LAMIENDO LA TIERRA

 

No es lo mismo creer en Dios que servirse de Dios porque son dos cosas distintas… ¿a cuál perteneces? ¿de quién te sirves? ¿o a quién sirves? ¿no es Jesús tu Amigo?

Si es tu Amigo no le sirves… porque lo amas ¿quién cobra salario por Amor? ¿o te sirves de tu Amigo? ¿tu servicio es Mayor que tu Amigo? entonces ¿es tu obra Mayor que tu Amigo? y si el Amigo es Jesús… (porque escrito está) bien sabemos que Él no quiere esclavos sino que Él mismo es nuestro Único Libertador que nos dice: ”y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32)

así que esta Doctrina de servirnos de Dios es muy antigua, muy dañina, creando muchedumbres y multitudes de esclavitud, de ataduras, que sólo buscan sus propios Honores, sus propias Medallas, sus Oropeles para que el  Mundo los adore y los adornen de verdaderos laureles porque los que intentan servirse de Dios

son ladrones y como bien dice el libro de Malaquías:

“Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.” (Malaquías 3:9)

Él, Jesucristo, ya pagó, ya cargó con toda La Obra dándonos el Poder de la Libertad: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32)

Dándonos después de Su Muerte en Su Resurrección un Testamento Legal para poder extraer Su Derecho en nosotros dándonos Herencia de Derecho en esta Tierra.

El que no lo toma es por Ignorancia. Por eso el Señor nos dice, el Todopoderoso, que la Ignorancia es un espíritu cegador. Por eso nos reclama buscar de Su rostro en espíritu y en  verdad: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:24)

 

Servir a Dios es necesitarlo: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.” (Salmos 42:1)

Buscarlo sabiendo que está Su Testamento plagado del modo de poder Encontrarlo

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” (Mateo 7:7)

“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” (Juan 10:9)

“Porque no hará nada Yahweh el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7)

Y no se moverá sin que Su Anuncio haya sido derramado ¿acaso Noé no avisó? ¿acaso Isaías no anunció?

“Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Yahweh el Señor, ¿quién no profetizará?” (Amós 3:8)

“Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon. Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.

Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?” (Mateo 21:33-40)

Así que terminamos no creyendo en Dios y matando a Sus Profetas, digo “terminamos” porque así “empezaron”

 

Mejor servirnos de Dios y así lo culpabilizamos de todas nuestras maldades, de todas nuestras maldiciones, de todos nuestros ladrocinios y de todos nuestros homicidios. Porque todos tenemos un arma mortal y destructora que se llama LENGUA:

“Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, !cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?

Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” (Santiago 3)

 

Ya que su identificación en este precioso texto tiene un real marco donde todos pasan por esa galería.

Luego hablamos de guerras, de bombas, de virus, de impotencia y estamos practicando la lengua de neutrones que matan sentimientos, amistades, matrimonios, hijos y sobretodo a los que sacan el látigo denunciándoles que no hay mortandad aquí en la Tierra tan terrorífica como la falsedad, como la hipocresía, la envidia, los celos, la infamia, que corre por toda la Tierra lamiéndosela con plena libertad y que no hay ninguna pena de cárcel para ella porque no hay quien la pueda dominar

                              ¡¡¡y qué suelta anda!!!

                                                                   ¡¡¡y qué poca atención se le da!!!

 

Es la Muerte Silenciosa que más víctimas acumula atrayéndolas a las tumbas, a los hospitales, provocando divorcios, separaciones, haciendo que su largura lama a toda la Tierra contaminándola y aniquilándola.

“pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.” (Santiago 3:8)

 

Cree en Dios y no te sirvas de Él no merece la pena no añadas más maldición a tu vida. Se libre no vaciles más no te contamines más no merece la pena, lo que merece la pena es salir de ese dominio que tiene tanto poder. El dominio es un espíritu que está dentro de tu espíritu de vida ¿quién lo extraerá?

 

Pero no temas tengo buenas noticias para ti ¡¡¡Créeme!!!

