Sancho IV el Bravo
Sancho IV el Bravo
Alfonso X el Sabio. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

1258. Nace el 12 de mayo.

Es el segundo hijo de Alfonso X el Sabio y de Violante de Aragón, a su vez hija del rey aragonés Jaime I el Conquistador.

1269. Se celebran sus esponsales con Guillerma de Montcada, hija de Gastón Vizconde de Bearne. Este matrimonio cuenta con los parabienes del rey castellano.

1272. Se rebela parte de la nobleza castellana contra su padre.

1274. Sancho ya aparece enfrentado a su padre por la cuestión sucesoria al trono. Paulatinamente va ganando adeptos. El infante don Manuel se suma a la ya extensa lista de hermanos de Alfonso X partidarios de Sancho.

1275. Su padre se encuentra ausente embebido en intentar conseguir el trono alemán, situación que aprovecha Muhammad II al Faqih para acercarse a los benimerines africanos.

Violante de Aragón. Miniatura de Cartulario de Tojos. Siglo XIII.

Estos desembarcan y se aposentan en las ciudades de Algeciras y Tarifa, cedidas por el Reino de Granada.

Fernando de la Cerda, su hermano mayor, se dirige al frente de sus tropas a repeler la invasión, cuando le sobreviene la muerte en la localidad de Ciudad Real.

1276. Sancho se hace cargo del ejército y se enfrenta a una poderosa coalición nazarí-benimerín siendo derrotado en Écija. Como consecuencia de esta derrota se pierde la localidad de Martos (Jaén).

Se plantea un problema sucesorio de difícil solución.

Atendiendo al viejo Derecho Castellano, el trono debiera recaer en el segundo de los hijos del monarca, el infante Sancho. Pero el rey Alfonso X ha variado las leyes en sus famosas Siete Partidos y declara que, en caso de muerte del primogénito, el trono debe recaer en alguno de sus hijos, si los hubiera. Y los hay.

Sancho IV con Alfonso X el Sabio, por Morayta. Dibujo del siglo XIX.

Sancho IV el Bravo. Grabado antiguo.

Del matrimonio de su primogénito, Fernando de la Cerda, con Blanca de Francia han quedado dos hijos menores, Alfonso y Fernando. Estos cuentan con las simpatías de la Casa de Lara en la persona de Juan Núñez de Lara, Señor de Albarracín. Además, el Rey de Francia presiona para que sus nietos ostenten la corona castellano-leonesa.

Sancho cuenta con el beneplácito de la Casa de Haro, enemigos de los Lara. De la mayoría de la nobleza castellano-leonesa y del apoyo de la mayoría de las ciudades.

Inicia una relación sentimental con María Alfonso de Meneses, viuda de Juan García de Villamayor y Señora de Ucero. Como resultado de dicha relación nacerán dos hijos naturales: Violante Sánchez de Ucero y Alfonso Sánchez.

1277. Los benimerines de Abú Yusuf Yacub vuelven a la península e intentan nuevamente hostigar a los cristianos, pero la falta de apoyo de los musulmanes granadinos les hace perder parte de su potencial.

1278. Alfonso X envía su flota para bloquear el puerto de Algeciras, pero el escorbuto hace estragos en las tripulaciones y el sitio es un auténtico desastre.

Además, benimerines y nazaríes vuelven a aparecer como aliados para evitar la toma de la ciudad por los cristianos.

1279. La reina Violante marcha a Aragón acogida por su hijo Pedro III el Grande. Le acompañan su nuera Blanca de Francia y los Infantes de la Cerda.

En septiembre, Sancho se entrevista con Pedro III, consiguiendo que doña Violante vuelva con su marido, Alfonso X. No así los Infantes, que quedan retenidos en el Castillo de Játiva, en calidad de rehenes para ser utilizados para forzar una alianza castellano-aragonesa contra el monarca francés, enemigo natural de Aragón.

1280. Se encuentra en Toledo, reuniendo gente de armas para acompañar a Alfonso X en una campaña contra los moros granadinos.

En Junio se encuentra en Jaén, donde espera instrucciones del rey sobre lo que debe hacerse.

Se le comunica que baje por Alcaudete y se junte en Alcalá de Benzaide -Alcalá la Real- con las tropas reales, que, habrán entrado por Rute -Córdoba-.

Pedro III. Detalle de un cuadro de Mariano Barbasán.

