TEMA 16
ARTE CONTEMPORÁNEO III:
EL SIGLO XX
1. El Racionalismo y el Organicismo: Le Courbesier, y Wright.
2. Desarrollo de la escultura: Moore, Clader, Julio González.
3. El Cubismo y el Surrealismo: Picasso, y Dalí.
4. Fauvismo, Expresionismo y Arte Abstracto: Matisse, Munch, Kandinsky.
5. Las últimas tendencias artísticas.
1. ARQUITECTURA: RACIONALISMO Y ORGANICISMO (LE COURBESIER, Y WRGHT)
1.1. El Racionalismo o Funcionalismo arquitectónico: Le Courbesier
1.1.1.Características generales
las formas siguen a la función, de ahí su fin practicista
la forma está subordinada a las necesidades tecnológicas
predominan las formas ortogonales. Apenas las hay curvas porque aumentan el costo del programa constructivo
se utiliza la asimetría como expresión de una libertad compositiva
nació en connivencia con la pintura y escultura cubista y neoplasticista. De Neoplasticismo toma la combinación de espacios cuadrados y rectangulares, y de cubismo el concepto espacio-tiempo como justificación de la asociación de la visión frontal con la de pérfil, y conocimiento del interior de los objetos, perforándolos.
se abandona la dictadura de la fachada principal, importando todos los planos del edificio
gran uso de cristaleras, que permiten un mejor conocimiento del interior, y son aliadas de la higiene y del confort
el edificio característico es el rascacielos.
en un principio está pensado para oficinas. Posteriormente se le dará también un uso residencial
los materiales con los que está construido son el hierro para la cimentación, y el hormigón recubriendo el hierro para la estructura horizontal.
el rascacielos debe ser elástico ya que recibe el impacto del viento
hasta 1930 los rascacielos son edificios escalonados con vestimenta histórica, es decir, que utilizan elementos arquitectónicos, con fines decorativos, asirios, griegos, góticos y renacentistas. Es el caso del Empire State Building, cuya cúspide se levanta 400 metros sobre el suelo. Desde ese año disminuye, casi hasta desaparecer, la vestimenta historicista.
los grandes arquitectos de esta corriente son Walter Gropius, Mies van der Rohe, y Le Courbesier.
1.1.2. Le Courbesier
su verdadero nombre era Carlos Eduardo Jeanneret.
su concepción de la arquitectura parte de la unidad de habitación. Viene a ser un rascacielos pero acostado. El edificio se levanta sobre soportes exentos (pilotes o palafitos), que tienen forma cónica, de suerte que todo el edificio flota sin estorbar a la circulación. Las calles pasan bajo el edificio y allí se pueden disponer jardines, cafés, etc.
1.2. EL ORGANICISMO: WRIGHT
1.2.1. Características generales
parte de las soluciones técnias del funcionalismo
es una arquitectura de ritmo constructivo acelarado y más económica
los edificios están pensados para el disfrute de grandes hombres
usa las vidrieras continuas.
se tiene en cuenta la acústica, la armonía de los colores y el medio geográfico circundante, colaborando en la tarea del arquitecto tanto el ingeniero como el electricista, el geógrafo y el sociólogo.
la forma del edificio determina su acústica. Si es redondo o cuadrado habrá una buena propagación del sonido. Si por el contrario, es rectangular, ésta será mal.a.
el espacio tiene una fundamentación fisiológica y psicológica, incorporando las comodidades como los electrodomésticos.
el arquitecto más destacado es Frank Lloyd Wright (1869- 1959)
1.2.2. Frank Lloyd WRIGHT
a. Características generales
respeta las desigualdades del terreno y se impone la asimetría
los árboles, montículos, y peñas se incorporan al diseño arquitectónico
usa en los interiores los materiales en su estado natural: la madera en su color, la roca, el ladrillo tosco, etc.
destierra las grandes cristaleras
la iluminación se realiza a través de aleros muy volados en las ventanas, situadas a gran altura. La luz se refleja en el suelo y luego ilumina de manera que no descolora ni deforma los objetos.
los edificios tienen una adecuada calefacción basada en el sistema romano del hipocaustum en el pavimento. Así se tienen los pies calientes y la cabeza despejada para el trabajo. También sitúa chimeneas cuyas llamas al ser contempladas provocan un efecto acogedor.
b. Obras principales
Casas de la Padrea (Illinois)
influencias de la casa japonesa
espacio continuo, ya que se junta el comedor con la sala de estar pero tratadas con independencia
la altura orgánica de los interiores se adapta a la del hombre
biaxialidad: dos ejes desiguales, cruzados en ángulo recto definen el espacio
estas características se repiten en sus obras posteriores
Hotel Imperial de Tokio
estructura sobre pilotes, flotando el edificio al usar cimientos discontinuos y cañerías onduladas
el terremoto de 1923 dejó incólume el edificio
Casa de la Cascada:
casa de camopo asentada sobre una corriente de agua
grandes miradores volados
Fábrica de Ceras (Racine)
a partir de este edificio emplea las formas curvas
tiene el aspecto de un fastuoso hall, aumentando así el rendimiento de los empleados al estar a gusto en un ambiente agradable.
