Sancho Garcia III Conde de Castilla Documento sin título
Sancho García, III Conde de Castilla
Estatua de Garci Fernández, en el Palacio Real de Madrid.

965-970. Se cree que nace entre estos dos años.

Es el tercer hijo de Garci Fernández II Conde de Castilla y de Ava de Ribagorza. Al ser el primer hijo varón es el natural heredero del Condado. El matrimonio ya ha tenido otras dos hijas anteriormente, Mayor y Urraca.

972. El 11 de julio aparece por primera vez en un documento suscrito por su padre, donde también aparece su madre.

990. Como resultado de las duras negociaciones de paz de este año, Almanzor se compromete a no saquear el territorio castellano a cambio de la entrega de su propio hijo, Abd-Allah.

Garci Fernández así lo hace, tras prometer el caudillo musulmán que respeterá la vida de Abd-Allah (1).

El joven Sancho, criado en algún momento de su infancia en Córdoba, se muestra muy arabizado.

Almanzor, viejo zorro, se dá cuenta inmediatamente de las posibilidades de debilitar al Condado de Castilla si consigue poner de su parte al joven, mientras parece ser que corteja a su propia madre, la condesa Ava.

992. La desintegración de la, hasta ahora, indisoluble unidad castellana, es ya un hecho. Castilla se debate entre partidarios de Garci Fernández -minoritarios- y los nobles que apoyan a su propio hijo.

Casa en fecha indeterminada con su prima Urraca Gómez, hija del Conde de Saldaña Gómez Díaz. De este matrimonio nacerán cinco hijos:

  • Muniadona ó Mayor
  • Sancha
  • García
  • Trígida
  • Urraca

995. El 18 de mayo muere su padre, tras ser herido de una lanzada en el cuello en un enfrentamiento con un destacamento musulmán, en las inmediaciones de Piedra Sillada (Alcózar).

Muere su madre en la localidad de Bellver de Cerdanya (Lérida). Sancho García es el nuevo Conde de Castilla.

Nace su primera hija, Muniadona.

Monumento erigido en Piedra Sillada en el año 2009 por iniciativa de la asociación Pascual Vivas en memoria del II Conde de Castilla,  Garci Fernández.
El Condado se encuentra exprimido tras años de duros enfrentamientos contra los árabes. El III Conde de Castilla toma una decisión que parece poco patriótica o loable: reconoce todas las conquistas llevadas a cabo por Almanzor (San Esteban de Gormaz, Osma, Clunia...) y decide pagar tributo a Córdoba.
Almanzor, por Francisco de Zurbaran.

Este hecho considerado por algunos como ignominioso, mas una serie de oportunas medidas, entre las cuales pueden citarse:

  • Engrandece a los nobles villanos en detrimento de la alta nobleza
  • Bajada de impuestos
  • Ampliación de libertades en los Concejos

No tardan en dar los resultados apetecidos. Las treguas traen una renacida vitalidad a su Condado.

997. Almanzor aprovecha la pasividad castellana para lanzar una nueva razzia contra los reinos cristianos del norte, que han dejado de pagarle tributos. Saliendo desde Badajoz, sube por Portugal. Toda ciudad leonesa que encuentra es arrasada.

En agosto se halla ya en Galicia.

El 11 de agosto Santiago de Compostela es ya un montón de escombros.

La tumba de Santiago se salva por la valiente acción de un monje, quien, desarmado, se planta ante sus ejércitos. Almanzor le premia respetando el sepulcro del apóstol, pero se lleva las campanas compostelanas a Córdoba.

1000. Muere el rey pamplonés García II Sánchez el Temblón. Como su heredero -el futuro Sancho III el Mayor- es aún menor de edad (10 años), se crea un Consejo de Regencia.

Las treguas han llegado a su fín. Castilla deja de pagar tributos y hace piña con los demás reinos cristianos. Almanzor parte con un importante contingente de hombres desde Clunia.

El 30 de julio ambos ejércitos se encuentran en un paraje conocido como Cerro de las Águilas (Qalat al-Nusur), en árabe, en plena Sierra de Cervera, entre Silos y Caleruega.

Batalla de Cervera. Se lucha fieramente por ambos bandos. En varias ocasiones la caballería castellana está a punto de romper en algunos puntos las filas musulmanas y se llega a temer por la vida del caudillo árabe. La llegada de la noche es providencial para las huestes agarenas.

