Fernando de Antequera
Fernando de Antequera
Retrato de Juan I de Castilla. Alcázar de Segovia.

1380. Nace el 27 de noviembre en el Alcázar de la Mota.

Es el segundo hijo de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón, hija de Pedro IV el Ceremonioso.

Sus padres habían llegado a Medina del Campo en septiembre para tratar del cisma provocado en la iglesia.

Su niñez e infancia transcurre en esta villa castellana -a la que el infante profesará siempre un gran cariño-y en Carrioncillo.

1382. Muere su madre, Leonor de Aragón.

1383. Su padre casa en segundas nupcias con Beatriz de Portugal.

1385. Juan I está a punto de perder la vida en la Batalla de Aljubarrota.

1390. Su padre celebra Cortes en Guadalajara.

Sepulcro de Leonor de Aragón. Catedral de Toledo.
Castillo de Peñafiel (VALLADOLID,2008)

El infante Fernando, quien cuenta con 10 años, recibe el Castillo de Peñafiel, el Señorío de Lara, y las villas de Medina del Campo, Cuéllar y Olmedo.

El 9 de octubre su padre muere en Alcalá de Henares, como consecuencia de una caída de caballo.

Su hermano Enrique es declarado Rey de Castilla y Leon.

1393. Tras las Cortes de Madrid, se celebra una doble boda en la villa. Su hermano y rey Enrique III casa con Catalina de Lancaster.

Fernando -que cuenta con 13 años de edad- casa con su tía Leonor de Alburquerque, de 21 años, hija de Sancho de Castilla -hermano de Enrique II de Trastámara- y de Beatriz de Portugal.

Sus ya extensos dominios aumentan, convirtiéndose en Conde de Alburquerque, Señor de Ledesma y Señor de Castro de Haro.

De este matrimonio nacerán siete hijos, siendo ellos:

  • Alfonso, que llegará a reinar en Aragón como Alfonso V el Magnánimo
  • Juan, que llegará a reinar en Aragón y Navarra
  • Enrique, que llegará a ser Maestre de Santiago y Conde de Alburquerque
  • Sancho, que llegará a ser Maestre de Calatrava y Alcántara
  • Pedro, que llegará a ser Duque de Notho
  • María, que casará con Juan II de Castilla
  • Otra María, que casará con Duarte de Portugal

Ordena construir una suntuosa Casa-Palacio en Medina del Campo, en lo que hoy es el Convento de las Dominicas Reales.

1396. Nace en Medina del Campo el infante Alfonso, su primogénito.

Se producen un ataque portugués contra la ciudad de Badajoz.

1397. El reino responde con una victoria naval del Almirante de Castilla don Diego Hurtado de Mendoza.

Grabado que representa a Fernando I de Aragón.
Castillo de la Mota (Medina del Campo) VALLADOLID.

1398. El 29 de junio nace en Medina del Campo, su segundo hijo, el infante Juan.

Mientras, los portugueses sitían la ciudad de Alcántara. Y consiguen la conquista de Tuy.

Castilla y León contraataca. Libera Alcántara y se adentra en el mismísimo Portugal, y en el mar sus naves controlan la situación.

1402. Se consigue la tan ansíada paz con Portugal.

Mientras tanto, el infante Fernando convierte a Medina en un centro de negocios de primerísimo orden, adonde acuden mercaderes de todos los reinos peninsulares, e incluso desde Francia, Nápoles y los Países Bajos.

Se compran y venden artículos de todo tipo: miel, vinos, aceites, sedas, lienzos, sin olvidar la lana castellana ni la contratación de títulos de propiedad. Las Ferias de Medina llegan a durar 50 días y se celebran en Mayo y Octubre.

1403. El 14 de agosto se crea la Orden de la Jarra y el Grifo -para ensalzar la pureza de la Virgen-.

1405. Recibe con satisfacción la noticia del nacimiento de su sobrino Juan, heredero al trono.

1406. El reino nazarí rompe las treguas al invadir el Reino de Murcia.

El rey castellano-leonés responde con prontitud. Al frente de sus tropas marcha al encuentro del ejército granadino, encontrándose frente a ellos en las proximidades de Baeza.

En la Batalla de Collejares, las tropas castellano-leonesas obtienen un resonante triunfo.

En octubre se firman dos años de tregua con los musulmanes granadinos.

Pero la gloria de Enrique III es efímera.

