Cristian
Opaso, periodista titulado en San Francisco State University
de Estados Unidos, país donde se desempeñó como periodista de
radio y televisión. Fue compilador y traductor de "Frei, Allende
y la mano de la CIA" (Editorial Ornitorrinco, 1991). Trabaja
hace ocho años con el Grupo de Acción por el Biobío (GABB).
Este reportaje investigativo es un trabajo independiente.
Los negocios secretos
del ex Presidente Frei
Frei no abandonó el sector
privado para dedicarse por completo a la política, como informó
a la opinión pública. Al contrario, mantuvo importantes capitales
y activos en una sociedad denominada Inversiones Saturno S.A.
Uno de sus principales operadores es el abogado Alberto Coddou,
quien integra el directorio de Provida, empresa que está entre
los doce principales accionistas de Endesa.--
Por primera vez en su milenaria
historia, las torrentosas aguas del Biobío fueron detenidas
artificialmente. "Chile nunca debe renunciar al desarrollo de
proyectos hidroeléctricos por razones estratégicas", señaló
el Presidente Eduardo Frei cuando inauguró oficialmente la central
hidroeléctrica Pangue, en marzo de 1997, y dio ese tácito apoyo
a la construcción de la segunda represa, Ralco, planificada
unos pocos kilómetros aguas arriba, en el corazón de los cordones
montañosos habitados por las comunidades mapuche-pehuenches.
Apenas un mes más tarde, el 22 de abril, Frei destituyó al director
nacional de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi),
Mauricio Huenchulaf, quien se había manifestado opositor al
proyecto de Endesa, que de concretarse significaría el desalojo
forzado de cientos de pehuenches de sus tierras ancestrales.
Muy poco después, el 6 de junio, la Comisión Nacional de Medio
Ambiente (Conama), aprobó la construcción de la central Ralco,
en circunstancias que un año antes el estudio de impacto ambiental
presentado por la compañía había sido rechazado por el organismo.
A escasos días de que la Conadi debiera resolver respecto de
las solicitudes de permutas de tierras pehuenches, el 6 de agosto
de 1998, el Ejecutivo destituyó a los consejeros nacionales
Mylene Valenzuela y Cristián Vives. Y casi inmediatamente después
Frei removió de su cargo al director, Domingo Namuncura. "Si
no está de acuerdo tiene que irse", fue la lacónica explicación
del Presidente. Todos esos funcionarios
se habían manifestado contrarios a la represa. En enero siguiente,
la Corporación aprobó las permutas, sin importar la ausencia
de los consejeros que representan a los pueblos originarios.
Por fin, el 10 de marzo del 2000, último día del mandato de
Frei, la Contraloría General de la República despachaba finalmente
el decreto que otorgaba la concesión eléctrica para la construcción
de la central Ralco, último permiso administrativo pendiente
para seguir adelante con la obra. La revista "América Economía
Internacional" había señalado a comienzos de marzo pasado: "El
Presidente Eduardo Frei no quiere despedirse de su país sin
dar antes luz verde al proyecto eléctrico de Endesa en la central
Ralco. La compañía española cuenta desde hace dos años con el
apoyo del mandatario saliente". A estas alturas está claro que
Frei fue un aliado clave, quizás el principal, de Ralco. Lo
que muchos se han preguntado por años es la razón de este apoyo
a un proyecto que no sólo ha provocado controversia con grupos
ambientalistas e indígenas, sino con parlamentarios, equipos
técnicos y altos funcionarios de la propia Concertación.
CONFLICTOS DE INTERESES.