Museo Guggenheim, de Nueva York
los visitantes son elevados a la parte superior por ascensores
luego se deslizan por una rampa viendo las obras de arte
la luz procede de una gran cúpula central
la calefacción es de pavimento
2. DESARROLLO DE LA ESCULTURA: MOORE, CALDER, JULIO GONZÁLEZ
2.1. INTRODUCCIÓN
Escultura del - conservadora o humanista
siglo XX - innovadora a. Expresionista
b. Abstracción ---- figurativa ------ cubismo
¡ ------ orgánica
¡--------- no figurativa
2.2. Escultura humanista
Sus principales representantes fueron Antonio Bourdelle, Charles Despiau, Aristides Maillol, Ivan Mestrovic, y Manuel Martínez Hugué.
Antonio Bourdelle realiza una escultura con influencias de la escultura arcaica griega, como se manifiesta en su Hércules arquero. En la decoración del teatro de los Campos Elíseos tuvo presente la vieja norma clásica de adaptación al marco.
Aristides Maillol, como admirador de Grecia, sus figuras son siempre de contornos cerrados, y por lo general, desnudos.
La obra de Ivan Mestrovic es un canto a la independencia del pueblo croata en su lucha por liberarse del Imperior Austro-Húngaro, y está marcada por una línea clasicista estilizada y de arte cristiano.
2.3. Escultura expresionista
Al igual que la pintura expresionista exaltan el contenido anímico de las figuras. Renuevan los materiales de la escultura al utilizar el hormigón, el hierro, los desperdicios metálicos, virutas especialmente.
Destacan Ernst Barlach, Georg Kolbe, Karl Albiker y Wilhem Lehmbruck en Alemania; Germaine Richier en Francia; Pablo Serrano y Picasso en España.
2.4. Escultura cubista
El cubismo, nacido antes en la pintura, se aplica también a la escultura con la simultaneidad de perspectivas, más fácil de lograr escultóricamente. El cubismo escultórico se apoya en la afirmación de Cézanne de que toda la naturaleza puede descomponerse en cubos, cilindros y esferas. Desarma la realidad para después recomponerla conforme a nuevos ideales estéticos, en los que los volúmenes cóncavos y convexos alternan rítmicamente.
Picasso, con su Cabeza, de 1910, guía el cubismo escultórico por la geométrica descomposición de los volúmenes.
Julio González (Barcelona, 1876-1942) es el más destacado escultor cubista. Aprendió a trabajar los metales en el taller de orfebrería de su padre. Se inspiró en el arte metalista celta, utilizó la chapa metálica como elemento auxiliar, las técnicas del repujado y del forjado del hierro, la chapa recortada y la soldadura autógena. Su más famosa obra es La Montserrat.
2.5. Escultura orgánica
Es una variante del cubismo, pero se distingue por el sentido de continuidad de las superficies curvas, de forma que los cuerpos constituyen un solo volumen.
Escultores destacados fueron Henry Moore, Constantino Brancusi, Hans Arp y Eduardo Gregorio.
Henry Moore aplica la talla directa sobre el bloque de piedra. Las formas planas, convexas y cóncavas alternan con los vacíos, marcando un ritmo. También el recuerdo de los caprichos naturales está presente en su escultura, pues sus figuras evocan ciclópeos bloques desgastados por la erosión del agua, y los orificios recuerdan las cavernas.
2.6. Abstracción no figurativa
El arte abstracto se define como aquel en que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. El objeto que se esculpe queda liberado de toda referencia al mundo cirncundante, es solo un resultado de la fantasía del artista. Los materiales que se utilizan ayudan a la descomposición del mundo visible: alambres, plásticos.
Antonio Pevsner destaca por sus columnas dinámicas. Frente a la columna tradicional, estática, Pevsner inventa unos planos volantes que se agitan como las aspas de un molino de viento. Tal es el caso de la Columna de la Paz, la Columna desarrollable de la Victoria.
Una tendencia de la escultura reciente es la de los móviles, en la que el escultor más afamado es ALEXANDER CALDER. Se trata de esculturas con elementos que se pueden mover.
3. EL CUBISMO Y EL SURREALISMO: PICASSO Y DALÍ
3.1. EL CUBISMO: PICASSO
Los cubistas tratan de dar una visión de los objetos juntando diversos puntos de vista, sumando la visión de perfil y la de frente de un rostro. Esta síntesis corresponde al afán de estabilizar el volumen en un tiempo determinado, según la formula física del espacio-tiempo. La suma de diversos ángulos visuales se efectúa sincrónicamente en el cuadro, cuando en la realidad esto no es posible. Se profundiza en el interior de los cuerpos, tratando de representar el espacio interior.
El cubismo utilizó materiales extraños como papeles pegados (períodicos, carteles), arena, cristal, tela... Se incorporan objetos del mundo real.
Es un arte de evasión. El cuadro cubista carece de tema, en él se goza con las formas y colores, con el dinamismo de sus masas.
El año de 1907 señala el nacimiento del cubismo con Las señoritas de Aviñón, de Picasso, cuyo contenido es una serie de figuras cortadas, organizadas a base de volúmenes triangulares.
