¿ES ALA EL MISMO DIOS DE LA BIBLIA?

Muchos teólogos modernos propagan un diálogo, una conversación en pie de igualdad con el Islam. En algunos colegios cristianos El Corán es tratado y estudiado como un libro equivalente a la Biblia. Los cristianos que rechazan el diálogo con el Islam son atacados con argumentos como éste: -¿Se habría de partir de un negativo sentimiento de temor, de un pensamiento de aversión o de un delirio de grandeza, de tal manera que no se quiere reconocer la obra del Espíritu de Dios en otros? Y yo pregunto: ¿Estarían justificados estos reproches?

Todos estos reproches, según mi opinión, pasan por alto la razón verdadera por la que los cristianos genuinos previenen del peligro del Islam. Se trata de una prevención que no precisa provenir de temor o de orgullo, pero que también puede dar prueba del amor a Dios.

Se trata de esto: ¿Es Alá el mismo Dios que se revela en la Biblia? En caso afirmativo, no debemos preocuparnos en modo alguno; pero, en caso negativo, debemos procurar acertar a ver la diferencia, y prevenir de un dios falso. Por tanto, la pregunta crucial es esta: ¿Alá es Dios?

No es nombre propio

Allah es un nombre árabe para Dios, pero no es nombre propio como lo es el nombre hebreo Jahweh para el Dios bíblico. En vano buscaremos un nombre propio para Alá, pues Alá no tiene nombre propio. Los 99 nombres para (calificar a) Alá designan propiedades, atributos o títulos, pero bajo ellos no hay nombre propio alguno.

Por consiguiente, si Alá no tiene nombre propio, ¿es realmente una persona? Un nombre es esencial para una persona. Cuando una persona quiere hacer saber quién es ella misma, menciona su nombre. En realidad de verdad lo que echamos de menos es el nombre personal de Alá. Esto tiene una consecuencia enorme.

Por ejemplo, si me relaciono con alguien, lo primero que hago es decirle mi nombre. El mencionar el nombre propio es una parte esencial del encuentro.

Pero Alá no menciona su nombre. Efectivamente, en el Islam no hay relación personal entre Dios y el hombre. En el Islam tampoco la oración es una conversación personal.

Por el contrario, la esencia del Dios que se revela en la Biblia es Su Nombre. También ha dado a conocer Su Nombre, y quiere que confesemos Su Nombre.

La esencia de la fe cristiana es la relación personal del hombre con Dios; y de Dios con el hombre. Y precisamente esta relación personal falta en el Islam.

Por consiguiente, el Islam niega el corazón, es decir, el núcleo esencial de la fe cristiana.

Incognoscible

Con lo dicho guarda relación, que Alá es incognoscible e inaccesible. No se da a conocer a sí mismo. A este respecto, leemos en El Corán: "El Conocedor de lo oculto. No descubre a nadie lo que tiene oculto" (Sura 72:26). Pero, el lector quizá pensará: - "Sin embargo, ¿no se ha revelado Alá a Mahoma? -Si, pero Alá no le ha dado a conocer su esencia más profunda. Esto significa que no puedes contar con Alá; pues no sabes cómo es realmente. Ciertamente es llamado "el Compasivo, el Misericordioso". Pero eso no es su esencia más profunda, sino un encubrimiento de la misma.

Por el contrario, el Dios que se revela en la Biblia, ha manifestado Su esencia más profunda. El apóstol Juan nos lo descubre: "Dios es amor" (1ª Jn. 4:16).

Entre los 99 atributos de Alá echamos en falta precisamente el amor.

¿Es pensable una diferencia mayor entre Alá y Dios?

Esto significa que el Islam niega la esencia más profunda de Dios.

Alá no tiene hijo

"Y cuando dijo Dios: "¡Jesús hijo de María! ¿Eres tú quien ha dicho a los hombres:

"¡Tomadnos a mí y a mi madre como a dioses, además de tomar a Dios!?"

Dijo: "¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Tú eres Quien conoce a fondo las cosas ocultas" (Sura 5:116).

Cuando teólogos modernos quieren borrar la diferencia entre Alá y Dios, estamos ante un enigma; pues eso es posible sólo cuando se pasa por alto la revelación bíblica de Dios.

Porque el apóstol nos dice acerca de la esencia de Dios: "Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él" (1ª Jn. 1:5). Dios no miente ni se contradice. Si se tratara del mismo Dios, ¿por qué, pues, Dios el Padre envía Su Hijo al mundo, y Alá en El Corán niega que tiene un Hijo?

Tal contradicción es imposible. Si para nosotros es un grave pecado el negar al Hijo de Dios, ¿negaría Dios a Su propio Hijo? Además, según El Corán, Jesucristo tampoco murió en la cruz por nuestros pecados, pues dice: "..., siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así..." (Sura 4:157).

Esto contiene o implica que el Islam niega los hechos centrales de la salvación.

