Capítulo XVI

CAPITULO XVI

 

BELAUNDE TOMA EN TALARA POSESIÓN DE LOS YACIMIENTOS.

 

 

 

Ø      Elecciones de 1962.

Ø      Elecciones Municipales.

Ø      Declaran nulo el Laudo de la Brea y Pariñas.

Ø      Subsidios para municipios.

Ø      Se crea el distrito de Los Órganos.

Ø      Declaran Día Cívico el 16 de marzo.

Ø      Nuevas elecciones municipales.

Ø      Ley 16674.

Ø      La IPC crea escasez de petróleo.

Ø      Belaúnde anuncia solución total.

Ø      Problemas de última hora.

Ø      Belaúnde toma posesión de los yacimientos en Talara.

Ø      La crisis económica de 1968.

Ø      El escándalo de la página 11

 

Elecciones de 1962.

ARRIBA

El 31 de octubre de 1961, el presidente Prado, convocó a elecciones que debían de realizarse el 10 de junio de 1962.

Eso dio una oportunidad a Beltrán para salir airosamente del premierato, y fue así como en noviembre de 1961 renunció al cargo, manifestando que iba a postular para la presidencia de la República, lo que no llegó hacer.

Se presentaron como candidatos Haya de la Torre que acababa de llegar del destierro, apoyado por la Alianza Democrática formada por el Apra y el Movimiento Democrático Peruano, o pradismo. También postulaba,  la Unión Nacional Odrísta que llevaba al general Manuel Odría, Acción Popular que postulaba al arquitecto Belaúnde, la Democracia Cristiana que llevaba a Héctor Cornejo Chávez, el Partido Socialista que lanzó la candidatura de Luciano Castillo; el Partido Social Progresista con el Dr. Alberto Ruiz Eldredge,  el Frente de Liberación Nacional tenía como candidato al general (r) César Pando Egúsquiza.

En el departamento de Piura, el periodo pre electoral fue agitado y se efectuaron manifestaciones en muchos sitios. Luciano Castillo realizó mítines en Talara y demás poblaciones de la zona petrolera, en Paita, La Huaca, Sullana (Bellavista).

 Prado dio un abierto apoyo a Haya de la Torre, su aliado, lo que disgustó a las Fuerzas Armadas.

EL 26 de mayo las FF AA denunciaron graves irregularidades. El computo oficial a nivel nacional se realizó muy lentamente motivando la protesta de las FF AA y A.P.

Los resultados oficiales de las elecciones fueron los siguientes:

 

Víctor Raúl Haya de la Torre   558.237

Fernando Belaunde Terry        543.828

Manuel Odría   481.404

Alberto Ruiz Eldredge, Héctor Cornejo Chávez, Luciano Castillo  y César Pando E. en conjunto 109.469

Total, electoral, 1.692.062      

 

Como nadie había alcanzado el tercio, tenía que ser el nuevo Congreso el que eligiera. Ante la posibilidad de ser elegido Haya de la Torre, las FF AA comunicaron a Prado que no permitirían la elección del líder aprista. Entonces Prado llamó a Haya de la Torre y le pidió que renunciara a su candidatura a lo que Haya de la Torre accedió, pero de inmediato el Apra pactó con los congresistas odrístas para votar por Odría, no obstante que éste había sido acérrimo perseguidor del Apra y de Haya de la Torre.

El 17 de julio de 1962 las FF AA dieron un ultimátum al Jurado Nacional de Elecciones para que anulase el proceso  electoral, pero este se negó. Al día siguiente las FF AA en una acción institucional deponen al presidente Prado y una Junta Militar presidida por el general Ricardo Pérez Godoy, asume el Gobierno, la que anuló las elecciones y convocó a otras a realizarse el segundo domingo de junio de 1963.

El 28 de febrero de 1963, el general Pérez Godoy, presionado por el resto de miembros de la Junta Militar, presenta su renuncia y es reemplazado por un triunvirato que presidió el general Nicolás Lindley.

En las elecciones de 1961 el Partido Socialista a nivel nacional, solo había logrado 16,658 votos, es decir que ni el mismo departamento de Piura, con 100.000 electores le había respondido.

En las elecciones de 1963, Acción Popular se presentó en alianza con la Democracia Cristiana, llevando siempre a Belaúnde. Los apristas y pradistas siempre llevaron a Haya de la Torre, también postuló el ingeniero Mario Samamé Boggio por el Partido Social Progresista. Triunfó Belaúnde con 708.672 es decir el 39.06%, o sea mas del tercio.

En el departamento de Piura, el Socialismo no presentó candidato presidencial, pero  apoyó a Samamé,  y sólo logró la diputación de Juan Aldana González que ganó en Talara.

En el departamento de Piura ganó el Odriísmo, en segundo lugar Acción Popular y en tercer puesto el Apra. El triunfo Odriísta en Piura se explica por que recientemente habían sido inauguradas las obras de la represa de San Lorenzo.

