Almanzor
Almanzor

939-940. Nace en Torash, cerca de Algeciras.

Hijo de Abd Alá y de Boraiha, nobles pero no excesivamente adinerados. Su auténtico nombre es Muhammad Ibn Abi Amir.

Descendiente por línea directa de uno de los compañeros árabes de Tariq Ibn Ziyad, el mismo que venció a los visigodos en la Batalla del Guadalete y abrió las puertas de la España visigótica a los musulmanes.

Muere su padre y Muhammad (muy joven), es enviado por su madre a estudiar a Córdoba, donde queda bajo la tutela de sus tíos. Ibn Abi es un joven muy inteligente, dotado de un gran talento, una desmesurada ambición y una falta total de escrúpulos.

Una vez terminados sus estudios, se convierte en escribano y secretario del Cadí Ibn Al-Salim.

Sus aptitudes no pasan desapercibidas al Cadi que le recomienda al Visir Chafar Al-Mushafi, responsable de la administración civil.

El Moro Muza,  que envió a Tariq Ibn Ziyad a España. Manuscrito del s. XIV. Biblioteca Nacional. Madrid.

Entra al servicio de la Princesa Subh en calidad de administrador. Subh era una esclava vasca convertida en concubina de Al-Hakan y que ahora ocupa el puesto de favorita tras haberle dado al Califa dos hijos: Abd Al-Rahman e Hixam.

La carrera política de Muhammad Ibn se dispara de forma meteórica, muy posiblemente debido al hecho de haberse convertido en amante de la Princesa Subh.

967. Es nombrado director de la Ceca "sahib al-sikka".

A los ocho años muere Abd Al-Rahman, el primogénito de Subh. Ibn Abi se encarga de la administración de los bienes del heredero, el joven Hixam.

Demasiados altos cargos, demasiado dinero pasa por sus manos. Muhammad Ibn es acusado de malversación de fondos públicos. Se salva gracias a la aportación de un amigo que le cede su propio dinero.

Castillo de Gormaz.

972. A pesar de estos hechos, se convierte en jefe de la policía pública.

973. A la edad de 38 años se desplaza hasta Marruecos para inspeccionar las tropas allí estacionadas. Establece contactos y se hace con el control efectivo de esos guerreros. A su regreso, es nombrado jefe de las tropas mercenarias acantonadas en Córdoba.

975. Se produce un intento por parte del Conde de Castilla Garcí Fernández de tomar la Fortaleza de Gormaz, seria amenaza para la parte oriental del condado, incluyendo  a Osma y San Esteban (y la zona sur-oriental, incluyendo Maderuelo y Ayllón). Con el apoyo de Sancho Garcés II de Navarra y Ramiro III de León, reúne un importante contingente de hombres y  sitía Gormaz.

Desde Medinaceli sale el general Galib. Se le unen las tropas del Gobernador de Zaragoza Yahya-al Tuchibi, y del Goberandor de Lérida Raship-al Bagawati.

La llegada de este importante ejército resulta fatal para la coalición cristiana que es derrotada en Gormaz y perseguidos sus efectivos en su retirada, volviendo a derrotarles en Langa y Estercuel.

976. En octubre muere Al-Hakam II.

Se desarrollan tramas palaciegas por la sucesión en el Califato. Uno de los pretendientes es Al-Mughira, hermano del anterior Califa.

El otro pretendiente es Hixam, el hijo menor de la Princesa Subh, que cuenta cuenta con los apoyos de Ibn Abi Amir y del Primer Ministro Al-Mushafi. Muhammad Ibn hace estrangular al otro candidato y los que le apoyaban delante de sus propias mujeres. Empieza a dar muestras de no vacilar antes las ejecuciones sumariales y de tomar decisiones sin pestañear.

A pesar de contar únicamente con once años, y en contra de la tradición musulmana que prohibe a un niño ser investido como monarca, el joven Hixam es proclamado como Califa.

977. Se hace nombrar Visir y forma un gobierno provisional compartido con el Hadjib Al-Mushafi, y siempre con la aquiescencia de la madre de Hixam, la Princesa Subh.

En pocos meses, Muhammad Ibn se asegura el control del ejército.

La expedición de castigo llega hasta Asturias. A partir de este momento, las razzias serán una constante en la vida de Ibn Abi.

A su vuelta casa con Asma, la hija del prestigioso general Galib, aumentando así aún más sus ya casi ilimitadas ambiciones políticas.

978. Entre el 31 de mayo y el 6 de agosto, emprende su cuarta campaña, llamada Al-Daliyya contra Pamplona y Barcelona.

Estatua de Almanzor, en la localidad de Torrox.