García Sánchez II el Temblón.
Estatua de Sancho García, inaugurada recientemente en el Monasterio de San Salvador de Oña.

Con la llegada del nuevo día los musulmanes atacan con renacidos bríos. Los castellanos desfallecen y se baten en retirada. La aparente victoria árabe no puede ocultar sus cientos de bajas que han quedado sobre el terreno. Almanzor ya no parece tan imbatible (2).

1001. Quizás por eso prepara una nueva aceifa con sumo detalle. Los cronistas árabes hablan de ella como

"La más grande y decisiva"

A pesar de que Almanzor tiene ya más de 60 años, se encuentra cansado, envejecido y probablemente, enfermo.

1002. Este impresionante ejército parte de Medinaceli. Pasa por Osma y Clunia. Atraviesan Logroño sin encontrar enemigo alguno al que enfrentarse y llegan al Monasterio de San Millán de la Cogolla, el cual arrasan.

En julio la enfermedad que padece Almanzor empeora. Su estado no le permite cabalgar y se hace imprescindible hacerse trasladar en litera. Se juzga lo más prudente emprender el camino de regreso.

El 8 de agosto la retaguardia musulmana es alcanzada por la vanguardia castellana. Seguramente lo que es una simple escaramuza pasará a los anales como la batalla en la que es derrotado Almanzor.

Como fuere, el 10 de agosto, muere en las mismísimas puertas de Medinaceli, Al-Mansur bi-Allah, llenando de consternación y tristeza a los musulmanes, mientras la noticia es recibida con alegría por los cristianos, como indican algunas crónicas:

"En la era de 1040 (1002), murió Almanzor y fue sepultado en el infierno" (3)

Asciende a la dirección del califato su hijo Abd al-Malik. Es un guerrero valiente y experimentado, que ya acompañado a su padre en numerosas aceifas y batallas.

Castillo de Medinaceli.
Coruña del Conde (Clunia), año 2001.

1003. Sancho García prefiere pactar nuevamente con los musulmanes. Se presenta en Córdoba y obtiene la devolución de las plazas fronterizas arrebatadas por Almanzor (Clunia y algunas otras) a cambio de la neutralidad castellana e incluso su ayuda en la próxima campaña contra algunas regiones de Aragón.

1005. Como consecuencia de este pacto, interviene ayudando a Abd al-Malik en una razzia contra el Reino de León.

1006. Los ataques cordobeses contra el Condado de Ribagorza alcanzan su punto álgido, ante la pasividad de castellanos y navarros.

Nace su segunda hija, Sancha.

1007. Las treguas entre Castilla y Córdoba se rompen.

En noviembre Abd al-Malik asciende razziando todo ell valle del Duero. En San Martín de Rubiales se topa con una fuerte defensa -la guarnición del castillo no lo ha abandonado y además cuentan con el apoyo de gran parte de la población-.

La Batalla de Socastillo resulta fatal para los defensores. Tras ser literalmente masacrados, los musulmanes destruyen el castillo. Y seguidamente recupera sin problemas la Fortaleza de Clunia. Abd al-Malik es designado como Al-Muzaffar (el triunfador).

1008. En primavera Abd al-Malik vueve a razziar el valle del Duero. Encontrándose gravemente enfermo, suspende la aceifa y se retira a Medinaceli.

Se recupera en Córdoba y a finales del verano tiene dispuesto nuevamente su ejército.

El 19 de octubre parte hacia los territorios cristianos. Sin embargo su aventura no durará mucho esta vez. A los pocos días muere repentinamente (4). Le sucede su hermanastro Abd al-Rahman ibn Sanchul (Sanchuelo).

Sancho García, que estaba esperando con su ejército, recibe la noticia con incredulidad y alegría. Su ejército se adentra en las, ahora casi desprotegidas tierras sorianas (Almenar entre otras).

Sanchuelo parte con un importante contingente para castigar la osadía del conde castellano. A pesar de las advertencias de sus consejeros que le indican que el invierno no es la mejor época para este tipo de correrías.