El 25 de noviembre fallece en Toledo, mientras se haya ultimando los preparativos para asestar el golpe de gracia al reino granadino.

Estatua de Enrique III en la ciudad de Burgos.
Grabado que representa a Catalina de Lancaster.

Castilla y León se queda sin rey y con un futuro heredero de apenas un año de edad.

Se forma un Consejo de Regencia integrado por la reina doña Catalina de Lancaster y por el infante Fernando.

1407. El reino queda dividido en dos partes: la septentrional, mucho más segura, queda regida por doña Catalina; la meridional, mucho más peligrosa, por ser fronteriza con los otros reinos peninsulares hostiles, queda bajo el mando del infante don Fernando. Pero las disensiones entre los dos bandos nobiliarios son notorias.

Los musulmanes granadinos aprovechan la reciente muerte del rey para atacar Jaén y Baeza.

Las Cortes facultan a Fernando para responder a estos ataques, saliendo desde Sevilla al frente de un numeroso ejército.

El 2 de octubre se conquista Zahara -Cádiz-.

En noviembre se pone sitio a Setenil, también en Cádiz.

Como consecuencia de este asedio se conquistan el Castillo de Cañete la Real -Málaga- por Gómez Suárez de Figueroa, así como el Castillo de Sotomayor por Pedro de Estúñiga.

Se conquista Pruna -Sevilla- mientras los musulmanes devastan la Alhama de Abarán -Murcia-.

1408. Al joven heredero al trono con 3 años de edad, le es asignado como compañero de juegos, el paje Álvaro de Luna, quien cuenta con 18 años de edad.

Los judíos castellanos y aragoneses son obligados a vivir dentro de las juderías.

Se producen alborotos callejeros en la ciudad de Segovia.

Fernando nombra a su hijo Sancho como Maestre de Alcántara -a pesar de contar con tan sólo 8 años de edad-.

El 28 de septiembre, el infante Fernando -que cuenta con el apoyo de Las Cortes y del Consejo Real- se hace prácticamente con el poder -mientras dure la minoría de edad de su sobrino y para aislar a los nobles aglutinados en torno a Catalina de Lancaster-.

El 22 de octubre un contingente musulmán granadino es derrotado en Higuera de Martos -Jaén- dejándose muchas bajas sobre el terreno.

Busto de Fernando de Antequera, sito en el Museo de Capodimonte (Nápoles).

Grabado que representa a Fernando de Antequera.

1409. El 9 de mayo muere en Ocaña -Toledo- el Gran Maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa.

El infante Fernando no tardará en conseguir que el citado título sea para su hijo Enrique -a pesar de contar con tan sólo 9 años-.

El 25 de julio muere en Cerdeña Martín II el Joven, heredero aragonés al trono.

1410. En abril vencen las treguas con el Reino de Granada.

Estando en la ciudad de Córdoba hace llamar a sus capitanes y gente de confianza para definir el objetivo de la inminente campaña:

  • Unos estimas que debe ser Ronda, por su importancia estratégica
  • Otros se decantan por Baza, por ser terreno liso y de más fácil acceso
  • Gibraltar es señalado por algunos otros, confiando en la potente marina castellana

Pero se impone finalmente el criterio del infante Fernando que señala a Antequera -a pesar de que la plaza tiene fama de inexpugnable-, la puerta de acceso a Málaga y a la mismísima Granada.

El 21 de abril sale de Córdoba al frente de sus ejércitos.

El 22 pasan por Écija y poco después acampa en Alhonoz donde un violento temporal no parece presagiar nada bueno.

Aquí se le unen los refuerzos que trae consigo el Adelantado Mayor de la Frontera, don Pedro Afán de Rivera, quien porta la espada de Fernando III -que el infante besa muy devotamente al serle entregada-.

El 25 de abril se hallan en los márgenes del río Yeguas -que viene muy crecido por las abundantes lluvias recientes-. Según las crónicas antiguas su abundante ejército se halla formado por

  • 1000 jinetes
  • 2.500 hombres de armas
  • 10.000 peones

Sus capitanes se enzarzan en una agria discusión sobre la conveniencia o no de esperar a la disminución del cauce del mismo, cuando el infante pronuncia unas célebres palabras que han pasado a la posteridad

"Partimos Señores, cruzemos el río;
sálganos el sol por Antequera...y sea lo que Dios quiera"

Detalle del cuadro que representa a Fernando de Antequera. Ayuntamiento de Antequera.

