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LOS DARDOS DE SATANÁS
(Efesios 6:16) Los ataques de Satanás vienen en forma de aguijones o dardos.
Los dardos continuos tienen el propósito de herir o pegarle al lugar donde
habíamos sido debilitados anteriormente por aguijones previos. De esta manera, uno tras otro se va fortaleciendo o
construyendo hasta poder derrumbar el blanco que se proponen. Los dardos de Satanás vienen generalmente a través del
siguiente orden: 1.-Desánimo Este proceso puede suceder rápidamente, como en el caso de
Elías, pero regularmente trabaja lentamente, lo que lo hace más difícil el
discernir. Cuando estos síntomas comienzan a trabajar en nuestra vida,
debemos resistirlos hasta que se vayan. Si no lo hacemos, seremos nosotros
los que nos encontremos huyendo, como Elías. El origen o la fuente de la hechicería en contra de nosotros
no siempre se encuentra en cultos satánicos o en
operaciones de la Nueva Era. Puede provenir de cristianos engañados, quienes
de hecho, se encuentran orando en contra de nosotros en lugar de por
nosotros. Existe poder en esto porque la Biblia dice que “lo que se ata en el
cielo, se ata en la tierra” y viceversa.
SI LA INTERCESIÓN ES MOTIVADA POR UN ESPÍRITU DE CONTROL O
MANIPULACIÓN, ES HECHICERÍA, Y SU PODER ES TAN REAL COMO LA MAGIA BLANCA. Otras fuentes de la hechicería son la murmuración, los celos,
la crítica, maniobras políticas, etc., y pueden tener efecto en nosotros ya
sea que lo sepamos o seamos ignorantes de ello, Por ejemplo: Si rehusamos ser
manipulados por alguien que tiene un espíritu de control, pero nos resentimos
o amargamos contra esa misma persona, entonces el enemigo puede causar que
caigamos, que nos desanimemos, que nos desorientemos y que nos deprimamos. Somos derrotados por el enemigo cuando él hace que
respondamos con otro espíritu que no sea el Espíritu Santo, cuyo fruto es
amor, paz, gozo, etc. (Stgo.3:14-18) LA ESTRATEGIA DEL ENEMIGO ES APARTARNOS DEL FRUTO DEL ESPÍRITU
Y QUE LE HAGAMOS LA GUERRA EN SUS TERRENOS. Satanás no puede echar fuera a Satanás; el resentimiento no
podrá echar fuera a Jezabel... ¡Sólo aumentará su poder! Esta es la
razón por la cual la estrategia básica que debemos usar para ser libres del
poder de la hechicería es BENDECID A LOS QUE NOS MALDICEN (Mat.5:43-44;
Rom.12:17-21) Esto no significa que bendecimos sus obras, sino que oramos a
favor de ellos y no en contra de ellos.
Si el enemigo logra que nos venguemos nosotros mismos,
entonces ha logrado que seamos controlados por el mismo espíritu y que
operemos en sus terrenos. 1.-DISCERNIENDO LOS DARDOS DE SATANÁS (a).-El Desánimo Todos nosotros, de ves en cuando, nos sentimos desanimados por
diferentes circunstancias, y esto no quiere decir que sea el resultado de que
alguien está usando hechicería en contra nuestra. Pero si comenzamos a
sentirnos sometidos a un constante desánimo sin ninguna razón aparente,
entonces debemos considerar a la hechicera como la posible fuente de nuestro
malestar. Cuando todo parece que sale mal, cuando las dificultades
parecen insuperables y comienzas a pensar que ya no vale la pena seguir, es
probable que te encuentres bajo un ataque espiritual. La estrategia del
enemigo para afligirte con el desánimo es para debilitarte con el siguiente
ataque, que es... (b).-La confusión Otra vez, debemos ver por un “Espíritu de Confusión, sin
ninguna causa aparente. Aquí comenzamos a perder nuestra claridad respecto
a lo que fuimos llamado a hacer, lo cual
debilitará nuestras decisiones. Esta confusión tiene como propósito aumentar
nuestro desánimo en la obra del Señor para hacernos más vulnerables al
próximo ataque… (c).-La depresión Este es un problema mucho más profundo que el simple desánimo.