El nuevo califa es un personaje absolutamente incompetente que desata la fitna o guerra civil musulmana por la sucesión, debido principalmente a:

  • Haberse autoproclamado como sucesor de Hixam II en detrimento de la clase omeya
  • Obligación de vestir a la berberisca, dejando de utilizar el clásico bonete árabe, soliviantando a los árabes tradicionalistas y eslavos, siempre supeditados a los omeyas
Abderramán ibn Sanchul (Sanchuelo).
Soldado árabe de a pie.

Su ausencia es aprovechada por Muhammad al-Mahdi para hacerse con el control de Córdoba. Aglutina a los descontentos y elimina a los partidarios del amirí Sanchuelo. No contento con esto, obliga a Hixam II a abdicar en su favor y se nombra nuevo califa con el nombre de Muhammad II.

1009. Sanchuelo suspende su campaña y regresa precipitadamente a intentar contener la revuelta. Sin embargo, durante el regreso su ejército le va abandonando paulatinamente, hasta que únicamente le quedan algunos fieles.

El 3 de marzo es sorprendido en el interior de un monasterio -cerca de Córdoba- donde se había refugiado y resulta muerto. Su cadáver es decapitado y su cabeza puesta en una pica. Su cuerpo, desnudo boca abajo sobre un mulo. Así realiza su última entrada en Córdoba el descendiente directo del gran Almanzor.

La crueldad del nuevo califa no tiene límites. Aún ordena sacar sus vísceras y rellenar su cuerpo con plantas aromáticas, quedando clavado en una de las puertas de entrada a la ciudad.

Pero Muhammad II es un personaje tan impresentable -o aún más- que el anterior. Inmediatamente se levantan voces de desaprobación ante el grado de corrupción que está alcanzando el antaño esplendoroso califato.

Sulaymán, bisnieto de Abderramán III, se pone al frente de los beréberes en una nueva rebelión cordobesa, apoderándose de Calatrava y Guadalajara sin apenas oposición.

Sin embargo, es derrotado por el ejército musulmán de la Marca Media al mando del general Wadih en las inmediaciones de Medinaceli.

Sancho García recibe una curiosa propuesta. El ejército castellano será muy bien pagado si se alía con el rebelde Sulaymán para derrocar al actual califa. Además, en cuanto sea reconocido como nuevo califa, le serán devueltas todas sus plazas fronterizas (Clunia, San Esteban de Gormaz, Osma, Berlanga de Duero, Peñafiel, Sepúlveda...).

El conde castellano acepta, no así el general Wadih, quien ha recibido una propuesta de Sulayman para cambiarse de bando. Un nuevo enfrentamiento parece inevitable.

El 1 de noviembre la alianza castellano-beréber funciona. El ejército cordobés es vencido en la Batalla de Alcolea (5), y Muhammad II se refugia apresuradamente en Toledo, donde aún mantiene un buen número de partidarios suyos.

Sancho vuelve a Castilla cargado de riquezas, dejando un contingente castellano en Córdoba. Su Condado puede disfrutar de la tan anhelada paz mientras el Califato sigue desangrándose en luchas intestinas.

Restos del Castillo de San Esteban de Gormaz (2004).
Imagen existente en el monolito erigido en Espinosa de los Monteros (Burgos), en recuerdo del conde Sancho García.

1010. Nace su tercer hijo y primer varón, García, su heredero.

Las plazas ofrecidas por Sulayman han sido ya entregadas (6), pero como no hay población suficiente para repoblarlas, se limita a poner guarniciones en las fortalezas.

En Toledo, el depuesto Muhammad II consigue la ayuda del Conde de Barcelona Ramón Borrell III y de Armengol, Conde de Urgel.

El 10 de mayo este formidable ejército derrota al de Sulaymán, quien huye a la Serranía de Ronda, siendo repuesto Muhammad II en el Califato cordobés.

Sulaymán, desde la Serranía, realiza golpes de mano que van desgastando poco a poco el ejército de Muhammad. El Conde de Barcelona, tras haber perdido un importante contingente de sus hombres, se niega a prestarle nuevamente apoyo. Y el general wadih duda de quien, ni siquiera es capaz de preparar una eficaz defensa para la amenazada ciudad de Córdoba.

El 23 de julio es mandado asesinar en presencia del depuesto Hixam II por el general Wadih, harto de tanta incompetencia. Seguidamente, manda su cabeza a Sulaymán, mientras le insta a reconocer a Hixam II.

Sulaymán, que se halla en Algeciras, hace caso omiso de tales demandas e inicia una auténtica guerra civil, apoyado por las tribus beréberes del otro lado del Estrecho.