La historia oficial cuenta que el
ex Presidente Eduardo Frei habría renunciado a fines de los
80 a todos sus negocios. Edmundo Pérez Yoma, ex ministro de
Defensa, lo planteó en una entrevista publicada en la revista
Caras en abril de 1993: "Creo que los empresarios, cuando actúan
en política, tienen que ser muy cuidadosos respecto de los posibles
conflictos de intereses. En el caso de Frei, cuando decidió
entrar en política, abandonó todos sus negocios, porque hay
un potencial conflicto de interés. Y eso se debe evitar a toda
costa". En agosto de 1997, en el diario La Segunda, Frei declaraba
que cuando ingresó a la política vendió "todas sus acciones
para desligarse completamente del sector privado". Por esa época
el ahora desaforado senador Francisco Javier Errázuriz, osó
emplazar públicamente al Presidente respecto a donde había invertido
el dinero que recibiera por la venta de su participación en
la empresa privada. En lugar de aclarar el asunto, el Presidente
dijo que no se dignaba responder las bajezas del senador: "No
voy a entrar en ese tipo de bajezas, acá se me ha atacado gratuitamente",
declaró. Tras meses de indagaciones en diversas fuentes públicas,
como el Diario Oficial, Dicom, el Registro Comercial, Archivo
Judicial y Conservador de Bienes Raíces, se concluye que Frei
no se desligó completamente del sector privado. De
hecho, existe una Sociedad de Inversiones que no aparece registrada
a nombre del ex Presidente ni en el Diario Oficial ni en Dicom,
las principales bases de datos públicas, y que tiene entre sus
principales objetivos el invertir en acciones y otros instrumentos
financieros. Se llama Inversiones Saturno S.A., domiciliada
en Santa Lucía N° 280, oficina 12, sociedad anónima cerrada
RUT N° 96.541.350-2.
SOCIEDAD
DE INVERSIONES. El 18 de octubre de 1988 en la Notaría
de Raúl Undurraga Laso, ubicada en Mac Iver N° 225, oficina
302, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, carné de identidad 4.100.738-9,
se retiró de las siguientes empresas: Ingeniería y Maquinarias
Limitada, Viviendas Económicas Inmaq, Sigdo- Koppers Comercial
Limitada, Ingeniería Sigdo-Koppers Limitada y Sigdo-Koppers
Forestal Limitada. El día anterior, en la misma notaría, se
suscribió la escritura pública que detalla el precio por la
venta de sus derechos a otros socios. El precio total fue de
149.887 UF por 50 mil acciones de la sociedad (US$ 2.631.000
dólares, valor de 1988, que equivalen a US$ 4.704.000 valor
actual). Sin embargo, el mismo día que Frei se retiró de esas
sociedades, y en la misma notaría, dos abogados, Juan Esteban
Correa y Alberto Coddou Claramunt, constituyeron una sociedad
anónima cerrada denominada "Inversiones Saturno S.A.", cuyos
objetivos sociales son por una parte la compra y venta de toda
clase de bienes raíces y muebles y, por otra, "la inversión
en acciones, derechos en toda clase de sociedades, bonos debentures
y todo tipo de instrumentos financieros, bancarios y mercantiles".
La sociedad declaró un capital de
$1.000.000 de pesos (U$ 4.052 de la época) dividido en 100 acciones.
En los informes comerciales de DICOM no aparece esta sociedad
como propiedad del ex Presidente. En cambio, aparecen antecedentes
de una transacción por la cual, por escritura pública del 31
de agosto de 1994, Frei y su esposa aparecen VENDIENDO a Inversiones
Saturno todos sus derechos en una de las sociedades en que hasta
entonces tenían participación: Inversiones y Servicios Batzan.
Inversiones Saturno quedó "como continuadora de su giro, responsable
de sus obligaciones y exclusivo dueño de todos sus bienes".
Lo curioso es que, revisando el archivo judicial, se descubre
que los accionistas de esta sociedad son precisamente el Presidente
y su señora.