Pero se produce un imprevisto. Alfonso X sufre una dolencia en un ojo, temiéndose que pueda perderlo, asumiento Sancho la dirección de las tropas.

En una celada cercana al Castillo de Moclín, los musulmanes hieren gravemente al Maestre de Santiago Gonzalo Ruiz Girón -que morirá a consencuencia de las heridas-, y penetrando, seguidamente, en el campamento cristiano, causan la muerte de unos 2.800 cristianos, entre caballeros y peones, muchos de ellos freires de la Orden, que sufre un tremendo descalabro (6).

Con todo lo que le queda, el infante tala y quema la Vega de Granada, volviendo seguidamente para Jaén.

1281. Se celebran las Vistas del Campillo, en un lugar entre Agreda y Tarazona. Asisten los reyes castellano y aragonés y el infante Sancho.

En dicha reunión se acuerda la conquista y reparto del Reino de Navarra.

Caballero de la Orden de Santiago.
María de Molina.

El monarca aragonés reconoce a Sancho como heredero y, éste a cambio, se compromete a guerrear contra Juan Núñez de Lara, Señor de Albarracín, despojarle de dicha ciudad y entregársela a Pedro III.

La conquista de Navarra nunca llegará a producirse.

1282. Alfonso X le retira su apoyo al trono. Fundamentalmente por dos razones principales:

  • La negativa de Sancho a casarse con Guillerma de Montcada a pesar de que el matrimonio ya está reconocido por la Iglesia
  • Las presiones del rey francés para la candidatura al trono de sus nietos

Pero Sancho no se amilana. Convoca en abril a Cortes en Valladolid donde es aclamado como el legítimo heredero al trono castellano-leonés (1).

En julio casa en Toledo con María Alfonso de Meneses, más conocida como María de Molina, obteniendo el apoyo de la familia Meneses.

Ofician el enlace los Obispos de Burgos, Toledo, Cuenca y Coria.

También casa a su hermana Violante con Diego López de Haro, hermano del Señor de Vizcaya.

Don Manuel, hermano del rey, es otro de los decididos partidarios de Sancho. En reconomiento, Sancho le entrega Chinchilla, Jorquera y Ves, añadiéndose a su ya extenso Señorío.

Y por si fuera poco, la alianza de Muhammad II de Granada. La lista de sus partidarios aumenta de forma considerable, mientras la de Alfonso X disminuye.

Su matrimonio no obtiene la dispensa papal -es excomulgado- ni el reconocimiento de Alfonso X, quien además, en octubre, anuncia públicamente su desheredamiento.

En Córdoba recibe a su padre, quien ha conseguido la ayuda de los meriníes de Abú Yusuf. La reunión no consigue resultado alguno.

Escudo de la familia Haro.
Gonzalo García de Gudiel, Arzobispo de Toledo en tiempos de Sancho IV el Bravo.

1283. Abú Yusuf y sus huestes invaden la península y atacan Córdoba, Andújar, Jaén, en un claro intento de ayudar al amenazado reino granadino.

1284. Muere el infante Don Manuel, uno de sus más firmes apoyos. Su viuda, doña Beatriz, continúa apoyando a Sancho, a quien nombra tutor de su joven hijo, don Juan Manuel.

El clima de guerra civil es ya un hecho. Sancho tiene el apoyo de un amplio sector de la nobleza, a cuyo frente se halla la poderosa familia Haro, de las Órdenes Militares, así de como muchas ciudades.

Alfonso X, que defiende los derechos de los Infantes de la Cerda, cuenta con el apoyo de menos nobles, capitaneados por la familia Lara, en la persona de Juan Núñez de Lara, Señor de Albarracín, y de la presión diplomática francesa y de algunas ciudades importantes.

El 4 de abril se produce la inesperada muerte de Alfonso X el Sabio.

Sancho conoce la noticia en Avila, desde donde marcha a Toledo para, el 30 de abril, ser coronado como rey en su catedral por el Arzobispo de Toledo, Gonzalo García de Gudiel.

Y asímismo, hace jurar a su única hija, Isabel, como su heredera, volviendo a ser excomulgado por ello.

Las ciudades que apoyaban al infante Alfonso de la Cerda reconocen una tras otra a Sancho como su legítimo rey. A la vista de la situación, Juan Núñez de Lara huye a Francia acogiéndose a la protección del monarca francés.