Este es un terror inconmovible y es el resultado de la combinación del
desánimo y la confusión junto con la negligencia de una disciplina espiritual
(falta de devocionales y comunión con el Señor) Este ataque aumentará en
los últimos días en contra de todos los cristianos y debemos estar
preparados en contra de él. (d).-La pérdida de visión Esta es la meta de los dos anteriores dardos... Y obra para
aumentar sus defectos. Aquí comenzamos a dudar que Dios nos ha llamado a su obra y que tal vez no servimos ni a nadie
le importa nuestra participación. La única manera de navegar a través de esta
tormenta es mantener nuestro curso firme. No podemos mantener nuestro curso
si no sabemos a donde vamos. No trataremos de mantener nuestro curso si
comenzamos a pensar que tal vez nunca debimos haber zarpado. Esto
nos hará navegar en círculos e impedir lleguemos a ningún lado. (e).-La desorientación Esta es una combinación de la depresión, confusión y pérdida
de visión. En este nivel, no solo hemos olvidado nuestro curso a seguir sino
que también hemos perdido nuestra habilidad para leer el compás
(brújula). Ya no entendemos la Biblia, ya no tiene significado para
nuestro corazón, nos parece insípida y sin vida. Es difícil oír la voz del
Señor y las predicaciones nos comienzan a parecer irrelevantes. Esta es una
incapacitación espiritual total. (f).- Apartamento (Aislamiento) Esto viene cuando comenzamos a retirarnos del propósito de
nuestro ministerio, de nuestro compañerismo con hermanos de la iglesia y con
muchos de nuestros familiares. Este apartamento resultará en... (g).-Desesperación Retirarse de la batalla nos llevará rápidamente a la
desesperanza, y sin esperanza podemos ser atacados fácilmente por el enemigo
a través de tentaciones, enfermedades o muerte. Aun científicamente está comprobado que cuando una
persona no tiene esperanza para vivir, se enferma rápidamente y puede
inclusive morir. Con esperanza, hombres y mujeres han vivido aun cuando han
rebasado la expectación normal de vida de cualquier ser humano. La desesperación nos lleva inmediatamente a la DERROTA. 2.-AMALECITAS ESPIRITUALES A través de esta estrategia o maquinaciones podamos observar
que nuestro enemigo tiene como principal propósito debilitarnos para que cada
vez marchemos más y más atrás, donde él nos podrá atacar mas fácilmente: en la retaguardia. Los amalecitas representan en la Biblia a Satanás y a sus
demonios y una de sus prácticas era atacar a los débiles e
indefensos. Cuando Israel cruzó el desierto los amalecitas escogieron a
los solitarios y débiles que marchaban hasta atrás del campamento. Esto es lo
que el enemigo trata de hacer a través de la hechicería; trata de debilitar a
los creyentes para que se queden atrás donde se convierten en una presa fácil
para él. Por esta razón se le advirtió a Israel que la guerra contra
Amalec sería perpetua. Él rey Saúl cometió uno de sus peores pecados cuando
el profeta Samuel le ordenó destruir a Amalec y todo lo que tenía, pero Saúl
perdonó. (1Sam.15:1-3. 7-11, 22-23, 26-27). No fue accidental que haya sido un amalecita el que mató a
Saúl y el mismo que llevó esta noticia a David. No puede haber ninguna
alianza con el enemigo, ni pactos, ni convenios, ni tomar prisioneros. Nuestra guerra contra Satanás y sus demonios se acabará cuando
Cristo venga y Él mismo le destruya. La hechicería está siendo
utilizada contra la iglesia y muchos líderes que han fracasado en reconocer
este ataque han sido derrotados, han perdido su visión, su ministerio, sus
familias y muchos aun sus vidas. En Ef. 6:12 la palabra “lucha” en el original griego es “lucha
cuerpo a cuerpo”. Es la forma más cercana de combatir. Él enemigo va a pelear, va a luchar contra nosotros; si
decidimos no luchar, hará con nosotros lo que él quiera. ¿Cómo luchar contra
este espíritu de hechicería? Veamos primero el principio básico que se
requiere para la victoria de la guerra espiritual. 3.-CAMINO A LA VICTORIA En Apocalipsis 12:11 se nos revela que los santos
vencieron a Satanás: 1)
Por la sangre del cordero Vencemos por la sangre del Cordero cuando nos mantenemos
firmes con respecto a lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. La victoria
fue ya ganada por Él y no puede haber manera que perdamos, mientras
permanezcamos en Él. La palabra de nuestro testimonio es la Biblia y cada vez que
el enemigo nos ataca debemos responderle como Cristo hizo en el desierto: La espada
es la única arma ofensiva descrita en la armadura de Dios. (Ef.6:10-18).