JUNTA
DE ACCIONISTAS. El 6 de diciembre de 1988 se celebró
la Primera Junta General Extraordinaria de Accionistas de Inversiones
Saturno S.A., omitiéndose la normal publicación de la reunión
a través de la prensa, por haber estado los accionistas en antecedentes
de la reunión. Entre las 9 y 10:15 AM de ese día, en Santa Lucía
N° 280, oficina 12, con la asistencia del notario público Raúl
Undurraga, se reunió el secretario Alberto Coddou con "todos
los accionistas", que resultaban ser Marta Larraechea, con 50
acciones, y Eduardo Frei Ruiz-Tagle con otras 50. Ese día la
sociedad resolvió aumentar su capital social de un millón de
pesos, dividido en 100 acciones nominativas, a $450.000.000
de pesos divididos en 45.000 acciones nominativas "que serán
ofrecidas preferentemente por el plazo de 90 días a los actuales
accionistas de la sociedad". Lo concreto
es que la suma de U$ 2.631.000 dólares (valor de 1988, que equivalen
a unos U$4.264.861 de agosto del 2000, es decir unos 2.321 millones
de pesos) que el Presidente Frei obtuvo por la venta de su participación
fueron destinadas a inversiones al sector privado. Sin considerar
el eventual incremento que esa cifra pudo experimentar por las
inversiones realizadas en los doce años transcurridos desde
la venta, unos 2 mil millones están hoy en Inversiones Saturno.
De acuerdo a los balances 1994-1997, Frei, que terminó dueño
de 44.950 de las 50 mil acciones, habría tenido utilidades extraordinarias
durante 1997. Además, habría estado muy al tanto del detalle
de las inversiones. Según consta en escritura pública que resume
una Junta Extraordinaria efectuada el 6 de junio de 1998 en
la casa particular del entonces Presidente, los balances de
esos años "si bien no habían sido objeto de una aprobación formal,
como la que se requiere… estaban en pleno conocimiento de todos
los accionistas y directivos de la Sociedad". En la Junta Extraordinaria
de 1998 fue reelegido Francisco Frei Ruiz-Tagle como gerente
general y Alberto Coddou como director.
DECLARACION
DE INTERESES. Se supone que la Ley de Probidad Administrativa
aprobada recientemente en el Congreso brindaría mayor transparencia
en la función publica y serviría como prevención de los conflictos
de intereses.Lo que se puede leer
en la declaración de intereses del ex mandatario y ahora senador
vitalicio es que participa en "una sociedad anónima cerrada,
en que es socio exclusivo con su cónyuge doña Marta Larraechea
Bolívar, denominada Inversiones Saturno S.A. dedicada exclusivamente
a bienes raíces de uso familiar e inversiones en depósitos a
plazo tomados en diversos bancos e instituciones financieras".
"Además, esta sociedad es dueña de acciones equivalentes al
10% de Almacenes de Depósitos Nacionales S.A. (Almadena), las
cuales están en proceso de venta a terceros. Notario Raúl Undurraga".
¿Desde cuando Inversiones Saturno participa en Almadena? Lo
concreto es que la empresa inició sus operaciones en 1979 y
que uno de sus directores es Francisco Frei Ruiz-Tagle, quien
además es gerente general. La empresa tiene oficinas en Santiago
e Iquique. Entre sus socios está también Comercial Franja S.A.
e Inversiones San Nicolás S.A. Recordemos que Francisco Frei
es hermano del ex Presidente y miembro del directorio y actual
gerente general de Inversiones Saturno S.A. No es todo. Almadena
es propietaria de la empresa argentina de cereales Almade S.A.,
una de las nueve autorizadas a operar con el instrumento warrants
(con el Banco Rio), con oficinas en calle Reconquista de Capital
Federal. Estuvo asociada con la Bolsa de Cereales de Buenos
Aires, la cual en 1999 vendió su parte. Ciertamente no es un
delito ni un hecho ilícito que el mandatario tenga intereses
en el sector privado. El problema es otro: ¿por qué cuando en
su momento fue emplazado el ex Presidente por el senador Francisco
Javier Errázuriz no aclaró todos estos asuntos? Intentamos preguntarlo,
pero no fue posible.