 Luciano Castillo  ya  no  volvió  a postular a cargos electorales.

 

Elecciones Municipales.

ARRIBA

Leguía había suprimido las elecciones municipales y había dispuesto que Juntas de Notables nombradas por el Poder Ejecutivo se hicieran cargo del Gobierno Municipal.

Leguía cayó en 1930 y en 1933 durante el gobierno de Sánchez Cerro, en la nueva Constitución que se elaboró, se dispuso volver a las elecciones municipales, pero el general Benavides que sucedió a Sánchez Cerro, no cumplió con ese mandato de la Constitución. En setiembre de 1963, el presidente Belaúnde remite al Congreso un proyecto de elecciones municipales, que el mandatario promulgó el 24 de setiembre.

El 15 de diciembre de 1963 se efectuaron las elecciones municipales en todo el país después de casi 40 años.

Por el periodo de 1964-1966 fue elegido como alcalde de Talara don Luis Núñez Taiman y Víctor Valiente Rosas por el distrito de La Brea.

En Piura fue elegido alcalde el capitán (r) Oscar Román  Boluarte por las  filas de AP; por Sullana, el Dr. Gustavo Moya Espinoza de las filas de AP, por Paita don Eduardo Godos de AP, por Huancabamba Teodoro Elera por A.P., por Ayabaca el Dr. Horacio Camino Flores por A.P.

Núñez Taiman se hizo cargo de la Alcaldía el 1° de enero de 1994. Entre 1975 y 1980 volvió a ser alcalde, pero nombrado a “dedo” por el gobierno militar revolucionario.

 

Declaran Nulo Laudo de la Brea y Pariñas.

ARRIBA

Cuando el 28 de julio de 1963 Belaúnde asumió el poder, dijo que en 90 días resolvería el problema de la Brea y Pariñas. En efecto, el 28 de octubre envió al Congreso un proyecto de ley declarando nulo el Laudo de París de 1922 llamado de la Brea y Pariñas. Además solicitaba del Congreso autorización, para que los bienes e instalaciones de la IPC fueran transferidos a la empresa Petrolera Fiscal. Se proponía que los impuestos que la IPC dejó de pagar por causa del Laudo de 1922, serían pagados en parte con  el valor de la expropiación.

Belaúnde recibió el apoyo moral del Presidente Kennedy de los Estados Unidos, que era enemigo de los trust petroleros y además promovía la llamada Alianza para el Progreso. Lo único que pedía Kennedy es que no se confiscasen las propiedades, sino que se expropiasen.

El Congreso Peruano era denominado por ese año por una mayoría parlamentaria que había formado la oposición aprista  y  odrísta, por lo tanto el 31 de octubre se aprobó lo siguiente:

“Los denominados acuerdos, convenio y laudo sobre la Brea y Pariñas, por haber violado los requisitos legales pertinentes, son nulos ipso jure y no obligan a la República”.

El Congreso no otorgó al presidente las facultades para llevar adelante la expropiación de los bienes e instalaciones de la IPC. Belaúnde promulgó el 1° de noviembre  la mutilada Ley 14696. A pesar de todo el pueblo recibió con júbilo la nulidad del Laudo.

Para colmo de males, el 22 de noviembre de 1963, el Presidente Kennedy, era asesinado en Dallas, la capital del petróleo norteamericano.

Como la Ley 14696, era prácticamente lírica, la IPC que quedó administrando los yacimientos, por que no había sido definida su situación legal.

 

Subsidios para los Municipios.

ARRIBA

Para que los municipios elegidos por voto popular pudieran desenvolverse en forma más eficiente se promulgó la Ley 14846 el 28 de enero de 1964, según la cual se consignaría en el Presupuesto las sumas de S/. 100.000.00 para los municipios provinciales y S/. 50.000.00 para los distritales. En esa época esas sumas eran significativas. Además, cada diputado podía disponer anualmente de S/. 50.000.00 por concepto de iniciativas parlamentarias, para ser utilizadas a favor de sus representadas.

El gobierno creó el llamado sistema de “Cooperación Popular” bajo el lema de “El Perú construye” para estimular el desarrollo de obras con contribución de la comunidad. Como es lógico suponer estas leyes también favorecieron a la provincia de Talara.

 

Se crea el distrito de Los Órganos.

ARRIBA

Desde el 28 de julio de 1963 se encontraba rigiendo los destinos del Perú el ingeniero Fernando Belaúnde Terry  y había también un nuevo parlamento.

Los nuevos congresistas cumpliendo promesas hechas a sus electores habían logrado la creación en el departamento de Piura, de los distritos de Paimas, Jililí, Matanza y Carmen de la Frontera.

Uno de los diputados elegidos, fue Juan Aldana González, el cual en base a la prosperidad que había logrado la población de Los Órganos, donde operaba la Petrolera Fiscal, solicitó la creación del distrito de “Los Órganos”. Una vez más el distrito de Máncora sería dividido.

