno por uno. Por decisión mayoritaria se obligó a Arrese a ser uno de los que primero que debía de salir y Taboada el último por ser muy ágil y fuerte. El escape  se  había ido llevando con éxito y sólo faltaba Taboada y una de las mujeres. Los últimos que habían salido habían sido Martín Chumo y Casiano Benites, los que fueron sorprendidos cuando ya escapaban. Las ametralladoras dieron fin de estos. Los disparos obligan a Taboada  a precipitar la huida, pero la policía notó que alguien trataba de escurrirse. Dispararon al bulto; resultó muerta una de las mujeres y Taboada es capturado. Como forcejean, es golpeado  severamente con  la culata de las armas. Sangrante y muy mal herido es llevado ante Talavera, el cual lo recibe a puntapiés y puñetazos. Pero la fortaleza física, hace resistir a Taboada el castigo y aun mostrarse altanero y desafiante, lo que indigna aún más a su cobarde agresor, al que apostrofa diciéndole: “Cobarde, así no se silencia la voz de los obreros, antes tienen que matarnos”. Ciego de ira, el teniente de policía dispara a quemarropa y hiere a Taboada en la pierna derecha. El herido comienza a desangrarse y es presa de intensos dolores, pero aún así tiene coraje para decir: “Talavera, esta es  la sangre obrera, no  lo olvides, no lo olvides”.

En  la  hoya de  una  camioneta Taboada es conducido a Talara, y  atado en el portalón principal. Allí lo siguen maltratando y buscando en vano de lograr revelaciones. Cuando empezaba a clarear, la gente empezó a reunirse en torno al torturado y Talavera decide terminar con situación. Entonces  dispara varias veces al cuerpo y el último disparo lo hace a la cabeza. El asesinato estaba destinado a quedar impune, pues se había recomendado la captura de los dirigentes  vivos  o  muertos.

Los policías, convertidos en verdaderas bestias  y dejando aflorar los instintos ancestrales y bajunos, ultrajan el cadáver, golpeándolo e insultándolo. Por esos  momentos pasaba  por  el  lugar una  enfermera  norteamericana la cual al  ver  el cobarde espectáculo, llena  de  indignación increpó la actitud de los agresores.

En la partida de defunción de Taboada que obra en la Municipalidad, se indica que murió por lesión originada por una bala en el cráneo. No se inició ninguna investigación. El sindicato sin directiva, dejó de actuar y los obreros vencidos fueron retornando poco a poco al trabajo. Se aseguraba que por las noches se producían muchos asesinatos. El historiador Basadre  en “Historia de la República del Perú”; dice que los cadáveres eran llevados a hornos crematorios o en el barco “Chilalite” y fondeados en alta mar. Con frecuencia los pescadores encontraban cadáveres flotando. No se pudo determinar el número de obreros muertos pero Basadre dice  que fueron muchos.

 

Haya de la Torre llega a Talara.

ARRIBA

El año 1930, el panorama  político  había sido monopolizado por  la  figura del comandante piurano, Luis M. Sánchez Cerro. Su  juventud (40 años), arrojo, temeridad y decisión unidos a su tez morena y ser de  la clase media, convirtieron de la noche a la mañana en ídolo popular al derrocador del presidente  Leguía.

 A partir de julio de 1931, otra figura más joven aún, (6 años menor)  que Sánchez Cerro, principia a fulgurar con caracteres propios en el escenario de la política peruana. Se  trataba  del  trujillano  Víctor  Raúl  Haya  de  la  Torre.

 A diferencia de Sánchez Cerro, era Haya de la Torre de ascendencia aristocrática, y desde que era estudiante universitario  había  sido  un líder que encabezó un movimiento de protesta obrero-estudiantil, que le valió ser apresado por Leguía.

En octubre de 1923, Leguía lo desterró a Panamá, pero Haya se trasladó a Cuba y luego a México en donde fundó el 7 de mayo de 1924, el movimiento Alianza Popular Revolucionaria Americana o APRA, que se organiza como un frente único anti-imperialista de trabajadores manuales e intelectuales latinoamericanos. En 1928 escribía su obra titulada “El Anti- imperialismo y el APRA”, donde delinea  su  plan de acción  ó  plan  máximo  de  5  puntos.

De México, Haya de la Torre viajó a Estados Unidos  y a  Rusia. Pasó  luego a Suiza, Italia y Francia. En Londres  hizo  estudios en  la universidad de Oxford. Retornó después a América y al llegar a Panamá es deportado a Alemania. En el mismo año de 1927 funda una célula del APRA en Paris. En 1929  radica en París y allí es testigo del surgimiento del nazismo de Hitler.

Entonces se produce la caída de Leguía. Haya de la Torre se había impresionado profundamente por todo lo que había visto en Europa, sobre todo en Rusia, Italia y Alemania.

El 20 de setiembre de 1930, los líderes apristas que estaban en Lima habían fundado  el Partido Aprista Peruano o PAP  y lanzado  la candidatura  de Haya de la Torre a la Presidencia de la República. Por entonces el Perú estaba siendo gobernado  por la Junta de Gobierno, presidida por David Samanez Ocampo, que  le  otorgó  visa para regresar al Perú.

