Ramiro II el Monje
El rey Sancho Ramírez, obra de Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)

1075. Se cree que nace en este año y que la ciudad podría haber sido Jaca.

Hijo de Sancho Ramírez Rey de Aragón y de Navarra y de su segunda esposa Felicia de Roucy.

Es por tanto hermanastro de Pedro Sánchez, y hermano menor de Alfonso Sánchez (futuro Batallador).

Su padre es Rey de Aragón y de Navarra, con una parte occidental donde se habla el euskera.

Un abad del Monasterio de San Poncio en Thomières ejerce gran influencia sobre el rey aragonés.

1093. Su padre lo ofrece en oblación (ofrenda a Dios) al citado Monasterio para que ejerza de monje "quatenus sit monachus secundum regulam Sancti Benedicti" junto con una extensa dotación de bienes.

La reina Felicia dispone, apelando al Canon VI del X Concilio de Toledo, que además tenga una educación caballeresca.

En San Poncio se observa la Regla de San Benito, teniendo además el joven Ramiro una esmerada educación en textos sagrados y letras.

Mientras se encuentra inmerso en sus estudios se produce la temible invasión almorávide de las taifas peninsulares, resistiendo muy pocas su arrollador empuje, entre ellas Zaragoza y Lérida.

1094. El 4 de julio mientras prepara el asedio de Huesca, su padre recibe una certera saeta en la axila que le provocará la muerte.

Sancho Ramírez, herido de muerte, haciendo jurar a sus hijos que concluirán la conquista de Huesca.
Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, por Francisco Pradilla (Ayuntamiento de Zaragoza).

1104. Realiza una visita al reino aragonés. Antes de volver a Thomières recibe instrucciones del Obispo de Huesca de no tomar las órdenes mayores en tanto no oviese su hermano un heredero.

1105. En San Poncio recibe la noticia de la muerte de su hermano Pedro y la consiguiente proclamación de Alfonso como Rey de Aragón y Navarra.

1110. Se halla ya en la península contemplando el engrandecimiento y las consecutivas conquistas de su hermano Alfonso I el Batallador.

Es designado por éste para ser Abad de Sahagún, ciudad leonesa que ha sido recientemente conquistada por el rey aragonés.

1113. Tras el avance de Urraca (mujer de Alfonso y ahora enfrentada a él), abandona Sahagún.

1114. Es elegido para ser el nuevo Obispo de Burgos.

1115. Urraca conspira para que dicho puesto sea para alguien proclive a ella, designando a un por lo que Ramiro debe abandonar el puesto. Parece ser que después es designado como Obispo de Pamplona pero sin poderse dar por cierto.

Después ingresa como monje en el Monasterio de San Pedro el Viejo en Huesca, monasterio afilado a San Poncio.

Mientras, su hermano Alfonso sigue ampliando las fronteras del Reino de Aragón.

1134. En julio, Alfonso I el Batallador resulta herido y su ejército derrotado durante el asedio de Fraga. Poco después confirma a Ramiro como Obispo de Roda, en sustitución del anterior, Pedro, que ha perecido en la Batalla de Fraga.

El 7 de septiembre el bravo rey aragonés no consigue recuperarse de sus heridas y muere en Poleniño. En su lecho de muerte se encuentran Ramiro y García Ramírez, que también estuvo peleando en Fraga.

Torre de los Frailes (FRAGA).2007
Ramiro II el Monje, por Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)

Se presenta un panorama complicado para el reino aragonés. El rey tiene firmado y ratificado un testamento por el que deja su reino a las Ordenes Militares del Temple, del Santo Sepulcro y del Hospital de San Juan.

Pero la Curia aragonesa no quiere que Aragón quede en manos extranjeras, ni siquiera siendo religiosas, muchos de los nobles tampoco. En esta situación no les queda otra solución que intentar convencer a Ramiro para que se haga cargo del reino, a pesar de que algunos nobles piensen que es una persona sin aptitudes para gobernar y otros consideren que ha de respetarse la voluntad de su difunto rey fallecido.

Ramiro acepta y se dirige a Jaca donde es aclamado por una asamblea de obispos y notables del reino.

El 2 de noviembre se encuentra en Zaragoza. Rápidamente negocia una tregua de dos años con Ibn Ganiya, el vencedor de Fraga. Incoprensiblemente, el almorávide acepta, en lugar de aprovechar su ventajosa posición militar, llevando la tranquilidad a los cristianos de la cuenca del Ebro.

Mientras tanto, García Ramírez se ha dirigido a Pamplona, donde se ha hecho coronar por los pamploneses como Rey de Navarra y de las provincias vascas, separándose dicho reino del aragonés tras cincuenta años de convivir juntos.

Por si fuera poco, Alfonso VII, nada más enterarse de la muerte del Batallador se ha dirigido hacia La Rioja, tierras que reclama como suyas por haber pertenecido a su abuelo Alfonso VI.

Después reclama el territorio de Zaragoza alegando antiguos derechos sobre el mismo. Ramiro II accede, mostrando la extrema debilidad del reino aragonés y llenando de decepción a sus nobles.

1135. Parte de la nobleza aragonesa le reprocha al monarca su falta de carácter, incluso se le llega a conocer con el apodo de "rey cogulla" ó el no menos despectivo de "fray treguas". Se produce incluso una rebelión nobiliaria y Ramiro está a punto de perder el trono, debiendo salir del Reino de Aragón. En este contexto pasará a la historia como principal actor de lo que se conocerá después como LA CAMPANA DE HUESCA

García Ramírez el Restaurador. Pamplona. 2007.

