Juan José López Gutiérrez
Doctor en Derecho
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Con
la osadía de poner fechas a las distintas etapas del
desarrollo humano no se pretende, hasta ahí podíamos
llegar, imponerlas como ciertas, mucho menos como exactas, sino que
tan sólo se propone indagar en la probable secuencia de
nuestra evolución social, o mejor "espiritual", de suerte que
instituciones y tradiciones que nos resultan extrañas puedan
ser inteligibles como pasos que expliquen las fases ancestrales de
nuestro caminar. La falta de documentos escritos nos obliga a
utilizar, no sin agrado, los mitos no como narraciones cuyo contenido
sea cierto o verificable, sino como expresión de un sentir de
los pueblos que los utilizaron como instrumento de
comunicación intergeneracional, como ley y como moral.
Cualquier corrección que los hechos y hallazgos,
arqueológicos o hipotéticos (mejor fundados, o por
mayor atractivo), impongan a esta atrevida exposición,
serán bienvenidos pues no invalidarán este intento sino
que lo confirmarán como necesario, o al menos conveniente,
para poder contrastarlo o superarlo, por torpe que sea este paso
inicial. Más que al contenido, pues, damos importancia al
esquema. Los mitos(1), en cursiva, que citemos se darán sin referencias
concretas por tratarse de genéricos.
Pero antes de
empezar conviene distinguir entre los términos "espiritual" y
"religioso", que se suponen son análogos y, al no serlos,
producen una indeseable confusión. Para entender esta
afirmación resultan inevitables un par de notas previas: 1. el
término sagrado y 2. el problema de la
terminología.
1.
Sagrado significa en sus orígenes tabuado, ni más ni menos, "prohibido", impuro, sobre todo prohibido "tocarlo", y a veces mirarlo, pura profilaxis para evitar contagios, sacralizándose todo aquello que puede hacernos daño (a nosotros, como individuos asiladamente, pero más aún como componentes de un grupo determinado), y en especial la muerte y todo lo que se relacione con ella -como el espíritu o la sangre-, o aquello que necesitamos proteger con el máximo rigor para ayudarnos en nuestra supervivencia (como el fuego, que acotaremos en recintos "sagrados", también llamados santuarios). "Noli me tangere", avisa Xto. a su madre y a
María Magdalena cuando "resucita", regresa del Hades, "no se
os ocurra tocarme", pues llega del reino de la Muerte, y está
por tanto tabuado, sagrado, está expresado correctamente. También
serán sagrados los sacerdotes actuales, o las sacerdotisas
antiguas, por oficiar rituales relacionados con la muerte.
Pero dentro de
este término conviene distinguir otros dos, a menudo
confundidos: espíritu y religión. El espíritu era, y todavía
así se sigua considerando, l'elan vital, lo que insufla la
vida en todos los seres vivos, que en el caso de nuestros ancestros
se acentuaba al ser ellos animistas, pues infundían vida
incluso en la tierra, las piedras (sobre todo en la Tierra y en las
piedras!)(2), y los otros objetos que hoy consideramos
inanimados. El espíritu de un muerto vagaba por el aire hasta
encontrar un nuevo ser en donde encarnarse. En ningún otro
lugar ni momento era el espíritu más presente que en la
muerte. La proyección psicológica de nuestros
inevitables remordimientos ante los muertos queridos nos hizo
considerar a sus espíritus hostiles, origen de todo
mal, al temer
la sed de venganza que les atribuíamos. Todo está
impregnado de espíritu que da vida al mundo y todo
espíritu es malo, por definición, hasta que con el
tiempo aprendimos a domeñarlo mediante su divinización:
convirtiéndolo así en nuestro protector, benefactor.
Pero incluso después de haberlo divinizado y con ello
convertido en benefactor, incluso entonces nos cuidábamos muy
mucho de su influencia, no fuera que le saliera el ramalazo
vindicativo, y así en tiempos recientes, ya en época
clásica todavía los griegos "procuraban no excederse en
mostrar su felicidad en público para evitar la ira (envidia,
venganza) de los dioses". No debemos olvidarnos de este punto a lo
largo de toda la historia que vamos a contar. También conviene
saber que al comienzo la diosa (el espíritu), la que daba vida
a la Naturaleza, era hembra, sobre todo la fecundadora, que
residía en el aire o en el agua, así lo creían,
por su poder fecundador. Todos los nombres de dioses lo fueron antes
de diosas.
En cuanto a la
Religión, el grito de non serviam! de Luz(i)fer, o de Prometeo,
desafiando en postura arrogante y erguida a los Cielos y a la Tierra
(ambos se ayudaron del fuego), es fruto y efecto de un cambio de
actitud pasiva a otra beligerante, activa, frente a la Naturaleza, a
la cual pretendimos (y seguimos pretendiendo con la ciencia) dominar
mediante el magnífico hallazgo de la Magia. (Hallazgo tan
magnífico entonces como estúpida y perniciosa lo es su
práctica o su creencia en nuestra época actual, que se
supone racional). La magia no tiene nada que ver con su contrario, la
religión, donde el ser humano se somete y humilla ante dogmas
(todo dogma es represor, pero los dogmas religiosos lo son
intencionadamente para poner a prueba la fidelidad más
irracional de sus creyentes) hasta la abyección. Prueba de
ello es que las religiones han perseguido con singular saña a
las prácticas de magia. Pero no se puede confundir
religión con el ritual mágico, si no es con mala fe,
más
aún, son diametralmente opuestos. Lo que nuestros ancestros
realizaban eran rituales mágicos para conminar a la Madre
Naturaleza a comportarse según nuestros deseos, mientras que
en la religión el creyente se humilla y arrodilla para que
Otro le saque las castañas del fuego. El creyente
reza, el mago conmina, ordena, manda. El exvoto en las tumbas es de
carácter "religioso" al ser plegaria en piedra, no un instrumento
mágico. Los ritos paganos se oficiaban de múltiples
maneras según la localidad de que se tratara mientras que la
liturgia religiosa es única, uniforme, intolerante y
anatematiza la heterodoxia. El "paganismo", epíteto
menospreciable para designar a los salvajes por los religiosos
ortodoxos, era polimórfico mientras que la religión es,
por su propia naturaleza, monoteísta. No es admisible, pues,
confundir lo "espiritual" con lo "religioso" como sinónimos o
análogos -o al menos así se utilizan- porque si la
religión es espiritual (por tratar del mundo de los muertos),
mucho más espiritual lo fue la época
pagano-mágica primitiva en que el desarrollo socio-cultural
pivotó sobre el eje de la muerte (como regeneradora de la
vida, vide infra "inhumación", págs. 4 y 8).
Ni es tampoco
admisible, ni de recibo, que se insista tanto en la necesidad del sentimiento
religioso para el ser humano desde sus orígenes, por ser un
sentimiento universal desde siempre en todas partes. No. Jamás lo ha sido
así, jamás lo hemos sentido así antes del
monoteísmo patriarcal. Lo que antes practicábamos, en
todas las culturas, fueron los rituales mágicos, que ya
sabemos que es justo lo contrario de la religión. La
aseveración anterior en cursiva es gratuita, falaz y
tendenciosa. La religión como tal (la monoteísta, no
hay otra) nació de la necesidad de una superestructura mental
impuesta por las metrópolis a sus territorios conquistados a
fin de derrocar sus dioses nativos y así poder integrarlos por
subordinación, que fue lo que Akenatón intentó
con el Sol en el 1350 adne, utilizándose luego por la clase
dirigente para obligar al campesino o "ciudadano" a la
sumisión al poder jerarquizado. Cuando la religión
(monoteísta, única que en puridad de término
puede denominarse religión) decidió aliarse con el
poder, lo cual perdura -recibiendo riquezas, status y reconocimiento
a cambio del terrorismo de conciencia que ejercen sobre los
creyentes- supo ganarse bien su porvenir. Aunque sus promesas sean
fraudes y en el nombre de dios se hayan cometido las peores
tropelías de la historia. En la religión el fin
justifica los medios, lo que es el principio de la inmoralidad. Y sus
argumentos requieren una fe ciega del tipo "tantos siglos (de
mentiras) no pueden estar equivocados", que diría El
Roto
2. Problemas con
la terminología: como puede verse ya han aparecido con los
términos de la página anterior. No podremos evitar
utilizar, para hacernos entender, palabras como "diosa" (en la
sociedad maternal) cuyo origen es propio de la antítesis de su
cultura, la patriarcal, donde "dios" significa luz, día, y es
el nombre que toma Zeus como insignia del día solar y de la
luz celestial, de la vida (en contraposición con la cultura
anterior derrocada de la "diosa" que gobernaba un mundo
subterráneo, de oscura profundidad, nocturno, lunar, y de la
muerte como generadora de la vida), por lo que en lugar de diosa
deberíamos decir "amuletos fecundadores", "manifestaciones de
la Madre Naturaleza", o Gaia -Gea- o Madre o Tierra MadreÉ,
según el contexto del que se esté hablando. Con el
término "dios" se iniciaba ya la andadura "religiosa". Es por
esta ambigüedad que utilizamos el término de "sociedad
maternal" y evitamos la palabra "matriarcado", pues este
término tiene unas connotaciones de violencia de género
institucionalizada que no tiene que ver con el ejercicio de la
autoridad maternal en el Paleolítico y gran parte del
Neolítico. Cuando caigamos en el error o necesidad de utilizar
la palabra "espiritual" alguno puede interpretarlo justo en sentido
contrario (: religioso). En ningún caso deberíamos
utilizar el término "religioso" para referirnos a ceremonias o
rituales de naturaleza mágica.