3.1.1. Pablo Ruiz PICASSO (1881-1973)
La formación de Picasso se efectúa en Málaga, La Coruña y Barcelona en el ambiente académico de su padre, que era catedrático de dibujo. Picasso fue un gran dibujante, de una técnica clásica.
Se establece en Barcelona en 1895. Allí acudirá al café-taberna Els Quatre Gats para participar en las tertulias y en las exposiciones, impregnándose del ambiente modernista. En 1900 viaja por primera vez a París, siendo influido por Toulouse-Lautrec. Al año siguiente está en Madrid donde funda la revista Arte Joven, en la que participan los escritores de la generación del 98.
No satisfecho del ambiente madrileño, regresó a Barcelona ese mismo año de 1901, y vuelve a visitar París, conociendo el movimiento fauvista.
Nuevamente en Barcelona, inicia una etapa conocida como época azul. La influencia de París y de la fotografía en azul marcan su pintura. El azul es el color de la tristeza, de los seres desheredados y macilentos. Los personajes que pinta Picasso no se rebelan contra la miseria, sino que se limitan a ofrecer el triste espectáculo de su vida miserable. De este momento es La vida y Celestina.
En 1904 se establece definitivamente en París, donde se inicia otra etapa de su pintura, el período rosa. Este color de la esperanza domina en sus obras: varias Maternidades, y Arlequines.
De 1906 a 1907 es su período negro, cuya obra más destacada es Las señoritas de Aviñón, que anuncian su adscripción al cubismo.
En 1908 se inicia su fase cubista, que durará hasta 1917, aunque continuará siendo cubista en rigor ya toda su vida.
Su período neclásico o ingresco dura desde 1917 a 1924, y se caracteriza por los bellísimos perfiles de las pinturas griegas que resurgen en su obra.
En 1924 inagura su período de los monstruos con obras plagadas de seres deformes y diabólicos debidos a la preocupación del artista por los problemas del mundo moderno.
Entre 1929 y 1931 realiza la serie de aguafuertes de las Metamorfosis o monstruos marinos. En 1934 hace un viaje a España del que surge Tauromaquia, con un fondo trágico.
La guerra civil española le produce una honda amargura que se refleja en Mujer llorando, y Guernica, cuadro apocalíptico cuya temática es la destrucción de la ciudad vasca por la aviación alemana el 26 de abril de 1937.
3.2. EL SURREALISMO: DALÍ
3.2.1. Introducción
El Surrealismo bebió de dos tendencias vanguardistas anteriores: el dadaísmo y la pintura metafísica. El Dadaísmo surgió con unos propositos anarquistas, de negación de todo valor en la pintura tradicional, en una reunión de varios pintores en un café de Zurich. Estaban reunidos, el 8 de febrero de 1916, con el proposito de fundar un movimiento pictórico cuyo nombre lo extrajeron de un diccionario Laurousse abierto al azar sobre la palabra Dada. Este movimiento pregonó el principio de la irracionalidad, la rebeldía y la negación; exaltó los valores de la civilización técnica de su días, manifestando que un auntomóvil puede ser tan bello como una estatua de Fidias. En 1918 publicó Tristán Tzara el Manifiesto Dada proclamando que se pueden coordinar armónicamente la acción y la contradicción, valorando lo idiota y arrinconando el sentido común. Es un arte de protesta.
Estos principios poéticos fueron aplicados a la pintura. Así los pintores dadaístas fueron bromistas y excéntricos; Marcel Duchamp se burló de los clásicos del arte poniendo bigotes a la Gioconda representada en un cartel; Francis Picacia firmó con toda seriedad una pintura suya que se reducía a un mancha de tinta.
La Pintura metafísica tuvo por escenario Italia .Esta corriente pictória se desarrolló desde 1917, fecha del encuentro de Giorgio de Chirico y Carlo Carrá, a los que luego se uniría Giorgio Morandi. De Chirico intentó dar al movimiento una base filosófica basada en sus lecturas de Nietzsche, Schopenhauer y Feininger.
Intentaba conseguir ambientes enigmáticos e intranquilizadores mediante recursos de raíz escenográfica presentando perspectivas en las que los diversos motivos descontextualizados (objetos, maniquíes, personajes antropomorfos, etc.) sugerían significados ambiguos.
El Surrealismo, que se inicia en 1910, puede considerarse como el movimiento más importante del siglo XX, puesto que se extendió no solamente a la pintura y a la escultura sino que su campo de acción abarcó la poesía, la prosa, el cine, el teatro, la filosofía, el psicoanálisis, la política, la moda, el reclamo publicitario y las costumbres. Totalizador de la vida del hombre, unió su proceso interior con la realidad externa, a través de los sueños y de su expresión automática, trabajando en el descubrimiento de lo maravilloso. La definición básica proviene de André Bretón, fundador del movimiento: "Automatismo psíquico puro por el cual alguien se propone expresar verbalmente, por escrito, o de cualquier manera, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, al margen de toda preocupación estética o moral." André Breton no solo fue el fundador de este movimiento, sino su jefe iconoclasta. Imponía y cancelaba artistas a su arbitrio en el mundo de la literatura, mientras que en las artes plásticas, sobre las que sus teorías son más escasas, fijó una libre actitud dentro de las realidades del mundo onírico.
