Pedro Madruga
Pedro Madruga
Escudo de armas del apellido Sotomayor.

1430-32. Nace en la Casa da Cruz en el Barrio de Porto Santo en San Salvador de Poio -Pontevedra-.

Es hijo de una relación ilícita del noble Fernán Yáñez de Sotomayor Señor de Sotomayor y Fornelos y la noble dama Constanza Gonzalvez de Zúñiga.

1440. El Señor de Sotomayor redacta testamento donde nombra como principal heredero a su primogénito Álvaro Páez de Sotomayor -aún menor de edad- y en caso de fallecer éste sin descendencia vuelvan a su hermana Mayor de Sotomayor, y reconociendo, además, la existencia de

"mi hijo bastardo, Pedro de Sotomayor"

Con una clausula que establece que, en caso de fallecer ambos sin herederos, todas sus posesiones pasarán a su hijo ilegítimo Pedro.

Escudo de armas del apellido Zúñiga.
Retrato imaginario de Enrique IV, Ayuntamiento de León.

La idea del Señor de Sotomayor es que este hijo estudie una carrera religiosa y lo pone en manos de fray Esteban de Soutelo -doctor en teología del Monasterio de Santo Domingo en Tuy-.

Fallece Fernán Yáñez en Valladolid, pasando sus estados y propiedades a su hijo Álvaro, quien está casado con María de Ulloa.

Los Sotomayor son especialmente mimados por el rey Enrique IV, a quienes considera los legítimos guardeses de los intereses castellanos en esta parte de Galicia. En contra de estos, sus irreconciliables enemigos los Sarmiento, el arzobispo Fonseca, y algunos otros.

1467. Se constituye la Santa Hermandad -movimiento antifeudad y antiseñorial promovido por Enrique IV- para terminar con los privilegios y los abusos de los nobles gallegos.

Este mismo año dan comienzo las Guerras Irmandiñas.

Las relaciones entre los dos hermanastros son tan buenas que Álvaro llega a prohijar a Pedro y nombrarle su heredero, siendo desde este momento llamado como Pedro Álvarez de Sotomayor.

En uno de estos avatares ponen sitio a la ciudad de Tuy, defendida por Álvaro Páez de Sotomayor, quien no debe ver con buenos ojos el cariz que están tomando estos acontecimientos.

Enrique IV concede a Pedro Álvarez de Sotomayor 150.000 maravedíes en intereses sobre las rentas reales de Pontevedra, Vigo y Redondela.

1468. En enero redacta testamento.

En el se ratifica nombrando heredero de sus bienes a su hermanastro Pedro.

Poco después, Álvaro fallece en la defensa de la ciudad de Tuy, que queda en poder de los irmandiños.

En abril Pedro Álvarez de Sotomayor abandona su incipiente carrera eclesiástica y se persona en Pontevedra para hacerse cargo de su herencia.

En agosto se traslada a Castilla para conseguir la aprobación de su prohijamiento y el testamento por parte del monarca Enrique IV.

Catedral de Tuy, agosto del 2017.

Escudo de armas del apellido Fonseca.

El 6 de agosto el rey castellano-leonés lo confirma mediante Real Cédula.

En el mismo verano se desplaza a Portugal para conseguir la ayuda de sus familiares que habitan en tierras portuguesas para que le ayuden en su propósito de ver restituidas las posesiones de los Sotomayor en Galicia.

Por mediación de su protector, el monarca portugués Alfonso V, consigue un ventajoso matrimonio con la noble Teresa de Távora, hija del noble Álvaro Pérez de Távora.

De este matrimonio nacerán siete hijos: Álvaro, Fernando, Cristóbal, Diego, Alfonso, Mayor y Constanza.

Tan sólo le restaba lograr el beneplácito de la gran perjudicada: Mayor de Sotomayor, pero sus buenos oficios consiguen de esta el hacerlo único y universal heredero de sus bienes.

1469. Pedro Álvarez de Sotomayor regresa de Portugal con abundante gente de armas y los primeros arcabuceros conocidos. Se encuentra una Galicia arrasada por la Santa Hermandad y muchos nobles gallegos con ansías de desquite.