El 12 de julio de 1931  llegaba por barco, Haya de la Torre a Talara. Era el primer suelo peruano que pisaba tras su largo destierro. Era Haya un líder que sabía impresionar a las masas y por eso en un acto lleno de patetismo, se arrodilló, tomó un puñado de tierra y lo restregó entre sus manos. No era Talara,  sin embargo un territorio auténticamente libre, pues pocos meses antes se habían producido los  sangrientos sucesos con muerte de muchos obreros entre ellos Alejandro Taboada, del que más tarde el APRA diría que era uno de sus militantes.

En Talara, Haya fue bien  recibido y  al mitin concurrió  un buen  número de personas. Eso,  alentó al líder para no ir directamente a Lima, sino peinar todo el norte peruano.

La gente que escuchó a Haya quedó grandemente impresionada, no solo por que traía un mensaje nuevo, sino por el dominio que tenía de la técnica oratoria. Haya se ganaba fácilmente al auditorio. Dueño total de la escena, toda su persona  actuaba cuando  hablaba  y  se  podía  estar horas  escuchándolo.

Luego Haya de la Torre se presentó en Tumbes, Paita, Sullana, Piura, Chiclayo, Cajamarca y Trujillo su tierra que lo recibió apoteósicamente. El 23 de mayo de 1931 pronunció  en Lima,  su famoso y largo discurso donde delineó su plan máximo  para  el  Perú.

 

Elecciones en 1931.

ARRIBA

La Junta de Gobierno de Samanez Ocampo, convocó a elecciones presidenciales y para Congreso Constituyente que se celebraron, el domingo 11 de octubre de 1931. La campaña electoral se había caracterizado por su violencia  y el enfrentamiento  de  las  masas apristas y sanchecerristas, así como la notoria hostilidad de la Junta de Gobierno contra la candidatura de Sánchez Cerro. Los  escrutinios no se realizaron en mesa, sino que fueron hechos por los jurados departamentales. Triunfó Sánchez Cerro por 152.062 votos, seguido a distancia por Haya de la Torre con 106.007. Luego venían de la Jara y Ureta con 21.921 votos y Arturo Osores con 19.653. Entre votos nulos y viciados hubo 23.989.Las elecciones parlamentarias de Cajamarca fueron anuladas.

En  Piura  las  simpatías mayoritariamente  fueron por el paisano Sánchez Cerro. La adhesión era masiva en los sectores populares y medios. En segundo término,  la votación respaldó a los socialistas. El Dr. Luciano Castillo hacía poco había fundado el Partido Socialista del Perú y era defensor de los trabajadores petroleros. Los resultados fueron los siguientes: Por Paita los ganadores fueron  Carlos Artadi y Luciano Castillo. Este último tuvo una votación masiva en el distrito de La Huaca de donde era originario y ganó ampliamente  en lo que ahora es la provincia de Talara pero que  en 1931 era parte integrante de la provincia de Paita. A partir de entonces el Partido Socialista fue mayoritario en la zona petrolera. Por Ayabaca salieron elegidos Hildebrando Castro Pozo, también por el Partido Socialista y el capitán Merino Rivera por la Unión Revolucionaria o UR, el partido de Sánchez Cerro. Por Huancabamba fue elegido Ignacio Portocarrero de la UR por la provincia de Piura el Dr. Matías Prieto de la UR y el médico Pablo  Ernesto  Sánchez  Cerro,  hermano  del  Presidente.

 

Piden  Revisión  del  fallo  de  La  Brea  y  Pariñas.         

ARRIBA

En 1932 estando gobernando Sánchez Cerro como presidente Constitucional del Perú, se cumplían 10 años de la firma del Laudo Arbitral. De acuerdo a normas del Tribunal de la Haya, determinados convenios podían ser revisados  en  plazo  no  mayor de  10 años.

En setiembre de 1931 el internacionalista Alberto Ulloa Sotomayor, cumplió con emitir el informe que le había encargado la Junta de Gobierno de Samanez Ocampo, sobre la validez del fallo o Laudo Arbitral de 1922 que zanjaba el problema de la Brea y Pariñas. Opinaba Ulloa que el Laudo era jurídicamente nulo  y que  por  lo  tanto  se podía pedir  la nulidad  del  fallo, pero el problema; si se aceptaba, era que el Perú tenía que devolver el millón de dólares que el Gobierno de Leguía había recibido  en préstamo de la IPC. Había además otra deuda contraída por el Perú en 1930 por millón y medio de soles otorgados al Perú como préstamo por la IPC.

No obstante esos posibles problemas monetarios, se dieron  instrucciones cablegráficas al embajador del Perú en Francia Dr. Francisco García Calderón, que también era representante del Perú ante la Liga de las Naciones, para que presentara en el Tribunal de la Haya, un documento expresando que el Perú, pediría la nulidad del Laudo de 1922. Pero el mencionado Tribunal hizo conocer que no era competente para revisar fallo de otro tribunal. Con eso terminó la última  esperanza  del  país  de  liberarse  de  la  IPC

 

Escuelas  bajo  control  del  Estado.

