Bermudo II el Gotoso
Bermudo II el Gotoso
Ordoño III de León. Ayuntamiento de León.

953. Nace aproximadamente entre estas fechas -no se sabe con exactitud la fecha exacta de su nacimiento-, en alguna zona de El Bierzo cercana a Carraceledo. Por este motivo será conocido como El Rey Berciano.

Existen numerosa controversia sobre su paternidad (1).

963. Se produce la aceifa musulmana contra Zamora protagonizada por Al-Haken.

966. Hallándose Sancho I en tierras portuguesas resulta muerto tras comer una manzana envenenada ofrecida por el conde Gonzalo Muñoz.

968. Se producen incursiones vikingas que muestran la incapacidad guerrera de Ramiro III de proteger a sus súbditos. El descontento se hace patente entre los nobles gallegos y portugueses.

975. Se produce la grave derrota de Gormaz, y las continuas incursiones de Almanzor que llevan la desazón al reino.

977. Almanzor se hace nombrar hajib o primer ministro.

980. Bermudo casa en primeras nupcias con Velasquita Ramírez, hija del Conde Ramiro Menéndez y de Adosinda Gutiérrez.

981. De este matrimonio nace Cristina Bermúdez.

El 11 de octubre ambos aparecen en una donación hecha por el conde gallego Menendo Menéndez al Monasterio de Samos, en la cual Bermudo confirma lo siguiente

Veremudus, prolix Ordonius rex and Velasquita as uxor ipsius

Almanzor realiza una aceifa contra Ramiro III asolando Zamora. Cuatro mil cristianos son degollados, otra buena parte de ellos llevados como esclavos a Córdoba y el Castillo de Simancas es ocupado.

El conde gallego Gonzalo Menéndez –harto de la incapacidad de Ramiro III- aglutina a un grupo de rebeldes nobles portugueses y gallegos, quienes nombran como rey a Bermudo.

Castillo de Simancas
Ramiro III. Ayuntamiento de León.

Desde este momento se mantiene en constante guerra contra el rey leónes, desde sus dominios en Galicia y Portugal.

El 22 de diciembre Bermudo aparece ya entitulándose como rey en una donación al Monasterio de Guimaraes.

982. Sus partidarios se han hecho ya con el control total de Galicia.

El 15 de octubre es coronado en Santiago de Compostela.

983. Se enfrenta contra Ramiro III en Portela de Arenas lugar cercano a Antas de Ulla.

El resultado, probablemente incierto confirma que Bermudo sigue permaneciendo en Galicia, retirándose a Santiago de Compostela, mientras que Ramiro III retorna a León para seguir protegiendo su reino de los ataques musulmanes.

984. El Conde de Saldaña y las tierras de Cea también reconocen ya a Bermudo como su rey.

985. Muere Ramiro III de León.

Se produce una guerra entra los herederos del finado rey y los que defienden a Bermudo, que cuenta con un apoyo importante…el propio Almanzor, que le devuelve la ciudad de Zamora.

Inmediatamente, obliga a Teresa Ansúrez, regente y madre del finado rey a retirarse a Oviedo, entrando en León protegido por un destacamento musulmán, fruto de su pacto con Almanzor.

Con esta importante ayuda, Bermudo II se convierte en Rey de León, aunque García Gómez V Conde de Saldaña no sólo se niega a reconocerle como rey sino que fomenta la rebelión entre otros nobles, entre otros

  • Su hermano Osorio Díaz
  • Suero Gundemariz
  • Gonzalo Ménendez -el que le había ayudado antes incondicionalmente-
  • Froila González –hijo del envenenador Gonzalo Muñoz-

Como se dice en un documento portugués

«Entonces se levantaron los hijos de la perdición, los ismaelitas, que consiguieron ocupar
toda la tierra en que se alzaba el monasterio de Vacariza,  desde Córdoba hasta el Duero,
y andaba en su compañía Froila González»

El mismo Bermudo se adentra en tierras gallegas dispuesto a

“derribar todos los castillos levantados por la soberbia y
haciendo que los moradores bajasen a la llanura”

Bermudo II de León. Museo del Prado (MADRID).
Almanzor

987. Expulsa a los musulmanes de su reino, originando una violenta reacción en Almanzor.

El califa, ante la incapacidad de sus aliados cristianos, prepara un impresionante ejército en una razzia que devasta Coimbra.

