Busca "The genuine basement tapes" 
   (Bob Dylan & The Band), vamos al suelo.
Busca, no necesitamos otro mundo salvo esta corrupción. He traído desodorante, un cepillo para labrar el huerto sediento de tu pelo, varios "hasta la vista", mi extinción en una bolsa de lona blanca.

Busca, escupe en la cuchara, 
   levanta los brazos, soy tu internista. Busca, concibamos el terror del vagabundo. Punza con el tenedor, preceptora. Busca reyes en el trono de la peste, te quiero blanquinegra como la historia.

Busca una República Invisible
   pierde todo lo que tienes en una sola apuesta. Sabemos deletrear: c-a-l-l-e-j-ó-n, v-i-e-n-t-o, d-i-e-n-t-e. Palabritas, palabritas desgarradas. Resbala, tiembla de frío, guíame entre las fotos. Aún no sé cómo te llamas.

Busca, riverside
   Cambio tu murmullo de automóviles por el hospital del océano en domingo, cuando los ahogados cantan con legítimo esmero en el oficio de las mareas. Conduciré sin cédula, beberé el limón oscuro de tus fragmentos. Dos fans no pueden equivocarse.

Busca la imperfeccción, rastrea, cachorro. 
  
A veces no quiero escucharte con ambos oídos, a veces no quiero que veas a tus amigos, a veces te deseo consternada, a veces prefiero no encontrarte de inmediato. Me gusta esperar esperando, detenerme y verte llegar.

Busca "The last waltz", 
   compra para mí la edición de cuatro discos que prepara Rhino, la mejor discográfica, la única que aún insiste, porque el rock es un piano frío, un ave de alas descosidas, una ilimitada ingenuidad, un ansia de morada, un jadeo indio.

Busca esa caja blanca
   como un diente roto en el suelo (no es el verbo 'romper' lo que importa, es el diente, ¿entiendes?). Despacha a mi fonda las canciones de Robbie Robertson y Rick Danko, de Joni Mitchell y Dr. John de Neil Diamond –sí, puedes creerlo, era grande, todos lo fuimos-.

Busca una cartuja de ocres 
   para calmar las manos nerviosas. Morderé tus uñas. Seré cansado asesino, película de 1930, Calle del Bourbon, brazo partido, compás de espera, tierra sacudida, cera laminada en la pernera. Tengo cien años, transcribe mi historia.

Busca tu guitarra de plata, 
   road soldier, codicio la lágrima en tu voz. Seré tu puntapié en el vientre, tu mannish boy, tu hombre de dios.

Rótulo
   "Esta película debe ser escuchada a todo volumen".

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