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- El efecto Seattle Seattle no fue la primera batalla de la antiglobalización. Antes hubo muchas otras, como la de 1988 en Berlín, donde más de 50.000 personas se manifestaron contra las políticas de austeridad del FMI y del BM y a favor del condonamiento de la deuda de los países pobres. Pero sí que fue la primera realmente mediática. Seattle marca el inicio de una nueva etapa para el movimiento ya que los grupos antiglobalización toman más conciencia de colectividad y coordinan conjuntamente sus acciones. A partir de aquí las manifestaciones de Davos, Washington y Praga toman especial relieve a través de la cobertura mediática. Y también por los episodios de violencia. Aún así, y aunque a veces no han pasado de los 10.000 manifestantes, el movimiento ha logrado que los conceptos de desigualdad, pobreza y medio ambiente se incorporen en los discursos de los ‘‘grandes’’. |