La Ley 15259 de creación del distrito de Los Órganos dice:

El presidente de la República.

Por Cuanto.

El Congreso de la República Peruana;

Ha dado la ley siguiente:

Artículo 1°.- Créase el Distrito de Los Órganos en la provincia de Talara, del departamento de Piura, que tendrá por capital el pueblo del mismo nombre, que se eleva a la categoría de ciudad.

Artículo 2°.- El distrito de Los Órganos estará integrado por los caseríos el Ñuro y Vichayitos y los demás centros poblados que se encuentran dentro de los límites que le señala el artículo siguiente.

Artículo 3°.- Los límites de este nuevo distrito serán los siguientes: por el sur, una línea recta divisoria con el distrito de El Alto, que parte de punta Verde, sobre el océano Pacífico, continúa por el cerro Tunal y termina en cerro Serrano; por el norte y el este, el cerro denominado Serrano hasta punta Peña Mala sobre el Océano Pacífico,  que también es límite por el oeste.

Comuníquese al Poder Ejecutivo para su promulgación.

Casa de Congreso en Lima, a los veintitrés días del mes de noviembre de mil novecientos sesenticuatro. Firmado Ramiro Prialé, presidente del Senado; Víctor Freund Rosell, presidente de la Cámara de Diputados. Teodoro Balarezo Lizarzaburu, senador secretario. Ricardo Cavero Egúsquiza, Diputado secretario.

Al señor Presidente Constitucional de la República.

Por  tanto;

Mando se publique y cumpla.

Dado en la Casa de Gobierno en Lima, a los once días del mes de diciembre de mil novecientos sesenticuatro.

Fernando Belaúnde Terry

Miguel Rotalde Romaña.

Don Teodoro Balarezo era senador por Piura.

Parece que Los Órganos, será el último distrito que tenga la provincia de Talara, pues en los 40 años siguientes, no ha habido  ninguna reclamación en trámite para nuevas creaciones.

 

Declaran Día Cívico el 16 de marzo.

ARRIBA

Los talareños celebran anualmente con mucho entusiasmo, el día del aniversario de la creación de la Provincia y en la misma fecha se fue iniciando también la celebración de una Feria, a la cual concurrían comerciantes de todos los lugares de los departamentos de Piura, Tumbes e incluso Lambayeque, así como del Ecuador.

Para poder celebrar en mejor forma el día del aniversario, el alcalde Núñez Taiman gestionó que se le reconociera como día cívico, mediante una ley especial.

Fue así como  se dio la siguiente Ley que tuvo por número 15447:

El Presidente de la República.

Por cuanto

El Congreso ha dado la siguiente  ley;

El Congreso de la República Peruana,

Ha dado la ley siguiente:

 Artículo Único.- Declárase día cívico en toda la provincia de Talara, el 16 de marzo de cada año, fecha de promulgación de la ley de su creación.

Casa del Congreso de Lima, a los veintisiete días del mes de febrero de mil novecientos sesenticinco.

Ramiro Prialé, presidente del Senado. Víctor Freundt Rosell, presidente de la Cámara de Diputados. Teodoro Balarezo Lizarzaburu senador secretario; Washington Zuñiga Trelles, diputado secretario.

Al señor Presidente Constitucional de la República,

Por tanto,

Mando se publique y cumpla

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima,  a los cinco días del mes de marzo de mil novecientos sesenta y cinco.

Fernando Belaúnde Terry. Miguel Rotalde de Romaña.

 

Nuevas elecciones municipales

ARRIBA

El domingo 13 de noviembre de 1966, se efectuaron las segundas elecciones municipales.

Por entonces el panorama político había cambiado en el departamento y en el país. El gobierno de Belaúnde ya experimentaba un desgaste por el ejercicio del poder, mientras que la coalición Apra  Uno se fortalecía en el Parlamento.

Apristas y odriistas juntaron sus fuerzas para estas elecciones. Talara siguió siendo un fortín socialista donde triunfó Juan Blume García, por el periodo 1967  1968.

En Piura ganó Orlando Balarezo Calle  de A.P- en Sullana ganó la coalición con el Ing. Jorge Hougthon Aguirre que al poco tiempo se accidentó y fue reemplazado por el paiteño Oscar Herrera Rambla. En Paita triunfó A.P.

 

La Ley 16674.

ARRIBA

El año 1967 encontró a la IPC explotando siempre, tranquilamente los yacimientos no obstante la Ley 14696, que como dijimos era un documento lírico, una ley simplemente declarativa. En el parlamento dominaba el grupo Apra  Uno, que era partidario de la nacionalización progresiva del petróleo. EL partido Acción Popular se había dividido en dos alas: unos que seguían al presidente Belaúnde eran partidarios  de medidas prudentes y los otros capitaneados por el vice-presidente Edgardo Seoane, a quienes  llamaban  los termocéfalos preferían acciones drásticas y radicales. También la opinión pública de entonces era partidaria de medidas radicales contra la IPC.