Entre sus aliados algún amigo, como el Conde de Altamira Lope Sánchez de Moscoso, algún que otro Sotomayor gallego -Lantaño-, y mucho noble de conveniencia -Montenegros, Valladares...-.

Otro potente ejército castellano al mando del arzobispo Fonseca y Juan Pimentel entra por Salamanca, mientras que un tercero al mando del Conde de Lemos penetra por Ponferrada.

En un primer embite derrota a los irmandinos y estos se atrincheran en Pontevedra para cortarle el paso e impedirle que sus tropas se reúnan con las del arzobispo Fonseca.

Pero, aprovechando la marea baja sus hombres vadean el río Lérez y cruzan la ciudad sin problemas. Y Pedro a la cabeza de todos ellos.

Derrota paulatinamente a sus enemigos y recupera totalmente todos los territorios de su herencia.

Y no contento con esto les obliga a levantar sus fortalezas que habían sido derribadas.

Pedro aprovecha para "señorear" estos lugares en detrimento del Arzobispo de Santiago Alonso II de Fonseca y Acevedo, ganándose un peligroso rival a partir de este momento.

Dice la leyenda que su apodo de Pedro Madruga se debe al hecho de unas disputas territoriales que tenía con los Sarmientos de Ribadavia.

El Monte Castro, en Vigo, donde se supone que estaba el Castillo de Penso.

Habiendo quedado con el Sarmiento al despuntar el alba para zanjar el asunto de las lindes, debío de cantar antes el gallo de Pedro, pues cuando el anterior se dispone a salir de su castillo se encuentra al de Sotomayor en la puerta de su castillo. Asombrado le espeta

"madruga, Pedro, madruga"

Aunque otras fuentes señalan que tal mote le venía por su costumbre guerrera -no vista nunca antes- de finalizar la campaña en un sitio y amanecer en otro distante, con lo que desconcertaba a sus adversarios.

1470. El arzobispo Fonseca realiza un pacto con la población viguesa, de cuyo Castillo de Penso es alcaide Gregorio de Valladares.

Se hace con el Castillo de Sobroso que estaba en manos de García Sarmiento, al que hace prisionero.

1471. Las tropas del Arzobispo Fonseca asedian el Castillo de Penso -en manos de los hombres de Pedro Álvarez de Sotomayor-. Tras un largo asedio los defensores se rinden tras recibir 300 disparos de catapulta.

Llega a sus oídos una petición de socorro de su gran amigo Lope Sánchez de Ulloa y Moscoso I Conde de Altamira, que está siendo asediado en su Fortaleza de Altamira por las tropas del Arzobispo de Santiago, mandadas por su propio hermano, Luis de Acevedo.

Responde afirmativamente a su llamada, al igual que los nobles Diego de Andrade Señor De Villalba, Sancho Sánchez de Ulloa Conde de Monterrei, Pedro Álvarez Osorio Conde de Lemos y Gómez Pérez das Mariñas.

Pedro Madruga, impetuoso como siempre, parte al frente de sus huestes.

El 14 de junio las tropas coaligadas de los nobles gallegos se presentan en la Fortaleza de Altamira, cuando la situación es crítica para los sitiados.

Ruinas de la Fortaleza de Altamira.

Juana la Beltraneja, segun la pagina historyofroyalwomen.com

En la Batalla de Altamira derrotan estruendosamente a las tropas de Luis de Acevedo, que se vé obligado a huir.

1472. Doña Mayor de Sotomayor redacta testamento donde reconoce a Pedro Álvarez de Sotomayor como heredero universal de sus bienes.

Su poder es tal en el suroeste gallego que el pueblo le llega a considerar como un rey y era muy conocida una frase suya con la que daba muestra de su dominio en la zona

"en Galicia basta mi casa"

1475. Probablemente por este motivo, cuando estalla la guerra por la sucesión al trono del finado Enrique IV se alinea con el portugués y Juana la Beltraneja, en detrimento de Isabel la Católica -a pesar de que la inmensa mayoría de nobles gallegos actúa al contrario-.

En nombre del rey portugués se apodera de la ciudad de Tuy, poniendo en ella abundante guarnición.

Habiendo sabido que unas naves de germanos se hallan en la Ría de Vigo cargada de arcabuces, intenta comprárselas a buen precio recibiendo un no por respuesta. Pero el Señor de Sotomayor no entiende de negativas.