988. En los primeros meses avanza por tierras leonesas ayudado por García Gómez Conde de Saldaña y Gonzalo Bermúdez Conde de Luna, con tanta determinación que

"...hace retroceder a sus enemigos a las espesuras de las montañas..."

El ímpetu de sus tropas es tal que no paran de

"...destruir villas, castillos, iglesias y monasterios..."(2)

Bermudo II confía la defensa de León al bravo conde Guillém González –que se distinguió durante las incursiones vikingas- mientras el se atrinchera en Zamora.

Pero ni León ni Zamora resisten a los ejércitos califales. El conde González perece en la defensa de León, que es incendiada tras una defensa numantina de cuatro días y sus murallas devastadas, mientras Bermudo tiene que huir y refugiarse en Lugo.

 

989. Todo el territorio entre León y Zamora es saqueado por los musulmanes, que incendian cuanto monasterio encuentran a su paso –San Facundo, San Pedro de Eslonza, San Primitivo en Sahagún-.

Incluso el pueblo más antiguo de León, Grajal de Campos, es destruido.

Desde Galicia el rey se queja amargamente de estos condes traidores

“que no dudaron en entregar el reino en manos de los esbirros, echando a suerte la herencia y las propiedades del rey, bajo la inspiración del diablo; y lo que es todavía más horrible: llegaron a pasarse al rey de los ismaelitas para destruir el reino cristiano, haciendo que la mayor parte de la cristiandad fuese llevada a cautiverio, o pasada por la espada, o cargada de cadenas y sepultada en un calabozo”

 

Fotografía antigua del Castillo de Grajal de Campos.
Infante andaluz del siglo X

Algún cronista coetáneo llega a escribir

“Cayó sobre los cristianos una tempestad horrible, como no la hubo desde el principio del mundo; levantáronse los bárbaros e hicieron guerra contra ellos, y por los pecados del pueblo vino sobre él la cólera del Señor, de suerte que no hubo ciudad, ni iglesia ni monasterio en que quedasen los siervos de Dios”

Almanzor tiene que volver precipitadamente a Córdoba, dejando como Gobernador de León a García Gómez Conde de Saldaña, definido en algunas crónicas como

“aquel que estaba con los musulmanes”

ayudado por alguno de estos condes, ahora tributarios de Córdoba.

Bermudo aglutina la resistencia desde Galicia y sus partidarios no tardan en prender al primero de estos condes traidores, el noble castellano-alavés de nombre Gonzalo Bermúdez.

La situación en la capital es caótica y no se sabe bien quien gobierna…si el Conde de Saldaña, si el mismo obedeciendo órdenes del caudillo moro, o el propio rey leonés desde Galicia.

"...la tierra quedó sin rey y la iglesia huérfana de verdad...”

990. Un hombre de confianza de García Gómez, de nombre Conancio ibn Zaleme, difunde el falso rumor de la muerte de Bermudo II.

Y la desfachatez del Conde de Saldaña llega al despropósito de creerse que es el Rey de León, titulándose en algunos documentos como

“Imperando García Gómez en León”

“En el año del imperio de nuestro señor, el conde García Gómez”

En primavera Bermudo decide, por fin, abandonar la seguridad de su retiro gallego y enfrentarse a los usurpadores, quienes, desprotegidos de las tropas califales,  no tardan en volver a sus condados, dejando la gobernabilidad de la capital y el reino en manos de su Señor natural.

El 27 de septiembre este año hace construir el Monasterio de San Salvador de Carracedo para, entre otros fines, socorrer a los monjes fugitivos de otras regiones, que buscaron su amparo al ver sus casas destruidas por los ejércitos de Almanzor

"...Es allí el cielo tan sereno y claro, tan benigno y templado el aire, tan fecunda la tierra y tan variada la armonía de los infinitos pájaros que cantan en sus sotos, que el buen rey Bermudo II El Gotoso, que fundó el monasterio en el año 990, no pudo buscar marco menos a propósito para un cuadro grave y religioso." (3)

Bermudo II. Ayuntamiento de León.
Grabado antiguo del Museo Municipal de Madrid, que representa a Bermudo II el Gotoso.