Con sus intrigas, consigue que Al-Mushafi sea destituído, detenido y encarcelado. Inmediatamente se hace otorgar el titulo de Hajib que ostentara su predecesor.

Su primera decisión política es la de expulsar a los mercenarios de origen eslavo, que se han constituído en una casta de privilegiados, sustituyéndoles por beréberes traídos del Magreb.

Castillo de Atienza (Guadalajara)

Además, practica una dura represión que elimina sistemáticamente a cualquier posible competidor o enemigo.

979. Desbarata una trama para asesinar a Hixam II.

980. Emprende la 10 campaña llamada Al-Munya.

Ordena la construcción de la ciudad de Madina Al-Zahira.

Allí traslada la administración del estado y aislando a Hixam II en Córdoba, en una vida dedicada a los placeres de su inmenso harén y alejándole de los asuntos de gobierno, y ejerciendo él como el auténtico Califa en la realidad.

981. Pero el general Galib se dá cuenta de los planes de Ibn Abi. Se levanta en armas reclamando la legitimidad del gobierno de Hixam II.

Muhammad Ibn, previsoramente, se había hecho traer una guardia personal beréber y había contratado mercenarios cristianos. Viendo la desigualdad de fuerzas, Galib solicita la ayuda de los cristianos del norte, celebrándose una gran batalla en San Vicente (cerca de Atienza).

En un momento de la batalla, Galib que se vislumbra como ganador de la contienda, se cae del caballo dándose un tremendo golpe en la cabeza. Sus partidarios, pensando que ha muerto, le abandonan.

Ibn Abi ordena

"despellejar su piel, rellenarla de algodón y crucificarla en la puerta del alcázar cordobés,
colocando su cabeza clavada en una cruz
" .

Ibn Abi obtiene así una victoria que no esperaba.

Acto seguido, decide castigar al rey leonés Ramiro III por su osadía. Llega hasta Zamora, la cual arrasa y degüella a un sinfín de zamoranos, llevándose otros tantos como esclavos hasta Córdoba. Ramiro III acepta un pacto de sumisión.

Esto le hace impopular ante los leoneses, quienes pretenden colocar un nuevo rey, Vermudo II, con la ayuda de castellanos y navarros.

Muhammad Ibn acude en ayuda de su vasallo y derrota a la coalición navarro-castellana en Rueda (Valladolid). Como consecuencia de esta derrota, la ciudad de Simancas es destruída.

Además, el rey navarro Sancho Garcés II se declara su vasallo, comprometiéndose a pagar un tributo anual al Califato y además le entrega a su hija Abda, llamada La Vascona, en matrimonio.

De este enlace nacerá Abd Al-Rhaman Sanyul más conocido como Sanchuelo.

Ramiro III de León.

El Conde de Castilla, a pesar de haber sido derrotado, no se plega a los deseos de Muhammad Ibn y decide seguir la guerra por su cuenta, sin aliados.

Ibn Ibi regresa victorioso haciéndose llamar Al-Mansur bi-Allah (el victorioso de Dios). Los cristianos le conocerán desde entonces como Almanzor.

Garci Fernández decide que es imposible mantener la línea fronteriza al sur del Duero. Abandona paulatinamente sus fortalezas de Sepúlveda, Gormaz, Atienza....La nueva línea de defensa queda establecida en San Esteban de Gormaz y Osma.

983. Hace ejecutar a Al-Mushafi, quien continuaba en la cárcel a la espera de un juicio que nunca llegó.

Borrell II. Manuscrito del Monasterio de Poblet. Museo de Tarragona.

984. Nombra a Ziri Ibn Atiya Visir del territorio central de Marruecos.

Interviene en León en favor de Vermudo II el Gotoso, en contra de los legítimos sucesores de Ramiro III.

985. Viendo que Borrell II le considera un aliado y se aleja paulatinamente de la corte carolingia, lanza un devastador ataque que termina con Barcelona pasto de las llamas, y sus habitantes masacrados o convertidos en esclavos.

Borrell II consigue huir. También son saqueados los Monasterios de San Cugat del Valles y San Pedro de Puellas.

Mientras tanto, su hijo Abd Al-Malik derrota en Marruecos a Ahasan.

986. García Gómez, aliado de Almanzor, se rebela en el reino leonés.

987. Devasta Coimbra.

988. Penetra en el mismo León con furia demoledora.

Vermudo II se ve obligado a refugiarse en Zamora, dejando al cuidado de la ciudad de León al Conde Gonzalo González. León es asaltada, saqueada e incendiada, muriendo heroicamente Gonzalo González. También son arrasados los Monasterios de Sahagún y Eslonza.