Se traslada hasta Arévalo donde recibe la visita de Lope Díaz de Haro y Diego López de Haro que le reconocen como su rey. A este hecho refieren las crónicas:

"El rey, por les facer merced e por la avenencia que ficieron con él,
dioles entonces a amos hermanos Sant Olalla, e fincó el rey en Paredes....
e vinose para Valladolid, e don Lope fuese para su tierra a guisarse..."

El nuevo rey recompensa espléndidamente a sus partidarios. Los coloca como Merinos Mayores, Adelantados y Justicias Mayores. Incluso a su levantisco hermano menor, el infante don Juan le ofrece el cargo de Mayordomo Mayor.

Sancho IV. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Los dos mayores problemas que se encuentra en el inicio de su reinado son:

  • La defensa del reino frente a las pretensiones de los Infantes de la Cerda
  • La guerra contra los benimerines, empeñados en la conquista del Estrecho, vital para Castilla y León

Muhammad II decide acabar definitivamente con los Banu Asqilula, que aún dominan las plazas de Guadix y Comares. Esta ultima se entrega sin lucha pero Guadix se resiste y el rey granadino pide la ayuda de su antiguo aliado castellano, siéndole denegada la misma.

Ante la negativa castellana, el Rey de Granada solicita la ayuda del líder de los benimerines, Abú Yusuf Yacub.

1285. El 10 de febrero firma un pacto con el Rey de Aragón por el cual tomará partido por el reino aragonés en caso de guerra con Francia, si Pedro III sigue reteniendo a los Infantes de la Cerda a cambio.

En tal pacto hace constar que quedará expédito del compromiso en caso de estar en guerra o ataque de los musulmanes andaluces.

Firma un pacto con Génova, por el cual su escuadra se une a la castellana, en un intento por proteger las costas andaluzas. No le sirve de mucho tal pacto, porque.....

El 12 de abril, desembarca en Tarifa el emir marroquí frente de su poderoso ejército, asolando las tierras de Sevilla y Jerez. Tras nombrar a Pedro Alvárez de Asturias como Mayordomo Mayor decreta una movilización sin precedentes para contener el empuje musulmán.

Desde todas partes de su reino llegan guerreros dispuestos a repeler la invasión norteafricana: asturianos, gallegos, leoneses; incluso aragoneses y navarros. Los cristianos contraatacan con un ardor inusitado.

El 21 de octubre, Abú Yusuf se vé obligado a firmar la Paz de Peña Cerrada, mediante la cual se compromete a devolver las plazas conquistadas excepto Tarifa, Algeciras, Ronda y Estepona. Asímismo, pagará 2.5 millones en concepto de reparación de daños tras su incursión.

Benimerin. Boceto presentado por Paco Aznar para las fiestas de Alcoy 1979.

Efigie del monarca francés, Felipe IV.

Entre octubre y noviembre se producen los decesos del Rey de Aragón, Pedro III el Grande, del Rey de Francia, Felipe III y del Papa Martín IV.

Todos estos acontecimientos van a alterar sustancialmente la política castellana.

En diciembre, nace en Sevilla Fernando, heredero al trono de Castilla y León. Algo después es jurado en Zamora como heredero al trono castellano-leonés.

1286. Sancho IV decide presentar sus respetos al nuevo monarca francés. Para ello envía al Abad de Valladolid, Gómez García al objeto de celebrar una entrevista en Bayona.

Las pretensiones de Felipe IV de Francia son las de dejar de apoyar definitivamente a los Infantes de la Cerda a cambio de que Sancho IV repudie a Maria de Molina para casar con una hermana suya.

Gómez García acepta sin consultar con su rey.

Cuando Sancho IV descubre las intenciones del francés monta en cólera. Gómez García cae en desgracia y es trasladado a Mondoñedo donde ejercerá como Obispo.

Su sustituto es don Lope Díaz de Haro, a la sazón Señor de Vizcaya y casado con Juana de Molina, hermana de doña María de Molina.

Muere Abú Yusuf Yacub. Su sucesor Abú Yaqub, pacta con Muhammad II la cesión de todas las plazas benimerines en Al-Ándalus, excepto Tarifa, Ronda, Algeciras y Guadix.

1287. El poder de su favorito hace crecer el descontento entre amplios sectores de la nobleza liderada por don Alvaro Núñez de Lara y su propio hermano menor el infante don Juan.

Nace el infante Alfonso, su tercer hijo.