Declara el citado monasterio como libre de toda potestad real y declara que, a su muerte, sea enterrado en el.

991. Almanzor renuncia a favor de su hijo Abdelmalik su cargo de Hagib y adoptó el título real de Malik Karim, haciendo sustituir en los documentos oficiales el sello del Califato por el suyo propio.

En estas fechas el rey leonés hace público su repudio de su mujer Velasquita –quizás por estar cansado de ella o por esperar un heredero que nunca llega- presentando ante los obispos documento de consanguinidad cercana –primos- para conseguir el ansiado divorcio.

Este repudio fomenta la rebelión de alguno de sus nobles entre los que se encuentran:

  • Munio Fernández Conde de Astorga
  • Pelayo Rodriguez
  • Gonzalo Bermúdez, a la sazón, cuñado de la antigua reina Velasquita y además Tenente del Castillo de Luna, donde se custodia el tesoro real, que es saqueado

De quien el rey llegará a decir

“este hombre extraño en nuestra tierra que, no obstante la grandeza a la que le habíamos elevado,
se alzó con nuestro castillo de Luna y con las riquezas que se habían encerrado allí para su custodia”

En noviembre casa en segundas nupcias con Elvira Garcia, hija del conde castellano Garci Fernández.

Velasquita deja la corte con su hija Cristina y se instala como monja en el Monasterio de San Pelayo de Oviedo, donde Teresa Ansúrez ejerce como abadesa.

A finales de año, Bermudo recupera el poder efectivo sobre León y, acompañado del Conde de Castilla, se desplaza para tomar posesión efectiva de la capital leonesa.

La actividad del rey en estas fechas es extraordinaria.

Hace donaciones a las Iglesias de León y Santiago, así como a algunos fieles que le habían ayudado en sus horas difíciles –entre ellos el cronista Sampiro-.

Trata a los levantiscos nobles con inusitada benevolencia, excepto en el caso de Gonzalo Bermúdez.

Gonzalo Menéndez –culpable de la rebelión en la frontera del río Mondego- es nuevamente admitido en el sequito real.

Grabado que representa a Elvira Garcia.
Dibujo que representa a Bermudo II.

Manda apresar al tal Conancio, que había propagado el falso rumor de su muerte. En palabras del propio rey:

«ese necio que se puso a hablar de mí malignamente, levantando entre las gentes el murmullo de que yo había sido asesinado, y cambiando con ello la opinión general, con lo que alejó de mí a la población y fue causa de otros muchos males y desórdenes»

992. García Gómez IV Conde de Saldaña se reconcilia con su monarca, levantando las iras de Almanzor.

En agosto muere el noble Suero Gundemariz –aquel que había fomentado la rebelión contra el poder real desde su Castro de Trana- y Bermudo se muestra magnánimo con su viuda, dejándole algunas tierras que habían pertenecido a su marido.

El 2 de septiembre en un documento de donación del Castillo de Miranda a la Diócesis de Oviedo aparece ya en compañía de

"...La sierva de Cristo Elvira..."

Quien no tardará en darle el deseado heredero, el futuro Alfonso V de León.

993. El conde Gonzalo Menéndez pasa a figurar como armiger o alférez real.

A últimos de año nace Teresa de León.

Después nacerán Pelayo y Sancha.

995. Almanzor decide atacar el Reino de León entrando por Castilla –donde hace ejecutar a su propio hijo Abd Dalá-.

En verano arrasa Santa María de Carrión –capital del Condado de Saldaña-, donde mueren unos 700 musulmanes.

En noviembre asola San Román de Entrepeñas –cuna del Condado de Saldaña- y seguidamente, inflige una severa derrota al propio Conde de Castilla.

Las tropas califales arrasan seguidamente León.