Los surrealistas se interesaron por el arte infantil, por el de los alienados, y por lo naïf. Recurrieron a diferentes técnicas expresivas como los papeles rajados, decalcomanías, collages ( pegar trozos de diversos materiales como tela, madera, papel rasgados, troceados, etc.), frottages (dibujo obtenido tras frotar un lápiz sobre un papel colocado encima de una superficie con irregularidades), interpretación de objetos, rayogramas, fotogramas, etc. En su afán de crear una forma de vida llegaron hasta juegos como el de la verdad y el llamado cadáver exquisito. Dentro del amplio registro de contactos que establecieron, buscando una ampliación del conocimiento, utilizaron la magia, el estudio de la alquimia y el esoterismo, los Tarots, el ertotismo, el onirismo, el ditctado del sueño, el azar objetivo (encuentro de una finalidad interna con una causalidad externa), todo ello buscando la belleza convulsiva, que según Breton será erótico-velada, mágica-circunstancial, explotante-fija o no será.
3.2.2. La pintura surrealista
El Surrealismo nace como una escisión del movimiento Dadá parisino. Un grupo de poetas colaboradores de la revista LIttérature, encabezados por André Breton, acusa al dadaísmo de inoperancia por limitarse a repetir los desplantes y provocaciones. Frente al nihilismo sin salida de Dadá, el nuevo ismo opone la convicción esperezanda de que todavía era posible transformar el mundo y cambiar la vida, creando un hombre nuevo.
. El Surrealismo en su nueva concepción del ser humano parte de las ideas e investigaciones psicoanáliticas de Sigmund Freud en el ámbito del subsconciente y hace suyas, aplicándolas a los procesos de creación artística, las técnicas propias del psicoanálisis que el médico vienes utilizaba con fines terapéuticos.
En octubre de 1924 se publicó El Manifiesto Surrealista, del que era autor Breton. Se definía el movimiento como Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito, o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento (...) sin la intervención reguladora de la razón y ajeno a toda preocupación estética o moral. De ahí el interés de los surrealistas por el arte de los alienados mentales, las mediums y los fenómenos parapsicológicos. En 1929 se publicó el Segundo Manifiesto Surrealista, redactado también por Breton.
El Surrealismo, en sus orígenes, tuvo un marcado carácter literario, pues fueron los poetas Breton, Louis Aragon, Philippe Soupault, Paul Eluard, Benjamín Péret, Antonin Artaud y René Crevel quienes primero se interesaron por el mundo de lo inconsciente y onírico. Poco a poco la aportación de las artes plástica se incrementó, llegando a ser los pintores el grupo surrealista más importante.
La actividad surrealista pretende liberar al hombre de todo tipo de restricciones mentales. Por ello la pintura abandona su tradicional función imitativa para ser considerada una vía de acceso al subconsciente. La obra posee un mero carácter instrumental, y se fundamenta en el automatismo, la eliminación de la exigencia de habilidad técnica y de la adaptación a unos cánones formales.
El automatismo psíquico ofrece al pintor dos opciones. La primera, denominada automatismo rítmico, permite al artista abandonarse al impulso del grafismo, con la mano guiada por un impulso psíquico incontrolado. El automatismo de funcionamiento simbólico o trompe-l'oeil, por el contrario, consiste en fijar las imágenes del sueño, desapareciendo la simultaneidad entre el proceso de gestación de la imagen y su plasmación. En ambos casos, ya no se trata de narrar un acontecimiento o de describir la realidad, sino de plasmar las visiones oníricas y las del subconsciente.
La estética surrealista se recoge en la máxima de André Breton, extraída del reivindicado escritor conde de Lautréamont: Bello como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección. La descontextualización de realidad de los objetos, la transmutación de los seres y las cosas, la insistencia en escenas inquietantes, perturbadoras o incluso, desagradables, marcan la necesidad surrealista de contradecir la experiencia cotidiana, tal y como Breton escribió: La belleza será convulsiva o no será, belleza que se identifica también con lo maravilloso En suma, la obra surrealista opera a un doble nivel, en primer lugar, por su arbitariedad e incongruencia desmonta nuestros esquemas mentales; con posterioridad, permite que aflore una realidad insospechada, y brille la luz de la surrealidad.
3.2.3. La pintura surrealista española
La aportación española al surrealismo pictórico fue brillante no solo por el considerable número de artistas que se identificaron con este movimiento, sino también por el peso específico que algunas de estas figuras alcanzaron en el panorama internacional. Citemos a Miró, Dalí, Oscar Domínguez y algunas obras de Picasso.
Entre 1925 y1937 PICASSO (1881-1973) realiza una obra influenciada por el Surrealismo, aunque nunca existió una adscripción formal por parte del pintor al movimiento. Además, el cubismo del pintor malagueño, dado su carácter riguroso y cerebral, a primera vista parecía totalmente contrario a las exigencias de una plástica surreal.