LOS
AMIGOS DE FREI. El abogado Alberto Coddou Claramunt es
hoy director de Inversiones Saturno S.A. y además fue quien
constituyó la sociedad en 1988. Al respecto, es importante destacar
que Santa Lucía N° 280, oficina 12, domicilio de la sociedad
de inversiones de Frei, y lugar donde se realizó la Primera
Junta General Extraordinaria de Accionistas, corresponde al
estudio jurídico del profesional. Fue presidente del directorio
de la Sociedad La Epoca S.A.El archivo
periodístico de ese desaparecido diario hoy pertenece al diario
electrónico "El Mostrador", cuyo director responsable y presidente
del directorio es el abogado Federico Joannon Errázuriz, quien
comparte estudio jurídico con Coddou en la ya señalada dirección
de Santa Lucía N° 280, oficina 12. En agosto de 1998, Qué Pasa
indicaba que Coddou había participado en la recolección de dineros
para la campaña presidencial de Eduardo Frei "de quien es amigo
y asesor legal". Añadía la publicación que "asesora informalmente
a Justicia en materias relacionadas con la reforma (procesal
penal) y en el caso Prats. También es abogado de la Fundación
Tiempos Nuevos de la Primera Dama y come con el Presidente cada
dos meses". Más tarde, en julio de 1999 la revista señalaba
que Coddou es "abogado personal de Frei y asesor del Ministerio
de Justicia", y que su esposa Eugenia Plaza de los Reyes era
"asesora de Marta Larraechea". Asimismo, Capital informó en
marzo pasado que "entre los amigos-amigos de Eduardo Frei están
figuras como… Alberto Coddou". Lo más significativo es que Coddou
fue miembro del directorio de AFP Protección. Según la memoria
de 1998 de Endesa, esa AFP estaba entre "los principales accionistas
que se encuentran en el Depósito Central de Valores", con un
2,29% de participación en la propiedad. En enero del año siguiente,
Protección se fusionó con Provida y ésta se transformó en la
administradora de fondos de pensiones más grande del país, controlando
el 40,2% de los afiliados al sistema y el 32,6% de los fondos
administrados. Hoy Alberto Coddou continúa en el directorio
de Provida. Según la memoria de 1999 de Endesa, con un 3,41%
de participación y 279.556.755 acciones Provida está entre los
doce mayores propietarios de la compañía. En la misma memoria
se menciona a Ralco como uno de sus principales proyectos. Reportajes
Los buenos
negocios de los amigos de Frei. La construcción de la
central Ralco, respaldada por Eduardo Frei, fue cuestionada
por funcionarios de esa Administración. No fueron escuchados
y terminaron siendo removidos de sus cargos. En cambio, otras
figuras de ese Gobierno mantuvieron, directa o indirectamente,
lazos con Endesa o el holding Enersis. Por Cristian Opaso* En
el documento preparado por Eduardo Frei a la Comisión de Economía
de la Cámara Baja, con motivo de la investigación de las millonarias
indemnizaciones otorgadas a ejecutivos de empresas públicas,
el ex mandatario aludió al "índice de la percepción internacional
de la corrupción… elaborado por la organización no gubernamental
denominada Transparency International, de aceptación y reconocimiento
mundial". Al respecto, aseguró: "Durante todo mi período, Chile
fue percibido como el país más probo y transparente de Iberoamérica".
Sin embargo, que Chile no es precisamente uno de los países
menos corruptos del hemisferio es algo que incluso reconoce
el Gobierno de los Estados Unidos, como lo demuestra el contenido
de un cable secreto escrito en 1996 por la embajada de este
país. El informe confidencial, escrito a principios de ese año
por un funcionario de la Embajada en Santiago, dedica parte
importante de su contenido a lo que se ve como la particular
práctica de corrupción que se estaría dando en el país: los
conflictos de intereses.
INFORME
SECRETO. El documento, parcialmente obtenido por este
periodista en Washington DC, detalla 43 puntos en los que se
analizan los "severos problemas ambientales que afectan a Chile".
El punto 15 del cable señala textualmente que "un informe difundido
recientemente por Transparencia Internacional, una organización
alemana, señala a Chile como el segundo país menos corrupto
del hemisferio, después de Canadá". En el siguiente punto del
cable se indica: "Desafortunadamente, la definición chilena
de corrupción (y aparentemente aquella de Transparencia Internacional)
no incluye el concepto de conflicto de interés.En
Chile, los conflictos de intereses son un estilo de vida. El
problema es particularmente severo en los asuntos ambientales,
donde el reducido número de profesionales y la creciente demanda
por sus servicios ha permitido que sea fácil que las personas
asuman varios roles, en ocasiones contradictorios". Como ejemplo,
el informe cita el siguiente caso: "La gente de Gestión Ambiental
frecuentemente usa tres o más sombreros en forma simultánea.