Enmarcada dentro de la leyenda, el rey aragonés habría mandado un mensajero a su antiguo Abad de San Poncio para pedirle consejo por no saber como meter en vereda a sus levantiscos nobles.

El citado abad Frotardo, que se encuentra en el huerto, coge un montón de ajos y con el cuchillo que tiene en la otra mano les corta la cabeza a éstos con un rápido golpe de muñeca. Seguidamente le dice al mensajero:

"Vete al mi señor el rey y dile lo que has visto, que no te doy otra respuesta"

El mensajero vuelve y se lo cuenta a su rey, quien se queda pensativo.

Pasados unos dias hace llamar a todos sus nobles con la excusa de ver una campana que habría mandado traer y cuyo sonido se oiría en todo el reino. Después les hace pasar de uno en uno a una habitación donde se supone que está la susodicha campana. Cuando van entrando el terror se apodera de ellos: en la habitación se halla un verdugo con un gran hacha y los cuerpos de algunos de ellos (los rebeldes), están esparcidos en el suelo decapitados y las cabezas de éstos van formando un círculo con el propósito de formar 12 en total.

Cuando le toca el turno al rebelde obispo Ordás, lejos de amilanarse le exclama a su rey:

"Esta campana no es tal, pues no tiene badajo"

Su cabeza será la última y hará la función del consabido badajo.

La Campana de Huesca, por José Casado del Alisal.

La realidad parece indicar que, durante su ausencia, un grupo de nobles habría roto la tregua con los almorávides asaltando una caravana entre Fraga y Huesca. Ibn Ganiya junto con tropas de Lérida, Tortosa y Fraga, en represalía, se apoderan de la ciudad de Mequinenza, amenazando la comarca del Somontano y la zona de Barbastro.

Ramiro II hace ejecutar a estos siete importantes nobles:

  • Lope de Fortuñones, Señor de Albero Alto y Torreciudad
  • Martín Galíndez, Señor de Ayerbe
  • Bertrán, Señor de Bolea, Ejea y Luna
  • Miguel de Rada, Señor de Perarrúa
  • Iñigo López, Señor de Naval
  • Cecodín de Navasa, Señor de Ruesta
  • Fortún Galíndez, Señor de Huesca

Está absolutamente documentada la falta de estos nobles en este año.

Aparece la crisis económica que ya se vislumbraba en los últimos tiempos de Alfonso I. Para paliarla, Ramiro se ve obligado a recurrir al tesoro de las iglesias y monasterios. El 13 de noviembre devalúa la moneda jaquesa, desatándose la ira popular contra los judíos.

La presión de la nobleza que quiere un heredero para el reino aragonés hace que case con Inés de Poitou, viuda francesa de treinta años y que ya ha tenido tres hijos. La fertilidad de la francesa queda fuera de toda duda, pues en el espacio de seis semanas ya se encuentra embarazada. La tranquilidad llega a los nobles y súbditos del Reino de Aragón.

La presión del Papa Inocencio II se acentúa y presiona a todos los reyes cristianos peninsulares para que se cumpla el testamento del Batallador.

1136. La nobleza descontenta fomenta la rebelión. Doña Talesa, viuda de Gastón de Bearn dá instrucciones a Arnaldo de Lascún, Tenente de la villa de Uncastillo, para que se subleve en su nombre. La rebelión es ahogada en sangre.

El 11 de agosto nace su hija Petronila. El rey, que esperaba ansiosamente un varón empieza una frenética búsqueda de un candidato matrimonial con el que asegurar su reino.

Ramiro II, desgastado políticamente, estima cumplida su misión y decide recogerse nuevamente en su vida monacal.

Uncastillo. Vista parcial de los restos del castillo y parte de la población. 2007.

Pero antes debe dejar su reino en buenas manos. Designa al arzobispo Olegario de Tarragona como mediador ante la Santa Sede en el conflicto abierto por el testamento de su hermano.

A finales de año, el rey y su esposa se separan. Inés se retira al Monasterio de Santa María de Fontevrault, donde acabará su existencia.

1137. Su suegro Guillermo, Duque de Aquitania le transmite una petición de Alfonso VII para que la mano de Petronila le sea entregada para su hijo Sancho, nacido en 1333. El rey aragonés va dando largas al castellano-leonés. Problema que se resuelve momentáneamente con la muerte de Guillermo en abril.

El Rey de Aragón mueve ficha. El elegido es el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV. Los esponsales se celebran el 11 de agosto. Su hija tiene un año y el conde alrededor de 24.

Ramiro II entrega la totalidad de su reino al conde, a excepción de la obediencia que el reino le debe a él y su hija. Las condiciones son las siguientes:

  • El reino pasará a manos de Ramón Berenguer a la muerte de Ramiro, incluso en el supuesto de que su hija también fallezca sin herederos
  • Si de la unión nace algún vástago, éste heredará el Reino de Aragón y el Condado de Barcelona
  • Hace prometer a Ramón Berenguer que recuperará el Reino de Zaragoza, Tudela y otras plazas navarras

El 27 de agosto, Ramiro II firma un documento en el Castillo de Ayerbe mediante el cual reitera su firme decisión de no tomar ninguna decisión política y dejarlo todo en manos de su yerno. Tras esto, se retira al Monasterio de San Pedro el Viejo, en Huesca.

1150. En agosto se celebra la boda en Lérida, al cumplir la princesa Petronila con la edad reglamentaria para tal acto.

1157. Ramiro II muere en Huesca. Es enterrado en el Panteón Real de la Iglesia de San Pedro el Viejo.

1985. El 7 de junio se exhuman sus restos para ser objeto de estudio.

   
   
Castillos de España