Manda hacer unas llamativas fiestas en la playa de Vigo con danzas y fuegos artificiales. Los germanos no pierden ocasión y bajan a tierra dejando desasistido el barco, que es abordado por su gente –con el capitán Payo Veloso al frente- y se hacen con todo el armamento (2).

En apenas dos años se hace con Bayona. Y a su principal enemigo el Arzobispo Fonseca –partidario de Isabel la Católica- le toma las localidades de Pontevedra, Vigo, Redondela, Padrón y Caldos, amén de un sinfín de castillos, palacios y fortalezas.

El Corregidor Mayor de Galicia fray Arias del Rio -afín a los Reyes Católicos-, ordena que sus posesiones en Pontevedra sean atacadas.

Pedro Álvarez de Sotomayor se halla asediando el Castillo de Sobroso con 60 hombres de a caballo y 1000 peones, cuando tiene conocimiento de que un gran ejército se aproxima a fin de acabar definitivamente con el. Al frente del mismo el Arzobispo Fonseca y el Conde de Monterrei Sancho de Ulloa, un sinfín de nobles -enemigos suyos- y un ejército de 300 lanzas y 6000 peones.

Sin perder tiempo, manda construir una tremenda barrera de estacas y un gran palenque. Al tiempo que se avitualla para hombres y bestias.

Terminado todo esto, espera con serenidad a sus enemigos mientras arenga a sus hombres a mantenerse firmes en sus puestos

Apellido de armas Ulloa.
Alfonso V de Portugal. Detalle de retrato pintado por Nuno Gonsalves.

"que por fuerza no nos han de entrar farnos han muchos engaños diciéndonos diez mil deshonras para provocarnos que salgamos a ellos, mas nosotros estémonos quedos y ansí porque son ellos muchos y tienen poca vitualla, aunque les pese se han de ir, y nosotros saldremos con nuestra intención y ganaremos la mayor honra del mundo"

No tardan en aparecer las huestes rivales, buscando el mejor lugar desde donde iniciar el asalto y, no encontrándolo, cunde el nerviosismo ante la posibilidad de que, desde la vecina Portugal, puedan venir tropas de refuerzo y dar al traste con el asedio.

Como esperaba el Señor de Sotomayor no tardan en aparecer las provocaciones, que son ignoradas con cierta sorna por los defensores.

Entonces los sitiadores cambian de estrategia, intentando provocar a los portugueses llamándoles

"Sebosos, cabrones, que no eran buenos sino para comer bofes de vaca"

A lo que estos inmediatamente contestan

"Esperad ladrones gallegos, páparos, torrezneros"

Y salen en busca de sus enemigos para no hallar otra cosa que la muerte 150 de ellos alrededor del castillo. El resto consigue volver, recibiendo los reproches de Pedro Álvarez de Sotomayor.

Tuerce el gesto Pedro Madruga ante este inconveniente, recordando al resto la necesidad de hacer oidos sordos a las provocaciones, asegurándoles que ya tendrán tiempo para el desquite.

Viendo que el ejército sitiador levanta el sitio se dirige a Pontevedra dispuesto a defenderla junto con 2.000 infantes y 70 jinetes, mientras sus posesiones son asediadas por sus enemigos.

Así, Antonio Pazós de Berducido asalta el Castillo de Sotomayor, haciendo cortar la cabeza al Alcaide del mismo, después de rendirlo.

El mismísimo arzobispo Fonseca entra en su Castillo de Penzo, para pasar a cuchillo, seguidamente, a la guarnición que lo había defendido.

1476. Es aclamado en Pontevedra como "noso rei" y consigue incluso que los asaltantes levanten el asedio en varias ocasiones.

El asedio lo efectúan por tierra las tropas del arzobispo Fonseca y el Conde de Monterrei, y de mala gana las de sus antiguos amigos, el craso Lope Sánchez de Moscoso y Diego de Andrade.

Por mar la flota de Ladrón de Guevara.

Diego de Andrade, según una representación pintada en la Torre de Andrade (Villalba-LUGO)

Pero en esta ciudad resiste los ataques de sitiadores, causando la impaciencia del arzobispo Fonseca, quien intenta apoderarse del Sotomayor mediante un falso mensajero.

