Los patrones electrocardiográficos de
normalidad quedaron establecidos hace tiempo, y hoy en día, con unos
conocimientos adecuados, son pocas las dudas diagnósticas que debe plantearnos
un ECG. El propio Einthoven asignó una denominación a cada onda del ECG a medida
que se éstas se iban inscribiendo, y así quedó establecido denominar P a
la primera onda, y Q, R, S, T y U a las
sucesivas. Entre ondas, existen intervalos, segmentos, y puntos de referencia de
un gran interés diagnóstico. Estos son; el intervalo PR, el punto J,
el segmento ST, y el intervalo QT principalmente.
Dentro de los que se considera un patrón electrocardiográfico normal, existen
amplias variaciones, en lo que se refiere a frecuencia cardiaca, duración del
PR, eje eléctrico, disposición de las ondas de repolarización ventricular etc.
En general un ECG normal, deberá en todo caso parecerse al de la
figura 1
FIGURA 1- Trazado
electrocardiográfico de 12 derivaciones cuyas características lo sitúan
dentro de los límites normales, tanto para el eje de QRS como para
voltajes de ondas e intervalos entre ellas.
RUTINA DE INTERPRETACION
Es muy importante a la hora de enfrentarse a un ECG seguir una rutina invariable
de observación para una correcta interpretación. Si así lo hacemos, difícil será
errar en el diagnóstico final. Los pasos obligados a seguir frente a cualquier
trazado son los siguientes:
Determinar la frecuencia cardiaca
Diagnosticar el tipo de ritmo
Calcular el AQRS en el plano frontal
Medir intervalo PR y/ó PP
Estudio de la onda
Estudio del QRS
Análisis del segmento ST y onda T
Medida del QTc en varias derivaciones y promediarlo
Verificar la presencia de onda U
ASPECTOS A CONSIDERAR EN LA INTERPRETACION
DEL ECG
FRECUENCIA CARDIACA:
La frecuencia cardiaca (FC) de reposo varía entre 60 y 100
cxm, pero FC ligeramente superiores ó inferiores a estos valores suelen ser
detectadas con a menudo, siendo mas altas en niños y sujetos en estado de
ansiedad, y mas bajas en ancianos y deportistas entrenados. Es bastante
habitual en jóvenes observar en el curso del registro una arritmia sinusal
casi siempre de tipo respiratorio, y en la que los RR casi nunca superan el
50% en exceso del valor previo.
EJE ELECTRICO (AQRS):
Lo mismo que la FC el AQRS puede variar ampliamente desde valores de +120º
en niños hasta -10º en adultos y ancianos. Por lo común un AQRS medio normal
se sitúa entre +40º y +60º medido en el plano frontal.
ONDA P: Ya
dijimos que representaba la sístole eléctrica y mecánica de ambas aurículas.
Su vector máximo se dirige desde arriba a abajo, de derecha a izquierda y de
atrás hacia adelante. Habitualmente suele ser redondeada, de ramas
simétricas, de bajo voltaje en relación al QRS y onda T, y por lo común
monofásica, aunque no es excepcional encontrarla con dos componente
difásicos (positivo/negativa) en D1, aVL, y a veces en D3 y aVF. Para su
estudio, las derivaciones D2, y V1-V2 aportan la mejor perspectiva.
Anomalías de la onda P nos pueden informar acerca de trastornos de la
conducción interatrial y de crecimiento y dilatación de las cavidades
auriculares. Trastornos en su cadencia, son característicos de enfermedad
del nódulo sinusal.
INTERVALO Y SEGMENTO PR:
Este período representa el tiempo transcurrido desde el inicio de la
activación auricular hasta el inicio de despolarización ventricular. Varía
entre 0.12 y 0.20 segundos. Períodos mas cortos son típicos del síndrome de
conducción acelerada, y los mas largos son típicos de trastornos de la
conducción AV de diverso grado.
Para una correcta medición debe tomarse el inicio en el principio de la onda
P y el final en el comienzo de la onda Q ó de R si aquella no existiese. El
trazado del segmento PR debe superponerse a la línea isoeléctrica.
COMPLEJO QRS:
Representa la despolarización ventricular (sístole eléctrica). Los valores
para el AQRS ya han quedado previamente establecidos, y se habla de "corazón
vertical" cuando el AQRS se sitúa mas allá de 90º y de "corazón horizontal"
cuando el AQRS está desplazado mas allá de los 0º. Su duración normal oscila
entre 0.06 y 0.10 seg. Valores superiores indican trastornos de la
conducción intraventricular (bloqueos de rama).
La onda Q es generalmente estrecha (inferior a 0.04 seg) y poco profunda
(alrededor de 1-2 mm). No obstante en vagotónicos y en corazón muy
verticalizados pueden observarse ondas Q de mayor voltaje en D1, y aVL no
necesariamente patológicas. La onda Q patológica, veremos en otros capítulos
que está fuertemente vinculada a la necrosis miocárdica.
