Instituto Bíblico Admirable

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EL BUEN PASTOR

 

 

Juan 10: 1

 

De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta por el redil de las ovejas, sino que entra por otra parte, ese es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

 

Jesucristo vino a esta tierra a declarar y predicar el evangelio, las buenas nuevas de salvación del reino de Dios. Isaías profetizó de él, que nacería un niño cuyo nombre es Admirable, consejero, padre eterno, Dios fuerte, príncipe de paz. Reinaría sobre el trono de David disponiéndolo y confirmándolo en  juicio y en justicia para siempre. Isaías 9: 6,7.  El Señor dijo que el es el buen pastor. El buen pastor su vida da por las ovejas. Por eso murió en la cruz, para dar la vida por nosotros para que fuéramos salvos y libres de la condenación del infierno, del pecado, de la muerte, El líder y  pastor de una congregación debe revestirse de este mismo sentimiento, de dar su vida por las ovejas que el Señor le ha dado en su gran misericordia. El pastor debe buscar la perdida, traer al redil la descarriada, vendar la perniquebrada, es decir, orar y visitar los hermanos que están enfermos, llevar la cansada a cuestas, esto es, comprender y enseñar al hermano en toda sabiduría. Ezequiel 34: 3,4

 

Tenemos que entrar por la puerta; todas las cosas que hagamos deben ser lícitas, apegadas a derecho, y en concordancia con las leyes del país y con la moral y las buenas costumbres. El que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. Si un hermano es pastor, tienen que haberlo ungido y ser puesto por Dios. Sus ovejas lo siguen por su talento, capacidad que Dios le hadado y las buenas enseñanzas que  expresa. La doctrina que predica  debe ser la del evangelio sin levadura y la que predicaron los apóstoles y el Señor Jesucristo. Tenemos que tener cuidado de no entrar por otra parte; esto implica predicar  un evangelio diferente, aceptar mundanalidad en la iglesia. Si entra por otra parte es un  ladrón y salteador. Muchos están pregonando  un libertinaje  en vez de la libertad que Cristo nos dejó. Dejan a sus miembros ir a fiesta y bailes, oír música mundana, tomar licor y hasta fumar. Las personas que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios y les espera la condenación eterna, el lago de fuego aunque profesen ser cristianos. La persona debe arrepentirse de sus pecados y abandonar la impiedad y los deseos mundanos. En Tito 2: 12 dice: enseñándonos que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo, sobria, justa y piadosamente. La impiedad y los deseos mundanos tienen que salir del cristianos para que pueda ser salvo.

 

Imitemos al buen pastor, Jesucristo, que dio su vida por nosotros; nadie tiene mayor amor que éste, que de su vida por sus amigos. No te niegues a hacer el bien o una ayuda, cuando tengas  el poder para hacerlo.

 

Entremos por la puerta en el redil de las ovejas, que nos espera el Señor Jesucristo con los brazos abiertos. El dijo: Yo estaré con vosotros, todos los días hasta el fin del mundo. No tengas temor de tus enemigos, él esta con nosotros como poderoso gigante. Bienaventurado son los que por causa de Cristo, lo vituperan y lo persiguen, pero ni un cabello de nuestra cabeza perecerá. Gloria  a Dios.

 

El que  no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que entra por  otra parte, es un ladrón y salteador. Entremos por la puerta; Cristo dijo: Yo soy la puerta, el que por mi entrare, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos. Te promete que hallarás pastos, comida espiritual y material. Si estás sin trabajo o en escasez, reprende al diablo, que el enemigo quiere quitarte las bendiciones de Dios. La comida espiritual está en la Biblia, léela todos los días y escudríñala, porque ahí está la vida eterna.

 

Si no has entrado por esa puerta que es Cristo, confiésalo en este momento. Dile al  Jesús: Señor, entra en mi corazón y cambia mi vida, yo quiero que me perdones y que me salves. Escribe mi nombre en el libro de la vida. Y tu sangre me limpie de todo pecado. Amén.

 

 

Dios te bendiga,

 

Alfredo Rodríguez, D.T