Fernando de Antequera, según un dibujo tomado de la siguiente página:

Y el río es cruzado sin novedad alguna reseñable.

Llegan hasta las puertas de la ciudad -que se halla fuertemente amurallada- y planta sus Reales en un cercano cerro -a la vista de los ya intranquilos defensores- e inmediatamente ordena sea reconocido el terreno, para mostrar claramente la inminencia de un ataque.

Los defensores ya han envíado emisarios a Yusuf III de Granada, quien arma, apresuradamente un ejército. La importancia que presta a estos hechos es tal, que pone al frente de sus huestes a sus dos hermanos: Alí y Muhammad.

El 4 de mayo el ejército musulmán granadino llega a la ciudad de Archidona, distante dos leguas de Antequera. Y desde aquí se declaran dispuestos a hostigar al ejército cristiano.

El 5 de mayo se produce el enfrentamiento armado en un paraje conocido como La Boca del Asno. La fiereza de los combates es dura y se distinguen especialmente los hombres del Alcaide Mayor de Sevilla, don Lope Ortíz de Estúñiga.

A pesar de la victoria final, el bravo alcaide -y muchos de sus hombres- resultan muertos durante estos enfrentamientos.

Faltos del apoyo granadino, los defensores saben que tienen que valerse ya por ellos mismos.

Las murallas de Antequera son tan altas y robustas que se hace precisa la ayuda de algunas máquinas de guerra -llamadas bastidas- para intentar el asalto desde ellas.

El 30 de mayo fallece el rey aragonés Martín I el Humano. El Reino de Aragón se encuentra sin sucesor legítimo, por haber fallecido un año antes el legítimo heredero y no tener más descendencia el fallecido rey.

Los candidatos a ocupar el trono son:

  • Fernando de Antequera, como hijo de Leonor de Aragón, una de las hijas de Pedro III
  • Jaime de Urgel, también casado con una hija de Pedro III. Pocos días antes de la muerte de su rey, parte de la nobleza aragonesa y el propio Justicia de Aragón le habían denegado el juramento como probable sucesor
  • Don Alfonso, Duque de Gandía
  • El Conde de Foix, casado con la infanta doña Juana de Aragón
  • Don Fadrique, nieto de Martín I
  • Don Luis de Anjou, Duque de Calabria

El 27 de junio -Batalla de Antequera- se realiza el primer intento resultando fallido por ser demasiado cortas las máquinas de asalto. Para no debilitar la moral de sus hombres, manda se realicen incursiones en otras poblaciones cercanas, mientras se construyen otras más grandes.

Martín I el Humano.
Batalla de Antequera.

El 16 de septiembre -muy de mañana- acuden a misa.

Seguidamente, el capitán García Fernández Manrique y sus hombres, penetran por una bastida peleando con tanto arrojo que no queda un solo agareno vivo en el torreón asaltado. Las dotes de mando del infante -como atestiguan las crónicas- son notorias:

"E el Infante, desque vido tomada la torre, mandó a los caballeros que ende estaban
que fueran cada uno a su combate. E ellos se fueron muy apriesa"
(1)

Tras esta importante conquista, las fuerzas castellanas van penetrando y obligando a los defensores a dispersarse por el interior de la villa hasta la mismísima Alcazaba de Antequera.

El 24 de septiembre el alcaide musulmán Al Karmen capitula honrosamente y hace entrega de las llaves de la ciudad a don Fernando.

La bandera castellano-leonesa ondea ya sobre la Alcazaba de Antequera. Los cristianos se hacen con un suculento botín y el infante será conocido a partir de entonces como Fernando de Antequera.

El 3 de octubre se levanta el campo y se emprende el camino hacia Sevilla, donde, poco después, entra triunfante en loor de multitudes (2).

1411. Se instala en su villa de Ayllón y convoca personas allegadas a su candidatura. La reina doña Catalina y el pequeño infante Juan II, acuden desde la villa de Riaza.

Se recibe igualmente una embajada de Carlos III el Noble de Navarra.

Pocos días después se recibe la visita de Vicente Ferrer, que viene procedente de Toledo, hospedándose en el Convento de San Francisco.

Convento de San Francisco. (Ayllón, 2004).

Fernando de Antequera. Cuadro de Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)

El 16 de julio se celebra en Ayllón una reunión entre todos ellos -se supone que para elaborar la estrategia a seguir-.

