ENFERMEDAD TIROIDEA AUTOINMUNE

 

 

Es una enfermedad autoinmune de la glándula tiroides, hay alteración del sistema inmunológico. Debido a esa alteración, la persona desarrolla anticuerpos contra la glándula tiroides, que incluyen los anticuerpos antimicrosomales y anticuerpos antitiroglobulina.

 

Conforme los anticuerpos van atacando a la glándula tiroides a través del tiempo, la misma va presentando alteraciones en su estructura y en su función. La producción de hormonas puede empezar a disminuir de tal forma que el nivel de TSH empieza a elevarse para intentar estimular a la tiroides para que produzca suficiente hormona tiroidea no obstante llegará el momento en que la glándula no responde adecuadamente y los niveles de TSH se elevan por encima de los niveles normales y los niveles de hormonas tiroideas T3 y T4 empiezan a disminuir.

 

La glándula en este proceso puede tener tamaño normal, pequeño o incluso estar aumentada. Cuando se evalúa mediante ultrasonido, la glándula se muestra  heterogénea ( la superficie es irregular, con zonas oscuras y zonas claras ). También se encuentra que el tejido conectivo fibroso de la glándula es visible, y pueden aparecer pseudo nódulos ( zonas que aparentan ser nódulos pero en realidad no lo son. ). En general, estos y otros cambios son bastante típicos, y el médico ultrasonografista puede hacer un diagnóstico de la enfermedad con claridad.

 

La tiroiditis crónica afecta mayoritariamente a mujeres , y usualmente  se comporta como un proceso familiar. Por tal motivo, es importante que cuando una persona es diagnosticada portadora de esta enfermedad, sus familiares cercanos (especialmente mujeres), sean evaluados. En algunos casos, la persona con tiroiditis crónica, puede sufrir  de otros procesos autoinmunes como: anemia perniciosa ( producida por anticuerpos contra las células del estómago encargadas de producir una substancia responsable de la absorción de la vitamina B12 ), vitiligio (melancolía), hipoparatiroidismo, etc. También es impoirtante que quienes sufren de enfermedades autoinmunes se evalúen con la posibilidad de sufrir de tiroiditis crónica.

 

La enfermedad tiroidea autoinmune se constituye en la mas frecuente enfermedad autoinmune órgano específica en humanos, teniendo un amplio espectro de manifestaciones que van desde el hipertiroidismo asociado a la enfermedad de Graves hasta la atrofia tiroidea asociada con severo hipotiroidismo, pasando por estadios intermedios como la tiroiditis crónica de Hashimoto..

 

Los anticuerpos cuantificados con mayor frecuencia y que poseen alguna importancia clínica para el diagnóstico y seguimiento son :

 

§        ANTICUERPOS ANTIMICROSOMALES Y ANTIPEROXIDASA:  se encuentran positivos en cerca del 10% de la población general sugiriendo un enfermedad tiroidea autoinmune de intensidad leve en especial  en mujeres de edad avanzada. Son positivos en cerca del 90 % de los pacientes con tiroiditis crónica de Hashimoto y en 70 a 85% de los pacientes con enfermedad de Graves. También se encuentran elevados en pacientes con tiroiditis atrofica en un 40% de los pacientes. Estos anticuerpos pueden ser positivos en otro tipo de enfermedades autoinmunes.

 

Los pacientes con anti – TG positivos tienen en un 90% de los casos anticuerpos Anti – TPO positivos, pero al contrario cuando los Anti –TPO son positivos tan solo el 65% de los pacientes tienen los anti TG positivos. Esto hace que la determinación de Anti –TPO sea la prueba de elección para diagnostico de tiroiditis crónica de Hashimoto.

 

§        ANTICUERPOS ANTI – TIROGLOBULINA:  se encuentra normalmente en cifras que promedian los 15 pmol/L (10ng/ml).

En procesos autoinmunes se puede comportar como un auto antigeno el cual hace que las células foliculares liberen citokinas que hacen expresar antigenos clase II del HLA. Se encuentran positivos en cerca del 60% de los pacientes con tiroiditis crónica de Hashimoto y en el 30 % de los pacientes enfermedad de Graves.

 

§        ANTICUERPOS ANTIRECEPTOR DE TSH: desde el punto de vista funcional se consideran dos tipos de anticuerpos que interactúan con el receptor de TSH: uno que estimula su actividad y oto que inhibe su actividad. Estos anticuerpos pueden estar presentes en el suero del mismo paciente y su efecto depende de cual de ellos predomine sobre el otro.

 

La producción exagerada de AMP cíclico estimula la función de las células tiroideas así como el crecimiento de la glándula. Este segundo mensajero regula de manera indirecta la expresión de los genes de tiroglobulina y de peroxidasa. Con consecuencia del permanente estimulo del AMP cíclico se produce hiperplasia de las células tiroideas y sobreviene el hipertiroidismo. El mejor ejemplo de lo anterior es la enfermedad de Graves en la cual los anticuerpos dirigidos contra el receptor ejercen una acción estimuladora permanente sobre el.