No lo consigue y además percibe los escasos deseos de los condes gallegos por derrotar al Señor de Sotomayor.

Castillo de Toro.

Ladrón de Guevara intenta apoderarse de estos condes mediante una sutil estratagema: les invitará a comer en uno de sus barcos y les hará prisioneros.

Pero un capitán de Lope Sánchez de Moscoso -Barbeira- se huele la conjura y persuade a su Señor y el resto de acudir al lugar.

El 1 de marzo Alfonso V es vencido en Toro.

En primavera se decreta una tregua en el asedio de Pontevedra y Pedro Álvarez de Sotomayor pasa a la ofensiva.

El terror que inspira en sus enemigos le hace encaminarse sin dilación al Castillo de Tenorio, cuyo alcaide es Gómez Pazos de Proben, quien no se amilana y manda aviso a nobles amigos para que le auxilien en la defensa.

Álvaro Alonso de Figueroa -Señor de Peito Bordelo y defensor del castillo de Vigo- es el primero en ponerse en marcha para socorrerle.

Se le unen las fuerzas de Gregorio de Valladares y Tristán de Montenegro -unos 3.000 hombres- en su mayoría poco avezados y carentes de disciplina alguna.

Aproximándose al Castillo de Tenorio les salen al encuentro las huestes de Pedro Madruga -soldados avezados y unos 180 arcabuceros portugueses- que dan buena cuenta de sus enemigos a pesar de estar en inferioridad numérica, teniendo los tres nobles que poner pies en polvorosa.

Enterado de esta derrota, Gómez Pazos de Probén reúne a sus hombres y les informa de que, no van a recibir ya ninguna ayuda y se muestra dispuesto a morir, siendo secundado en tal parecer por todos sus caballeros y vasallos.

Un hijo bastardo de Pazos de Probén muestra deseos de abandonar el Castillo de Tenorio porque

"el moso tenía voluntad de larga vida"

Siendo despeñado por orden de Gómez Pazos de Probén

"le voló de la más alta torre diziendo más vale muerto que deshonrrado,
donde cayó sobre unas peñas y se hizo pedaços en pago de su cobardía
"

Sin embargo, el Castillo de Tenorio sigue desafiando al Señor de Sotomayor, y a su parecer su conquista llevaría aparejada la pérdida de gran número de sus soldados.

Arcabuz del siglo XV.
Escudo de armas del apellido Pazos.

Entonces Pedro Madruga ordena a sus hombres cercar el Castillo de Pazos de Probén, donde se halla la mujer y cuatro hijos de Gómez Pazos, resultando asaltado el castillo y todos ellos presos.

Los hace traer al Castillo de Tenorio donde exhorta al Señor de Pazos a rendir la fortaleza so pena de hacer ahorcar a sus allegados familiares.

Responde Gómez Pazos de Probén que no puede hacer tal cosa, pues se ha juramentado para morir en la defensa del mismo. Y que

"Mucho le pesaría que sus hijos muriesen aorcados que a lo menos la diese muerte ydalga y que qualquiera que fuese sería perpetuarle su fama y el Conde ganarla de bárbara"

Obviamente, el Señor de Sotomayor no llega a cumplir su amenaza.

En los meses siguientes los sitiados resisten las embestidas de los asaltantes, retan y matan en combates individuales a hidalgos servidores de Pedro Álvarez de Sotomayor -al cual intentan matar en una ocasión- mientras esperan el ansiado socorro que nunca llega.

Los Reyes Católicos envían dos mediadores -Fray Antonio Pazos de Probén y Juan Rodriguez de Padrón- para instar al Señor de Sotomayor a a levantar el cerco.

Máquinas empleadas en el asalto a un castillo medieval.

Pero Pedro Álvarez de Sotomayor no les permite entrevistarse con los sitiados.

El 5 de julio obtiene de Alfonso V el título de Conde de Caminha, llegando a ser la única vez que los Sotomayor tienen propiedades en los dos reinos de la península.

Tras cinco meses de duro asedio, se consigue la complicidad de un musulmán defensor. El capitán Manuel de Brito penetra al mando de cien besteiros al amparo de la noche.