Fernando cuenta con el beneplácito de la familia aragonesa Urrea, la familia valenciana Centelles, así como de Vicente Ferrer y del propio Papa Benedicto XIII.

Mientras tanto, en Aragón, uno de sus más firmes defensores es el Arzobispo de Zaragoza García Fernández de Heredia, como así lo hace ver en la Asamblea de Calatayud, en la que se niega la palabra al noble catalán Antonio de Luna, incondicional del Conde de Urgel.

Cuando el Arzobispo vuelve a Zaragoza, le sale al paso a la altura de La Almunia de Doña Godina el noble Antonio de Luna, intentando que el prelado cambie de opinión y le transmita su voto al Conde de Urgel.

Ante la obstinada negativa del prelado termina asesinándole, para huir a continuación.

La situación se vuelve explosiva y el infante don Fernando tercia para templar los ánimos de aragoneses y catalanes, emplazándoles a todos a una nueva reunión en Alcañiz.

1412. El 15 de febrero mediante la Concordia de Alcañiz deciden la celebración de un Congreso a celebrar en Caspe, integrado por nueve personas: tres representantes catalanes, tres aragoneses y tres valencianos, con la difícil misión de elegir al futuro Rey de Aragón.

Los nueve miembros son los siguientes. Por parte aragonesa:

  • Domingo Ram y Lanaja, Obispo de Huesca
  • Berenguer de Bardají, eminente letrado
  • Francés de Aranda, monje cartujo de Teruel

Por parte catalana:

  • Guillém de Vallseca, afamado jurista
  • Pedro de Segarriga, Arzobispo de Tarragona
  • Bernardo de Gualbes, Conseller de Barcelona

Por parte valenciana:

  • Fray Vicente Ferrer, monje
  • Bonifacio Ferrer, también monje y hermano del anterior
  • Giner Rabasa, sustituído a última hora por Pedro Beltrán, también letrado

Aún en febrero Arnau Guillém de Bellera Gobernador de Valencia proclama a Jaime de Urgel en la región valenciana.

Bonifacio y Vicente Ferrer, según el cuadro de Francisco Martín Bagués, pintado en 1912.
Castillo de Caspe, a mediados del siglo XIX.

Tropas castellanas y aragonesas al mando de Fernando de Antequera se le enfrentan en Murviedro, acabando con este reducto urgelista.

Arnau Guillém resulta muerto y su propio hijo es obligado a pasear la cabeza de su padre clavada en una lanza.

Reunidas todas las partes en el Castillo de Caspe y oídas las alegaciones quedan básicamente dos candidatos: el Trastamara Fernando de Antequera y Jaime Conde de Urgel.

Comienza hablando Vicente Ferrer, quien pide que debe abjudicársele el trono a Fernando

"por justicia, según Dios y en su conciencia".

Seguidamente toma la palabra el Arzobispo de Tarragona, quien cree que tienen más derecho al trono tanto el Conde de Urgel como el Duque de Gandía, aunque considera más "útil" votar al candidato Fernando.

Guillém de Vallseca se apunta a esta misma opinión.

El letrado valenciano Pedro Beltrán declara no sentirse en condiciones de elegir ningún candidato. Las deliberaciones continuarán durante bastantes días sin que las posturas difieran mucho básicamente.

El 25 de junio Vicente Ferrer le entrega su voto a Fernando de Trastamara, recibiendo inmediatamente las adhesiones de su hermano Bonifacio, los tres votos de los representantes aragoneses y el del Conseller catalán Bernardo de Gualbes.

El Compromiso de Caspe, por Salvador Viniegra (1891).
El Compromiso de Caspe, por Dióscoro Teófilo (1867).

Los otros dos representantes catalanes le dan su voto al candidato Jaime de Urgel, en tanto que Pedro Beltrán se abstiene. Fernando de Antequera es elegido como Rey de Aragón por seis votos contra dos, y una abstención.

El 28 de junio se oficializa el resultado, acompañado de un sermón de Vicente Ferrer, destacando las cualidades humanas del elegido y su carácter y fortaleza durante su regencia en el reino castellano-leonés.

El 2 de julio se producen disturbios en Mallorca al conocerse la noticia -por no haber tenido derecho a voto-.

El 3 de julio se ordenan las detenciones de los partidarios del Conde de Urgel en Mallorca, quienes huyen apresuradamente.