No obstante, André Breton consideraba a Picasso y el cubismo como un importante paso en el proceso de aniquilación del arte tradicional mimético de la realidad. La estrecha relación entre Picasso y Breton, y las numerosas muestras de aprecio hacia los cuadros cubistas del malagueño por parte de los surrealistas, junto al interés del Surrealismo por los ritos, mitología y arte de los pueblos primitivos, marcaron a Picasso durante una década. Gracias a los dictados surrealistas Picasso recuperó los resortes de su creatividad al sustituir las sugestiones clasicistas por las exigencias de su propia interioridad.
En 1925 pintó La Danza, un óleo con tres figuras femeninas articuladas a base de grands planos de color, estilísticamente cubistas, pero la atmósfera tan opresiva y las distorsiones que sufren las anatomías femeninas remiten a un mundo de sugestiones cercanas al surrealismo. Dentro de este período de influencia surrealista también realizó una serie de dibujos, publicados en La revolution surrealiste, unas obras marcadas por las referencias al arte negro, al neolítico, a los jeroglíficos de la isla de Pascua y a las máscaras esquimales, con una imagenería que bascula en torno al sexo.
Aparte de esa iconografía sexual, Picasso también realizó alguna incursión en la temática religiosa, como la Crucifixión de 1930, en la que las deformidades de las figuras y el estridente color acentúan su carácter de rito expiatorio.
Joan MIRÓ (1893-1983) llegó a París en 1919 y permaneció allí hasta 1942, año en el que regresó a España. Sus primeras obras reflejan su mundo campesino desde un tratamiento naturalista, hasta que en 1923 irrumpe en el Surrealismo con La tierra arada, en la que su entorno campesino habitual, con casa de labor, animales domésticos y campos roturados, ha sido modificado desde una experiencia proviniente del mundo interior, subconsciente, del pintor.
A partir de entonces Miró realizó una serie de obras en las que las referencias naturalistas van siendo sustituidas por un repertorio de signos personal. El paisaje catalán o El cazador (1923-24), es un óleo donde los seres empiezan a ser representados de forma muy simplificada, o son sustituidos por determinados símbolos como el ojo, la pipa o el sexo.
En sus obras volvemos a encontrar el mundo mágico de la infancia, con seres que sufren un proceso de esquematización exagerándose los elementos de contacto, las extremidades, las cabezas, las antenas, las crestas de los animales, etc. al mismo tiempo que el tronco del cuerpo queda reducido casi a un filamento. En El carnaval del arlequín (1924), Cabeza de campesino, Bañista, ambos de 1925.
También realizó unos cuadros híbridos de pintura y poesía, en los que la imagen y la palabra aparecen juntos para crear un mundo poético peculiar.
De su viaje a Holanda en 1928 vino influenciado por los grandes pintores holandeses del siglo XVII, pintando una serie de Interiores holandeses.
En sus collages de 1929 Miró cuestiona la materialidad de la pintura al introducir en su obra elementos insólitos, como cadenas, plumas, alambres, corcho, etc.
En la década de los 30 su obra cambia de orientación, con figuras que pierden su ligereza y en ciertas ocasiones son extraordinariamente pesadas, las atmósferas se enrarecen, se multiplican las referencias eróticas y se intensifica el color.
La guerra civil le inspiró Bodegón con zapato viejo (1937), en el que por encima del evento bélico, centra su atención en las penurias soportadas por la población civil.
Salvador DALÍ (1904-1989) irrumpió en París en 1929 cuando el Surrealismo atravesaba un momento de crisis debido a la división entre partidarios del compromiso político revolucionario, grupo encabezada por André Breton y que ingresó en las filas de Partido Comunista, y los que querían limitar su compromiso al mundo excluivo del arte, encabezados por Antonin Artaud.
Dalí antes que surrealista fue un freudiano convencido. Conocía la obra del médico vienes desde principios de los años veinte cuando su estancia en la Residencia de Estudiantes en Madrid. Allí la lectura de La interpretación de los sueños le produjo un gran impacto porque las teoría freudianas sobre el comportamiento humano le sirvieron para tranquilizar su personalidad angustiada por una sexualidad conflictiva, y luego, traspasarla a su obra pictórica.
Entre 1920 y 1927 Dalí recorrió todas las vanguardias, hasta iniciarse en el Surrealismo, movimiento en el que permaneció hasta 1939, siendo estos años los de mayor creatividad y valor artístico. Su primera obra surrealista fueron los lienzos Aparato y mano, y La miel es más dulce que la sangre, pintados en 1927. El gran hallazgo de Dalí consistió en canalizar hacia la práctica de la pintura la tensión provocada por sus temores y realizar, a partir de las frustaciones de una interioridad atormentada, una pintura conectada con la sensibilidad de su tiempo.
En 1929 realizó una incursión el séptimo arte, el cine, acompañado de su amigo, el cineasta Luis Buñuel, con quien rodo la película El perro andaluz, el filme surrealista por antonomasia que contiene algunas de las imágenes más estremecedoras del Surrealismo, como la visión de un globo ocular cortado por una navaja. Al año siguiente realizaron otra película, La Edad de Oro, estrenada en Parías en medio de un gran escándalo.