Jaime Undurraga por ejemplo es, durante el día, el relacionador
publico de Codelco (la poderosa empresa estatal de cobre). En
las tardes es consultor de Gestión Ambiental ante la Sociedad
de Fomento Fabril (SOFOFA), consultor del Gobierno en materias
ambientales durante la noche y negociador del NAFTA para el
Gobierno de Chile (¿en las mañanas?)". Este mismo Jaime Undurraga
tuvo tiempo a principios de 1997 para ponerse aún otro sombrero:
ser una de las personas que conformaron un panel de "expertos"
para revisar el Plan de Relocalización de los pehuenches. Concluyó
que este era más que adecuado, sin considerar la opinión de
los afectados que, de acuerdo a los resultados del proceso de
participación ciudadana financiado y organizado por el Gobierno,
no querían dejar sus tierras.
EL
HIJO DEL MINISTRO. A fines de los 90, el abogado Sergio
Oliva, adscrito a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena
(Conadi), interpuso un recurso en representación de ocho pehuenches,
acusando a funcionarios de ENDESA e Ingendesa de estar ejecutando
trabajos ilegales en la zona, ingresando a los predios pehuenches
sin permiso y amenazando a los comuneros. "Irarrázabal y Figueroa...
recorren en forma permanente las tierras del sector ribereño
del río Biobío de Ralco-Lepoy y Quepuca-Ralco... amenazándolos
para que desalojen las tierras y se trasladen a un fundo interior
denominado El Barco", detalla el escrito presentado en la Corte
de Apelaciones de Concepción. Juan Ricardo Gallina, uno de los
recurrentes recordaba haberle dejado saber a Gonzalo Figueroa
Guzmán, uno de las personas individualizadas en el recurso,
lo inapropiado que era que anduviera "engañando" a los pehuenches,
amenazándolo con "amarrarlo a un palo" si insistía en visitar
su tierra. Figueroa Guzmán, arqueólogo titulado en la Universidad
de Chile, es hijo de Carlos Figueroa Serrano, ex ministro del
Interior y ex Vicepresidente de la República. Según un documento
entregado por Pangue a la Superintendencia de Valores y Seguros
en octubre de 1997, Gonzalo Figueroa era además titular de 148.501
acciones de Pangue S.A. Desde agosto de 1997, cuando se denunció
la presencia de Figueroa en el Alto Biobío, no se ha visto por
la zona. Pero en noviembre de ese año, en una reunión entre
el consejo nacional de la Conadi y representantes de ENDESA,
con el fin de explicar el Plan de Relocalización que proponían
para las familias pehuenches, se hizo presente como una de las
diez personas del equipo de la empresa. Según una alta fuente,
Carlos Figueroa se habría abstenido de pronunciarse en el tema
Ralco, dado que su hijo estaba íntimamente involucrado en el
proyecto. Pero no se requiere mucha imaginación para pensar
en la posición de Endesa al tener entre sus filas al hijo del
segundo hombre del Gobierno.
LA
MANO DE PEREZ YOMA. Otro miembro clave de la administración
Frei, que aparece con vinculaciones cercanas al grupo Endesa,
es el ex ministro de Defensa y ex embajador en Argentina, Edmundo
Pérez Yoma, un personaje de considerable peso político y empresarial,
ámbito donde ha incursionado con éxito en el área de la construcción
y en cargos de alto nivel en diferentes firmas. En los últimos
días se ha especulado en torno a su posible postulación a senador
por la Tercera región. Entre 1990 y 1992, Pérez Yoma se desempeñó
como presidente del directorio de una de las principales compañías
del holding Enersis-Endesa: Chilectra Metropolitana. En las
memorias de la compañía aparece que Pérez Yoma habría recibido
1.292.000 de pesos (US$ 4.349) de honorarios en 1990, primer
año del gobierno de Aylwin, 13.061.000 de pesos (US$ 37.527)
en 1991 y 18.720.000 de pesos (US$ 52.187) en 1992. Renunció
formalmente a ese alto cargo el 10 de noviembre de ese año.