Los defensores se percatan y se muestran dispustos a vender caras sus vidas, dando por supuesto que no serían respetadas en caso de rendición (4).

Gómez Pazos de Probén se defiende como un jabato, causando la muerte de, al menos diez asaltantes. Herido de muerte a arcabuzazos y asaetado vislumbra la figura del moro traidor que había abierto las puertas a los asaltantes

"Arremetiendo a él le mató de una estocada en pago de su trayción,
cayendo también muerto"

Perdiéndose la fortaleza y produciéndose de esta forma

"La onrrada muerte del Señor de Paços de Probén" (3)

Pedro Madruga, visto el heroismo de su enemigo, consiente a su mujer e hijos para que le den cristiana sepultura en Tuy, junto con sus antepasados.

Batalla de Coia. Cuando se dirige de Tuy a Baiona un gran ejército coaligado le sale al encuentro. Lo dirigen los hijos del malogrado Gómez Pazos de Probén y García Barba de Figueroa -hijo primogénito de Álvaro Alonso de Figueroa-.

El hijo de este último pelea cuerpo a cuerpo con el Señor de Sotomayor y cuando la suerte del combate parece declinarse en favor del primero, la oportuna actuación de los arcabuceros cambia el signo de la batalla.

Tras derrotarles, hace cortar la cabeza a Gómez y Fernando -hijos de Gómez Pazos de Probén- y a García Barba de Figueroa.

En cambio, perdona la vida a Vasco Pazos de Probén.

Álvaro Alonso de Figueroa -con gran pesar por la trágica muerte de su hijo- se repliega al Castillo de Penso, mientras Pedro Álvarez de Sotomayor realiza una gran carnicería en los alrededores del citado castillo entre la población viguesa.

Pero no todo son malas noticias.

Escudo de armas del apellido Figueroa.

Escudo de armas del apellido Pimentel

Diego Pazos de Probén ha robado numerosos arcabuces y bombardas a los mercenarios portugueses y se acoge al Castillo de Penso, donde no pierde el tiempo y enseña a los defensores el uso de las armas robadas.

Pedro Madruga tiene que levantar el asedio al castillo ante el recibimiento realizado con los arcabuces y bombardas.

El I Duque de Benavente Rodrigo Alonso Pimentel penetra en Galicia con su ejército con la intención de conquistar La Coruña -feudo de Diego de Andrade-.

Pedro Álvarez de Sotomayor deja a su mujer mandando en la defensa de Pontevedra y decide unirse al de Benavente.

Pero Diego de Andrade se enclaustra en La Coruña con 1.000 hombres y pertrecha la ciudad, hasta el punto de que no puede ser conquistada.

Se decide levantar el asedio y, tras pasar por Santiago de Compostela, Pedro Madruga decide visitar a su amigo Lope Sánchez de Moscoso, pero no llegará a verlo.

Es hecho prisionero por Rodrigo Alonso Pimentel, quien lo hace encerrar en Orense y, seguidamente, en Benavente sin aceptar rescate alguno.

Huérfanos de tan carismático lider, sus hombres de Pontevedra ya no aguantan el asedio. Seguidamente cae Vigo y algunas de las fortalezas del Señor de Sotomayor.

El Castillo de Sobroso es reconquistado por García Sarmiento y tan sólo sus partidarios consigues sostener, a duras penas, las Fortalezas de Sotomayor y Fornelos.

1478. Tras un año y algo más privado de su libertad, el rey portugués ofrece al I Duque de Benavente la libertad de dos importantes caballeros castellano presos en Portugal a cambio de la puesta en libertad de Pedro Álvarez de Sotomayor.

En primavera tenemos ya al Señor de Sotomayor de vuelta en Galicia. Sus posesiones se reducen a las Fortalezas de Sotomayor, Salvatierra y Fornelos.

Frente al Castillo de Sotomayor, en la cumbre de La Peneda, Alonso de Fonseca ha edificado el Castillo de Castrizán, desde donde controlar a su archienemigo.

Por esta época, Pedro Madruga dispone de 300 lanzas y 5000 peones (7).

No tarda en lanzar a sus hombres contra la fortaleza rival, defendida por el veterano Álvaro de Varcea.