Alá es autócrata

¿De qué manera Alá es un soberano? Se puede ser un rey que procura el bienestar de sus súbditos, o un tirano que no tiene en cuenta a nadie. El Corán se expresa así: "¿No sabes que es de Dios el dominio de los cielos y de la tierra? Castiga a quien Él quiere, y perdona a quien Él quiere. Dios es omnipotente" (Sura 5:40).

"...Tú provees sin medida a quien quieres" (Sura 3:27). Por tanto Alá es un soberano que exige total sometimiento y hace esclavos a los hombres. Hace lo que quiere, sin que para ello precise dar cuentas a nadie. Alá puede perdonar, o negar el perdón. Es un autócrata total.

En la Biblia una y otra vez leemos que si bien es verdad que Dios es soberano, ello no obstante respeta la "aportación" del hombre y la tiene en cuenta. Él se enternece y nos perdona cuando confesamos nuestra culpa. Él no es un Dios caprichoso que perdona o no perdona, según le venga en gana. Ejemplos de esto se pueden encontrar en la Biblia. Por ejemplo, cuando Abraham pide a Dios que perdone a Sodoma, si allí se encontrasen únicamente 50, 45, 40, 30, 20 y finalmente 10 justos, Dios promete no destruir a Sodoma (Gn. 18).

En Amós, capítulo 7, leemos cómo Dios el Señor planeaba enviar langostas a Israel para castigarles por sus grandes pecados y apostasía de Dios. Amós entonces intercede por Israel cerca de Dios, y dice: "Señor Jehová, perdona ahora; ¿quién levantará a Jacob? porque es pequeño" (v. 2). Y después, en el v.3, leemos: "Se arrepintió Jehová de esto. No será, dijo Jehová". Cuando el Señor posteriormente quiere castigar a Israel con un fuego consumidor Amós nuevamente pide que tenga piedad de Israel; y de nuevo leemos en el v 6: "Se arrepintió Jehová de esto: No será esto tampoco, dijo Jehová el Señor".

Y en el Nuevo Testamento leemos: "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1ª Jn. 1:9).

Conclusión

A nosotros no nos cabe duda de nuestra conclusión: -"Alá no puede ser el Dios bíblico". Pero entonces surge la pregunta: ¿Cómo, pues, teólogos modernos pueden afirmar que Alá es verdaderamente Dios? Aquí, según nuestro parecer, se puede hablar de una ceguera. Es decir que el dios de este siglo ha cerrado los ojos de muchos (véase 2ª Cor. 4:4). El origen de esto se halla, a nuestro entender, en el hecho de que se tiene problema con el creer que Jesús es el Hijo de Dios, y se le prefiere ver como un profeta. Se piensa en la línea de El Corán, y uno se siente afín o emparentado con el Islam. Todo el que confiesa a Jesús como el Hijo de Dios, no puede sino considerar las expresiones y pronunciamientos de El Corán acerca de Jesucristo como un horrible ultraje a nuestro Señor, y conoce al Islam como una acometida anticristiana contra el Cristianismo.

Sin embargo, no sólo tenemos que avisar del peligro del Islam, pues, por otro lado el Islam También contiene para nosotros una lección y una advertencia: Que nosotros mismos al Dios que se ha revelado en la Biblia no le hagamos un Alá, haciéndole un Dios caprichoso, o no siendo testigos del amor de Dios.

¿Quién es Alá?

Finalmente, aun surge otra pregunta: - "Si Alá no es Dios, ¿quién es, pues, realmente Alá?" Según la Biblia, hay una doble respuesta: - "Es o Dios, o el ídolo; es o Dios el Padre en el cielo, o el dios de este siglo: Satanás.

¿Qué, pues, ocurrió con Mahoma? Mahoma tuvo sus visiones después de un tiempo de ayuno y meditaciones. Al principio, él mismo tuvo miedo de los Espíritus malignos que se le aparecían, y temblando buscó apoyo en su mujer e incluso pensó en suicidarse. Sus experiencias eran tan turbadoras que de ello podemos deducir que tuvo experiencias sobrenaturales.

Según Mahoma mismo, se le apareció el ángel Gabriel; o, por lo menos, así se le dio a conocer aquel ser espiritual. Pero, ¿era realmente el ángel Gabriel? Porque el auténtico ángel Gabriel anunció en la Biblia el nacimiento de Jesús cómo el Salvador e Hijo de Dios. Pero el ángel de Mahoma precisamente niega a Jesús como el Hijo de Dios. Por consiguiente, no se puede tratar del mismo ángel.

En realidad de verdad hay un ángel que se presenta engañador, el cual se comporta como lo que no es; y el apóstol Pablo lo llama "ángel de luz", el cual es "el mismo Satanás" (2ª Cor. 11:14).

En consecuencia, podemos deducir que Mahoma fue engañado por "el ángel de luz".