En la cuenta anual de Chilectra de 1991, Pérez Yoma reconoció
que la empresa se incorporó "como participante activo del grupo
de trabajo natural en las principales ciudades del país enmarcado
dentro del acuerdo de complementación económica suscrito por
los Gobiernos chilenos y argentino". El abogado José Aylwin,
hijo del ex Presidente Patricio Aylwin y uno de los autores
de la Ley Indígena, aludió en 1998 a "las vinculaciones que
en algunos momentos miembros del gabinete (de Eduardo Frei)
han tenido con grupos económicos que llevan adelante este proyecto".
Y aclaró: "Me refiero al ex ministro Edmundo Pérez Yoma, quien
hasta poco antes de asumir el actual Gobierno se desempeñó como
presidente del directorio de Chilectra Metropolitana, empresa
que al igual que Endesa está vinculada al grupo Enersis. Señalo
esto porque muchos en el período de dictadura criticamos las
conexiones, conflictos de intereses o tráfico de influencias
que existieron entre el mundo de los negocios y las autoridades".
OTRA
VEZ CHILECTRA. A mediados de 1996, Vivianne Blanlot,
directora ejecutiva de la Comisión Nacional de Medio Ambiente
(CONAMA), no alcanzó a firmar oficialmente el Informe Técnico
de Calificación de la central Ralco, elaborado por un Comité
Revisor de 19 servicios públicos del Gobierno, que durante meses
había estudiado la evaluación de impacto ambiental entregada
por Endesa. El informe era categórico: "Las deficiencias del
Estudio de Impacto Ambiental se traducen en que el proyecto
no se hace cargo, ni siquiera ligeramente, de sus efectos más
relevantes... lo que implica que no se cumplen los requisitos
de aprobación... Por lo tanto, el Comité Revisor recomienda
el rechazo del proyecto presentado". Sin embargo, finalmente
Ralco fue aprobado por CONAMA y Blanlot salió del cargo. Por
los días de la controversia, Jorge Rosenblut ejercía como subsecretario
en el Ministerio Secretaría General de la Presidencia, del cual
depende la CONAMA. Tiempo después fue alejado de su cargo y
se le ofreció una comida en el Circulo Español. Según la revista
electrónica Contacto Sur, allí habría compartido mesa nada menos
que con José Yuraszeck y Ricardo Solari, por entonces alto dirigente
del Partido Socialista y hoy ministro del Trabajo, quien junto
a Jaime Undurraga y otros notables habían conformado el grupo
de personas encargadas de revisar el programa de relocalización
impuesto por Endesa a los pehuenches. Hoy Rosenblut está sentado
en el sillón del presidente del directorio de Chilectra Metropolitana.
Días después de la inauguración de Pangue en marzo de 1997,
muy preocupados por la obvia intervención de altos funcionarios
en la aprobación de Ralco en la CONAMA, el diputado socialista
Juan Pablo Letelier, decidió, junto a otros 39 parlamentarios,
citar a una sesión especial de la Cámara de Diputados para indagar
lo que estaba sucediendo. El entonces ministro secretario general
de la Presidencia, Juan Villarzú, se encargó de convencer a
los diputados oficialistas para postergar la sesión. Esto lo
hizo en tres oportunidades distintas. Finalmente la sesión se
realizó a principios de junio de 1997, seis días después de
que la CONAMA anunciara que aprobaba el proyecto Ralco. Hasta
hoy está pendiente la votación del informe que fuera discutido
en una comisión investigadora de la Cámara Baja. Para el diputado
Letelier la presencia de una intervención desde La Moneda fue
innegable. "Yo tengo la convicción que sí la hubo", declaró
por esos días Letelier.
Cristian
Opaso, periodista titulado en San Francisco State University
de Estados Unidos, país donde se desempeñó como periodista de
radio y televisión. Fue compilador y traductor de "Frei, Allende
y la mano de la CIA" (Editorial Ornitorrinco, 1991). Trabaja
hace ocho años con el Grupo de Acción por el Biobío (GABB).
Este reportaje investigativo es un trabajo independiente.