Los nobles rebeldes se concentran en la frontera de Portugal, donde se alían al infante portugués Alfonso. Sancho IV reacciona rápidamente y solicita la ayuda del Rey de Portugal don Dionis.

Don Dionis de Portugal. Estatua sita en San Pedro do Muel.
Estatua de Sancho IV, sita en el Parque del Retiro (MADRID).

El ejército luso-castellano sitia y derrota fácilmente a los sublevados en el Castillo de Arroches.

1288. En febrero se celebran Cortes en Toro. En ellas se muestran claramente las dos facciones en que está dividido el reino castellano.

Una de ellas encabeza por el infante don Juan y por don Lope Díaz de Haro, VIII Señor de Vizcaya, preconiza un acercamiento al Reino de Aragón para acabar con las constantes disputas entre ambos reinos.

La otra liderada por María de Molina y el Arzobispo de Toledo, Gonzalo García de Gudiel, aboga por un acercamiento al reino francés, para facilitar la tan deseada dispensa papal en el matrimonio real castellano.

Prevalece esta segunda corriente, resultado que no satisface al VIII Señor de Vizcaya. Además la corona castellana tiene la mayoría de sus castillos y tierras hipotecados en la persona del judío Abraham Barchilón, vasallo de Lope Díaz de Haro. Esta situación irrita sobremanera a algunos nobles castellanos y al propio rey.

El 8 de junio se celebran las Vistas de Alfaro para tratar de resolver el asunto.

En plena cena, quizás regada con exceso de vino, hace que los hombres terminen hablando de castillos, tierras y de mujeres. Lo que en principio es banal conversación se va transformando en fuerte discusión hasta que el rey Sancho le pide a su valido don Lope, que le entregue diversos castillos y fortalezas que "pertenecen a la Corona".

Como quiera que el Señor de Vizcaya se niegue, el propio rey dá orden de que le apresen.

"¿Como?"..."¿Presos?"..."¡A la merda!"..."¡¡¡A mí los míos!!!"

...exclama don Lope Díaz de Haro mientras desenvaina su puñal.

Don Lope se va puñal en ristre contra el rey. Viendo sus caballeros la situación sacan las espadas y uno de ellos de un rápido golpe secciona entera la mano de don Lope, la cual cae a tierra aún blandiendo el puñal.

Escudo de la villa de Alfaro. El castillo simboliza la pertenencia a Castilla frente a las pretensiones navarras y aragonesas. La llave se identifica como la puerta de Castilla.

María de Molina salvando la vida del Infante Don Juan. Obra de Vicente Borrás (1887).

Y de un certero golpe de maza en la cabeza dan con el Señor de Vizcaya en tierra, cayendo ya muerto. Acto seguido el propio rey mata a don Diego López Campos, mientras partidarios del monarca y contrarios pelean entre sí.

Acto seguido se lanza contra su propio hermano, el infante don Juan que, como siempre, ha tomado partido en contra de Sancho en la disputa.

María de Molina que se encontraba durmiendo, se ha levantado con el auge de los gritos y el entrechocar de las espadas. Se coloca entre su marido y su cuñado, salvando a éste de una muerte segura.

El 13 de julio se plasma el Acuerdo de Lyon, por el cual Felipe IV de Francia se compromete a no inmiscuirse en la política castellana si Sancho IV le ayuda contra el Reino de Aragón. La respuesta de Alfonso III de Aragón no hace esperar.

Como consecuencia de la muerte de don Lope Díaz de Haro se subleva el Señorío de Vizcaya y algunos otros nobles afines. El Señor de Vizcaya es ahora don Diego López de Haro, hermano del fallecido en Alfaro.

El rey Sancho se interna con gente de tropa por dicho Señorío, apoderándose de muchas villas y castillos (2). Llega a cercar y tomar la propia villa de Haro y el Castillo de Treviño.

Tras quitarles estas villas al vizcaíno, les concede numerosos privilegios y mercedes para ganarse la simpatía de sus vecinos (3).

En septiembre el rey aragonés corona en Jaca a Alfonso de la Cerda como Rey de Castilla y León.

El 17 de septiembre, además, firman una alianza por la cual se comprometen a no pactar por separado.

Se produce una incursión militar aragonesa en la ciudad de Almazán -Soria-.

Escudo de armas De La Cerda

Escudo de la familia Lara.

Sancho IV responde con otra incursión similar en territorio aragonés, asolando la ciudad de Tarazona.