Pero baste de
preliminares y comencemos nuestra historia:
Si reducimos a 24
horas la vida de la Tierra, la vida surgió a las 7 de la
mañana, bacterias y algas; los invertebrados no llegaron hasta
las 9 de la noche, los peces y reptiles entre las 10 y las 10,30, y
los dinosaurios se extinguieron a las 12 menos veinte. Los
homínidos no aparecieron sino en el último minuto, y
nosotros, los humanos actuales, llegamos de Africa a Eurasia en el
último segundo. Una vida humana representa una milésima
de segundo en esta escala.
Traducido a
fechas absolutas, los ma-míferos aparecieron hace 200 crones.
Los primates, 60, en tiempos en que desaparecía el dinosaurio
(final del Mesozoico y principios del Cenozoico). El antropoide es
más reciente, unos 30 crones, en pleno Oligoceno, y es en el
Mioceno hará 20 crones donde surge el hominoide,
separándonos del gorila y chimpancé hará unos 6
crones, no apareciendo el homínido (Australopitecus) hasta el Plioceno, hace 4
ó 5 millones de años, naciendo el género
Homo con el Homo Habilis hará unos 2,5 crones, y no siendo mayor de 2
crones nuestro abuelo del género Homo: el Ergaster (africano),
también llamado Erectus (en Eurasia). La evolución, que
es lenta en sus mutaciones, da saltos bruscos ante cambios fuertes en
el medio ambiente, que son los que se muestran en la siguiente
escala, en que se resume al mínimo la crónica de las
distintas especies de nuestros antepasados en el Paleolítico
Inferior (4 crones -100.000), Medio (100.000 - 35.000) y Superior
(35.000 - 12.000). Y así:
Homínidos cultura
rasgos culturales años de especies capc.craneal/rasgos
físicos
Australopitecos
bipedismo lascas de un solo lado 4,5 - 2,5 crones 500
cms3 1,20 m, 30 kgms
Homo
Habilis
olduvaiense "pebble", choppers 2,5 - 1,700 crs. 700 cms3 1,50 m, 45 kgms
Homo
Ergaster
achelense hacha bifaz de mano 1,8 - 0,250 crs. 950
cms3 1,70 m, 80 kgms
H.
Antecessor Atapuerca hacha bifaz ritual 0,8 - 0,300 crs. 1200
cms3 1,70 m, 90 kgms
H.Sapiens/Neanderthal musteriense buril, amuletos 0,250 - 25.000 1700
cms3 1,80 m, 90 kgms
H.S. Sapiens arte, lenguaje cohesión social 100.000 -
x 1400
cms3 1,70 m, 80 kgms
35.000-30.000
chatelperronense láminas aguzadas
mediante retoques laterales. (El levallois es del 40.000)
30.000-25.000
auriñaciense raspadores, buriles
arqueados, puntas. Piezas retocadas aunque de manera abrupta.
25.000-20.000
gravetiense pinturas rupestres, esculturas de Venus en pico, magia, piezas
más rectas y agudas.
20.000-15.000
solutrense puntas de muesca basal, retoques planos, laminares y
bifaciales, arco y propulsor.
15.000-10.000
magdaleniense tallas laminares, disminuye el tamaño de las
piezas, trabajos sobre huesos (agujas),
(12.000- 9000
Mesolítico) bastones de mando, azagayas, arpones. La tribu
substituye a la horda.
9000- 6000
Neolítico Agricultura y domesticación de animales en
asentamientos estables.
6000- 3000
Calcolítico Cobre, metales. Expansión de la agricultura
intensiva. Transición al patriarcado.
3000 - 750 Bronce
Jerarquías. Civilizaciones. Institucionalización del
caudillaje y la guerra.
750 - x Hierro
Patriarcado renegando de los tiempos ancestrales y humillando a la
mujer.
Si
tuviéramos que resaltar en dos frases los datos más
sobresalientes, serían: 1. para adaptarse a intensos cambios
climáticos hay un fuerte incremento de la capacidad craneal en
los saltos evolutivos entre especies, y
2. cada especie se ha extinguido
(tras más o menos breves tiempos de coexistencia) al aparecer
una nueva superior, por lo que al final nos hemos quedado
solos.
Y de estas fechas
se trata y entre estas fechas nos movemosÉ
Éaunque teniendo
en cuenta que si "para la Naturaleza el ser humano nace, crece, se
reproduce y muere", para nosotros eso no es suficiente, sino que
atenderemos a su desarrollo espiritual y psicológico, que es
lo que nos distingue de los demás animales.
A) Primeros homínidos
(Paleolítico Inferior, 4 - 2,5 crones)
Los
primates prosimios, de hocico alargado y vida nocturna, son
los lemúridos, társidos y lorisidios, y los antropoides
son los platirrinos (con cola prensil), los catarrinos (de cola no
prensil), los póngidos (orangután, gorila y
chimpancé, con cerebro de 500 cms3 el primero, de 410 el segundo
y de 370 cms3 el del último, que han bajado al suelo y
andan apoyando los nudillos de las manos) y los hominoideos. Estos últimos los
hubo dryomorfos (Dryopithecus) y ramomorfos (Ramopithecus), de hace
17 crones, y de éstos provinieron los Australopitecos.
6 crones: Hay quien se remonta a estas
fechas y aún más, para separarnos de los
póngidos como bípedos, a finales del Terciario, en el
Mioceno, en el que ya se habían realizado las derivas de las
plataformas continentales y los plegamientos de los cinco
continentes, con sus valles tales como el del Rift o el del
Guadalquivir. El Sahara era entonces una pradera y masa forestal.
Ramoneadores arborícolas, con los ojos frontales conseguimos
la visión estereoscópica en la cual confiamos
más que en el olfato. El tronco superior se adaptó a la
postura vertical, liberamos las extremidades superiores de la
autolocomoción, y con mamas pectorales y las manos de dedos
prensiles podríamos más adelante acarrear crías
y objetos mientras caminábamos.
5/4,5 crones: Con estas fechas se datan
los restos del Ardipithecus de Etiopía y el Australopithecus amanensis de
Kenia (junto al lago Turkana), de dudoso bipedismo, encontrados por
Tim White.
4 crones o más: Los
homínidos se separan de los primates al
caminar semi-erguidos. El australopiteco Little Foot, de más
de 4 crones, fue "redescubierto" como tal por Ronald Clake en unos
fósiles hallados en los años setenta cerca de
Sterkfontein (Sudáfrica, cerca de Johanesburgo). De hace
más de 3,7 crones son las huellas de tres homínidos
halladas por Mary Leaky en 1976 en Laetoli (Tanzania), en un
recorrido de unos 50 mts. El mayor de los tres mediría 1,40
mts, el menor 1,20.