Su obra pictórica insiste en losos temas del pavor al contacto físico con el sexo contrario, el sentimiento de culpabilidad que sus prácticas sexuales le provocaban, el miedo a la castración, la obsesión por la impotencia, la muerte y la putrefacción. Desarrolló una modalidad propia del complejo de Edipo en la serie de cuadros dedicados a Guillermo Tell, a través de los cuales se filtra el tema que le enfrentó con su padre, nunca aclarado del todo.
Aportó al Surrealismo el método y teoría de la paranoia-crítica, definida por su autor como el método de conocimiento irracional, basado en la asociación interpretativo-crítica de los fenómenos delirantes. Dalí como enfermo paranoico que era, intepretaba los fenómenos del mundo exterior en función de su obsesión particular. Fue una alternativa al automatismo y demás estados pasivos, puesto que introduce un componente activo y sistemático en la elaboración de las imágenes.
La paranoia-crítica también aportó la imagen doble, es decir, aquella imagen de un fenómeno determinado, que sin necesidad de alteración puede representar al mismo tiempo dos o más realidades diferentes. El ejemplo más conocido es el retrato de la actriz Mae West, cuyos rasgos faciales se corresponden al mismo tiempo con el mobiliario de un salón. Dalí sostiene que cualquier imagen puede multiplicar sus significados hasta el infinito, dependiendo solo de la capacidad delirante del espectador.
A partir de la década de los 40, Dalí fue expulsado del Surrealismo por sus simpatías con el fascismo. Además su calculado esnobismo y su descarada actitud mercantil, incluso poniéndose al servicio de una oportunista iconografía místico religiosa influyeron negativamente en la consideración total de su obra.
Principales obras
Muchacha asomada a una ventana
El juego lúgubre
Durmiendo caballo, león invisibles
El nacimiento de los deseos líquidos
El ángelus de Gala
Construcción blanda con judías hervidas: premonición de la guerra civil
Jirafas encendidas
Cisnes que reflejan elefantes
El enigma sin fin
Sueño causado por el vuelo de una abeja
Primer estudio para la Madona de Port-Lligt
Crucifixión
Oscar DOMÍNGEZ 81906-1957), tinerfeño adscrito al Surrealismo en 1934 durante su estancia en París, debe gran parte de su vocabulario pictórico a Dalí: el alargamiento de los miembros, las formas protoplasmáticas, y la imagen-doble. Pero no parte de una sexualidad conflictiva sino desde el humor y el deseo entendidos ambos como motores de la actividad humana.
Desarrolló en 1936 la técnica de la decalcomanía, consistente en aplicar el pigmento muy diluido sobre el soporte, y a continuación, presionar sobre éste con una superficie rígida, lo que provoca la distribución irregular del pigmento y la creación de formas arbitrarias.
En CATALUÑA se desarrolló pronto el movimiento surrealista. Hubo revistas como L'amic de les arts (1926), Helix (1929) y Art (1933) que recogían los postulados y obras del movimiento. Pintores surrealistas catalanes fueron, además de Dalí y Miró, Artur Carbonell, Esteban Francés y Remedios Varo.
MADRID acogió a pintores del resto de España que afluyeron a la capital tales como José Caballero, Benjamín Palencia, Maruja Mallo, Alfonso Ponce de León....
En ARAGÓN la revista Noreste (1932-35) de carácter literario acogió ilustraciones de pintores surrealistas. De entre estos destacan J.J.L. González Bernal, Alfonso Buñuel, Javier Ciria y Federico Comps.
CANARIAS, sobre todo Tenerife, conoció un intenso arraigo del Surrealismo con revistas literarias como La rosa de los vientos 1927), Cartones (1930) y La Gaceta del Arte (1932). Los pintores canarios más destacados fueron López Torres, Pedro García Cabrera y Emeterio Gutiérrez Albelo, y Agustín Espinosa, quienes tenían como mentor desde París a Oscar Domínguez.
4. FAUVISMO, EXPRESIONISMO Y ARTE ABSTRACTO: MATISSE, MUNCH, KANDINSKY
4.1. FAUVISMO: MATISSE
Este movimiento pictórico nace en el Salon d'Automne de 1905 en París. Un crítico de arte, refiriéndose a una escultura convencional que estaba rodeada de cuadros violentamente coloreados, escribió: Donatello parmi les fauves. Desde entonces fue denominado así el tipo de pintura cultivado en aquella exposición por los entonces jóvenes pintores Matisse, Vlaminck, Derain, Puy entre otros.
4.1.1. MATISSE
Principales obras
Estudio para la alegría de vivir
Retrato con línea verde
La danza
Naturaleza muerta con peces rojos
Naturaleza muerta con berenjenas
Naturaleza muerta con ostras
La lección de piano
Interior con violín
Las plumas blancas
Odalisca con tambor
Desnudo rosa
La música
Gran interior rojo
4.2. EXPRESIONISMO: Edvard MUNCH
El Expresionismo es un vasto movimiento cultural difundido por Europa durante el primer tercio del siglo XX, con manifestaciones muy diversas en los ámbitos de la pintura, la escultura, la arquitectura, la música, el teatro, la escenografía, el cine.