1289. En septiembre, castellanos y aragoneses se encuentran en Pajarón, donde las tropas del Bravo sufren una estruendosa derrota.

1290. El 9 de abril firma con el monarca francés el Tratado de Bayona, mediante el cual se ratifica el acuerdo anterior.

Consecuencia inmediata de ello es la vuelta de su exilio de don Juan Núñez de Lara. Sin embargo, al poco tiempo se vuelve a enemistar con el rey castellano, teniendo que acogerse a la protección del rey aragonés.

Bajo su tutela efectúa correrías contra intereses castellanos en Sigüenza y Molina de Aragón.

Para pacificar al revoltoso noble, María de Molina consiente en casar a su sobrina y heredera del citado Señorío, Isabel, con el hijo del de Lara, don Juan Núñez el Mozo.

1291. Con la muerte de Alfonso III el Liberal y la subida al trono de Jaime II las relaciones entre Castilla y Aragón se normalizan.

El 21 de febrero firma una alianza con el Emir de Granada, Mohammed II. El objetivo es expulsar a los benimerines de las tres plazas que aún ocupan en La Península:

  • Tarifa, que pasaría a manos nazaríes
  • Algeciras, que pasaría a manos castellano-leonesas
  • Ronda, también a manos granadinas
  • Guadix -ya había sido entregada a los granadinos en 1288-.

El 29 de noviembre se firma el Tratado de Monteagudo entre Sancho IV y Jaime II. Mediante dicho pacto se comprometen a reanudar la reconquista contra los benimerines. En caso de victoria, Castilla tendría competencia exclusiva en la zona oeste, junto al río Muluya. Mientras que Aragón lo haría en la zona oriental, hasta Bujía y Túnez.

Sancho promete dejar de ayudar al monarca francés y Jaime II al Infante de la Cerda.

Jaime II de Aragon, por Manuel Aguirre y Monsalve.
Estatua que representa a Sancho IV. Tarifa (Cádiz)

Y para certificar el acuerdo se celebran esponsales entre la infanta Isabel, quien cuenta con 9 años y el monarca aragonés.

1292. Un vez con las manos libres su objetivo es librarse de la flota que los benimerines mantienen en el Estrecho. Para ello recurre a la armada genovesa contratando los servicios del prestigioso marino Benito Zacarías. El marinero genovés transforma barcos de pescadores y con ellos destroza la flota musulmana de Abeacob.

Después procede a sitiar la ciudad de Tarifa.

Con el apoyo de aragoneses y granadinos, después de un duro asedio de cinco meses, el 13 de octubre consigue su conquista. La ciudad tiene unos 8644 musulmanes.

Aprovechando que la mayoría de tropas castellano-leonesas se encuentran en la parte sur, don Diego López de Haro reconquista el Señorío de Vizcaya -pero no reconquista Orduña ni Valmaseda-.

1293. El 22 de enero se entrevista en Guadalajara con su yerno, Jaime II, donde intenta, sin conseguirlo, la renuncia aragonesa sobre Sicilia.

Sancho IV no entrega la plaza prometida de Tarifa a Muhammad II, por lo que el emir granadino rompe su alianza, acercándose al líder benimerín Abu Yaqub Yusuf.

En Tánger, ambos se entrevistan llegando al siguiente acuerdo: Tarifa será recuperada por los ejércitos de ambos y cedida a los benimerines a cambio de las plazas de Algeciras y Ronda -que aún conservan-.

En abril se celebran Cortes en Valladolid, donde se tratan los siguientes asuntos:

  • El Rey recibe quejas de los procuradores por el comportamiento de algunos de sus caballeros
  • Las ciudades castellanas consiguen el derecho a defender su integridad territorial
  • Se establece una nueva reglamentación para el cobro de impuestos
  • Se reconoce el derecho de los leoneses a remitirse al Fuero Juzgo en sus querellas legales
  • Se atienden ciertos aspectos relativos a la trashumancia, fundamental para la economía tanto castellana, como leonesa

En mayo, en plenas Cortes, les llegan noticias de la grave enfermedad que aqueja a doña Blanca de Molina, hermana de María de Molina y Señora de Molina (4).

