La prosperidad del creyente 

 

 


El diccionario Moderno define la prosperidad como una situación económica de abundancia y el buen éxito en lo que se emprende o sucede.

¿La prosperidad se menciona en la Biblia? Los israelitas no hablaban de “buena suerte”, sino de que fuera prosperado en lo que emprendieras.

“Mi siervo Moisés  ha muerto; ahora, pues, y pasa este Jordán , tu y todo este pueblo a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Solamente esfuérzate y se muy valiente para cuidar de hacer conforme a toda la ley que Moisés mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. Josué 1:7,8

 

Dios quiere que seamos prosperados en todas las cosas, que tengamos salud y que nuestra alma prospere (3 Juan 2), es decir, que “tengamos suerte”, pero Dios exige ciertos mandamientos para que la prosperidad venga a nuestras vidas.

  1. Meditar de día y de noche en la  palabra de Dios.
  2. Esforzarse y ser valiente.
  3. No apartarse de los mandamientos de Dios, ni a la derecha ni a la izquierda. Esto significa que no debemos ampliar el camino de Dios: permitir pecado, mundanalidad, ni tampoco estrecharlo (prohibir cosas que no estén la Biblia)

El rey David antes de morir le dijo a Salomón casi las mismas palabras. (1 Reyes 2: 2,3)

 

El Salmo 1: 1-3 también declara unos preceptos que debemos cumplir para alcanzar la prosperidad “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejos de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día  y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae. Todo lo que hace PPROSPERARÁ”.

En este salmo nos exhorta a no compartir las conversaciones y designios de los malvados, ni andar en el camino de ellos. Debemos invitar a nuestros amigos ala iglesia y a que reciban a Cristo como su Salvador.

 

Los que oran por la paz de Jerusalén y los que creen en los profetas de Dios, primeramente el Señor Jesucristo y los apóstoles, las escrituras les prometen prosperidad. Debemos orar diariamente por el pueblo Judío y por Jerusalén para que no haya guerra en su territorio, para que los judíos sean salvos, y que los palestinos reconozcan que esa tierra es del  pueblo elegido de Dios. 2 Crónicas 20:20  ; Salmo 122:6

 

Proverbios 13: 4 “El alma del perezoso desea y nada alcanza, pero el alma del diligente será prosperada”

Dios promete prosperar a la persona diligente. El diligente  es activo, cuidadoso en lo que hace, trabaja de día y si es necesario, de noche como lo hacía Pablo. 1 Tesalonicenses 2:9 El perezoso no estudia, y si estudia no termina los estudios; no trabaja y si trabaja es a media, sale tarde de la casa, espera la oportunidad para  descansar furtivamente, “Echa el carro”, no le importan que las cosas salgan mal. Ni aun asa lo que ha cazado. El perezoso siempre  pone excusas  para no hacer las cosas, y se niega a realizar las actividades por temores injustificados. “Dice el perezoso: El león está en el camino, el león está en las calles”. El cristiano debe rechazar y reprender todos los temores que lo coartan a trabajar tanto en la obra de Dios como en el trabajo secular. Debemos creer que Dios esta con nosotros, y que el ángel de Jehová acampa alrededor  de los que le temen y los defiende.

Las Escrituras mandan al cristiano a ser diligentes, activo, servicial. “En lo que se requiere diligencia, no perezosos, ferviente en espíritu, sirviendo al Señor”. Romanos 12:11

Todo lo que hagas , hazlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombre, sabioendo que de el señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís..

Todas vuestras cosas sean hechas con amor. Colosenses 3: 23; 1 Corintios 16: 14

¿Quiénes son los que señorean? (Directores, jefes, propietarios, comerciantes) Los diligentes. Proverbios 12: 24

 

Mucha gente trabaja fuerte y los negocios no se les dan como  desean o siempre tiene un salario limitado, o después que han alcanzado cierta prosperidad, le viene una ruina repentina. ¿A qué se debe esto? ¿Cuál es su causa?

El Señor promete que si traes todos los diezmos al alfolí (el 10 % de sus ganancias), y hay alimento en su casa, él abrirá las ventanas de los cielos y derramará  bendición sobre nosotros hasta que sobreabunde. Dios reprende por nosotros al devorador, los demonio de ruina, para que no nos destruyan los frutos de la  tierra. Malaquías 3: 10,11

 

También existen maldiciones  genéticas de ruina, de vicios, enfermedades, y de servidumbre que se heredan de los padres y de los ancestros. Génesis 9: 24-27; 2 Reyes 5: 26,27. Estas maldiciones debemos reprenderlas en el nombre de Jesús, para que la bendición  de Abraham venga sobre el creyente. Génesis 22: 14-18

La bendición que Dios prometió a Abraham fue:

  1. Darnos la tierra de Canaán, la tierra prometida, el reino de Dios
  2. Multiplicarnos en gran manera.
  3. Poseer la tierra de nuestros enemigos.
  4. Que sean benditas todas las naciones, en la simiente que es Cristo.

Un pastor no debe conformarse, con tener una iglesia de 5 o10 miembros, debe reclamarle al Señor que la descendencia de Abraham sería como la arena del mar, numerosísima.

La hermana que es estéril, pedirle al Señor que sea madre de hijos, y se multiplique su descendencia.

Los tropiezos , enemigos, bajas ventas, falta de empleo, repréndala en el nombre de Jesús. Crea lo que dice la palabra de Dios. No hable negativo, declárese en  victoria, siempre cite la palabra de Dios. Las palabras de Dios son espíritu y son vida.Dios le dijo a Abraham: Tus descendientes poseerán las puertas de sus enemigos. “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16: 33

La iglesia debe orar y enviar misioneros a los países donde no ha entrado el evangelio, confiando en la promesa de Dios, que en  la simiente, Jesucristo, serían benditas todas las naciones de la tierra.

 

Mucho se hablado de una falsa iglesia de la prosperidad. Esta iglesia pone énfasis en el dinero, despojan a los hermanos de sus bienes, carros, casas; utilizan la Biblia como fuente de ganancia; además, no predican contra el pecado, sino que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, a los tales evita. En la iglesia que fundó Pedro, los hermanos vendían sus propiedades y sus bienes, pero este dinero era repartido a los que tenían necesidad, no lo utilizaban para enriquecerse. Hechos 2: 45. Jesús le dijo a un hombre rico: Anda y vende a lo que tienes y dáselo a los pobres.

 

 

Prof. Alfredo Rodríguez, D.T

 

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