3,5/3 crones o más: El
Australopithecus Afarensis, tía Lucy para los amigos, de más
de 3 crones (3,2), fue encontrada en Etiopía en 1974 por
Donald Johanson y Maurice Taieb. De poco más de 1 m. de
estatura, pesaría unos 30 kgms. Y habitó la sabana,
más que en los árboles, aunque por sus dedos aún
trepaba ágilmente, en Namibia, Etiopía, Alto Egipto. No
hay fósiles, por ahora, de australopitecos de menos de 2
crones fuera de Africa.
3/2,5 crones: Una edad de 2,5 crones se atribuye al hallazgo de
Raymond Dart en 1924, el Niño de Taung
(Sudáfrica), Australopithecus Africanus, bípedo y
carroñero, que habitó desde hace 3 crones en
Sudáfrica y en el valle del Rift. Con una capacidad craneal de
500 cms3 como el gorila, medían poco más de 1
m. (1,30?), como el afarensis. Australopitecos contemporáneos
del Africanus, entre otros, fueron el Zinjanthropus
Boisei, o
el
Robustus o el
Paranthropus que en Sudáfrica medían 1,80 y
podían pesar los 80 kgms.
El
bipedismo del 4,5 marcaría el primero de los 5 hitos
que algunos sugieren como los más relevantes en nuestra
evolución, siendo los otros 4: las herramientas del H.Habilis en el 2,5; el
fuego circa el 500.000; la autoconciencia (con la inhumación)
allá por el 200.000 y el símbolo con el arte mágico por
el 35.000.
2,5/1,7 crones: De esta fecha del
Paleolítico Inferior se data a Dear Boy, ejemplar del Homo Habilis,
de 2,5 crones, ya omnívoro, primero del género
Homo: capaz de fabricar instrumentos de piedra, que fue
encontrado en Olduvai (Tanzania) por los Leaky en 1964, y que con
650/750 cms3 de capacidad craneal superaba los 500
cms3 del australopiteco. Mediría poco más
de 1,50 mts y pesaría menos de 45 kgms. Quizás
comió carne, pero como carroñero, lo que
añadió a su dieta proteínas. Al fabricar
útiles (de piedra, hueso y madera), el chopper, de talla
unifacial (la primera cultura material, la de los "cantos rodados",
la pebble), ordenaba el "pensamiento" y procesaba resultados.
"Util" es el objeto con el que se modifica otro objeto, no lo es un
palo para coger hormigas. Acortó los brazos. Duró
800.000 años, circa 2,5 crones al 1,7. Pero si cazó en grupo, lo
cual es posible, utilizó niveles organizativos
"humanizadores".
En todo caso el
H. Habilis era vegetariano, no conoció el fuego ni
habitó cuevas, ni desarrolló símbolos.
1,8
crones/350.000: El Homo Ergaster fue contemporáneo del Homo Habilis (solape
circa 1,8/1,7) y algunos añaden una tercera, la del
H.Rudolfensis (1,9/1,6?). Del 1,9 al 1,6
crones (menos de 300.000 años) el Habilis evolucionó a
Ergaster, pasando de 650 a 800 cms3 de capacidad craneal, y como
Erectus en Eurasia a 1.000 cms3, duplicando la del
Australopiteco. Su llegada a Java por el este y a Atapuerca por el
oeste se data más allá del 700.000.
En sus viajes al
Este/Oeste, era el nacimiento y el ocaso de Sol lo que
buscaban?
El ejemplar del
Homo Ergaster Muchacho de Turkana, Kenia, de 1,7 crones, fue un
hallazgo de Richard Leakey. A la pebble le sucederá la cultura
abbevillense. De esta misma especie era el Hombre de Java-Pithecanthropus
Erectus
(hallado en Indonesia por el holandés Eugène Dubois) de
hace circa
1,7 crones.
El Homo Ergaster/Erectus podía medir 1,70 mts. y pesar 80
kgms. Vivió desde circa 1,8 crones al 350.000. Si esta última fecha
fuera correcta, habría que remontar a ella el nacimiento del
Homo Sapiens como especie, pues es notorio que se extinguen al
aparecer otra especie con tecnología superior. Si cazó
en grupo por acoso, se despojó del pelo corporal como el
caballo, otro corredor de fondo, para desarrollar las
glándulas sudoríparas, excepto en la cabeza para
protegerla del sol. La comida de plantas es solitaria, pero la caza y
comida de carne es social, por compartida.
El H.Erectus
sobrevivió a los glaciares Donau (circa 1 cron), Günz
(circa 750.000), Mindel (500/300.000), Riss (200/100.000),
Würm (50.000/15.000)... Su cerebro de 1.000 cms3 contrasta con los 800 del
Ergaster y los 1.700 del Neanderthal en Europa. La proporción
entre brazos y piernas es del 95% en el Homo Habilis, 75% en el
Erectus y del 70% en el Homo Sapiens Sapiens.
0,8/0,5 crones: De esta fecha datan los
restos del llamado Homo Antecessor de Atapuerca (Burgos) cuya
capacidad craneal (el del fósil de hace unos 300.000
años) pudo ser de más de 1.300 cms3, quizás
caníbal, que sería probablemente Homo
Erectus,
del cual vendría el Homo Sapiens después del 300.000
(en Europa en el 200.000). El Sinantropus Pekinensis, H.
Erectus, que salió de Africa hace quizás
circa 2 crones, fue encontrado en los años 20 por
Davidson Black en la cueva de Zhoukoudian, a unos 50 kms de
Pekín, donde vivió hace más de 500.000
años
250.000 años
es la edad el
Homo
Sapiens (de capacidad craneal de 1.200 cms3 como H.S.Arcaico) del que
deriva el conocido en Europa como Neanderthal, cuyos últimos restos
encontrados en Granada son tan cercanos como el año 20.000.
Este era de 1,70 mts y casi 100 kgms, y de capacidad craneal de
más de 1.600 cms3 (superior a la nuestra de
1.350/1.400 cms3). Con piernas cortas, más muslo que pierna,
tibias cortas, costillas gruesas y espesas, y fémur arqueado
hacia delante, disponía de recios músculos entre la
mandíbula y el cráneo, y caderas más anchas que
las nuestras. Sus amplias fosas nasales calentarían el aire
glaciar en que vivió. Por la constitución de su laringe
deducimos que no conoció el lenguaje (articulado), por lo que
su cultura (y su especie) sucumbió cediendo ante el Cromagnon.
Pero sí conoció el símbolo y el ritual, como
puede concluirse de sus entierros con inhumación. La postura fetal de los
primeros cadáveres enterrados (y todavía después
en el H.S.S. en el 2400 en las tumbas de Ur, Sumeria) confirma la
intención de devolver el cuerpo del muerto al mismo vientre
(de la tierra) del cual nació.
No nos parece,
pues, retorcido ni exagerado definir la tumba como un remedo del
útero en el vientre de la Madre tierra de la que nacemos y a
la que volvemos al morir para dar lugar a una nueva
regeneración cíclica, estacional, como hace la semilla
individual enterrada para germinar una nueva planta de muchas
semillas más. Por qué si no, pues, se enterraban los
cadáveres en postura fetal sino para devolverlos al vientre de
la tierra, al vientre de su madre, Madre Tierra, su sitio natural?
Vulvas serán las primeras insculturas que epigrafiamos sobre
piedras allá por el 30.000. De vulva o colmena se ha
identificado la tumba de Agamenón en Micenas. Mme. Christ.