Bermudo se refugía en Astorga.

Almanzor conquista Piedraseca y Astorga. Se lleva cautivo al rey leonés a Córdoba, donde le impone un tributo anual.

Y además le obliga a entregarle a su pequeña hija Teresa, con la que casa.

Tumbo A de la Catedral de Santiago de Compostela que representa a Bermudo II.

996. En marzo se halla recorriendo tierras asturianas.

El 14 de marzo junto con su esposa Elvira ceden varias posesiones en Sariego y firman un documento reconociendo su autoridad y la sumisión de condes y ciudades de su reino.

«Yo, Vermudo, en posesión de todo mi reino y disfrutando del gobierno de todas las ciudades y provincias hasta los confines de mi tierra, llegué a la región asturiana y, sólidamente afianzado sobre mi trono, determiné hacer una donación al monasterio de San Juan Bautista y San Pelayo de Oviedo.»

Curiosamente, en dicho documento aparece firmando su exmujer Velasquita, confirmando tal donación.

En octubre firma un privilegio al Monasterio de Parameno en presencia de los Obispos de León, Oviedo, Lugo y Astorga y de un importante grupo de nobles, entre los que se encuentra el Conde de Saldaña.

997. Bermudo II, que cuenta con la colaboración de García Gómez y Gonzalo Bermúdez -que han vuelto a la obediencia leonesa-  se vé lo bastante fuerte como para negarse a seguir pagando el tributo anual.

El 29 de junio se encuentra en tierras gallegas confirmando un privilegio a favor de San Vicente de Pombeiro.

El 3 de julio Almanzor, al frente de una expedición, parte desde Córdoba, se dirige a Coria, sube hasta Viseo donde se le unen los condes traidores portugueses.

Después se dirige a Oporto, y con la complicidad de los condes gallegos siempre dispuestos a traicionar a su rey –Froila González, Galindo- y atraviesan el Miño por la villa portuguesa de Valadares.

Según la Crónica Silense el califa cordobés llega a tratar a los aliados cristianos

“con tal equidad que a veces llegaba a honrarlos y favorecerlos sobre sus mismos correligionarios”

Este gran ejército toma dirección oeste y arrasa cuanto castillo encuentra a su paso –San Pelayo-, y monasterios como el de San Cosme y San Damián.

En su marcha degüellan a cualquiera que puedan creer espía al servicio de León. Vigo se convierten en un montón de ruinas y la ciudad de Iria es arrasada.

Los cristianos son perseguidos con saña hasta las mismas puertas de Santiago, cuya defensa ha sido encomendada al noble Gonzalo Menéndez.

El 11 de agosto la ciudad es asaltada y el noble resulta muerto.

Almanzor, por Zurbarán.
Grabado del Códice de Batres, en la que Sampiro aparece representado como Obispo de Astorga.

“La ciudad fue destruida, la basílica saqueada,
las casas reducidas a escombros y las murallas allanadas” (2)

Pero alguna especie de superstición le impide destruir la tumba del Apóstol.

El historiador musulmán ibn Jaldún es más contundente al asegurar

“nadie osó molestar a un monje que oraba delante de ella” (4)

Las hordas musulmanas continúan hasta La Coruña, dejando a su paso destrucción, ruinas y sangre.

A últimos de agosto, satisfechos con el resultado de su incursión, emprenden el regreso, llevándose las campanas de Santiago como trofeo.

Pero el paseo militar se torna en pesadilla. Durante el regreso una extraña enfermedad -la cual achacan los cristianos a castigo divino por profanar el santuario de Santiago- diezma las filas agarenas.

998. El 5 de septiembre premia los servicios de su cronista Sampiro, otorgándole el Monasterio de San Miguel de Almázcara y la población de Auctolúpar.

Sampiro siempre se había referido en términos elogiosos hacia Bermudo, del que llegó a escribir

«fue bastante prudente, confirmó las leyes dictadas por Wamba, mandó abrir y estudiar la colección canónica, amó la misericordia y el juicio y procuró reprobar el mal y escoger el bien» (5)

Mantuvo relaciones extramatrimoniales con diversas mujeres nobles. Entre ellas se cita a Elvira Pinióliz, esposa de Bermudo Vela.