989. Zamora no tiene mejor fortuna y es arrasada. Vermudo II huye hasta Galicia y Almanzor campa por sus respetos por tierras leonesas destruyendo y asolando villas, monasterios, y cuanto encuentra a su paso, como Grajal de Campos, considerado el pueblo más antiguo de León.

Una vez terminada la resistencia leonesa, vuelve sus ojos hacia Castilla.

En febrero Atienza es arrasada y reconquistada.

Sitía San Esteban de Gormaz, pero la ciudad resiste. Entre los asaltantes se encuentra su propio hijo Abd Allah que, descontento con la decisión de su padre de nombrar heredero a su otro hijo menor Abd Al-Malik, abandona sus filas y se pasa al bando castellano.

Almanzor, por Francisco de Zurbaran.

Restos del castillo de San Esteban de Gormaz.

Entonces levanta el cerco y se dirige hacia la cercanas Osma y Berlanga de Duero, que capitulan en agosto.

990. Problemas internos en Córdoba, hacen que vuelva precipitadamente dejando un ejército de musulmanes y ayudados por nobles cristianos rebeldes, encabezados por el Conde de Saldaña, García Gómez.

Vuelve a sitiar San Esteban de Gormaz, nuevamente sin éxito. Entabla negociaciones con Garci Fernández para que este evite que arrase la comarca. La coyuntura es esta: la entrega de su hijo Abd-Allah a cambio de una paz duradera. El Conde acepta, y le pide que respete la vida de su hijo.

El 8 de septiembre Abd-Allah es decapitado en Medinaceli.

Parece ser que la pactada tregua entre castellanos y musulmanes es efectiva, puesto que durante los tres años siguientes no se producirá ningún ataque contra Castilla.

Vermudo II aprovecha la coyuntura para bajar de tierras gallegas a intentar poner orden en su reino.

991. Vermudo II casa con Elvira García, hija del Conde de Castilla.

992. Ante los intentos del Rey de Navarra por sacudirse el dominio y vasallaje musulmán, lanza dos ataques consecutivos contra Pamplona, obligando a Sancho Garcés a desplazarse hasta Córdoba para solicitar una tregua.

994. Saquea Avila.

Fomenta una rebelión contra Garci Fernández liderada por su propio hijo, Sancho García. Desde la lejanía observa el devenir de los acontecimientos y aprovecha la distracción de fuerzas para tomar San Esteban de Gormaz y Coruña del Conde.

Garci Fernández responde con un ataque que le lleva hasta las mismas puertas de Medinaceli, muy cerca de la frontera musulmana.

995. Se produce un nuevo ataque musulmán por tierras castellanas. Garci Fernández sale hacerles frente el 25 de mayo, y en el paraje denominado Piedrasillada, muy cerca de Alcozar, recibe varios lanzazos, uno de ellos en el cuello, que le deja muy malherido (1).

Monumento erigido en Piedra Sillada en el año 2009 por iniciativa de la asociación Pascual Vivas en memoria del II Conde de Castilla,  Garci Fernández.
Castillo de Medinaceli.

A pesar de las consignas de Almanzor para que sus médicos le salven la vida, el II Conde de Castilla muere dos meses después en la ciudad de Medinaceli.

Al fallecido le hace cortar la cabeza, que manda en un cofre a Córdoba, dejando el resto del cuerpo en Medinaceli (2).

Una vez derrotadas las huestes castellanas, llega hasta León donde exige a Vermudo II el pago de un impuesto en concepto de vasallaje.

El nuevo Rey de Pamplona García Sánchez II pretende sacudirse el yugo musulmán.

996. Pero no puede aguantar las acometidas de las tropas de Almanzor, así que se desplaza hasta Córdoba para pedir la paz.

997. Ordena la reconstrucción de una serie de fortificaciones sorianas en primera línea de la Marca Media: Almazán, Agreda, Soria, Calatañazor. Y dos baluartes defensivos de primer nivel en la retaguardia: Madina Salim (Medinaceli) y Atienza.

Se produce un ataque de pamploneses a la ciudad de Calatayud. En dicho ataque resulta muerto el hermano del gobernador de la ciudad. Almanzor responde haciendo decapitar a 50 prisioneros navarros.

El rey leonés deja de pagar el impuesto de vasallaje. El Victorioso de Dios sube hasta Portugal y, con la complicidad de nobles gallegos se dirige hasta Santiago de Compostela con la intención de dar un escarmiento a Vermudo II y de humillar a toda la cristiandad.

En el camino arrasa cuantas ciudades leonesas encuentra a su paso. Coyanza es destruída, así como el castillo viejo de la ciudad, y un buen número de sus habitantes resultan muertos o convertidos en esclavos.

El 11 de agosto, destruye la ciudad compostelana, respetando la tumba del apóstol (no se sabe muy bien el porqué) y se lleva las campanas de la catedral a hombros de cristianos cautivos con destino a Córdoba.