Desroches- Noblecourt acierta cuando aventura que la estrecha y alta
entrada a la tumba de la faraona egipcia Hatshepsut en Deir-al-Bahari
remeda los labios de una vagina. No es acaso en el vientre de la
Madre Tierra donde se genera toda vida, el agua de los manantiales,
las raíces de los árboles, de los vegetales y cereales,
las piedras
de las que nacen los seres humanos de Deucalión y
Pirra, y
las de CadmoÉ, y hasta el fuego del volcán? De dónde,
pues, si no, nacerá la vida humana? Y si esto es así,
como evidentemente lo fue para nuestros ancestros, la
inhumación del muerto no era una mera aceptación de la
muerte sino todo lo contrario, la siembra de una nueva vida. Los
muertos fecundaban la tierra, así al menos lo creían,
como ocurre con la semilla, cuya analogía se repite en los
rituales míticos, como el de Osiris. De la tierra nacieron como
piedras los guerreros de la Tebas griega de Cadmo, pues las piedras
son los huesos de la tierra. Hacia atrás arrojaron piedras
(para no morir al mirarlas) Pirra y Deucalión tras el diluvio,
para que de ellas renaciera una nueva generación, ahora
diezmada(2). De piedra son las efigies de los dioses para que en
ella cobren vida. En la colombiana Tamalameque de los primitivos
"nativos" se accede a las tumbas a través de un largo pozo
(siempre la vagina) que desemboca en una cámara (útero)
lateral donde enterraban la urna funeraria. El hipogeo funerario es
oval y de techo cóncavo. En Badari, al sur de Asiut, se han
encontrado cadáveres en postura fetal y cara al sur que datan
del 5750/4800. Del 3800 al 3100 son los períodos Maadiense en
el Alto Egipto y Gerzeense en el Bajo. De estos períodos
predinásticos hay fósiles de cadáveres
enterrados en cestas, o en sarcófagos de piedra o de tierra
cocida, o de madera(2). La noche precede al día, y no al
revés, es necesario que la semilla se pudra enterrada para que
de ella germine una nueva vida, el huevo de Pascua rememora la
regeneración primaveral de la naturaleza, nada que objetar, el
huevo es antes que la gallina.
Por otra parte,
el fuego, conocido desde quizás más del
500.000, amén de calentar la cueva, ahuyentar animales,
iluminar la noche, o ayudar a la caza, serviría para cocinar
alimentos, ahumar la piel y la carne, aguzar las puntas de las lanzas
de fresno, dar calidez a las reuniones sociales en su ambiente
acogedor.
Su industria
lítica se conoce como del Achelense (250.000) y Musteriense (100.000/25.000), destacando
la técnica Levallois. Si en el Paleolítico Inferior fabricamos
hachas unifaciales (choppers) y luego bifaciales, ahora en el Pal.Medio el
Neanderthal produciría lascas, buriles, raspadores, raederas,
perforadores, sierras, cuchillosÉ, que luego serían más
largos y estrechos, finos y afilados, con el H.S.S. en el Pal.
Superior, pasando de las lascas a las láminas en el 35.000.
Con la vivienda y la caza colectiva practicó la reciprocidad
(social) más que el gregarismo.
El
Hombre de
Herto, de la
especie Homo Sapiens, que fue encontrado por Tim
White en Awash (Etiopía), vivió hace más de
150.000 años. Tenía una capacidad craneal de cerca de
1.450 cms3. Por las marcas de descarnamiento realizado con
instrumentos de piedra en el cráneo se ha especulado sobre
posibles fines rituales.
El humano
cazador-recolector del Paleolítico Medio es nómada,
requiere extensos territorios para subsistir, con una baja densidad
de población al necesitar entre 2 y 3 km2 por habitante, lo
que da 20 o 30 componentes del grupo para un territorio de más
de 50 km2. Por abundante que fuera la caza tenían que
recolectar vegetales para sobrevivir y no se pudo descartar el
carroñeo. El arco y el propulsor no llegarían hasta el
Paleolítico Superior.
Un tema pendiente
de investigación (en adelante "tpi"), tpi. nº
1
sería el desarrollo evolutivo del área de
Brocca y
fecha (aproximada) en que conseguimos, ya como H.S.S., poner nombres
a las cosas (el lenguaje).
B) Homo Sapiens Sapiens (100.000 en el Paleolítico
Medio, Paleolít. Superior 35.000/12.000 y Mesolítico
del 12000 al 8000), especie que se configura allá por el
100.000 en algún lugar central de Africa, probablemente
descendientes del Afarensis/Africanus/Habilis/Ergaster (conocido como
Homo Erectus en Eurasia)/Sapiens. Todas procedentes de Africa,
incluido el Neanderthal, que provino del Ergaster africano, no del
Erectus ya europeo.
Conviene resaltar
que, aunque al principio fuera carroñero, la ingesta de carne,
sin dientes desgarradores, lo habría hecho con la ayuda del
fuego, habría socializado en cierto grado al grupo, fue causa
o efecto de la reducción del maxilar -lo que permitió
abombar el cráneo y aumentar la masa cerebral-, por lo que en
parte podemos decir que el hacernos carnívoros
(condición necesaria aunque no suficiente) nos permitió
desarrollar la inteligencia, aunque para ello también
habría ayudado la fabricación de útiles
programados según un modelo o patrón.
Otro tema
pendiente de investigación, tpi nº
2,
sería tanto localizar el lugar del aislamiento duradero necesario
para poder
constituirnos como especie (sin relaciones sexuales con otras especies
coetáneas) así como el grado de evolución,
rasgos biológicos, con los que aparecimos como tal nueva
especie y posible evolución filogenética (ontogenética en cuanto
especie en relación con las anteriores) desde entonces hasta
nuestros días. Téngase en cuenta que si hoy los cambios
técnicos necesitan de un proceso de adaptación de 5-10
años (cada vez menos), hace 5.000 años tales cambios
requerían para adaptarse a ellos entre 10 y 30 generaciones
(entre 500 y 1.000 años), lo que nos desanima a extrapolarlo
para elucubrar sobre los cambios del cerebro con motivo del lenguaje
articulado hace más de 50.000 años. Nuestro dedo pulgar
necesitó unos 300.000 años para oponerse al resto de la
mano. En todo caso las funciones han modificado órganos, como
ocurre con las amplias fosas nasales del esquimal para calentar el
aire frío antes de inspirarlo, el enzima de la lactosa en la
raza blanca que le permite, a falta de sol suficiente, ingerir leche
para obtener la vitamina D que la raza negra consigue mediante la
melanina de la piel que foto-metaboliza los rayos solares
ultravioletas, o las circunvoluciones cerebrales que han podido
aumentar al pasar a una mente racional desde otra que utilizaba las
simples asociaciones mentales. Ejercicio a resolver: un niño
rescatado de la "estepa" de hace 100.000 años podría,
si se criara dentro de una familia actual, graduarse hoy en la
Universidad?
La
articulación del cráneo con la columna vertebral se
adelanta centrando la gravedad casi en su mitad, para lo cual se
retrotrae la mandíbula, se redondea el cerebro con
circunvoluciones que aumentan la superficie de la corteza cerebral,
conteniendo el cráneo un cerebro grande en relación con
el tamaño de su cuerpo, redondeándose el plano frontal
sin toro supraorbital ni prognatismo maxilar (como efecto de tener
que masticar menos al ingerir alimentos cocinados con el fuego), lo
que empequeñeció nuestros incisivos y caninos al no
tener que desgarrar frutas de cáscara dura o vegetales
leñosos como el bambú o el apio silvestre, curvando las
vértebras en la región lumbar para soportar más
de 300 kgms. de peso y evitar el desplome hacia atrás,
situando en la pelvis su centro de gravedad, con reducción de
intestinos, con un cuello largo y delgado que permite el balanceo de
la cabeza y enderezando el fémur al tiempo que la
posición del pie al caminar se hace digígrada en lugar
de plantígrada, liberando las manos para transportar
crías y objetos así como para fabricar utensilios, lo
que ayudó al desarrollo de su capacidad intelectual. Miramos
los alimentos más que olerlos, y necesitamos el grupo social y
las relaciones interindividuales y con el grupo no sólo para
subsistir sino para desarrollarnos como individuos. Utilizamos la
cultura como instrumento de adaptación al medio más
fuerte que la propia evolución biológica. Cazar
mediante trampas implicaba ya engañar, i.e.: pensar.
La sexualidad del
homínido difiere de la de los otros primates en que no apoya
su estímulo más fuerte en el olor, la receptividad de
la mujer en la pareja humana (como la del chimpancé bonobo) es
continua y la hace promiscua, sirviendo tanto de instrumento de
cohesión del grupo como de reproducción, y favorece la
cría colectiva de la prole con motivo de la larga dependencia
infantil. El concepto de paternidad es muy reciente y ni se les
ocurría. Su vida no pasaría de los 35/40 años,
edad a la que llegaría un 25% del total, con alta tasa de
mortalidad infantil.