Desde 1963 el tiempo iba pasando y en los tratos del gobierno con la IPC para la expropiación de los yacimientos;  no se avanzaba nada. La IPC planteaba cifras por la expropiación que se consideraban exageradas. Fue entonces que el 26 de julio de 1967 se promulgó la Ley 16674, que declaraba a los yacimientos de la Brea y Pariñas como áreas de reserva nacional, y disponía que el Poder Ejecutivo inscribiera a nombre del Estado los yacimientos, por ser nulas las inscripciones anteriores de la IPC. El artículo 3º de la ley, facultaba al Poder Ejecutivo, en cuanto a la explotación de los yacimientos, escoger el régimen que más conviniera, dentro de lo que señalaba el artículo 62º de la Ley 11780. El artículo 4º disponía que el Estado garantizará a todos los servidores de la IPC, en cualquier nuevo régimen que se establezca, la libre sindicalización, la aplicación de la negación colectiva a los pactos colectivos; el derecho a sueldos y salarios, vivienda, bonificaciones, jubilación, pensiones de gracia, indemnización, utilidades, estabilidad en el trabajo y otros derechos adquiridos.

También se disponía, que el nuevo régimen de explotación  de la Brea y Pariñas, los empleados y obreros sindicalmente organizados, tendrían intervención en la gestión y conducción de la empresa. La Ley daba al Ejecutivo treinta días de plazo, para que diera cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 3º.

Esta ley que ponía fin a la llamada cuestión de la Brea y Pariñas, que en otras épocas hubiera causado júbilo popular, ahora  pasaba completamente desapercibida y hasta ignorada. Todo hace suponer que la mayoría de los talareños ni siquiera llegó a conocerla, pues no se produjo ningún pronunciamiento, ni a favor ni en contra.

Desde el punto de vista legal, ya los yacimientos habían sido recuperados, ahora faltaba determinar quien iba a operar los yacimientos rescatados. Habían tres posibilidades que eran, la Empresa Petrolera Fiscal, la misma IPC ya no como propietaria sino como concesionaria, u otra empresa.                                                

Pero el problema era más complejo aún, pues había que decidir sobre la refinería que era asunto aparte. También habían bienes raíces en la zona petrolera, Lima y otras localidades, así como una red de transporte y otra red comercializadora de los combustibles en grifos distribuidos en todo el país. Para hacer todo eso se daba al Ejecutivo, solo 30 días de plazo, lo que sin duda era muy corto.

El Gobierno del arquitecto Belaúnde, dictó el 31 de julio, es decir 5 días más tarde un decreto supremo, reglamentando la ley. Disponía en el, que la dirección de petróleo del Ministerio de Fomento y Obras Públicas, procediera a inscribir como áreas de reserva nacional, los yacimientos de la Brea y Pariñas, tanto en los registros de concesiones petroleras, como en el de la propiedad inmueble de Piura.

Mientras se resolvía en forma definitiva el problema de la explotación de los yacimientos, se encargó provisionalmente dicha explotación a la misma IPC, pero bajo la supervigilancia del Ministerio de Fomento.

También se encargó al Ministerio de Fomento para que valorizara las instalaciones existentes y en funcionamiento de los yacimientos.

EL 25 de agosto, se emitió otro decreto supremo, para cumplir con el artículo 3° de la Ley 16674, en cuanto a la determinación del monto de los impuestos dejados de pagar. El decreto disponía que el Tribunal Fiscal señalase las normas a seguir para el calculo de los impuestos dejados de pagar.

Después con resolución suprema 1069-H de fecha 10 de noviembre de 1967, ordenaba el procurador general de la República, a interponer acción judicial contra la IPC, destinada al logro del pago de la deuda.

EL 26 de agosto, el Ejecutivo publica un comunicado, dando cuenta de todas las acciones realizadas hasta ese momento y que lo principal del problema de la Brea y Pariñas o sea la recuperación de los yacimientos ya se había logrado, y que en esos momentos se estaba negociando la forma como la IPC iba a operar en el futuro, pues quedaban las operaciones de refinación, venta y comercialización. Se dejaba una puerta abierta a la  posibilidad de que fuera la propia IPC, la que con un nuevo convenio siguiera operando.

El grupo termocéfalo y radical de A.P. se opuso a seguir llevando adelante trato alguno de la IPC. El diario “El Comercio” apoyó esta posición y el grupo radical de A.P. quedó al borde de la ruptura con el gobierno. Más tarde, un grupo conspicuo de dirigentes de Acción Popular en el que estaba nada menos que el vicepresidente Edgardo Seoane fue expulsado del partido y su representación parlamentaria se fraccionó.

 

La IPC crea escasez de petróleo.

