chistes febrero 2004 - Mundo Matero
CHISTES seleccionados - FEBRERO 2004

Llega un tipo a una tienda de disfraces y pide el mejor disfraz.
El dueño le ofrece un disfraz de Batman.
- ¿Cuánto cuesta?
- $ 380.00
Al hombre se le hace caro y pregunta por uno más barato.
- Tenemos el de Robin por $350. - le ofrece el propietario del negocio.
- ¿No tiene algo más económico?
El dueño, algo desesperado, le pregunta:
- ¿Cuánto dinero trae?
- $5.
- Cinco... Está bien, veamos... un disfraz de $5....
Entonces el dueño le acerca una maraca y el cliente dice sorprendido:
- ¿¡Una maraca!? ¿De qué me puedo vestir con una maraca?
- Es muy sencillo, te metes la maraca por el culo y sos una víbora de cascabel!

Un lorito que viajaba en un avión, en primera clase, llama a la azafata:
- A ver, prostituta .. vení a atenderme.
- ¿Qué desea, Señor Loro? - Responde ésta.
- Traeme un whisky, guacha.
- Si Señor Loro, en un instante se lo traigo.
El señor que estaba sentado al lado del lorito, aprovecha cuando se acerca la azafa a traerle a este el whisky, y le dice:
- Señorita ¿Y a mí podría traerme un café?
- Cuando tenga tiempo se lo traigo - Le responde la azafata de mala gana.
Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- A ver, trolita barata, traeme otro whiscacho
- Si Señor Loro, de inmediato se lo traigo
- A mi tráigame por favor el café que le pedí hace media hora, señorita - Insiste el hombre.
- Usted espere, y no me apure señor - Responde la azafata malhumorada.
Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- Che, putarraca de cuarta, traeme otro whiscardo.
- Si Señor Loro, de inmediato - Musita la azafata.
- ¿Y mi café, señorita? - Pregunta ya un poco enojado el hombre.
- Usted espere, señor ¿No ve que estoy muy ocupada?
Entonces el hombre, no soporta más, y le dice al loro:
- Oiga ¿Cómo hace para que lo atiendan tan bien, que le traigan tres whiskies, y yo no consigo que me traigan un miserable café?
- Muy simple señor - Responde el loro - Yo se lo pido con firmeza, la trato mal, para que vea quien es el que manda, y quien el que obedece.
- ¡¡¡Ahhhhh ...... a ver, voy a probar con su método, a ver si funciona!!! - Exclama el hombre Y dicho esto, comienza a gritar:
- ¡¡¡A ver, azafata del orto, si me traés el puto café que te pedí hace como una hora, reventada!!!
Ante esto se acerca muy enojado el comisario de a bordo, los agarra del cogote al señor y al lorito, y los tira del avión.
Cuando van los dos cayendo, el loro le dice al hombre:
- ¡¡¡Hay que ser muy macho, para ofender a la azafata y no saber volar!!!

A los habitantes más beatos de Ravuño les daba un poco de vergüeza contemplar la facha del cura párraco al pasear, breviario en mano, por las calles y alrededores del pueblo. El sombrero de ala ancha con el que guarecía la calva, su barriga de ferviente aficionado al vino de misa y un cierto abandono de los rituales relacionados con el aseo personal constituyeran siempre su peculiar retrato. No obstante, a ese desaliñado aspecto habitual que ofrecía su estampa se le habían añadido en los últimos tiempos un sin fin de hilos que colgaban de la capa, donde antiguamente había estado la basta, y con los que que irremediablemente barría las aceras al compás de sus pasos. El clérigo, para no gastar en tintorería ni en lavandera, lavaba él mismo la pieza en el pilón con agua caliente la rara vez que se le terciaba el asunto y, a fuerza de pasarla por la piedra sin ningún recato ni delicadeza, ésta, poco a poco, había ido perdiendo su color hasta el punto de que nadie podía asegurar con certeza cuál era su verdadera tonalidad o si se trataba realmente de una capa o, en realidad, de los restos de un tapete de mesa camilla vieja la cual habría habilitado para el menester de cubrirse y abrigarse.
Los vecinos sabían que el sacerdote, poco dado a los dispendios que tuvieran como finalidad su propia atención personal, jamás compraría una capa nueva, por lo que decidieron organizar una colecta y con los fondos recaudados proceder a renovarle el vestuario.
Pronto, un comité recaudador recorrió las casas del pueblo, hucha en mano, invitando al resto a que aflojaran la cartera para un fin tan caritativo, ante lo cual, las raras excepciones soltaban un euro, al ser requeridos, y los menos pudientes diez o veinte céntimos, lo que convertía la empresa un tanto difícil y complicada. Nada, no había manera.
Solamente la aparición de un mecenas podría salvar la iniciativa.
Fue entonces cuando, como último recurso, acudieron a Venancio Cienfuegos, el terrateniente, ya que a éste, como sabía todo el mundo, le sobraba el dinero, y si no habían acudido a él desde el principio era porque conocían su animadversión y falta de química con el canónigo, el cual le había critícado en numerosas ocasiones desde el púlpito por su avaricia y falta de caridad y generosidad.
-¿Para la capa del cura? - dijo Venancio cuando le plantearon la cuestión, hecho lo cual permaneció en actitud reflexiva durante unos momentos.
-¿Para la capa del cura?- recalcó después.
-Vale, doy mil euros- respondió finalmente dejando atónitos a todos los presentes. -Pero con una condición- añadió.
-¿Cuál?- exclamaron todos los miembros del comité recaudador al unísono.
-Pues que al cura me encargo de caparlo yo.