Su trasfondo ideológico incluía la oposición al optimismo del positivismo científico, con su creencia en un progreso lineal e ilimitado, con la mitificación de la libertad abstracta y del sensualismo presentes en el pensamiento burgués más acomodaticio.
Se oponía al Impresionismo porque éste se quedaba en la piel de las cosas, mientras que los expresionistas, no conformes con ese acercamiento superficial, buscaron pasar al lienzo, a la madera o al papel sus vivencias personales, sus sensaciones, sus sentimientos e incluso, aquello que no podían controlar conscientemente. De ahí la denominación de Expresionismo, por oposición a Impresionismo.
Los expresionistas se implicaron, primero de manera individual y después de manera social, en las realidades que les tocó vivir. Esas realidades no eran agradables y ellos se negaron a verlas como tales. Rechazaron todo lo que oliera a Belleza, Armonía, Ideal, para centrarse en lo que veían: pasión, sufrimiento, injusticia, violencia. Rechazaron la composición, la perspectiva y el colorido tradicionales, para buscar la expresión personal, que se materializó en colores discordantes y formas distorsionadas.
Históricamente, las distorsiones expresivas de las figuras estaban admitidas, sin que nadie protestara, y más desde la avalancha de grabados y litografías con carictauras políticas en la prensa del siglo XIX. Lo que no se había dado hasta entonces era el paso siguiente, que dieron los expresionistas: utilizar esa deformación expresiva no sólo para las ilustraciones -un arte menor- sino para el gran arte, la Pintura, y para expresar con ellas angustia, temor o pasión. Eso parecía intolerable, que la fealdad campara por sus fueros y que se acentuara en lugar de disimularla, como se había hecho tradicionalmente hasta entonces.
No se trata de un estilo artístico, como el cubismo, ni de una escuela, sino de una postura ante la creación artística en todas sus manifestaciones -literatura, música, pintura, cine...- y en muchos casos también ante la vida: los pintores de El Puente rechazaron desde el primer momento instalarse a trabajar en los barrios burgueses de la ciudad de Dresde -los que les corrrespondían por nacimiento y educación- y eligieron los proletarios, entre vías de tren y fábricas. Tampoco el Expresionismo tiene un jefe de fila, ni un manifiesto común, ni un solo foco; surge en diferentes ciudades de Alemania, y se extiende a otros países.
Los más destacados representantes fueron los grupos alemanes Die Brüke (El Puente), Der Bauer Reiter (El Jinete Azul), los Cuatro azules, y los pintores Edvard Munch, noruego, James Ensor, belga, y Georges Roualt.
4.2.1. DIE BRÜKE (EL PUENTE)
Entre 1905 y 1917 un grupo de jóvenes alemanes de Dresde formaron un grupo de pintores unidos por una comun sensibilidad y actitud artística: el Expresionismo. Se dieron el nombre de El Puente, en palabras suyas "porque no implicaba un programa, pero que en cierto modo llevaría de una orilla a otra", cita de ligeras resonancias a un pensamiento de Nietzsche en su Así habló Zaratustra ("La grandeza del hombre es que es un puente y no un fin; lo amable del hombre es que es un paso y una caída").
El grupo fundador estaba compuesto por Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Karl Schimitdt-Rottluff y Fritz Bleyl, a los que se unieron poco después Emil Nolde y Max Pechstein.
Se tiene en cuenta a los disfrutadores, a los destinatarios del arte. Hacen obras para alguien y quieren que esas obras les lleguen de verdad; por eso no se limitan a los canales habituales de exhibición y venta, buscando otros medios de promoción. Con este fin inventan la figura de miembro honorario o pasivo, que por unos marcos al año recibe un almanaque, un carnet de socio y una relación de las actividades, todo ello con grabados originales.
Otro de sus objetivos eran las exposiciones. Realizaron numerosas exposiciones colectivas e individuales, itinerantes muchas de ellas por diversas ciudades de Alemania.
Los expresionistas alemanes iban contra la gente bien acomodada, contrala burguesía como categoría moral, autosatisfecha y conservadora, que en la era guillermina, tenía como objetivo prioritario enriquecerse mucho y rápido, bajo una apariencia de altos ideales.
No había en los primeros años de El Puente una voluntad personalista, de destacar uno sobre los otros. Al contrario, estaban interesados por el trabajo en grupo y gran parte de las xilografías son trabajos hechos por uno de ellos sobre un cuadro pintado por otro.
Les interesaban las artes populares y las culturas primitivas plasmadas en las esculturas negras y oceánica. Compartían todos la conciencia de haber perdido el paraíso y en los objetos primitivos veían una manifestación de él. La sociedad y el arte no europeo tenían una expresión sin contaminar y cargada con la fuerza de los impulsos humanos básicos. Su primitivismo incluía la escultura africana y la de los mares del sur, pero también estaba abierto a otras manifestaciones, como las terracotas y los bronces etruscos, que Heckel descubrió en 1906 durante un viaje a Italia, o el arte egipcio, que fue la aportación de Müeller.
De Van Gogh les atraía la violencia y la deformación expresiva, la unidad entre forma y contenido que hay en su obra, con las emociones y el sentimiento religioso.