ARRIBA

El 25 de enero de 1968 se dio el Decreto Supremo EF-68, mediante el cual se encargaba a la Empresa Petrolera Fiscal, la operación de los yacimientos de la Brea y Pariñas; pero pasó el tiempo y los funcionarios de la IPC y de la misma EPF, con diversos pretextos, fueron posponiendo el cumplimiento del decreto lo que dio como resultado que la IPC continuase operando los yacimientos.

En mayo de 1968, la IPC hizo circular un memorando informativo, en el que rebatía las últimas disposiciones dadas por el Gobierno, para hacer efectivo el retorno de los campos petrolíferos a poder del Estado. Mientras se seguía en interminables discusiones, la IPC resolvió bajar el ritmo de operaciones de los campos de petróleo, al límite en lo menor posible. También la producción de otras empresas como la Belco y la Gulf, se vieron afectadas, pues no tenían refinerías propias y su petróleo era tratado en la refinería de Talara. Entonces el Gobierno dispuso que el petróleo de esas dos empresas, llevaran su producto a la Pampilla, cerca a Lima, donde hacía poco el Gobierno había construido la refinería más moderna de América del Sur. De esa forma se evitó  que escaseara petróleo y derivados en el país. Para evitarse conflictos laborales en Talara, La IPC les pagó su salario completo por las medias jornadas que realizaban.

Como consecuencia de todos esos problemas y por los asuntos   políticos; el 29 de mayo de 1968 renunció el gabinete de Raúl Ferrero y le sucedió el presidido por el médico Oswaldo Hercelles, que tenía como ministro de Fomento y Obras Públicas a Pablo Carriquiry.

 

Belaúnde anuncia solución total.

ARRIBA

El 25 de julio el presidente de la IPC, James Dean enviaba al Gobierno un memorando confidencial, haciéndole conocer sus demandas para llegar a un acuerdo. Las conversaciones que siguieron permitieron llegar a un pre-acuerdo no escrito. Eso permitió al presidente (quizá precipitadamente) anunciar en su mensaje del 28 de julio, el arreglo total del problema de la Brea y Pariñas y que la IPC había aceptado entregar los campos, las instalaciones de bombeo, transporte y las plantas de absorción del gas húmedo. Además, la superficie del suelo, es decir suelo y subsuelo. Quedaría en poder de la IPC la refinería de Talara y la red comercializadora que la empresa extranjera tenía en todo el Perú. Durante un periodo de transición, la IPC se obligaba a comprar toda la producción de crudos que la EPF produjera al operar los rescatados campos.

En medio de la grave crisis económica que vivía el país y la tirante situación  política eso fue considerado como una buena noticia y hubo una verdadera explosión de júbilo.

La población obrera de Talara se unió a ese entusiasmo, y se produjeron mítines de respaldo. Uno de los asuntos que siempre había preocupado a la masa obrera del petróleo era su estabilidad laboral y el goce de sus derechos adquiridos; pero como éstos quedaron asegurados, nada hubo que temer.

 

Problemas de última hora.

ARRIBA

Pero subsistía un problema, sobre el cual la IPC y la EPF no habían logrado ponerse de acuerdo y era el precio por barril que pagaría la empresa extranjera por compra de lo que produjera la empresa nacional. Ese petróleo sería refinado por la IPC y comercializados en sus grifos distribuidos en todo el país. Era una situación que iba a durar 40 años, pues según las conversaciones, el Perú autorizaría a la IPC a que siguiera operando la refinería por ese tiempo y que la EPF debía venderle el petróleo que extranjera de los campos de la Brea y Pariñas.

El presidente Belaúnde se impacientaba, pues deseaba que todo quedase arreglado antes del reinicio de las sesiones del Congreso. Por  otra parte quería consolidar lo que hasta ese momento era un simple acuerdo verbal con la IPC, pero esta se negaba a pagar el precio que la EPF pedía por barril.

Belaúnde convocó a la IPC y a la EPF a reunirse en Palacio para discutir el asunto. La primera reunión se llevó a cabo el 10 de agosto de 1968. En representación de la IPC, concurrieron el presidente de la empresa James Dean, el gerente general el cubano norteamericano Fernando Espinoza y el abogado Dr. José Gálvez Ayarse. De parte del Gobierno, asistieron, el presidente del directorio de la EPF, ingeniero Carlos Loret de Mola y el ministro de Fomento y Obras Públicas, Ing. Pablo Carriquiry. Se discutió toda la mañana y no se llegó a ningún acuerdo.

Ese mismo día, el diputado por Talara Juan Aldana y el secretario general de la Confederación de Trabajadores del Perú y otros dirigentes petroleros, visitaron al presidente Belaúnde, el cual les reiteró que los derechos adquiridos y la estabilidad de los trabajadores de Talara, serían respetados.

La reunión en la tarde con la IPC,  fue tensa y Fernando Espinoza se llegó a extralimitarse   en sus expresiones, por cuyo motivo, Belaúnde los votó de Palacio.