En el año
16000 comenzaron a bajar las temperaturas del glaciar. En grupos de
unos 50/60 miembros desarrollamos la cohesión social, la caza
en grupo, los intercambios de materiales (maquinismo: arcos,
propulsores, lanzas, cerbatanas, arponesÉ) y la difusión
cultural intergrupal. El lenguaje en sus inicios no sirvió
tanto para una comunicación inter-individual como para
aglutinarnos dentro de grupos y que éstos se intercomunicaran
entre sí. Los sonidos y gritos de los animales no están
codificados de un modo intencionado. Los primeros signos escritos
sirvieron para el ritual. Inventamos la previsión almacenando,
lo que permitió asentamientos más o menos estacionales
y duraderos, con territorio propio, unos en las costas, otros en
cuevas, otros al aire libre, otros en las laderas de los ríos.
Las actividades definidas dieron lugar a la división del
trabajo, y con él los roles y las jerarquías.
50.000: "Tercera" entrada en Eurasia
desde Africa del Homínido superior -primera del Cromagnon HSS,
en pleno Glacial Würm I-. Llegó a Australia
diez mil años antes que a Europa donde entró en el
40.000,
coexistiendo
con el Neanderthal hasta el 20.000 al sur de España. Si hubo
reproducción con los neanderthales, serían
híbridos que no podrían procrear. La extinción
de éstos como especie bien pudo ser efecto de un
reconocimiento de una nueva especie superior, la Cromagnon, dada su
tecnología y su inmediata transmisión por medio del
lenguaje.
Pocos miles (o
cientos?) serían los Ergasters que emigraron de Africa a
Eurasia, así lo confirma la homogeneidad genética de
los humanos modernos no africanos. Si éramos patrilocales como
los chimpancés, serían grupos de mujeres las que se
exiliarían de sus grupos familiares, no importando el
número de machos que las acompañaran. En todo caso
B.Sykes reduce a 7 las mujeres cuya mitocondria heredamos los
europeos actuales.
Llegamos a
Australia (50.000) antes que a Europa (40.000), siguiendo las tierras
más cálidas al sur de Asia, y aprovechando la bajada
del nivel del mar por la glaciación de Würm para pasar el
Mar Rojo y el de Java. Viniendo del Africa cálida, en Eurasia
necesitamos protegernos con el fuego, la choza, el calzado y la
piel.
35.000: Paleolítico Superior. Huesos tallados con muescas
(unidades contadas) los hay desde el año 35.000 adne.
Comenzamos a
contar con los dedos de las manos. Y con piedras (calculi),
aunque ello no conllevara el concepto de la cifra.
Inventamos el
arte funcional (no el arte por el arte), bien para
rituales mágicos de caza bien para atisbar los primeros
calendarios por medio de la luna y las constelaciones nocturnas, en
el período chatelperronense (35.000), el auriñaciense
(30.000), el gravetiense (25.000), el solutrense (20.000) o el
magdaleniense (15.000/10.000).
35.000/30.000: Interstadial
Würm II-III. Ruptura climática que se dio ya al final del
Paleolítico Medio y comienzos del Paleolítico Superior.
Período chatelperronense: láminas aguzadas mediante
retoques laterales. Primeras pinturas rupestres. Con ellas aparece la
Magia, si no nació antes: El griego Prometeo, el semita
Luci-fer (el que porta la luz), los mismos Adan y Eva, se
rebelan contra la diosa Naturaleza Gea superando su actitud
animista pasiva ante las inclemencias climáticas, terremotos,
glaciaresÉ y al grito de "basta ya!" optan por dominarla,
robando la
chispa de fuego del carro de Zeus, o portando la luz a los humanos, o
decidiendo comer la fruta del conocimiento del bien y del
mal. El
cerebro infantil animista primitivo, que funcionaba por asociaciones
mentales, sin conocer la relación de causa-efecto (las nuevas
tecnologías requerían largos ensayos de prueba y
error), utilizó erróneamente la magia pero ésta
le permitió adoptar una actitud de dominio frente a la
Naturaleza: si cuando llueve veo ranas en los charcos, en tiempos de
sequía colocaré en los charcos ranas para obligar a que
llueva. Aros de fuego rodarán por las laderas para
conminar al sol debilitado, en el solsticio de invierno, a regresar
en sus ocasos por el horizonte hacia el solsticio de
verano. Y a fe que lo consiguieron! (: su autoestima) En
nuestro pelo, nuestro nombre, nuestra imagen, nuestra sombra, nuestra
huella, residía nuestro espíritu que en tales
manifestaciones se mostraba vulnerable, por lo que las personas
importantes en la tribu serían más adelante
transportadas bajo palio y sobre angarillas (todavía se
practica), a fin de evitar su sombra y sus huellas en el suelo. No
hacía falta contacto, bastaba la semejanza, por eso las
estatuillas "triangulares" de las "Venus" eran sagradas, pues
eran lo que representaban, y fecundarían la tierra
por "magia simpática" cuando se hincaran en ella.
Todavía el signo de la delta griega, D, el triángulo, es el
símbolo por excelencia femenino, y su significado es
demiúrgico: creador. Es fácil derivar este signo D, el triángulo, del
pubis de la madre, del que surge la vida en cada alumbra-miento,
aunque alguna religión lo utilice para representar a una
Trinidad, de origen sospechosamente triangular. Si se quiere que un
campo dé una buena cosecha, plántense en él
figuras triangulares y por arte de la magia de contacto y
mimética, ya verá qué bien le irá. Las
125 Venus embarazadas del gravetiense, de hace más de 25.000 años, y otras
que se insinúan como triangulares, dan fe de la
inducción a fecundar la tierra con instrumentos femeninos que ignoraban el
concurso del varón. La magia funciona por asociaciones. Y
así la antigua medicina, homeopática, curaba
exorcizando al Espíritu causante de la enfermedad
(similia
similibus curantur), pues el espíritu (de los ancestros, del
grupo y de cada uno) era el único causante de la vida y de la
muerte. Esa misma asociación mental nos hizo creer que
previendo (la lluvia estacional, por ejemplo), provocábamos el
fenómeno que deseábamos (wishfull thinking
en
inglés, sin término paralelo en castellano). De nuevo
el error, hoy lo sabemos, pero entonces vaticinar lo que acontecería fue
una excelsa tarea que se prolongaría hasta la Roma Imperial,
ya en nuestra Era, y que sería practicada
mediante
rituales por
personas (femeninas!) especializadas y en secreto, para no poner en
peligro al propio grupo si tales conocimientos cayeran en manos
hostiles/irresponsables, ya que adivinar el futuro provocaría
que aconteciera. No es de extrañar, por tanto, que la magia
estuviera en la base de los primeros calendarios, por incorrecto que fuera el
lunar, al no coincidir sus fases con los períodos estacionales
(12 fases de 29,5 días requerían un "mes" 13 falso de
11 días para hacerlo coincidir con el ciclo solar estacional).
Con el calendario dominamos a la vez el tiempo y el espacio. Una
distancia espacial estaba a "x" lunas (temporales) de viaje. Un solsticio
(temporal) se situaba en el horizonte en un punto del
espacio
determinable
mediante menhires extremos que servían de referencia. Cien
lunas (períodos lunares) equivalen a ocho años solares,
medida difícil de utilizar. Por ello se utilizaría
hasta la Grecia clásica el "año" de cuatro años
(por Olimpiadas), cuyo número de lunas, 50, les servía
a los mitos para situarnos en épocas de calendario lunar, esto
es, de tribus maternales (por contraposición al patriarcado
que impuso el calendario solar). Pues bien, en nuestros templos
todavía se representa a la divina Madre con la luna a sus pies, como claro
atributo de su sexo. Y ya sabemos que era la mujer la que usaba el
calendario y la consiguiente actividad de predicción(3).