La onda R en sujetos sin cardiopatía, puede tener un voltaje que a veces no
supera los 6-8 mm y ocasionalmente puede llegar a 25 mm (V5). Es interesante
medir el tiempo de deflexión intrinsecoide (TDI) que es el período que media
entre zenit y el nadir de R, es decir, desde el principio al final de R.
En V5 el TDI no debe superar los 0.045 seg. Alargamientos del TDI sugieren
trastornos de la conducción intraventricular, y crecimientos ventriculares.
La onda S, se inscribe tras la onda R, y no siempre está presente. En
precordiales derechas representa el alejamiento del gran vector de
ventrículo izquierdo, mientras que en V5 y V6 son la resultante de los
terceros vectores de las porciones cardíacas póstero-basales.
INTERVALO QT:
Es la expresión eléctrica de toda la sístole ventricular.
Comprende desde el principio de la onda Q ó R hasta el final de T. Conviene
por tanto buscar aquellas derivaciones en las que la onda Q y la onda T sean
bien patentes. Ya dijimos en el primer capítulo, que el QT variaba con
arreglo a la FC, de modo que a mas FC menor valor de QT y viceversa.
Remitimos al lector al primer capítulo para repasar las fórmulas correctoras
del QT.
Algunas enfermedades (síndrome de Romano-Ward, y el de Jerwell-Lange-Nielsen),
así como drogas (digital, quinidina, antiarrítmicos del grupo I, derivados
tricíclicos) y determinados trastornos electrolíticos ( en especial la
hipocalcemia ) modifican sustancialmente los valores del QT, predisponiendo
el corazón a arritmias ventriculares ocasionalmente severas.
ONDA T Y SEGMENTO ST:
El segmento ST se mide desde el final de QRS (punto J) hasta el inicio de la
onda. Suele estar nivelado con la línea isoeléctrica, aunque en condiciones
normales tiende a supradesnivelarse con la bradicardia y la vagotonía, y a
infradesnivelarse con la taquicardia. Desplazamientos positivos superiores a
2 mm ó inferiores a 1 mm en relación a la línea isoeléctrica, suelen estar
provocados por trastornos isquémicos miocárdicos.
La onda T, representa la repolarización ventricular, y al contrario que la
despolarización suele ser de inscripción mucho mas lenta y de ramas
asimétricas, siendo mas lenta la rama ascendente que la descendente. La onda
T es positiva en D1, D2, aVL, aVF, y de V3 a V6, mientras que suele ser
negativa o aplanada en las otras derivaciones. Ondas T negativas desde V1 a
V4 suelen observarse con frecuencia en mujeres de mediana edad sin
cardiopatía.
ONDA U: Es
una inscripción de pequeño voltaje y de significado incierto, que cuando
aparece lo hace tras la onda T, en las derivaciones V4 y V5, siguiendo la
misma polaridad que la onda T que le antecede. Algunos autores han querido
ver su significado en la repolarización del sistema de Purkinje. La
hipercalcemia, la hipokaliemia, la acción de la digital y la quinidina, y la
bradicardia favorecen su presencia (figura 2).
FIGURA 2. En el trazado tras la inscripción
de la onda T puede observarse la presencia de la onda U con las
características típicas que se describen en el texto.
ELECTROCARDIOGRAFOS
Es obvio que un ECG será tanto mas fiable
cuanto mejor haya sido registrado.
Para ello, es necesario tomar el registro con el paciente en reposo,
preparando adecuadamente la piel con pasta conductora ó por medio de una
solución alcohólica rebajada, eliminando si fuese preciso el vello excesivo.
El paciente debe estar totalmente relajado, si así no fuera, debe
ordenársele efectuar algunas respiraciones profundas, e invitarle a colocar
las palmas de las manos debajo de sus glúteos.
Los electrodos de extremidades y precordiales deberán ser cuidadosamente
colocados en sus lugares respectivos
La mayoría de los electrocardiógrafos
actuales presentan un alto grado de automatización, siendo en general muy
aceptable la calidad de casi todos. Suelen estandarizar la calibración a 10
mmm = 1 mV, y la velocidad del papel a 25 mm / seg. La inscripción mas
habitual se hace por chorro de tinta o por medio de papeles termosensibles.
El papel de inscripción es por lo común milimetrado de forma que dos barras
gruesas equivalen a un tiempo de 0.20 seg, estando este periodo a su vez
dividido en períodos mas cortos de 0.04 seg.
Para obtener un trazado
electrocardiográfico conveniente es necesario registrar al menos 5 segundos
por derivación, y una tira larga, entre 30 y 60 seg., en una derivación en
donde la onda P y el complejo QRS puedan ser bien observados (D2).
Algunos electrocardiógrafos actuales disponen de pantallas sin
desvanecimiento de imagen para observaciones electrocardiográficas
prolongadas