 

Yo no me sirvo de Dios ciertamente conozco Su Espíritu ya que el Espíritu Santo de Dios existe en esta Tierra como también tenemos la absoluta certeza de que hay un solo mediador: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,” (1ª Timoteo 2:5)

Y como sólo hay UNO ya no hay confusión sino elección: “YO SOY EL QUE SOY” (Éxodo 3:14)

 

La lengua es una víbora que se mueve dentro con plena libertad, es más rápida que la lenta prudencia, se me adelanta trayendo muchos problemas, tantos, que han llegado a aislarnos y solamente se nos arriman para traernos información las alcahuetas, las maledicientes, que andan a escondidas susurrando lo que su hambre difamatorio andaba buscando, todos necesitan una víctima

ya que las orejas son como sacos de plumas que cuando se sacuden el aire las lleva a los cuatro vientos hasta que ellos consiguen aniquilar a víctimas bajo calumnias y como nos hemos hecho todos jueces, ejecutamos nuestras sentencias: unos se suicidan, otros se divorcian, otros ingresan en los hospitales y otros acaban en la más oscura soledad, en prisiones de maldad interna ¿quién los libertará?

 

                                              ¡¡¡Sólo Cristo!!!

 

Porque es el único Poder que vino a deshacer las obras del diablo y a combatir al opresor y al encarcelado, al ArchiEnemigo de Dios que como fue Vencido por Cristo guerrea contra todas las criaturas para que no encuentren la Paz que Él (Jesús) solamente da y no como el Mundo la da.

 

Di conmigo esta Oración, nada pierdes pero todo lo ganas, ya has perdido bastante gana por esta vez y di así ahora, repite conmigo:

 

SEÑOR JESUS

RECONOZCO QUE SOY UNA PECADORA

TE PIDO QUE ME PERDONES

POR TODO LO QUE CONTRA TI HE PECADO DESDE QUE SALI DEL VIENTRE DE MI MADRE HASTA ESTE MOMENTO

ENTRA DENTRO DE MI CORAZON

LIMPIAME CON TU PRECIOSA SANGRE QUE TU VERTISTE POR MI EN LA CRUZ

SALVAME SEÑOR

LIBRA MI ALMA DEL PODER DEL PECADO Y DE LA MUERTE

Y DOMA MI LENGUA PARA QUE ALABE LAS MARAVILLAS QUE TU HACES CON ELLA

QUE SEA COMO CAMPANA QUE RETIÑE PARA ANUNCIAR EL AMOR DE TUS MARAVILLAS

PARA QUE TE ALABE

PORQUE ERES EL UNICO QUE FUISTE CAPAZ DE AMARME HASTA LA MISMA MUERTE TOMANDO MI LUGAR

PARA QUE LA JUSTICIA DE DIOS CONTRA MI SOBRE TI CAYERA

TU ME TENIAS ESE DIA ALLI

DESDE ENTONCES ME AMASTE PERO YO NO LO SABIA

AHORA LO SE JESUS

QUITAME TODA CEGUEDAD Y TODA SORDERA

ASI COMO DE LAS CADENAS TU ME LIBRASTE

PORQUE YO YA ESTABA CONDENADA

PERO YO TAMPOCO LO SABIA

POR ESO AHORA SE QUE DESDE EL PRINCIPIO TU ME AMASTE Y ME ATRAIAS HASTA QUE TE ENCONTRE Y ANTE TU PRESENCIA HOY ESTOY

LA ALABANZA ES LO QUE MAS ESTORBA AL QUE ME ESCLAVIZO

A TU ARCHIENEMIGO: SATANAS

ASI YO AHORA ALABE A MI LIBERTADOR QUE DE EL ME SEPARO DESDE EL PRINCIPIO

PARA QUE VEAS EN MI LA GRATITUD DE MI CORAZON POR HABERME DADO LA VIDA Y ESTE TESTAMENTO QUE HOY HE RECIBIDO Y QUE EN MI MANO ESTA (LA BIBLIA)

QUE EL ESPIRITU SANTO DE DIOS ME GUIE EN SU LECTURA PARA LLEGAR A TI

A TENER DE TU CONOCIMIENTO

TU CONSUELO Y TU SEGURIDAD

Y TU PAZ QUE SOLO EN TI ESTA

 

 

E. D. Bruñó Ibáñez

D. L. Z-2614-07