La condena
bíblica a parir con dolor y ganarnos el pan con sudor se
palió con el lenitivo de nuestra capacidad para "ponerles
nombres a las cosas". Un nuevo tpi. nº 3 sería qué fue
antes, si el logos hablado (el nombre) para poder desarrollar el
pensamiento reflexivo ("sé que existo", pienso que pienso) o
el logos
pensado (el
concepto) para luego ponerles nombres a las cosas. Pensemos que, una vez
inventando el hallazgo del nombre, a partir de entonces las cosas
para nosotros no existen sin un nombre previo que las identifique. En
todo caso, cualquiera que sea el orden que resulte en el propuesto
debate, somos de la opinión que, al existir el nombre del
objeto pintado (ya había un paralelismo abstracto,
convencional, en la pintura más realista), cuando pintamos ya
hablábamos. El lenguaje es, pues, previo como mínimo,
al año 40.000, fecha en que las muescas en huesos nos indican
que también contábamos. Es a partir de entonces que
aumentamos la gama de utensilios y comenzó la
innovación cultural continuada. Como datos curiosos, digamos
que el h-a-wa-i-a-no es el l-e-n-g-u-aje de menos fonemas, 13; que el
inglés tiene 40, y que con 10 fonemas pueden producirse 10.000
palabras diferentes, cada una integrada por 4 fonemas. Pero, por
extraño que parezca, todas las lenguas participan de una
"gramática universal". Pues todas provienen de primitivos
gestos, gritos, que decidimos no eran suficientes para nuestras
necesidades de comunicación. Las lenguas más antiguas,
las de los khoisanes, bosquimanos y hotentotes en Africa del Sur,
utilizan todavía clicks (chasquidos de la lengua).
30.000/25.000: Würm III. El clima extremadamente frío y seco se va
suavizando al final de estos años. Período
auriñaciense: raspadores, buriles
arqueados, puntas. Piezas retocadas aunque de manera abrupta. Huesos
para amuletos y adorno personal. La "diosa" de piedra (esquisto) de
Galgenberg, Austria, o el caballo de marfil de Vogelherd, Alemania,
datan de 30.000 años, aunque parece que las hay del 300.000
(en Tan-Tan, Marr., y Palestina).
Los rituales, la magia -y por lo tanto la pintura y
escultura-, serían oficios exclusivos de las madres, como ya
hemos comentado en otro lugar (3), por lo que serían
mujeres sus autoras, las artistas. Es pues, normal, que las primeras
figuras humanas fueran femeninas, ya que eran ellas las encargadas de
conminar a la naturaleza a comportarse de un modo determinado,
según nuestros deseos, coincidentes con los fenómenos
observados en los ciclos estacionales anteriores, cuya
previsión, predicción, iba unida a la función
oracular. Función ésta que, dicho sea de paso,
siguió siendo femenina incluso en época romana
patriarcal (las vestales, las sibilas), siendo Roma ya republicana,
año 500 adne, en que la mujer fue marginada por completo de
toda función social.
27.000: Manos pintadas en paredes de la cueva de la Crotte
Cosquer. Al tomar consciencia de que con los dedos de las manos
fabricábamos útiles, esculturas y pinturas en las
paredes, representamos las manos (a veces en negativo, como en
la Cueva del Castillo) en las pinturas, exaltándolas a un
status sagrado, lo que se confirma con el culto que les
rendiríamos todavía milenios después haciendo de
los dedos (Dáctilos) el séquito de la diosa Gea en el
Egeo, junto con los Curetes y los Coribantes, desde Samos a Creta pasando
por las Cícladas.
25.000/20.000: Interstadial
III-IV.
Mejoría climática. Período gravetiense: puntas de Gravette, buriles
de Noailles, puntas de pedúnculo como las de Font Robert,
retoques abruptos que hacían las piezas más
rectas/agudas. 20.000/15.000: Período solutrense: puntas de muesca basal, y
retoques planos, laminares y bifaciales. Las primeras pinturas rupestres, con
figuras de animales, constituyeron la primera escritura: cualquiera que fuera el
soporte gráfico, comunicaban algo, que otros entendían,
y además retenían la información.
Son numerosas las
muestras evidentes de "calendarios" en las primeras pinturas y
epigrafías, así como la persistencia hasta tiempos muy
recientes de expresión de las estaciones por medio de
animales. Que eligieran animales puede deberse a diversos motivos, o
quizás a todos ellos (tpi nº 4: origen del teriomorfismo), tema sobre el cual
exponemos las siguientes hipótesis:
- la diversidad
de especies animales (de la que somos una más) permitía
diferentes
signos con
los que poder comunicarnos, diversidad que nuestra sola especie no
tenía;
- además,
al apoderarnos del alma del representado, era peligroso
(tabú) dibujar al ser humano;
- la
práctica de magia simulada en la cueva facilitaría la
caza
real
posterior, o bien quizás se tratara de
- retenerlos y evitar que las manadas se
retiraran al norte con la desglaciación; o bien eran
utilizadas
- para el control
de fenómenos atmosféricos (sobre todo las lluvias), en
lo que serían los primeros calendarios, mediante el conjuro de
las constelaciones, ya teriomorfizadas (al efecto de su
identificación), en los rituales y fiestas que se
celebrarían en sus salidas helíacas y ocasos tras la
puesta del sol o antes de su salida;
- o quizás representaban los
diferentes animales totémicos de los grupos que,
dispersados en invierno para poder sobrevivir mejor en bandas
reducidas, se concentrarían para la caza y otras actividades
en la época del verano.
La
utilización de la figura (disfraz) de animal, todavía
vigente en los rituales de las necrópolis sumerias en el 2400,
o de la vaca en Creta en el 1400 adne, por sólo poner estos
ejemplos, con el cual los oficiantes tomaban forma del animal en que
el que se encarnaba el espíritu totémico de los
ancestros, dio origen a las máscaras, la música y la
danza. Si
bien la máscara perduró como atrezzo en la tragedia
griega, la censura de los dioses olímpicos la alcanzó
como signo de viejos rituales ya abolidos, conllevando ese rechazo su
estigma de letal, como ocurría con la mirada de la Gorgona, la
mirada mataba.
Que las primeras
figurillas humanas exclusivamente femeninas confirma por un lado
que eran ellas las que ejercían la magia (y por tanto
serían ellas las autoras) y, por otro, que ya perdieron el
pavor a representar figuras humanas por temor al daño que
pudiera infringirse a nuestra especie, lo que reforzaría la
necesidad del secretismo de estos rituales.
15.000/10.000: Período
magdaleniense: tallas laminares, disminución del
tamaño de las piezas, trabajos sobre huesos, asta y marfil,
propulsores (bastones de mando, azagayas, arpones) y el arco y las
flechas.
18.000/12.000: Würm
IV.
Alteraciones de oscilaciones muy frías con otras algo
más cálidas. En el año 15.000 el nivel del mar
se encontraba 70 mts por debajo del actual, lo que permitiría
el acceso de nuevas bandadas al continente americano a través
del estrecho de Bering. Al final de este período, inicio del
postglaciar. Comienzan asentamientos más estables. La caza
mayor se retira hacia el norte. Extinción de especies
lanudas.
Tpi. nº 5: debate sobre
la posible autonomía de las culturas americanas.
Fervorosamente partidario de la idea de la difusión de las
culturas, observo que los últimos que consiguieron emigrar
desde Eurasia habían llevado consigo el sacrificio ritual, la
cámara mortuoria con pinturas murales y excavada en la roca,
la momificación de los cadáveres, la
divinización de los ancestros, su ubicación en los
astros, la sandalia como atributo real representada en estelas, los
templos, los palacios, la jerarquización social, la
pirámide que además de funeraria utilizaron como
observatorio astronómico, el calendario, astrónomos,
augures, plañideras funerarias, la escritura
logográfica (hay quienes sostienen que es un hallazgo
autóctono en el 300 adne, pero es sobre ellos quienes recae la
carga de la prueba, pues sus primeros ideogramas eran similares a los
de la escritura egipcia, la hitita o la sumeria), la música y
la danza, los cautivos de guerra, los tributos del vencido, la
cerámica, el tejido, la numeración mediante cuerdas
anudadas, el sistema sexagesimal (en sub-versión vigesimal),
los cultivos agrícolas, la domesticación de animales
(no tenían vacas, ni cerdos, ni ovejas ni cabras), aunque
algunas de estas instituciones las pudieron ellos mismos inventar
sobre el lugar, pues ya tenían "la idea". Y sin embargo las
guerras y conflictos entre civilizaciones fronterizas allá
desde el 3000 (o qué otra causa?), interrumpiendo el
tráfico por el estrecho de Bering, les impidió conocer
el hierro, la rueda, el arco de medio punto, el animal de tiro, el
alfabetoÉ Cómo explican el brusco corte los que se empecinan
en la gratuita "autonomía" y no aceptan la evidente
difusión de las culturas? Y cuándo fue el corte? La
numeración de los mayas comienza el 13 baktún 4 Ahau 8
Cumkú, nuestro 12 de agosto del 3113 adne, fecha que sin duda
les resultaba especialmente relevante.