Restos de la Fortaleza de Castrizán.

El ataque es demoledor y los defensores se refugian en la Torre del Homenaje, pero, atacada por uno de sus ángulos y amenazando con caerse, rinden finalmente el castillo.

Ordena demoler el recién conquistado Castillo de Castrizán, construyendo en su lugar, la Ermita de la Virgen de las Nieves.

El Obispo de Tuy Diego de Muros recibe en Baiona la inesperada visita de los hombres de Pedro Madruga, capitaneados por el portugués Paio Veloso.

Al grito de "Sotomayor" sacan al obispo de la cama, prenden fuego a la obispalía y se llevan a Diego Muros a lomos de una mula, junto con todos los tesoros de que dispone.

Es encerrado en las mazmorras del Castillo de Sotomayor, obligándole a presenciar como sus subastadas sus joyas y alhajas.

Otras veces es tratado de forma poco honrosa a su cargo, enclaustrado en una jaula y exhibido de ciudad en ciudad.

Los Reyes Católicos despachan una orden real -llevada por el Corregidor de Baiona Fernando Yáñez y el notario Alfonso Moro- conminando al rebelde Conde de Caminha a liberar al obispo y cesar en su actitud.

La respuesta del de Sotomayor no puede ser más clara: los dos enviados reales terminan en las mazmorras haciendo compañía a don Diego de Muros.

El aterrado obispo -para conseguir su libertad- firma ante dos notarios lo siguiente:

  • Declara como cedido lo que le ha sido robado
  • Nombra a Pedro Álvarez de Sotomayor como nuevo Señor de Tuy
  • Intercederá ante el papa para conseguir la nulidad de la excomunión del anterior
  • Intercederá ante los Reyes Católicos para obtener el perdón para el Señor de Sotomayor
  • Pagará 500 marcos de plata por su rescate -200 ante los notarios y 300 despues-
Los Reyes Católicos.
Representación de Pedro Madruga tomada de la siguiente página...

No es de extrañar que el orondo Diego de Muros muestre una figura más estilizada al salir de la mazmorra.

1479. Las huestes del Conde de Caminha toman las dos Torres del Puente de Sampayo.

Seguidamente, conquistan las Fortalezas de Alba y La Trinidad. Y, no atreviéndose a atacar frontalmente la ciudad de Vigo, defendida por tres nobles afines al Arzobispo de Santiago:

  • Tristán de Montenegro y su hijo Lope -que disponen de unos 500 peones y 40 lanzas-
  • Gregorio de Valladares -100 peones y 6 escuderos-
  • García Sarmiento Señor de Sobroso -200 peones y 10 escuderos-

El de Sotomayor pasa de largo por Vigo y entra en Baiona a sangre y fuego, destruyendo e incendiando casas y pasando a cuchillo a numerosos vecinos, por la osadía de haberle hecho frente.

Sin tiempo a dar tiempo a reorganizarse a sus enemigos, sitía la Torre de Abad, la Torre Vieja y la Torre de la Viña del Pazo, defendidas por Gregorio Tenorio de Godoy, Antonio Pazos de Berducido y sus hermanos García y Jaçome.

En el asalto mueren Gregorio Tenorio, Antonio Pazos -a quien le desollaron la cara después de muerto- y su hermano García Pazos, resultando prisionero Jaçome Pazos.

García Sarmiento Señor de Sobroso, mientras tanto, aprovechando la ausencia guerrera del Señor de Sotomayor, rapiña sus tierras al frente de unos cientos de peones.

Castillo de Sotomayor

Con la rapidez que le caracteriza Pedro Madruga, sabedor que el Señor de Sobroso se halla por sus territorios de Sotomayor y Redondela, mueve sus hombres.

Pocas lunas después sus hombres encuentran a la dormida hueste de García Sarmiento y el grito de

¡Sotomayor!¡Sotomayor!

Vuelve a resonar en la noche, para desgracia de sus enemigos, pues muchos hombres resultan muertos y García Sarmiento capturado.

Con este importante rehén se dirige al Castillo de Sobroso, defendido por el cuñado de Sarmiento, Lope de Avalle -casado con Catalina, hermana de García Sarmiento-.