Menospreciar nuestra vida significa seguir a Cristo hasta nuestra muerte, no
importando el precio que tengamos que pagar. Hemos sido llamados a cargar
nuestra cruz diariamente, a vivir por causa del Evangelio, a hacer todo por
causa de Su Nombre, a no vivir ya para nosotros; (Col.2:3;
Rom.14:7-9; Mc. 8:35-36). Mientras más vivamos para nosotros mismos y más centrados
estemos en nuestra persona e intereses personales, más vulnerables seremos a
los ataques del enemigo. Si estamos muertos a este mundo, ¿Qué se le
puede hacer a una persona muerta? A un muerto no se le puede ofender, ni tentar; ni el
muerto puede sentir ya temor alguno, ni se puede deprimir, ni ser
lastimado. Nadie podrá luchar para ganar si no cree que la victoria es posible. Muchas enseñanzas se han promulgado en el
Cuerpo de Cristo (la iglesia) de que la iglesia será derrotada al
final. Pero todo el testimonio profético de la Biblia es que el
Señor, la verdad, prevalecerá. Satanás será arrojado a la tierra (Ap.12) y vendrá
con gran ira y muchos santos morirán físicamente a manos del Anticristo.
Pero, sin embargo...¡Ganaremos¡ Cuando las tinieblas comiencen a cubrir la tierra, el Señor
manifestará Su gloria a su pueblo (Is. 60:1-2). Las tinieblas sólo
harán que la gloria de Dios brille más muerte. 4.-RESISTIENDO A LOS DARDOS DE SATANÁS (a).-Desánimo Él desánimo nunca viene ni vendrá de Dios... ¡Recuérdalo¡ Dios es el autor de la fe y de la esperanza
que nunca nos desilusionará Dios nos disciplina cuando lo necesitamos, pero
nunca nos afligirá con desánimo (Stgo.3:17). Él desánimo nunca se menciona
como “la sabiduría que viene de lo alto”, ni tampoco es fruto del Espíritu
Santo. Debemos aprender a rechazar el desánimo inmediatamente y
resistir todos los pensamientos relacionados a él. Debemos resistir..porque (b).-Confusión Recordemos que “Dios no es el autor de confusión”
(1Cor.14:33) y lo que te está atacando no proviene de Él. Dentro de muchos
ejércitos militares, lo primero que se les enseña a los soldados es saber
cómo tratar con la confusión. Casi no existen batallas donde no haya
confusión; nada saldrá siempre como se planeó y lo mismo sucede en la
dimensión espiritual. El soldado disciplinado que ha comprendido este aspecto
de la guerra aprende a usar a la confusión para su propia ventaja. No
permitirá que aumente su desánimo, sino que comenzará a anticiparlo buscando
una oportunidad para ganar ventaja sobre su enemigo. Debemos esperar y aprender
que la confusión forma parte de nuestras batallas y no debemos dejar
sentirnos afectados o sorprendidos por ella. Nuestra decisión firme de PARARNOS Y PELEAR disipará
rápidamente este Ataque (Ef.6:11-13). (c).-Depresión Dios le dio a Caín el mejor remedio para la depresión
(Gen.4:6-7). (d).-Pérdida de visión Este ataque también podemos convertirlo a nuestra ventaja y
usarlo como una oportunidad. Cuando comiences a perder tu visión,
dedícate a fortalecerla y afirmarla. (e).- Apartamento En la resiente Guerra del Golfo Pérsico, la mayor parte de los
heridos fueron las reservas o los civiles. El lugar más seguro para
estar en guerra era el frente de la batalla. Esto ha sido también la verdad, la guerra espiritual. En
frente de la batalla no puedes pedirle al enemigo que detenga la guerra
porque te duela la cabeza o porque quieras tomarte un descansito. En el
frente tú conoces los peligros y nunca bajarás la guarda. Todo
cristiano está en el frente de batalla, le guste o no le guste. Es cuando
comenzamos a considerarnos "civiles" y no soldados, cuando nos
volvemos vulnerable al ataque enemigo. Tampoco formamos parte de las
"reservas". Existen ocasiones en la guerra cuando se
necesitan tomar retiradas estratégicas. Existen momentos cuando estamos
demasiado cansados or nuestra entrega a la obra de Dios y necesitamos
continuamente volver a "cargar nuestras baterías". Pero esto
serán excepciones y no las reglas. Cuando nos apartamos por las anteriores circunstancias,
debemos arrepentirnos y volver a la batalla. Existe una diferencia entre
apartarse y detenerse para arrepentirse. Apartarse trae consigo la
derrota; detenerse para arrepentirse es sólo un tiempo de ajuste que nos
preparará para victorias futuras (f).- Desesperación
La primera cosa que dijo Dios acerca del varón al principio de
la creación fue que: "No es bueno que esté solo" (Gen. 2:18).
Somos criaturas sociales y cuando nos apartamos del compañerismo de la
iglesia, caeremos en la desesperanza y desesperación. Es en este
momento cuando debemos regresar al Señor, a los hermanos y a la iglesia |
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