Como resultado de estas relaciones le nacerán los siguientes vástagos:

  • Ordoño Bermúdez
  • Elvira Bermúdez
  • Bermudo Bermúdez
  • Piniolo Bermúdez
  • Pelayo Bermúdez

999. El 5 de enero firma un documento de donación al Monasterio de San Lorenzo de Corboeiro en el que escribe

“En nadie puse mi esperanza, sino en ti sólo, ¡oh, Dios mío!, que a pesar de mi indignidad,
 me asistes siempre propicio, me colocaste poderoso en el trono de mis abuelos,
y como padre piadoso, me libraste de muchos y temibles rivales”

El 22 de junio se encuentra ofreciendo unos siervos a la Iglesia de Santiago.

Dibujo que representa a Bermudo II.

En verano media en una disputa que mantienen los Obispos de Compostela y Lugo.

finales de verano la gota que padece se agrava y se pone en marcha hacia León.

Un jueves de septiembre mientras atraviesa El Bierzo la muerte le sorprende y es enterrado en el Monasterio de Villanova.

Fernando I el Magno y su esposa doña Sancha, hacen trasladar sus restos al Panteón de los Reyes de San Isidoro de León, donde colocan la siguiente inscripción:

H. R. REX VEREMVUDI ORDONII. ISTE IN FINE VITAE SUAE DIGNAM DEO POENITENTIAM OBTVLIT. ET IN PACE QUIEVIT. ERA MXXXVII

 

(1). La relación es la siguiente:

  • Por los documentos de la época parece bastante claro que era hijo de un rey llamado Ordoño
  • La mayoría de historiadores coinciden en señalar a Ordoño III  como su progenitor
  • En una donación realizada por Bermudo II al Monasterio de Santa María de Carracedo puede leerse
    • Quam auus noster domnus Ranemirus concessit Sancte Marie de Taulo. El rey llama auus a Ramiro. Auus puede significar abuelo o antepasado, pero, teniendo en cuenta que en tiempos de Ramiro I aquellas tierras aún no habían sido repobladas, el rey al que se alude en la donación no puede ser otro que Ramiro II, padre de Ordoño III y, por tanto, abuelo de Bermudo II
  • Claudio Sánchez Albornoz no desdeña la posibilidad de que Bermudo fuera hijo ilegítimo de Ordoño III
  • El Obispo Pelayo afirma que era hijo de la segunda mujer de Ordoño, llamada Elvira –aunque no hay documento alguno que testifique que Ordoño se había separado de su mujer, Urraca Fernández, que aparece en todos los documentos desde el comienzo de su reinado en 651 hasta el final del mismo en 656-
  • La Crónica de Sampiro simplemente dice
    • mortuo Ramiro, Veremudus Ordonii filius, ingressus est Legionem et accepit regnum pacifice
  • Justo Pérez de Urbel sugiere que su madre pudiera haber sido Gontrodo Peláez, hija de Gonzalo Betótez y Teresa Eriz, pues en un documento fechado el 5 de enero del 999 llama avus (abuelos) tanto a Gonzalo como a Teresa
  • Tanto Emilio Sáez Sánchez como Gonzalo Martínez Díez consideran a Bermudo como hijo de Urraca Fernández

(2). Según Menéndez Pidal.

(3). Según E. Gil y Carrasco 

(4). Menéndez Pidal cree que pudo tratarse de San Pedro de Mezonzo, Obispo de Santiago.

(5). A su muerte el obispo Pelayo reanudó las crónicas de Sampiro refiriéndose a Bermudo con términos mucho menos elogiosos, como el mote de El Gotoso, con el que ha pasado a la historia.

El historiador Justo Pérez de Urbel se referirá a Bermudo como

“...el pobre rey atormentado en la vida por la espada de Almanzor
y en muerte por la pluma vengadora de un obispo…”

 
Castillos de España
 
© castillosdejirm.com
Página actualizada el 10/01/2017