Sin embargo, en el camino de regreso se extiende una enfermedad intestinal entre los musulmanes causando grande estrago, que los cristianos no dudan en achacar a castigo del apóstol Santiago por la afrenta de deshonrar su santuario.

Litografía de Simonet (1858), que muestra a Almanzor a caballo.

Mientras tanto, la propia Princesa Subh y antigua amante suya, encabeza otra de las rebeliones para intentar restaurar los derechos de su hijo Hixam. Para ello urde un complot en el que cuenta con la ayuda del Virrey de Africa Ziri Ben Atiya.

Vermudo II rey de León. Grabado antiguo. Museo Municipal. Madrid

Almanzor envía a su hijo Abd Al-Malik el cual derrota al sublevado cerca de Tánger. El Virrey, derrotado, se pierde entre las arenas del desierto.

A partir de entonces, Ziri Ibn Atiya se dedica a luchar contra otras facciones en El Magreb para ganarse el perdón de Almanzor.

999. Muere Subh.

Mientras se encuentra atravesando El Bierzo, muere el rey leonés Vermudo II, presumiblemente de un ataque de gota, siendo enterrado en el Mº de Villanova.

Ataca Pamplona, como represalia de un ataque anterior de éstos a Calatayud, donde murió un hermano del gobernador. Hace ejecutar inmediatamente a cincuenta prisioneros navarros (algunos de ellos miembros de la familia real) que estaban confinados en Córdoba tras la caída de Uncastillo.

1000. Se celebra la Batalla de Cervera de Pisuerga.

En ella, el nuevo Conde de Castilla, Sancho García junto con el Rey de Pamplona y Alfonso V de León están a punto de derrotar al ejército de Almanzor. No lo logran pero quedan setecientos guerreros árabes en el campo de batalla.

1001. Almanzor decide aplastar la altanería del conde castellano. No se le ocurre mejor manera que destruyendo el Monasterio de San Millán de la Cogolla, patrono de Castilla.

A pesar de su edad (64 años) y de la grave enfermedad que le está minando, concentra un gran ejército en Medinaceli, entra por Osma y penetra en La Rioja, la cual saquea. Sin embargo, el empeoramiento de su enfermedad, le obliga a retirarse a mediados de julio, a pesar de no encontrar apenas resistencia.

1002. Según los anales cristianos, es derrotado en su huída por Sancho García de Castilla, resultando herido el 8 de agosto en la Batalla de Calatañazor (es más que probable que dicha batalla no fuera más que una escaramuza entre la retaguardia musulmana y la avanzadilla castellana), y muriendo unos dias después a consecuencia de las heridas recibidas.

Sin embargo, queda para la historia la siguiente sentencia:

"En Calatañazor perdió Almanzor el tambor"

Restos del castillo de Calatañazor (Soria).

Según modernos estudios, tal batalla nunca llegó a existir salvo en la imaginación o fantasía de algunos historiadores póstumos y los anhelos y deseos de verse librados de semajante demonio. Parece ser que, en realidad, después de una campaña exitosa como las anteriores, Almanzor se siente enfermo hasta tal punto que tiene que ser trasladado en litera, entrando en Medinaceli y muriendo unos días después, el 10 de agosto.

Como fuere, el caso es que Al-Mansur bi-Allah muere en Medinaceli. Es envuelto en una mortaja que siempre llevaba consigo y había sido cosida por sus propias hijas. Es cubierto con el polvo que recogía de sus vestidos de todas las expediciones que realizaba e iba guardando celosamente en un cofre preparado para el evento.

Es enterrado en Medinaceli y según los historiadores árabes, en su tumba queda grabado lo siguiente:

"LAS HUELLAS QUE HAS DEJADO EN LA TIERRA
TE ENSEÑARAN SU HISTORIA COMO SI LO VIERAS CON TUS MISMOS OJOS.
POR ALÁ, QUE JAMÁS LOS TIEMPOS TRAERÁN OTRO QUE SE LE PAREZCA,
NI QUE COMO ÉL DEFIENDA NUESTRAS FRONTERAS
."

Su hijo Abd Al-Malik queda como sucesor, mostrando el mismo fanatismo hacia los cristianos que habia mostrado su padre.

 

(1). Parece bastante probable que Almanzor no se encontraba en esta razzia, sino que se hallaba en Córdoba y que Garci Fernández se topó con un destacamento musulmán.

(2). Poco después su hijo, Sancho García, consigue que le sean restituídos todos los restos y les dá digna sepultura en el Monasterio de San Pedro de Cardeña, en Burgos.

 
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Página actualizada el 19/10/2011