Por mediación del ministro Ulloa, se reanudaron las conversaciones el día 12, pero el impase siguió y en pleno diálogo, Fernando Espinoza, poniendo de manifiesto su carácter intemperante abandonó la reunión de Palacio en horas de la noche.

 

Belaúnde en Talara toma posesión de yacimientos.

ARRIBA

Ante la actitud descortés de Fernando Espinosa, del representante de la IPC de abandonar en forma brusca la sala de reuniones, en la noche del 12 de agosto, Belaúnde hizo conocer que actuaría drásticamente, disponiendo la expropiación y la toma de los yacimientos por la fuerza. Ante el giro que tomaban los acontecimientos, el primer Ministro Oswaldo Hercelles, telefoneó a las 3 de la madrugada al embajador de Estados Unidos Wesley Jones, haciéndole conocer los propósitos del presidente. El diplomático se alarmó y manifestó que de inmediato se pondría en comunicación con los funcionarios de la IPC. El ministro Hercelles dio al embajador, sólo media hora para responder, pues al amanecer del día siguiente, 13  Belaúnde se aprestaba a viajar a Talara  para tomar las  instalaciones a las buenas o las malas.

De inmediato los representantes de la IPC se presentaron en Palacio y suscribieron apresuradamente un acuerdo de bases, que posteriormente se convertiría en un contrato debidamente protocolizado. Fue ese acuerdo, lo que semanas después daría origen a ese escándalo llamado “Página  Once” que tuviera tan graves consecuencias para el Perú.

En la mañana del 13 de agosto, Belaúnde con el presidente del Senado Carlos Manuel Cox, él de la Cámara de Diputados Andrés Tonwsend Escurra, los dos apristas; también con el Ing. Pablo Carriquiry que no había dormido, otros ministros y el ingeniero Carlos Loret de Mola de la EPF, que tampoco había dormido, se trasladaron a Talara para el acto de la entrega de los yacimientos.

La comitiva presidencial, los representantes de la IPC y gran cantidad de público, se reunieron  en el sitio llamado “La Brea”, el martes 13 de agosto de 1968. El notario Alfonso Celi Celi, levantó el acta de entrega de los yacimientos petrolíferos de la Brea y Pariñas, así como del terreno superficial de la hacienda del mismo nombre y las instalaciones destinadas a explotar el petróleo crudo y gas que se encontraban en dichos campos; certificando la toma de posesión del gobierno peruano. En el Acta estamparon su firma el director de Bienes Nacionales Pedro Castro  Suárez y el ministro Carriquiry en nombre del gobierno peruano y por la IPC firmaron Fernando Espinoza y Eliot Catteaella, gerente y sub-gerente de la Empresa.

En el acta, también se dejó constancia, que de esa forma el Perú recuperaba el dominio y posesión de los yacimientos y adquiría la propiedad superficial, y que el gobierno peruano quedaba como único y definitivo propietario de los yacimientos.

Cuando al final el notario leyó el acta, una explosión de jubiló embargó a todos los peruanos que presenciaban la ceremonia. Menudearon los abrazos y luego vinieron los discursos.

La noticia corrió en Talara como reguero de pólvora  y pronto se supo en Negritos. La ciudad se convirtió en un loquerío. Los trabajadores, no obstante que era martes, abandonaron su trabajo y se lanzaron eufóricos a las calles lanzando vivas. Toda la ciudad fue embanderada. En Piura, Paita, Sullana y demás poblaciones del departamento también se produjeron manifestaciones de júbilo.

Al día siguiente, el diario “El Comercio” dedicaba toda la primera página a informar sobre los sucesos. Los titulares de “El Comercio” eran: “Flamea la bandera peruana, Estado tomó posesión de los yacimientos de la Brea y Pariñas”; “Acta de Talara”; “Gerente de la EPF está a cargo de las operaciones de los campos petrolíferos”; “El arreglo sobre la Brea y Pariñas, abre grandes expectativas futuras”.

El diario “Expreso” en su primera página no ponía textos sino grandes titulares: “La Patria rescató yacimientos, bandera peruana en la Brea y Pariñas”; “Belaúnde: un acto histórico en nombre del país”.

El diario aprista “La Tribuna” de Lima, decía: “Resuelto problema de la Brea y Pariñas”; “Cox y Tonwsend: Poderes del Estado están unidos para servir al país”; “Belaúnde, dice  acto pertenece a toda la nacionalidad.”

Examinados fríamente los acontecimientos anteriores y los que se desarrollaron después con relación al problema de la Brea y Pariñas, no puede negarse que fue el 13 de agosto, cuando se produce la real recuperación de los campos de la Brea y Pariñas.

Pero bien pronto se principiarían a oír las primeras voces de desacuerdo en algunos diarios y partidos políticos desafectos a Belaúnde. Empezaron los peros.

 

La Crisis Económica de 1968.