ARRIBA

Hasta 1921 las escuelas de Talara estaban  en todo bajo el control de la IPC, que nombraba los maestros, le pagaba las remuneraciones y tenían planes y programas especiales.

Todo eso se terminó con la Ley 7519 promulgada el 3 de mayo de 1931. Uno de los motivos principales había sido que el régimen escolar de la IPC atentaba  contra  la  soberanía  nacional.

Se creó  la  Supervisión y Dirección de las Escuelas de Talara y Negritos, y campos  petroleros,  que estarían bajo un inspector normalista y auxiliares,  que serían considerados como empleados públicos, no obstante que sus haberes continuarían siendo pagados por la IPC, la que además debería de proporcionar locales y movilidad. En la ley se fijaban los sueldos y se puntualizaba, que los maestros sólo podían ser nombrados o removidos por las autoridades educativas. La educación era obligatoria para los niños menores de 14 años, hijos  de  padres  residentes  o  temporales. La educación sería gratuita.

 

Creación del distrito de La Brea.

ARRIBA

Desde 1908 lo que ahora es zona petrolera había dejado de pertenecer al distrito de Amotape al ser creado el distrito de Máncora con capital Talara. Ya habían pasado 24 años y había nuevas poblaciones y las ya existentes habían progresado.

A iniciativa del Dr. Luciano Castillo y con el apoyo de toda la representación piurana, se presentó un proyecto de Ley subdividiendo el extenso  distrito  de  Máncora, en  los  distritos  de  Máncora,  Pariñas y La Brea.

El 31 de octubre de 1932, el Presidente Sánchez Cerro promulgaba la Ley 7627 que decía:

Artículo 1°.- El distrito de  Máncora  con su capital Lobitos, estará      formado por los caseríos de Máncora, El Alto  y  Restín.

Artículo 2°.- El distrito de  Pariñas  tendrá como capital el puerto  de Talara y estará compuesto por los caseríos de Querecotillo, pescadores y demás secciones de su dependencia.

Artículo 3°.- El distrito de La Brea con su capital Negritos, se compondrá de  los  caseríos  Brea, Verdún y Lagunitos.

Artículo 4°.- Los mencionados distritos tendrán los linderos actuales con los distritos  y  provincias  vecinas.

El caserío Querecotillo que se menciona, no es la villa Querecotillo de la provincia de Sullana.

 

Asesinato del presidente Sánchez Cerro

ARRIBA

Sánchez Cerro desarrolló un corto periodo de Gobierno Constitucional, pues el partido aprista le hizo una violenta oposición.

Haya de la Toree no se había resignado a su derrota electoral y se proclamó Presidente Moral del Perú. A eso siguió un sangrienta guerra civil. Sánchez Cerro fue baleado en la iglesia de Miraflores mientras oía Misa y estuvo  punto de morir.

En Julio de 1932, estalló en Trujillo una sangrienta revolución. que enlutó al país. Luego hubo otra rebelión en Huaraz y posteriormente el Comandante Gustavo Jimenez que había sido miembro de la Junta de Gobierno de Samanez Ocampo se rebeló en Cajamarca.

En setiembre de 1932, un grupo de peruanos capturó al puerto de Leticia en el río Amazonas. En época de Leguía,  tanto Leticia como una gran zona adyacente, había sido entregada a Colombia mediante el tratado Salomón Lozano. Sáncez Cerro resolvió respaldar los derechos reivindicativos de los loretanos, y decretó la movilización general. El 30 de abril de 1533, Sánchez Cerro pasó revista a 30 000 movilizables en el Hipódromo de Santa Beatriz. Al terminar la ceremonia y cuando se había hecho el juramento de defender a la Patria,  y se entonaba el Himno Nacional,  Sánchez Cerro fue balado a  la salida del Hipódromo y murió en camino a una clínica.

Para evitar el vacío de poder, el Congreso se reunió de urgencia. y elogió como sucesor de Sánchez Cerro al General Oscar R. Benavides, para que terminase el periódo de Sánchez Cerro en  diciembre e1936..

Hay que recalcar, que durante estos años en  Talara  todo siguió una vid casi normal y no se pasaron de los simples comentarios.

Benavides puso fin al conflicto con Colombia y les devolvió Leticia...

En octubre de 1936, Benavides convocó  a elecciones y se presentaron  el Dr Jorge Prado apoyado por un grupo de pequeños partidos y llevaba como vicepresidente a un hijo del héroe de Angamos. También se presentaba don Luis Antonio Eguiguren con el apoyo del APRA y Luis Flores por la Unión Revolucionaria. Los dos últimos eran piuranos..

Desde que se realizaron los primeros escrutinios iba adelante Eguiguren. El Jurado Nacional de Elecciones pretextando que  Eguiguren había recibido apoyo de un parido declarado fuera de ley, anuló las elecciones.

El Congreso prorrogó entonces el  mandato  de Benavides hasta 1939.