Eran dos viejitos, y la viejita dice:
Cuasi, ese señor no deja de mirarme, ¿Será director de cine?
No, responde el viejito, es el dueño del circo.

Estaba una pareja de novios y le dice el novio a su novia:
Amor, ¿Nos vamos de viaje el fín de semana?
La novia le dice:
Mi vida, mejor nos quedamos en la casa viendo televisión para ahorrar plata para el matrimonio.
El novio le dice:
Sí claro, no lo había pensado.
Después de un rato la novia le dice:
Mi amor, ¿Y que te parece si me traes tu ropa para lavártela para ahorrar plata para el matrimonio?
El novio le contesta:
Sí, no lo había pensado.
Luego el novio en casa se queda pensado que hará pues el solo tiene dos mudas de ropa y están ya deterioradas, entonces le dice a un amigo que le dé la ropa que él se la lava, y de esta manera la novia no se enteraría de que el solo tenía dos mudas de ropa. A la semana siguiente llega a la casa de la novia y ésta lo recibe con un abrazo y le dice:
Mi amor, te he lavado y planchado la ropa, pero esas dos mudas que estaban viejas las regalé.

Se encuentra parado un borrachito en un semaforo cuando depronto se para al lado suyo un Ingeniero Quimico. El borrachito estaba jugando con una bolita que tenia en sus manos y el ingeniero al ver esto le dice al borrachito:
- Señor seria tan amable de dejarme ver esa bolita que tiene en sus manos?
y el Borrachito dice :
- Claro, con gusto uppps
El Ingeniero como buen Quimico comienza hacer un examen riguroso de la siguiente forma: - Esto es una masa que aparenta ser resinosa pero no lo es, es blanda, es maleable, es elastica. Se la lleva a la boca y dice:
- Es insabora, un poco salada.. no tiene olor.
La aprieta duro con sus manos y dice:
- Es muy expandible con el calor y la presion, pero no parece ser de ningun compuesto quimico conocido.
Entonces el ingeniero todo encantado con la bolita le pregunta al borrachito:
- Oiga señor de donde saco esta bolita ?
Y el borrachito responde:
- De aqui.. de mi nariz.

¿Así que quiere casarse con Laurita, pero antes dígame, de cuánto dinero dispone?
De 30 mil pesos, señor.
¡Ah!, no está mal si los sumamos a los 30 mil que tiene mi hija.
El pretendiente interrumpe:
Perdón señor, pero esos ya están incluídos.

Un hombre entra en un bar y dice:
Hola, ¿me pone una cerveza, por favor?
Y el camarero le dice:
Oiga, pero, ¿no ve la gente que hay? ¿puede esperarse un momento?
El hombre, muy extrañado al ver que el bar estaba vacío se sienta en una silla pensativo, y decide esperar. Al cabo de 10 minutos se levanta y dice:
Perdone, ¿podría ponerme ya la cerveza?, por favor...
¡Pero hombre! ¿no puede ser amable y esperarse?, tengo mucha faena, ¿no lo ve? ¡No puedo hacer todo al mismo tiempo!
El hombre cansado de la historia coge un cenicero y lo lanza contra el camarero, que pega un grito de dolor, se gira y le dice:
Pero, ¿estás loco? ¿qué coño haces, tío?
Y el hombre le dice:
¡Sí hombre!, con la de gente que somos y he tenido que ser yo, ¿no?

