EL AUMENTO
DEL CONOCIMIENTO…
Hace aproximadamente 2,600 años, el profeta hebreo
Daniel, escribió estas palabras: “Pero tu Daniel, cierra las palabras y
sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá y LA
CIENCIA (el conocimiento) AUMENTARA”
(Daniel. 12:4).
No cabe duda que estas palabras proféticas han tenido su
cumplimiento en este siglo XX, pues ha
sido en este tiempo cuando parece ser que la llave del conocimiento tecnológico
y científico ha tenido sus mas grandes avances desde
el comienzo de la humanidad.
Lo que no sucedió en 18 siglos...... ¡sucedió en el siglo XX!
Y actualmente
(1998), ¿Qué nos sorprende ya?
En 1913 el primer carro marca “Ford”, modelo
“T”, corría a una velocidad de 40 Km/hr; actualmente hay carros que corren a mas de 300 Km/hr ; y naves espaciales con velocidades de 38,000 Km/hr.
La computadora mas veloz del mundo efectúa 27,000.000 de
operaciones por segundo, construida por
INCUBE, y usa 8,192 chips, de acuerdo al Ing. Stephen
Colley, presidente de INCUBE, con sede en Oregon, E.U. Esta
supercomputadora tiene un valor de 30 millones de dls.
Y, ¿Qué podríamos decir respecto a los increíbles avances militares en
la nueva tecnología de super armas que existen en la
mayoría de los países comparadas con las armas de los últimos 19 siglos?
Sin embargo, todos estos avances y descubrimientos tecnológicos y
científicos no han servido mas que para envanecer mas al
ser humano.
Aún cuando hemos descubierto grandes medicinas y vacunas contra
enfermedades infecciosas, otros virus y bacterias han aparecido con el Ebola y el Sida, con efectos mas
catastróficos y desbastadotes que todas las plagas de siglos pasados.
La conquista del espacio y el desarrollo de todo el armamento moderno
que existe, tiene como propósito el poder controlar y dominar el mundo por las
naciones desarrolladas.
Él ser humano no es Dios ni lo será jamás. Todo lo que sepamos o
descubramos sin tener en cuenta a Dios, solo nos servirá para nuestra propia
autodestrucción.
LA VANIDAD DEL CONOCIMIENTO
Al mismo tiempo que las profecías bíblicas se cumplían con respecto al “aumento del
conocimiento” en los últimos tiempos, la vanidad y la soberbia del hombre
también aumentaban.
Este siglo ha sido también un mundo de filósofos y científicos arrogantes en cuanto al
conocimiento de Dios.
Las postulaciones teóricas de principios del siglo de Carlos Darwin
acerca del origen de las especies y que dieron lugar a la famosa teoría de la evolución, la cual continua enseñándose en
casi todas las escuelas superiores del mundo, ¿a dónde nos ha llevado?.
Esta teoría reforzó el ateismo y ha hecho creer a millones de seres
humanos (principalmente jóvenes) que realmente somos solamente animales
evolucionados.
Si descendemos de los animales, entonces la vida no tiene ningún
sentido, no hay nada después de la
muerte; no existen principios morales absolutos mas lo
que el hombre quiera establecer; la vida carece de sentido y dirección y la
moral es dictada de acuerdo a nuestra conveniencia.
Estas ideas seudo-científicas, y dijo “seudo” porque esta teoría filosófica carece de cualquier confirmación científica,
solo han contribuido a denigrar la “imagen y semejanza” que la Biblia enseña
que llevamos en nuestro interior de Dios:
“Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y
hembra los creó” (Génesis 1:27).
Casi al mismo tiempo, otro filósofo alemán llamado Friedrich
Nietzche, comenzó a escribir respecto a que “Dios
estaba muerto”, en sus libros Él
anticristo y Así hablaba Zaratustra.
Sus ideas sirvieron para que Adolfo Hitler
creyera que realmente podíamos crear un
“superhombre” y desarrollar una raza aria pura.
Este filosofo
alemán, a los 38 años comenzó a volverse loco y murió totalmente
desquiciado de sus facultades mentales.
Él doctor vienés, Sigmund Freud,
También, casi al mismo tiempo, empezaba sus experimentos acerca de la histeria
humana, atribuyendo los problemas de conducta humanos a la sexualidad durante
la infancia.
Enseño también que Dios no existía, y que “el temor a lo desconocido
hacia que el ser humano se volviera religioso”.
Este hombre se equivocó profundamente en creer que el problema humano
radicaba en su “psique”, y no en el “espíritu”.
Los problemas humanos de conducta, se deben, de acuerdo a la Biblia, al
pecado, y trascienden la mente humana.
Acabando la segunda Guerra mundial, empezó la guerra fría, junto con
millones de personas que habían perdido a sus seres queridos en la guerra, lo
que ocasionó que millones de personas comenzarán a tener problemas
existenciales.
La soledad, la ansiedad por el futuro, la confusión de valores y el
rápido descenso de los valores morales, comenzaron a permear y a
deteriorar a los seres humanos.
Aunado a esto, un famoso grupo de Rock inglés llamado los Beatles,
propago alrededor del mundo el uso de las drogas y las
filosofía orientales, millones de jóvenes alrededor del mundo se
introdujeron en el mundo de las drogas, en la filosofía de la reencarnación y
el desenfreno moral.
En medio de toda esta crisis, surgió el filosofo francés Jean Paul Sartre con su famosa
filosofía del “existencialismo” .
En sus libros “la nausea” y el “muro” describe la falta de sentido que
tiene la vida, a la que llamo una “nausea”.
También propago que la vida carece de sentido alguno, mas que el que
nosotros podamos darle.
Sartre, al igual que los otros
filósofos descritos anteriormente, era ateo y antagónico al cristianismo e
involucró a millones de personas desorientadas en sus ideas y conclusiones
filosóficas ateas.
Él resultado de las ideas y filosofías de estos hombres las podemos ver
a nuestro alrededor.
Confusión intelectual, social, moral y religiosa.
Jamás el mundo había estado tan confundido como en esta época en que
vivimos, y en medio de toda esta oscuridad se sigue escuchando la voz del hijo
de Dios que nos dice:
“Yo soy el camino, la verdad y la vida... Yo soy la luz del mundo... En
mi están escondidos todos los secretos de la sabiduría y el conocimiento” (Juan.14:6; 8:12; Colosenses.2:3).
La Biblia profetizó con cientos de años de anticipación el “aumento del
conocimiento” en este siglo, pero estos nuevos descubrimientos científicos y
avances tecnológicos solo le han servido a la humanidad para hacerla más
arrogante be independiente de Dios.
“Profesando ser sabios, se hicieron
necios” (Romanos.1:22).