“Yo también fui perdonado”
“Cuando
estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno.” (Marcos 11:25)
“Sed
benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios
también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32)
Un joven
empleado cometió una grave falta profesional. Citado a la oficina del director,
esperaba ser despedido inmediatamente e incluso quizás ser llevado ante los
tribunales.
Su jefe
le preguntó si reconocía su culpa y el joven, entristecido, contestó afirmativamente.
–En estas
condiciones, prosiguió el director, no lo perseguiré judicialmente y yo mismo
compensaré el perjuicio que usted causó.
Confundido,
el empleado permaneció silencioso, y cuando se disponía a salir el jefe agregó:
-En esta
empresa usted es la segunda persona que ha cometido una falta grave y luego ha
sido perdonada. La primera fui yo. Lo que usted hizo también lo hice yo, pues
también fui beneficiario de la indulgencia que se le otorga. Soy cristiano.
Esta
historia muestra cómo un creyente puede poner en práctica las enseñanzas del
Señor Jesús, no para confiar en todo el mundo, sino para perdonar a quien
reconoce su falta.
Cuando
uno es verdaderamente consciente de la deuda que Dios nos perdonó a través de
Jesús, da testimonio con mayor facilidad y desea profundamente la
reconciliación.
El perdón
crea una nueva relación entre el ofensor y el ofendido.
Que Dios
nos ayude a ser cada vez más conscientes del estado en que su amor nos halló
para que seamos capaces de perdonar como Él lo desea.