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La secuencia interrumpida que hemos estudiado en las 4
fases del PAT, genera unas diferencias de potencial entre el espacio
extracelular y el intracelular produciendo la característica curva
monofásica . Sin embargo, al producirse esta despolarización celular en un
frente de onda progresivo como si de una oleada se tratara, las diferencias
eléctricas que se generan entre sectores miocárdicos activados y los que
están por activar, provoca la aparición de un vector de despolarización
común, como consecuencia del dipolo creado, es decir; existe un vector con
dos polos (positivo en cabeza y negativo en cola) que discurre a través de
las vías comunes de despolarización a través del medio conductor que no es
otro que el miocardio. El gran vector del miocardio es la resultante de los
millones de vectores instantáneos que cada fibra miocárdica genera
(figura 1.3).
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FIGURA 1.3 - Orientación de
los vectores principales y su correspondiente representación en el ECG
de superficie.
El primer vector corresponde a la activación del septo
interventricular, el 2º a la gran masa ventricular en donde el
predominio de la masa izquierda sobre la derecha anula los vectores
que genera este último, y finalmente el 3º vector correspondiente a
las porciones póstero-basales del corazón. |
Al encontrarse el corazón íntimamente conexionado a todo
el organismo, la corriente eléctrica generada a través de este dipolo puede
ser recogida en cualquier punto periférico del organismo, dando lugar al
electrocardiograma.
Si en el punto periférico del organismo desde donde el
gran vector de despolarización es observado éste se aleja, se registrará una
deflexión negativa, mientras que por el contrario ésta será positiva, si el
gran vector se aproxima al punto explorador. De un modo experimental ha
podido demostrarse que la ausencia de homogeneidad entre el tejido
miocárdico y las demás estructuras corporales, no modifica de modo sensible
la representación electrocardiográfica, con lo cual podemos tener la
absoluta certeza de que el ECG de superficie es una representación
auténtica, y no interferida, de los procesos bioeléctricos cardíacos.
La magnitud, la dirección, y la
polaridad de este vector variando continuamente a lo largo de la
duración del estímulo, dando como resultado final, un vector principal que
en la práctica coincide con el eje longitudinal anatómico del corazón, y que
tendrá una importancia decisiva en el análisis electrocardiográfico de
superficie.
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