1011. Mientras todo esto ocurre en el antaño esplendoroso Califato -para satisfacción de los reinos cristianos-, Sancho García casa a su hija mayor, Muniadona con el joven rey pamplonés Sancho III Garcés.

Ordena la construcción del Monasterio de San Salvador de Oña, para ser enterrado en él tras su muerte.

1013. Sulaymán, que ha ido sometiendo todas las ciudades andaluzas, somete a un duro asedio la ciudad de Córdoba, privándoles del suministro de agua, vital para su supervivencia.

Wadih se comporta como el bravo soldado que es, hasta que el hambre y la sed hacen su aparición.

El 9 de mayo intenta huir en esta dramática situación con algunos de sus soldados con el fin, seguramente, de reorganizarse. Pero es vilmente asesinado por los cordobeses, quienes, seguidamente, rinden la ciudad.

Sancho III el Mayor. Ayuntamiento de Palma de Mallorca.
Castillo de Peñafiel (VALLADOLID, 2008)

Hixam II es estrangulado en su misma celda por un hijo de Sulaymán, de nombre Muhammad.

Tras proclamarse por segunda vez como califa, con el nombre de Sulaymán al-Mustain bi-Llah (el que busca el auxilio de Alá), reparte el gobierno de todas las provincias entre algunos de sus aliados -originando lo que el tiempo conocerá como Reinos de Taifas-.

Concede fuero a algunas de las ciudades castellanas devueltas o reconquistadas: Peñafiel, Sepúlveda.... , por este motivo más que probablemente pasará a la posteridad con el apodo de Sancho García el de los Buenos Fueros.

Mientras el Condado de Castilla goza de un período de paz, el antiguo Califato vuelve a desangrarse con interminables guerras civiles en contra de Sulaymán.

Sus deseos de premiar a sus aliados beréberes levantan la animadversión del resto de los musulmanes. Uno de sus antiguos colabores, el Gobernador de Ceuta, Alí ibn Hammud, se convierte en la máxima expresión de la rebeldía contra su gobierno.

1016. Ibn Hammud marcha contra Córdoba al frente de un poderoso ejército.

El 1 de julio entra triunfante en la ciudad mientras Sulayman intenta escapar, pero es capturado y hecho ejecutar.

Ibn Hammud se convierte en el nuevo Califa, añadiendo a su nombre el título de al-Nassir li-din Allah (el que combate victorioso por la religión de Alá).

La villa de Ayllón se convierte en la punta de lanza musulmana dentro de territorio castellano. Pero la situación ha cambiado drásticamente. Ahora son los musulmanes los que se sienten amenazados.

La puerta de entrada a la villa de Ayllón (2004)

1017. El 5 de febrero fallece el III Conde de Castilla Sancho García.

Es enterrado el el Monasterio de San Salvador de Oña, donde se graba el siguiente epitafio:

"Este es el conde Sancho, que dio los buenos fueros a los pueblos.
La Santa Ley fue su compañera, y el bienestar del reino su mayor cuidado..."

 

(1). Almanzor no cumplirá su promesa y hará decapitar a su hijo Abd-Allah poco después en Medinaceli.

(2). Es más que probable que esta sea la famosa batalla a la que se refieren las crónicas cristianas en las que "Almanzor perdió el tambor", no por haber sido derrotado, sino por haber estado a punto de serlo.

(3). Según los Anales Compostelanos.

(4). Es probable que se agravara su enfermedad anterior, aunque en el populacho crece la idea de que ha sido envenenado por su hermanastro Abderramán Sanchuelo, quien habría envenenado personalmente la hoja de su cuchillo. Al cortar una manzana, para comérsela, Abd al-Malik habría caído fulminado inmediatamente.

(5). Se supone que en algún punto cercano a la actual Alcalá de Henares.

(6). Como refiere el Arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada en su De Rebus Hispaniae, libro V, capítulo III:

"Hic obtinuit Pennam Fidelem (Peñafiel), et Setempublicam (Sepúlveda), et Madolium (Maderuelo), et Montelionem (Montejo),
et Varinatium (Berlanga de Duero), et Oaroman (Osma), et Sanctum Stephanum (San Esteban de Gormaz)..."

 
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Página actualizada el 16/01/2012