El 10 de mayo fallece doña Blanca, dejando en herencia dicho Señorío al rey castellano, su cuñado:

"Por muerte de esta Sereníssima Infanta, se agregó el Señorío de Molina a la
Corona de Castilla, siendo el Rey Don Sancho el Bravo el primero entre los
Reyes de Castilla quien se apellidó Señor de Molina, como marido de Doña
María Alfonso, hermana de la difunta Infanta, y a la que instituyó por
heredera, haviendo otorgado su testamento en Molina a 10 de Mayo de
1293, y en 10 de Junio de este mismo año entró el Rey D. Sancho en Molina,
para tomar la posessión de este Señorío"

El 23 de mayo don Sancho dona el inmenso Señorío -del que aún no ha tomado posesión- y que incluye los Castillos de Molina de Aragón, Mesa y Zafra, junto con otras posesiones menores, a su mujer, María de Molina, quedando así, definitivamente incorporado a la Corona de Castilla.

El 10 de junio llegan a Molina, ciudad que encuentran de luto por la reciente muerte de doña Blanca, uniéndose al duelo.

Concede la Alcaldía de Tarifa a su vasallo, Alonso Pérez de Guzmán.

El 25 de julio vuelve a entrevistarse con Jaime II, esta vez en Logroño.

El infante don Juan se pone de parte de los benimerines y, al frente de unos miles de ellos, asedia la ciudad de Tarifa. La plaza no se pierde gracias al heroico comportamiento de Alonso Pérez de Guzmán, llamado el Bueno, quien sacrifica la vida de su propio hijo a manos del desalmado infante castellano.

Tras este sonoro fracaso, el líder benimerin Abú Jaqub Yusuf se desentiende totalmente de sus asuntos peninsulares, cediendo a Muhammad II las plazas de Algeciras y Ronda y volviendo definitivamente al norte de África.

1294. A principios de año, el rey castellano se encuentra en Cuéllar, donde participa en una cacería.

Ronda no tarda en declararse independiente, por lo que, sin la ayuda ya de benimerines, Sancho IV proyecta la inmediata conquista de Algeciras.

Grabado de Villafañe García.

Estatua de Sancho IV en la Catedral de Toledo.

Pero apenas iniciado el asalto, se agrava su proceso de tuberculosis.

A últimos de año llega a Madrid, alojándose en El Alcázar (5).

1295. En la villa recibe a Juan Núñez de Lara, al que hace prometer que protegerá la vida de su pequeño hijo Fernando, así como servir a su mujer, María de Molina, en caso de su fallecimiento. El citado noble así lo promete.

En Madrid permanece cerca de un mes. El rey, empeora y se hace trasladar a Toledo, ciudad a la que llega el 29 de marzo.

Sintiéndose morir, redacta testamento nombrando regente a su mujer, María de Molina, debido a la minoría de edad de su hijo Fernando.

Sancho IV, que pasará a la posteridad como el Bravo, fallece el 25 de abril, en Toledo, recibiendo sepultura en su misma Catedral.

Su muerte trae el caos a su reino:

  • El infante don Juan, refugiado en Granada, reclama para sí la corona
  • Diego López de Haro subleva el Señorío de Vizcaya
  • Los musulmanes granadinos aprovechan la desunión castellano-leonesa para reconquistar algunas plazas (Quesada, Alcaudete...)

Problemas serios que intentará resolver su viuda, doña María de Molina...

 

(1). Gran parte de la nobleza castellana se opuso radicalmente a la política de Alfonso X, que mostraba una especial predilección por las culturas árabe y judía. A la actitud conservadora y profundamente cristiana de Sancho IV y su mujer, María de Molina, se la denomina como molinismo.

(2). Algunas de estas villas tomadas son: Orduña, La Bastida, Valmaseda, Valpuesta, Catai, Ocio, Portiella de Torres, Villamonte...

(3).

  • El 1 de septiembre concede a la localidad de Orduña una feria. A finales de este mismo mes se encuentra firmando otros privilegios en Orduña.
  • El 23 de septiembre firma un privilegio mediante el cual exime del tributo de portazgo a sus recientes vasallos de Valpuesta
  • El 30 de septiembre, hallándose aún en Orduña, extiende un privilegio similar a los súbditos de Santa María de Valpuesta

(4). Las crónicas nos hablan del nada loable comportamiento de Sancho IV respecto de su cuñada, intentando en todo momento, mediante mensajeros, que la agonizante doña Blanca le nombre heredero del Señorío de Molina -como finalmente sucedió-.

(5). Según otros historiadores se habría alojado en el Convento de Santo Domingo.

(6). Según la Crónica de los Reyes de Castilla, de Pero López de Ayala.

 
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Página actualizada el 14/03/2015