Presentado ante las murallas del castillo y mostrando al prisionero, solicita la rendición del lugar a cambio de la entrega de García Sarmiento.

Sorprendentemente, Lope de Avalle no entrega la fortaleza, ante lo cual Pedro Madruga hace colocar un repostero frente a las puertas y poniendo en él a Sarmiento les conmina de la siguiente forma

"Ved a vuestro Señor.
Si no me dais la casa cortarele he la cabeza"

García Sarmiento, aterrorizado pues bien conoce la fama del Señor de Sotomayor le suplica a su cuñado

"Dadle esa casa y no moriré"

Castillo de Sobroso (PONTEVEDRA)

Escudo de armas del apellido Montenegro.

Pero Lope de Avalle -ante el horror de su Señor- repite la misma frase las seis veces que es requerido para que lo haga

"Bien lo podéis matar, mas acá no entraredes"

Pedro Madruga no llega a cumplir su amenaza pero captura a Fernán de Camba -tío de García Sarmiento-.

Ya ha conseguido recuperar la casi totalidad de sus dominios perdidos cuando se dirige a Pontevedra, en poder del Arzobispo Fonseca.

Decide intentar el asalto por la llamada Puerta de la Galera, defendida por el bravo capitán Tristán de Montenegro -que cuenta con 50 lanzas, más 500 hombres cedidos por el Arzobispo Fonseca-.

A pesar de su valiente defensa, es herido mortalmente en el cuello por el proyectil de una espingarda, falleciendo poco después el noble capitán.

Seguidamente, el Señor de Sotomayor se dirige hacia Vigo, donde, cerca de Castrelos, sorprende con poca gente de armas a Gregorio de Valladares.

En clara inferioridad numérica y a pesar de vender caras sus vidas, un certero ballestazo acaba con la vida de Valladares, mientras su gente, malherida, termina rindiéndose.

Peor fortuna tiene el Conde de Caminha en el Castillo del Castro en Vigo. Fuertemente defendido por gentes del Arzobispo ni siquiera intenta el asalto.

El Señor de Sotomayor se encuentra en la plenitud de su gloria cuando se produce la ascensión definitiva al trono de Isabel y Fernando.

Los portugueses se retiran y sus enemigos aprovechan para atacar sus posesiones. En el Castillo de Salvaterra do Miño se resguarda de un ejército mandado por Alonso de Fonseca.

Castillo de Salvaterra do Miño (PONTEVEDRA).

Puerta de acceso al Castillo de Sotomayor.

Pedro Madruga termina huyendo en dirección a Portugal, el castillo es reconquistado y en sus mazmorras es encontrado García Sarmiento, metido en una jaula.

Sus enemigos aprovechan para vengarse de agravios pasados.

1480. El 3 de agosto Isabel y Fernando nombran a Fernando de Acuña y García López de Chinchilla

«nuestros jueces en todo el dicho reyno de Galicia,
en quanto nuestra merced e voluntad fuere»

En otoño llegan a Galicia los primeros alcaldes y cuadrilleros de la Santa Hermandad, bajo las órdenes de los dos anteriores y del Arcediano de Cornoces.

Los alcaldes ostentan unas varas de azul y amarillo y verde y rojo como símbolo de su autoridad. Y el ejército que les acompaña debe ser sostenido por los propios vecinos, que deben pagar 18.000 maravedíes cada 100 vecinos -los nobles tampoco quedan exentos del tributo-.

En Santiago de Compostela presentan sus credenciales al arzobispo Fonseca, quien no se amilana y se encierra con sus hombres y caballos en la mismísima Catedral de Santiago, donde uno de los asediantes es el mismísimo Sancho de Ulloa, hermano de la amante del arzobispo, María de Ulloa -Señora de Cambados-.

1481. El 28 de agosto fallece en Sintra, Alfonso V de Portugal, su gran protector y Pedro vuelve a Sotomayor, donde resiste las acometidas de Acuña y Chinchilla, convirtiéndo su territorio en una especie de santuario para todos los perseguidos.

1482. Pedro Madruga se percata de lo delicado de su situación y devuelve sus bienes a don Diego de Muros Obispo de Tuy, al tiempo que envía a su esposa a entrevistarse con los RRCC, con la premisa de pedir el perdón, mientras se exilia nuevamente en Portugal.

