“Mi conversión”

 

<<Cuando me volví adicta a las drogas, también me convertí en una ladrona para poder conseguir la cocaína.

 

Quisiera darle las gracias al hombre que me descubrió hurtando y me envió a la cárcel. Allí, los sábados en la tarde, teníamos la oportunidad de realizar un curso bíblico con unos cristianos que nos visitaban.

 

En ese momento pude salir de mi celda por algunos minutos y el Señor aprovechó esa ocasión para que mi duro corazón se abriera y le permitiese entrar.

 

Encontré el regalo que Dios tenía para una ladrona como yo, ¡un don completamente gratuito!

 

Entonces acepté al Señor Jesucristo como mi Salvador. ¡Es maravilloso despertar cada mañana con Jesús en mi corazón!

 

Aunque todavía estoy en prisión, me siento más libre que nunca. Ya no oro para salir de la cárcel, sino para permanecer en ella hasta que mi fe sea fuerte.

 

Al mirar el pasado, me pregunto cómo pude pasar, aunque fuera un solo día, sin el Señor, sin mi Salvador.

 

Un cristiano me dijo que debía compartir el regalo de la nueva vida con los demás; entonces hablé de mi fe a mi familia. Mis padres y mi marido también aceptaron al Señor Jesús como su Salvador personal.

 

Gracias a ustedes, hermanos cristianos del mundo entero, por difundir la Palabra de Dios>>.

 

Julia.

 

“Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”. (Hechos 16:31)

 

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo”. (2ª Corintios 5:17,18)