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Vía externa (subacromial)
El paciente permanece sentado con el
brazo relajado al costado sin rotación.
Material : Jeringa
de 2 ml con aguja de 3,8 cm con 1 ml de corticoide mezclado con 1 ml de
anestésico local.
Técnica : Se palpa
el punto más externo del hombro y con la uña del dedo pulgar se marca un
punto aproximadamente a 1,3 cm por debajo del acromion dónde se inyecta la
solución. Se requiere una aguja más larga puesto que la grasa sc. es gruesa
en este punto. Se avnza medialmente la aguja por debajo del acromion, en
dirección horizontal y ligeramente posterior a lo largo de la línea de la
fosa del supraespinoso. Se inyecta la solución cuando se ha introducido 2,5
cm de la aguja.
Con frecuencia la bursitis
subacromial produce un derrame que fluctúa a cada lado del acromion, y puede
aspirarse previamente a la inyección. Aparte de la presencia de una efusión,
esta afección pude diagnosticarse solicitando al paciente que coloque el
brazo en forma diagonal cruzando la cara anterior del tórax. Golpeando el
codo se desencadena dolor referido por debajo del acromion En muchos casos,
la articulación del hombro comunica con el espacio subacromial y, además de
poder aspirar e inyectar la bursitis subacromial, esta vía resulta útil para
cualquiera de las lesiones del manguito de los rotadores. Además, la
elección de la vía para inyectar la articulación del hombro es muy personal,
puesto que el efecto terapéutico de la inyección por vía lateral, anterior o
posterior, es el mismo para los trastornos del manguito de los rotadores y
del hombro congelado. |