En el consultorio el doctor le dice al marido:
Lo siento señor, pero a su esposa sólo le queda una hora de vida.
No se preocupe doctor, ya la he aguantado ocho años... me puedo esperar otro ratito.

Un día iban saliendo seis marineros en un barco del Puerto de Mar del Plata, pero les hacia falta un marinero mas, así que decidieron llamar a Esteban.
Al rato llegó Esteban y por fin pudieron salir en su travesía. Al día siguiente de haber salido, Esteban llama al capitán aparte y le pregunta:
- Capitán, Capitán necesito decirle algo.
-Que es?? dime..., - contesta el capitán.
- Lo que pasa es que la travesía va a ser muy larga y estaba pensando que no podré tener sexo, y eso me va a matar capitán.. estoy acostumbrado a ponerla diariamente.. como hago??, porque mi pito se me va a morir.
- No te preocupes Esteban nosotros no somos tan tontos, hace mucho tiempo nos dimos cuenta de ese problema y ya lo hemos solucionado. Mira Esteban ¿ves aquel barril que está allá? Bueno, ese barril tiene un agujero por la parte trasera y nosotros cuando no resistimos, vamos hasta el barril, metemos el pito por el agujero y a coger a gusto!!. Pero hay un problema Esteban, puedes utilizar el barril las veces que quieras, a la hora que quieras, menos los Jueves ¿ok?
- Bueno, Capitán, pero, ¿por qué los jueves no? ¿qué pasa los jueves, Capitan? ¿por qué no puedo coger al barril los jueves?
- No Esteban, es que los jueves te toca a vos estar dentro del barril...

Estaban dos compadres campesinos debajo de un árbol observando unos pajaritos, mientras sus mujeres estaban haciendo la comida.
Uno de ellos pregunta:
- Oiga compadre ¿cómo sabe usted el sexo de los pajaritos?"
El otro le dice:
- Ay compadre fíjese que yo no sé, pero mi esposa sabe mucho de eso deje le pregunto.
Entonces el campesino va con su esposa que estaba en haciendo unas tortillas, amasando y todo eso y el señor le dice:
- Oye vieja, ¿como sabes el sexo de los pajaritos?
Y la mujer bastante exasperada le contesta:
- Pues fíjate en su tamaño, el pájaro macho es más chico que la hembra.
Y el hombre se va todo emocionado a contarle al compadre y se quedan impresionados por la sabiduría de su mujer.
Luego pregunta de nuevo el mismo indito:
- Oiga compadre ¿y los árboles? ¿cómo sabe el sexo de los árboles?
- Ay, pues no sé, deje le pregunto a mi mujer de nuevo...
Y ahí va el hombre con su mujer de nuevo...
- Oye vieja ¿como sabes si el árbol es macho o hembra?
La mujer aún más exasperada le dice: - Pos mira, ese árbol de allá donde estás con el compadre es macho.
El tipo se queda sorprendido y le dice:
- Güeno vieja, ¿y eso como lo sabes?
A lo que su mujer contesta:
- ¡POS QUE NO VES EL PAR DE HUEVONES QUE TIENE ABAJO!

Dos madres se encuentran en el rellano de la escalera y una le dice a la otra:
- ¿Qué tal tu hija?
La otra contesta:
- Uy de maravilla, después de hacer la entrevista para ese trabajo que te dije la cogieron, en 2 semanas la han ascendido de administrativa a jefa de sección, el jefe le ha dado un coche de empresa y ahora le va a alquilar un apartamento cerca de la oficina para que tarde menos en llegar al trabajo. ¿Y la tuya?
- Pues la mía igual de puta pero con menos suerte.

El esposo le dice a su mujer:
Vieja, tu mamá se cayó de la azotea hace media hora.
Y la esposa le dice:
¿Por qué no me habías dicho antes?
Es que no me aguantaba la risa.

Recopilación chistosa: carlos "el judío"


E-MAIL