Ante situaciones que se asocian a crecimiento de una o las
dos aurículas, existe un incremento del tamaño de la onda P (anchura mayor de
100 mseg y/o altura superior a 2,5 mm). Sin embargo, el crecimiento de la
aurícula derecha y de la aurícula izquierda no se manifiestan de igual forma en
el ECG, pues la despolarización no comienza de forma simultánea en ambas
aurículas.
En circunstancias normales, la aurícula derecha se
despolariza antes que la izquierda, y por tanto su despolarización contribuye
fundamentalmente a formar la parte inicial de la onda P. Por el contrario, de la
porción final de esta onda es responsable fundamentalmente la despolarización de
la aurícula izquierda.
En este caso, el crecimiento de la onda P se hace sobre todo a expensas de
incrementar su anchura (> 100 mseg) (onda P "mitral"). Por otra parte, la onda P
puede adquirir forma de "M", con una ondulación doble, especialmente en
precordiales izquierdas. En precordiales derechas, la onda P puede adquirir una
forma bifásica.
Criterios:
1.- Aumento de duración de la onda P
desde el comienzo de la rama ascendente hasta el punto final
de la rama descendente con duración igual o superior a 0,11 seg. 2.- Onda P
bimodal (P mitrale) principalmente en DI, DII, V3, V4, y con fase negativa
lenta en V1. 3.- Desviación del eje eléctrico de la P hacia la izquierda.
FIGURA 1-Desarrollo
esquemático del auriculograma normal
SIGNIFICADO CLINICO:
Numerosas situaciones clínicas que producen sobrecarga de presión y/ó de volumen
condicionan dilatación de AI. Entre las mas importantes figuran:
a.) Estenosis mitral (En la fase inicial de
la estenosis mitral donde predomina la hipertrofia auricular la onda P puede
ser puntiaguda en DII y el eje no desviado a la izquierda.
En estos casos frecuentemente se observa onda P entallada en V3 y V4
indicativa de la sobrecarga auricular izquierda.
b.) Insuficiencia mitral crónica
c.) Insuficiencia cardíaca que provoca
aumento de la presión telediastólica (cardiopatía isquémica)