ARRIBA

El 2 de mayo de 1968 se había iniciado el premierato del Dr. Hercelles que tenía como ministro de Hacienda a Manuel Ulloa Elías. Dueño del diario “Expreso”, Ulloa sucedía en el cargo al economista general Francisco Morales Bermúdez.

Para resolver el problema, Ulloa por intermedio del presidente Belaúnde solicitó facultades extraordinarias, que el Congreso le otorgó. Ulloa entonces llamó a un grupo de expertos en economía y tributación sin distinción de partidos y reformó y modernizó el sistema tributario y metió orden en la Caja Fiscal. Suprimió las emisiones inorgánicas y estableció el dólar en su real  nivel de S/.43.36 por dólar. Este sinceramiento de la economía fue sin duda un “paquetazo”, que dejó sentir efectos negativos en forma temporal, pues  el precio de los artículos de primera necesidad aumentó en forma apreciable, para posteriormente estabilizarse con los que regían en los primeros años del gobierno del régimen militar. Hubo malestar general por los efectos del paquetazo y los enemigos del régimen encontraron oportunidad para atacarlo.

En 1967 la inflación era de 10.8% y se consideraba alta, el dólar estaba a S/. 38.90 pero como estaba controlado, había un mercado negro donde se vendía hasta en 50 soles, la Balanza de Pagos era negativa en $492 millones y la deuda pública ascendía a 713 millones de  dólares.

Con el paquetazo, la inflación subió al 18.4% que se consideró enorme. Más tarde, en 1989, con el Dr. Alan García subiría a 2,775.3% anuales. El dólar saltó a S/. 43.36 pero allí se estabilizó y la Balanza de Pagos tuvo una recuperación con S/. 69'100.000.00.

Los enemigos de Belaúnde decían que con la deuda externa de 713 millones había hipotecado el país a los agentes económicos externos; pero con Velasco subiría a 3.066 millones de dólares, con Morales Bermúdez llegaría a 6.043 mil millones  y con Fujimori a 33 mil millones de dólares. Todo eso, que parecía en 1968 era tremendamente malo, fue en realidad nada con relación a la situación que se vivió entre 1987 y 1991.

La situación económica que por entonces se vivía y el escándalo de la llamada página 11 que veremos a continuación, fueron los motivos que causaron la caída de Belaúnde.

La inflación como era lógico también se sintió con mucha intensidad en Talara que no producía artículos de primera necesidad, que tenían que ser llevados de Tumbes, del valle del Chira y de otros sitios; pero relativamente los jornales eran altos.

 

El Escándalo de la Página 11.

ARRIBA

Bien pronto se dejaron oír las primera voces de desacuerdo. Tanto  La Prensa”, como el ex-presidente Odría opinaban que la EPF, no tenía capacidad técnica para operar con éxito los yacimientos. Luego la UNO, el partido del general  Odría hizo conocer su disconformidad.

El MDP, expresó sus dudas, al manifestar que no se conocían las condiciones reales del convenio. El Partido Demócrata Cristiano dijo ser partidario de la nacionalización.

El 14 de agosto se da el D.S. 086-68 FO y el D.S. 088-68 FO el 16 del mismo mes. A continuación se expiden las resoluciones supremas 0020-68 FO-PC, la 0021-68 FO-PC y la 0022-68 FO-PC, en las que se permitía la adaptación  de la IPC a la Ley del Petróleo 11780, se autorizaba a ampliar la capacidad de la refinería a 80.000 barriles diarios y añadir maquinaria para craqueo catalítico, se le otorgaba la concesión para la distribución a nivel nacional por 40 años de gasolina y aceite renovable por tiempo igual. El 22 de agosto la IPC por medio de la Petrolera Virú, solicitó a la EPF la concesión de un millón de hectáreas en zona de selva para explorar y explotar, para lo cual pagaría dos millones de soles.

Por la forma tan precipitada como se habían llevado a cabo las reuniones en Palacio en la noche del 12 de agosto, el presidente de la EPF Carlos Loret de Mola no tenía copia del Acuerdo de Bases, concertado entre él y Fernando Espinosa el representante de la IPC. Por tal motivo solicitó al Ministerio de Fomento la entrega de una copia, la misma que le fue alcanzada el 16 de agosto.

El 23 de agosto el ingeniero Carlos Loret de Mola ofrece al presidente Belaúnde un almuerzo en homenaje al feliz término del problema de la Brea y Pariñas, habiendo acudido ministros, parlamentarios y connotadas personalidades. La representación que tenía Loret de Mola ante la EPF en nombre del Ejecutivo vencía el 13 de setiembre y por haber evitado Belaúnde tocar una posible prórroga del mandato, hacía suponer que de todos modos el mandato de Loret de Mola fenecía el 13.

El 28 de agosto se ausentaba definitivamente del Perú, el norteamericano cubano Fernando Espinosa.