El desnudo tuvo un protagonismo decisivo: modelos occidentales y orientales, negros, blancos, o indios aparecen en los cuadros, en medio de un decorado de aires primitivos, compuesto por muebles, cortinas, y objetos fabricados por ellos mismos.
Junto al desnudo, la naturaleza es otra de sus preocupaciones, a la que no pretendían imitar, sino utilizar como un estímulo. Salían a buscarla en cuanto el tiempo se lo permitía, huyendo de una vida urbana conformista y represora, sin libertad y sin espontaneidad. Los lagos de Moritzburg, cerca de Dresde, fueron pintados en los veranos de 1909, 1910, y 1911 cuando Kirchener, Pechstein y Heckel se trasladaron allí para estudiar al aire libre el desnudo. Así vivían en total armonía, pintando y bañándose, desnudas sus modelos y desnudos ellos, alegremente fundidos con la naturaleza, como los pueblos primitivos. Coincidían con las corrientes que en estos años se extendían por Alemania, como el Wandervögel, que predicaba la vida en el campo, el camping y el movimiento nudista.
La contribución más significativa de El Puente al arte del siglo XX es la renovación de la xilografía. Fue Emil Nolde quien, en 1906, les enseñó la técnica del grabado al aguafuerte sobre planchas de hierro, para luego pasar a la xilografía., sobre planchas de madera. La textura de la madera no permite retoques; utilizan tintas de colores y hacen las tiradas a mano; el resultado es una sensación de torpeza, de rudeza, y de primitivismo, alejada del buen gusto burgués contra el que luchaban. De ahí la evidencia de las vetas de la madera o de manchas que dejan sobre las superficies blancas los pequeños salientes y que aprovechan con fines expresivos. Las formas angulosas, los pocos colores y en contraste, la simplificación del estilo, los blancos y los negros sin medias tintas, son los resultados que la xilografía transmitió a la pintura expresionista.
La escultura también presenta la influencia de la xilografía, pues para los artistas de El Puente fue fácil pasar de arañar la madera para conseguir impresiones sobre el papel, a tallarla directamente. La madera se muestra como el medio perfecto, dúctil, y natural para la escultura. Además de seguir el ejemplo de las esculturas africanas y oceánicas en su simplicidad y carácter totémico, su apego a la naturaleza, su condición de obras no de arte sino de la naturaleza, producidas a partir de móviles religiosos o anímicos, en el marco de una sociedad preindustrial en la que todavía la armonía del hombre con la naturaleza no se había roto. Por otro lado, estas esculturas primitivas ignoraban todas las convenciones occidentales de belleza, orden, etc. Los relieves oceánicos de las islas Palaos, fuertemente eróticas, y las esculturas africanas, que ya habían dejado su huella en la pintura, también lo hacen en la escultura.
Los principales escultores expresionistas son W. Lehmbruck, quien deforma sus figuras cercanas al clasicismo, cargándolas de un fuerte contenido emocional; E. Barlach, cuyo tema fue la vida dura y miserable de los campesinos, y la representación de los sentimientos extremos: locura, miedo, éxtasis y sufrimiento; y K. Kollwitz, con una obra social, de crítica de la situación miserable en la que vivían las clases obreras.
El grupo se trasladará a Berlín poco a poco, entre los años 1908 y 1911. Allí pudieron conocer las novedades artísticas y literarias, pero a la vez, perdieron aquel estilo común a todos característico de su época en Dresde. En Berlín realizaron exposiciones, colaboraron en revistas como Der Sturm, Der Blaue Reiter, y fueron influenciados por el cubismo. Nuevos miembros se incorporaron al grupo tales como Otto Müller. Los payasos, las prostitutas, los músicos o los acróbatas son los nuevos protagonistas de sus cuadros, a la vez que sus paletas se oscurecen.
4.2.2. Edvard MUNCH (1863-1944)
El sentimiento terrorífico de la soledad, la amargura del dolor y la tristeza afloran en sus lienzos.
Principales obras
El grito
4.3. EL ARTE ABSTRACTO: KANDINSKY
Retomando la citada definición de arte abstracto citada cuando se habló de la escultura abstracta, la pintura abstracta actúa directamente sobre los sentidos, sobre la vista, buscando el mero goce sensorial de los colores. La simetría, el modelado, la perspectiva, las luces y las sombras, el claroscuro, el orden, todos estos postulados de la pintura tradicional han sido eliminados.
Presenta numerosas variantes como la pintura matérica, que utiliza arena, tela, alquitrán, astillas, cristales, restos de comida, etc, materia orgánica en suma, y cuyos mejores representantes son españoles (Antoni Tàpies, Millares, Canogar). El Arte Óptico (Op-art) constituye una reacción casi científica, basada en experimentos con colores, sirviéndose de materiales plásticos, fluorescentes, líneas geométricas repetidas, de forma que provocan ilusiones, deformaciones, en definitiva, movimiento. También se le suele llamar arte cinético.
El ruso Wassily KANDINSKY (1866-1944) representa el expresionista (dentro del grupo El Jinete Azul) y el arte abstracto.