12.000/9.000:
Mesolítico: Comienzan los climas cálidos del Holoceno y
los primeros asentamientos más estables, aunque se trate
todavía del cazador-recolector. Tres rasgos destacamos en este
período: primeros ensayos de agricultura y ganadería,
consiguiente incremento demográfico en los asentamientos y
substitución de las bandas por las tribus (un tpi curioso sería la
raíz filológica de "tribu", tributo, atributo, tres).
La retirada de
los glaciares desde el año 10.000 adne, a un ritmo de 200 mts
por año, elevó más de 100 mts el nivel del mar,
anegando las costas y asentamientos en los litorales, aislando a
Inglaterra de Europa y a Nueva Guinea de Australia. Al aumentar las
temperaturas se expandieron los bosques -lo que nos permitió
usar la madera para viviendas y fuego, para cuencos y embarcaciones,
para el arco y la flecha, o la jabalina- y con ellos se
intensificaron las lluvias, lo que quizás se recoge en los
mitos del Diluvio. Los cementerios mesolíticos se concentran
en la fachada atlántica, quizás fascinados por la
puesta del Sol por Occidente ("occido", "ocaso", evidencian que se
trata de su "muerte", de la que se regenera cada día, imitando
la muerte/vida estacional de la tierra), cuyo destino nos fue
inaccesible al impedírnoslo el mar en Finisterre. Los
asentamientos fueron posibles gracias a la diversificación de
las fuentes de recursos. Las primeras embarcaciones permitieron
transportar la obsidiana de la isla griega de Melos hasta el
continente. El primer efecto de los asentamientos fue un incremento
de la población. El trigo, la cebada, la oveja, la cabraÉ
fueron importados en Europa desde la región sirio-palestina.
Los recolectores de trigo o cebada, antes de ser domesticados, con
sus hoces mesolíticas conseguían más de 1 k de
grano limpio en menos de una hora de trabajo, lo que significa que en
menos de 3 semanas una familia podía abastecerse para todo el
año. Tostados, duraban más. El jefe ("cabecilla"), si
se le podía llamar así, tenía que persuadir al
grupo en la toma de cada decisión, era controlado por el
continuo contacto personal y su cargo podía cambiar de persona
según la necesidad en cada momento de sus conocimientos y
habilidades. Con los asentamientos y almacenamiento de los
víveres hubo que repartirlos, re-distribuirlos (pues antes
habrían sido cedidos a la comunidad), lo que daría
lugar a la jerarquización y diferencias sociales. (Hawai, se
ha dicho, nunca habría llegado a estado-ciudad al carecer de
grano que poder redistribuir)
C) Del Neolítico (Piedra pulimentada),
Calcolítico (cobre) y Bronce a la Edad del Hierro (9.000/
750)
Desde hace
200.000 años o más inhumamos a los muertos. No podemos
evitar interpretarlo como un ritual con cierto grado de
abstracción si, como intuimos, se trataba de imitar (y
conjurar) a la Madre Naturaleza, Gea, en cuyo seno se entierra la
semilla que, despedazada de la espiga, tras pudrirse, se regenera
luego como planta. Es la evidencia de la necesidad de
la muerte de
los individuos para que la especie sobreviva. Novare aut
perire es
más que un simple cambio, no es como parece simplemente
"renovarse o morir", es más que eso, es tener que perecer
previamente si se quiere renacer.
La postura fetal
de los cadáveres, ya lo hemos dicho, enternece al mostrarnos
la intención de devolver el cadáver al vientre de la Madre Tierra, de donde
resurge toda vida (sea planta, árbol, agua o lava).
Todavía decimos dar a luz, alumbrar, para el recién nacido
que llega del oscuro mundo del vientre de la madre, que remeda a la
Madre Tierra en su papel reproductor. Aunque para ser precisos, el
mundo subterráneo del que nace la vida está en la Noche
del oscuro oeste (tár-tar-o significa al oeste del oeste), al fondo a la
izquierda, no en vano es por allí por donde muere el Sol.
(Cuando llegue el nuevo orden patriarcal, que no gusta de la muerte,
impondrá entre otras cosas el Levante sobre el Ocaso, y lo
diestro sobre la izquierda, que desde entonces será tildada de
"siniestra", como todo lo que pertenecía al mundo
maternal). Más datos sobre la identidad de la Madre Tierra son
sus primeras manifestaciones como agua y serpiente -a la que Zeus
olímpico opondrá su águila-, siendo incoherente
que la pisen las imágenes de la Madre divina en nuestras
iglesias, por más que el nuevo orden la empareje (a la
serpiente) con
la mujer, Eva/Pandora, como origen de todo mal, clara censura por una
reacción emotiva patriarcal.
En el
Neolítico agrícola avanzado esta abstracción se
hace más funcional cuando Atis en Frigia, Adonis en
Biblos, Osiris en Egipto, Dionisos en Creta y EleusisÉ, son semillas
desgranadas (troceados) que se entierran para, muriendo ellos,
asegurar la reproducción y supervivencia de la especie
a la que
pertenecen. No otro fue el sentido original de los sacrificios:
muerte vivificadora. (La función del falo y las diosas
respectivas: Cibeles, Afrodita, Isis, Deméter... la veremos
más adelante).
La duda sobre si
la exogamia en el Paleolítico era masculina o femenina
(como la del chimpancé), se decanta por la masculina una vez
decidimos asentarnos para iniciar la agricultura. Cuidar de la prole,
el entorno, y de las instituciones necesarias para la supervivencia,
así lo exigía, cualesquiera que fueren los motivos
biológicos, económicos, políticos o
socio-culturales que la expliquen. Así lo expresan
los mitos que
definen al varón como extraño de la tribu
territorialmente aglutinada por las madres y las crías. Por
sólo citar un ejemplo, los siete primeros reyes de Roma, desde
Rómulo y Remo, según nos informan muy
creíblemente los mitos, los siete primeros reyes de Roma
fueron extranjeros. Como lo será Edipo vivo, en Tebas, y luego
muerto, como protector de Atenas. O Aquiles, mirmidón, del
tótem de la hormiga en Egina, convertido en rey-caballo en
Tesalia. Y así todos, absolutamente todos los héroes
míticos que, tras vencer en la competición nupcial
previa a la unión hierogamática, serán
divinizados tras ser sacrificados.
9000/5000: fichas, palillos, esferas, con trazos y cruces, en
Anatolia y Próximo Oriente, que dan fe de nuestra capacidad de
pensamiento simbólico, aunque no fueran expresión de un
lenguaje articulado.
9000: Hoces (de madera y sílex), y azadas, y
tejidos, y redes, y anzuelos, y embarcacionesÉ El cambio
climático y la extinción consiguiente de la caza mayor
del glaciar obliga a un brusco cambio en la ingesta y en la
búsqueda de nuevos recursos alimentarios, que se
basarán en la agricultura.
El trigo y la
cebada, así como la cabra y la oveja, y luego el cerdo y el
gato, fueron domesticados en Oriente Próximo y Medio desde el
año 9000, el bóvido lo sería en el 6000,
expandiéndose al norte de China más de dos mil
años después, y más de tres mil al sudeste
asiático, a México (maíz) y a los Andes (la
patata y la llama).
La
domesticación del animal no sólo nos aportó su
carne y su leche, sino también su cuero o su lana y los
trabajos de tracción o de transporte, siendo tal el beneficio
que nos aportaron que adoptamos su figura totémica como
reencarnación del espíritu de los ancestros de la
tribu, si es que no lo habíamos hecho ya con las figuras
rupestres en el solutrense.
Consecuencia del
almacenamiento de los excedentes fue la fortificación, con
murallas, de las primeras ciudades, como ocurrió en
Jericó
a mediados
del X milenio, cuyo asentamiento se remonta al XI, en el
período natufiense. El dios de la guerra Ares cosecha en
eriales ajenos: indicio claro de guerras institucionalizadas con
ejércitos profesionales. Del VII milenio data el núcleo
urbano de Çatal Hüyük en Anatolia que albergaba a
varios miles de personas, donde la mujer y el toro eran el centro de
los mitos y los rituales. No se conocen actividades agrícolas
en Egipto antes del año 6250. Del Neolítico en Grecia y
los Balcanes conocemos poblaciones desde casi el 7000, cuyas figuras
de cerámica femeninas tienen rasgos sexuales muy marcados, y
antes del 5000, o del 5500, se construyeron al norte del Danubio
núcleos urbanos con casas de 40 m de largo por 8 de ancho. Por
estos tiempos también llegó el Neolítico a
Ucrania y a España. Habría que esperar al 4000 para que
alcanzara Dinamarca. Las fechas no son tan distantes si nos
percatamos de que implican una expansión a una media de
kilómetro por año.