Mientras tanto el Congreso había reiniciado sus sesiones el 16 de agosto y ese mismo día el ministro de Fomento Carriquiry se presentó en la Cámara de Diputados y Ulloa en el Senado. Se tenía que informar sobre el asunto de la Brea y Pariñas y la situación económica. Los debates fueron violentos y entre los que más atacaban estaba la facción de A.P. llamada de los termocéfalos. El 17 y 18 Carriquiry se tuvo que presentarse en el Senado.

EL día 6 de setiembre, Loret de Mola anticipándose a su cese, renunció y arrastró al resto del directorio de la EPF a la renuncia. EL hecho causó conmoción, pues ya se sabía de profundas discrepancias entre Loret de Mola y el resto de miembros del Ejecutivo. El mismo día a las 10 de la noche viajaba al extranjero por asuntos personales el ministro de Fomento, Carriquiry.

El 8 de setiembre el ministro Ulloa hizo una dura crítica a la EPF por TV y el 10 de setiembre Loret de Mola pagó 50 mil soles por un espacio en el canal 5 de Panamericana y en forma dramática denunció que en el contrato o Acuerdo de Bases faltaba la última página que tenía el número 11. ¿ De dónde sacó los 50 mil soles por el espacio en TV;? Nunca se supo. De acuerdo al denunciante, él había agregado de su puño y letra el precio neto del petróleo que por barril debía de pagar la IPC a la EPF. Los diarios se ocuparon a grandes titulares del asunto comentándolo de diversas maneras. El Gobierno se vio precisado a emitir el 12 un comunicado oficial que no logró convencer. El 13 de setiembre se vuelve a presentar Loret de Mola por TV en esta oportunidad por el canal 4 que se había ofrecido gratuitamente. Alentado por los enemigos del Gobierno, ya no solo denunciaba la falta de la página 11, sino que hablaba  de escamoteo, de fraude, de falsificación y de traición.

El 14, el entonces catedrático de la universidad de Ingeniería, el querecotillano Santiago Agurto  Calvo y otros ciudadanos, iniciaron acción penal contra los responsables del fraude por la desaparición de la página 11. El mismo día, los ministros Ulloa, Arías Stella y Calmel del Solar hacen una amplia exposición de los hechos y muestran pruebas ante 5 canales en cadena, con 200 radiomesoras del país.

La tensión en todo el país era creciente y todo hacía suponer que se trataba de desestabilizar al régimen. El 19 el arzobispo de Lima hace un llamado a la cordura.

Como el documento suscrito entre Loret de Mola por la EPF con la IPC en la noche del 12 solo era un simple Acuerdo de Bases y no propiamente un contrato; el nuevo directorio, concertó con la IPC un contrato definitivo, donde quedaban  plenamente establecidos, los precios brutos y netos que por cada barril de petróleo crudo pagaría la IPC a la EPF. También se indicaba la tarifa que a su vez cobraría la IPC a la EPF, por los servicios como energía eléctrica que le  brindaría. Si no hubiera existido una intencionalidad política en el escándalo y un propósito de hacer daño, el problema hubiera quedado zanjado con eso, pero no pasó así y el escándalo siguió su curso.

En la noche del pasado 12 de agosto, los técnicos de la IPC y de la EPF habían hecho un borrador de contrato que se llamó acuerdo de bases en 10 hojas de papel sellado, a máquina. Cuando tal documento fue puesto a disposición de los ministros, de Fernando Espinosa y de Loret de Mola le hicieron gran cantidad de enmendaduras. Luego, al final de la página 10, el representante de la IPC, Fernando Espinosa puso su firma, y también firmó al margen de cada página. Cuando le tocó el turno de hacerlo a Loret de Mola, firmó al margen de cada pliego dando su conformidad, pero no firmó al final de la página 10 sino que en página siguiente, la 11 que estaba en blanco, puso el valor neto del petróleo. ¿Porque firmó en la página 11 y no en la páginas 10? Todo parece que estaba premeditado Esa fue la página que se perdió y que en realidad  no formaba parte del contrato por no tener la firma de Espinosa. No pasaba de ser una nota ilustrativa y no poseía un valor contractual. En todo caso, cuando se hiciera el contrato definitivo, como luego sucedió, se podían considerar todos los detalles.

Pero el escándalo de la página 11 cumplió con su papel de destruir al régimen constitucional del presidente Belaúnde y evitar las elecciones de 1969 en las que indudablemente iba a ganar el APRA con Haya de la Torre como presidente.

Si bien, estos hechos se desarrollaban en el Lima, tenían influencia en el resto del Perú y sobre todo en Talara, donde unos cuantos meses mas tarde, volvería a ser el  centro de la atención de todo el país.

Mientras tanto, los altos funcionarios de la IPC seguían atentamente los sucesos y en el pueblo y obreros petroleros, las trapisondadas de Palacio, no les concitaban mayormente su atención. No pensaban que se estaban jugando los destinos de la IPC y de todos los talareños.

Cuando pasaron los años, se conoció que la famosa página 11 solo había sido un pretexto para derrocar a Belaúnde.