1483. Pero Teresa de Távora en La Corte habla en favor de su hijo Álvaro de Sotomayor, haciendo hincapié en que nunca ha participado en las revueltas anteriores por ser demasiado joven, a lo que los RRCC acceden rápidamente por no ser el padre del citado santo de sus devociones.

Pero al ser requerido Pedro Álvarez de Sotomayor para hacer entrega de sus fortalezas a su hijo, amenaza con romperle a este un palo en la cabeza y a cuantos le secunden.

Siguiendo un plan de su madre, Álvaro de Sotomayor entra en el Castillo de Sotomayor disfrazado. Una vez dentro abandona su disfraz y se dá a conocer, siendo finalmente reconocido como el nuevo Señor de Sotomayor.

1486. El 10 de enero redacta en Portugal un nuevo testamento donde deshereda a su hijo, y además le dice

Escudo de Portugal.
Torre de Alba de Tormes.

“…el mandil que se contente con cinco reales, por haber sido desobediente,
haberse levantado contra él, haberle tomado la fortaleza y casa de Sotomayor,
ser causa del desfallecimiento de sus estados,
apocamiento de su vida y causa de su muerte…”

Seguidamente, se encamina a Castilla para pedir personalmente el perdón a los RRCC.

El Duque de Alba Garci Alvárez de Toledo habla a los monarcas en su favor, pero sin conseguir el tan ansiado perdón.

Se detiene en Alba de Tormes a fin de entrevistarse con el Duque, cuando fallece sorpresivamente y de forma misteriosa (6). Vasco da Ponte la narra así de expresiva

“…unos dixeron que el conde muriera allí de dos carbúnculos,
otros dixeron que el alcalde de Proiaño entrara en el monasterio
con sus porquerones y que le hechara un garrote en el pescuezo;
unos dicen que fue de una manera y otros dicen que fue de otra,
quizá fue de entrambas maneras”

 

(1). Parte del testamento donde Fernán Yáñez nombra a su hijo bastardo Pedro de Sotomayor

“Yten mando a Pero de Sotomaior mi fijo bastardo que yo hove de una muger que sabe bien su nombre e quien ella es Alfon Garcia Dardan mi escudero e el dicho Rodrigo de Deza mi sobrino, que le den al dicho mi fijo bastardo todas las cosas que menester hoviere para se criar, e con que deprenda en estudio porque es mi boluntad que sea Clerigo, e esto que sea fecho e se haga a bien, e vista de fray Estevan de Soutelo, maestro en santa theologia, e del dicho Alfon Garcia Dardan: Yten mando que den a la madre del dicho Pedro mi fijo bastardo por el cargo que della tengo, docientos florines de oro, de la dicha ley, e cuno de Aragon “

(2). Según se desprende de los Archivos de los Duques de la Roca, Casa de Sotomayor, legajo 19 número 41, donde dice:

La causa por donde se levantó fue que ha venido a atracar a la ría de Vigo, cerca de (Casa de Don Pero), una nave de unos germanos que traían 180 mosquetes o arcabuces, y él pidió se los vendiesen y ellos no quisieron, y usó de un disfraz para hurtárselos, que es le siguiente. Mandó en la playa de Vigo hacer unas fiestas en que con danzas de espadas desnudas y corriendo patos, salieron los germanos a ver la dicha fiesta, y después que fueron en tierra todos con barcos que tenía, mandó disimuladamente a un capitán suyo, llamado Pedro Veloso, natural de Bayona, y cogió las dichas armas, y con ellas hizo grandes locuras

(3). Según escribe el historiador Ocampo.

(4). Y tenían razón, porque Pedro Álvarez de Sotomayor había dado orden de que fueran pasados a cuchillo todos los supervivientes, como así ocurrió.

(5). Algunas crónicas nombran como Alcaide de Tenorio en 1476 a Gómez Ares de Pazos y otras a Gómez Pazos de Proben.

(6). En los últimos tiempos está cobrando inusitada fuerza la teoría de que Pedro Madruga y Cristóbal Colón eran la misma persona.

(7). Según Jerónimo Zurita.

 
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Página actualizada el 12/03/2018