Las fechas
confunden por su simplicidad. En realidad al principio tuvieron que
coexistir cazadores-recolectores con agricultores quienes,
además, necesitaron su tiempo para domesticar las plantas y
más aún para llegar a intensificar su cultivo. La
agricultura intensiva del Neolítico pleno no se da en lo
Balcanes hasta el VI milenio y no llega a Europa central y occidental
hasta el V y el IV milenio.
La sociedad
campesina se vincularía a la tierra y a la nueva sociedad de
modo tal que fuera de ella el individuo no encontraría modo de
sobrevivir.
7500: El papel del caudillo en la
defensa del territorio y en la captura de botines de guerra y de
cautivos, así como el control de algunos medios de
producción (armas, utensilios y luego el arado y los metales),
darían al varón un papel protagonista al que no
está acostumbrado. Pero quedan reductos de influencia social
como la magia, el arte, el mito, la matrilinealidad, la
información inter-generacional, el calendarioÉ, que siguen
siendo funciones de la clase maternal. Y aquí el varón
encontrará un hallazgo tortuoso: entrar en los secretos de la
magia ritual, que le estaba vedada, mediante el sacrificio, si es que
no los hubo antes, argumentando que es el falo realmente el que fecunda a la
hembra (Apolo
lo afirmará así rotundamente en el juicio del matricida
Orestes presidido por Palas Atenea, relegando a la madre como puro
receptáculo del semen, pero aún quedan milenios para esa
aberración), por lo que debe ser su pene (el de Osiris, Atis, Adonis,
DiónisosÉ) y su sangre lo que será más eficaz
para fecundar la tierra y asegurar mejores próximas cosechas.
Extranjeros
(exogamia) serán en los mitos y en la realidad todos los que
serán coronados al vencer (sacrificar) al "rey sagrado"
anterior, cada año (o período estacional), en
competición nupcial para merecer la unión
"hierogamática" con la (sacerdotisa de la) diosa, tras lo cual
serán castrados, descuartizados ("esperma" significa semilla),
y arrojados partes de sus restos a los campos, regando con su sangre
los árboles, para asegurar su fecundación, mientras que
los participantes se revuelcan abrazados amorosamente entre los
surcos para infundirles esa misma energía por magia
mimética. Ellas, las (sacerdotisas de las) diosas, Cibeles,
IsisÉ serán las oficiantes de estos rituales. Para conmemorar
lo cual, el falo será exaltado en monumentos de obeliscos, en
numerosos rituales, como el de Eleusis, y divinizado en Egipto. Un
resto, ya abstracto, de este ritual es todavía la
circuncisión.
Los gritos de
exaltación del varón estallaron en forma de monolitos
de piedra que miraban al sol hasta quedarse sin sombra y los grandes
monumentos megalíticos pudieron bien ser fruto y
expresión de su justificado entusiasmo. Los inmensos templos
megalíticos de Malta que datan del 3.500 son anteriores a las
grandes pirámides de Egipto. Desde entonces los edificios
monumentales proclamaron el poder vigente, las torres de las iglesias
cristianas no podrían ser excedidas por ninguna otra
edificación, hasta que recientemente (varios siglos desde una
perspectiva histórica no son más que un suspiro) fueron
superadas en altura por los Bancos, Seguros y Multinacionales, cuyos
sacerdotes adoran al nuevo dios Dinero.
7000: hoz dentada (agricultura
intensiva)
7000/4500: la
domesticación de animales que comenzó con el
perro más allá del 12.000 adne, se amplía
circa el 9000 con la cabra y la oveja en el Próximo
y Medio Oriente; sobre el 7000/8000 con el cerdo y el gato
(éste como protector del cereal, cuyo trabajo realizaba en
Europa la serpiente), y el bovino en el 6000; en el 4500 el asno; en
el 2000 el caballo y el camello en el II milenio, aunque hay datos
del caballo en el Cáucaso en el IV milenio (tpi. nº
6: confirmar
o corregir estas fechas)
No todas las
especies son domesticables, sólo las de alta
reproducción, gregarias jerarquizadas que permitieran
sustituir su líder de grupo natural por el humano, y
tolerantes al encierro. Domesticar un animal, someterlo a una
reproducción controlada, lo hizo apto no sólo para
alimentarnos con su carne y su leche sino también para
actividades agrícolas o de transporte. El beneficio que nos
aportó fue tal que encarnamos en ellos el espíritu de nuestros
ancestros propiciatorios, dando lugar a los tótems
teriomórficos, si es que no existieron antes, que tomaron
dicha forma de distintos animales en todas las culturas.
Pero a pesar de la obligada observación de la
cópula como causa de la reproducción, que tuvieron que
realizar para mejorar los ejemplares mediante el cruce de las razas,
el mito como moral obligaba a continuar en la convicción de
que en el ser humano era el espíritu (aire o agua, "l'elan
vital") el que daba nueva vida en los vientres de las hembras que
"para quedar preñadas colocaban sus grupas en dirección
al norte (Bóreas, viento fecundador)". Es así como se
entiende, y es correcto, que la Virgen María fue fecundada por
el Espíritu Santo.
6200: Çatal Huyuk, ciudad en Anatolia.
6000: megalitismo, metales, la
piedra sagrada como tótem en que se encarna el espíritu
de los ancestros.
Domesticado el
bovino, la agricultura mesopotámica se expande al este y oeste
a razón de 1 km por año, prueba evidente de la
inmediata difusión de los hallazgos culturales, sin necesidad
de invasiones de poblaciones colonizadoras: las que vuelan son las
ideas. Eurasia se desarrolló más y mejor que Africa y
América porque se extendió de este a oeste en una misma
latitud mientras que Africa y América lo tuvieron que hacer de
norte a sur, con diferentes biosistemas. Por eso Europa pudo
colonizar a Africa, América y Australia, y no al revés.
6000/5000: primeras cerámicas de que tenemos noticia,
talladas y adornadas con símbolos cuyo significado aún
desconocemos, con vocación decididamente comercial, siendo
desde sus comienzos objeto de intercambio entre grupos y
culturas.
6000/3000: Calcolítico, el metal del cobre
(chalkos: cobre, litos: piedra). Culturas acadia en Oriente Próximo, la
ghassuliense en el valle del Jordán, la egipcia del Antiguo Imperio, y luego
llegará la minoica de Creta, hasta las metalúrgicas de Vilanova
de San Pedro (Portugal) y Los Millares (Almería) al sudoeste
de Europa. El horno de 600º que sirvió para hacer
cerámica tuvo que elevarse a los 1.100º para poder fundir
el cobre.
La cultura de la
época del cobre en Egipto es la Badariense (5800-4800) que no funde el
metal sino que lo martilla. Los cadáveres, de humanos y
animales, se entierran envueltos en pieles o canastas. La escritura
no llegó hasta el final del período Predinástico
(4800-3100).
5400/1300: En las figurillas ya
masculinas de la cultura ghassuliense del valle del Jordán se exalta el pene de
forma tal que confirma el nuevo rol del varón en la sociedad y
explica el entusiasmo con el que el varón se prestaría
voluntariamente a los cruentos sacrificios, como los de
Osiris,
Dionisos, Atis, AdonisÉ, substituyendo el papel de la mujer (y sus figurillas
púbicas triangulares) en la magia que permitía asegurar
las cosechas, rociando con su sangre su entorno natural y los surcos
ya sembrados.
5300: nacimiento
de la escritura ideográfica en la cultura europea de
Vinça (a orillas del Danubio, 14 kms al este de Belgrado,
la zona de Ucrania al Egeo y al Adriático, en plenos
Balcanes), y no en Sumer en el 3.100, como hasta recientemente se ha
venido manteniendo. En el 5200, en Eridu, se inició el
protourbanismo.
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