El 30 de julio Fernando deja el reino castellano en buenas manos y viaja desde Cuenca hasta Zaragoza.

El 5 de agosto entra en la capital aragonesa.

El 25 de agosto se reúnen las cortes aragonesas.

El 3 de septiembre jura los Fueros y las libertades aragonesas ante las Cortes.

Se producen en Castilla -Ayllón y Cifuentes- las más duras leyes anti judías y musulmanas conocidas hasta la fecha.

El 5 de septiembre es proclamado como Rey de Aragón con el nombre de Fernando I de Aragón.

Seguidamente se desplaza hasta Cataluña.

El 19 de noviembre jura su cargo ante la Generalidad de Cataluña y tiene un enfrentamiento con Jaime de Urgel -que no acepta el resultado-.

El 21 de noviembre es investido por Benedicto XIII -uno de sus más firmes apoyos- en Tortosa como Rey de Sicilia, Cerdeña y Córcega.

Su nombramiento es especialmente celebrado en Aragón, con alguna indiferencia en Valencia y con mucha desconfianza en Cataluña.

Grabado que representa la coronación de Fernando de Antequera.

Escudo del Condado de Urgel.

1413. Jaime II de Urgel consigue el apoyo del inglés Duque de Clarence y se declara en abierta rebeldía.

En mayo Antonio de Luna desencadena las hostilidades desde los Castillos de Montearagón y Trasmoz, mientras en Aragón y Valencia se producen manifestaciones a favor del Conde de Urgel.

En junio este consigue algunas victorias parciales.

El 25 de junio es detenido en Lérida, y Fernando aprovecha para pedir ayuda castellana.

Las tropas del Duque de Clarence entran por Jaca con intención de proclamar a Jaime de Urgel.

El 10 de julio la coalición catalano-inglesa es derrotada y Jaime se retira a Balaguer.

Se fortifica en la ciudad, mientras sus aliados hacen lo propio en los Castillos de Loarre y Montearagón.

El 26 de julio Fernando I de Aragón sale de Barcelona para dirigir personalmente el ataque a Balaguer.

El 5 de agosto ya se halla presente en el duro asedio al que es sometida durante tres meses la ciudad.

Las penurias y la falta de alimentos es tan acuciante que los defensores llegan incluso a comprar viandas a los sitiadores.

El 11 de agosto el Castillo de Montearagón se rinde a las tropas reales.

En octubre las fuerzas de los sitiados están al limite y la infanta Isabel de Aragón -esposa de Jaime II de Urgel- inicia contactos con el rey Fernando para que respete la vida de su esposo, si entregan la plaza.

El 31 de octubre el Conde de Urgel se rinde.

El 2 de noviembre Jaime de Urgel es confinado en el Castillo de la Suda en Lérida.

Castillo de Montearagón (HUESCA)
Grabado que representa a Joan Fivaller ante el rey Fernando I de Aragón.

El 5 de noviembre Fernando de Antequera hace su entrada triunfal en Balaguer, cuyo castillo ha sido casi totalmente destruído durante el asedio.

Inmediatamente es sometido a juicio sumarísimo por traición. Tras finalizar el proceso, es declarado culpable y condenado a cadena perpetua, siendo todos sus bienes confiscados.

El 10 de diciembre es trasladado al Castillo de Urueña -Valladolid-.

El rey asiste a la Diputación General de Barcelona, donde la oligarquía catalana, abanderada por el Conseller Joan Fiveller

"Decididos a darle antes su vida que la libertad..."

Le imponen el pactismo (3), obligándole a firmar nuevos acuerdos que menoscaban su autoridad en Cataluña.

Calmadas momentáneamente las cosas se preocupa por los intereses de su reino en el Mediterráneo. Firma tratados con el Vizconde de Narbona y con Génova, tendentes a pacificar el conflicto en Cerdeña.

En Sicilia interviene apoyando a Blanca, viuda de Martín el Joven y en contra de Fadrique de Luna, hijo ilegítimo del citado Martín.

1414. En enero tropas leales al mando de Pedro Ximénez de Urrea conquistan la Fortaleza de Loarre a Violante de Luna -monja, prima y más que probable amante de Antón de Luna-.

Fernando I eleva el Ducado de Gerona a la categoría de Principado.

El 11 de febrero es solemnemente coronado como Rey de la Corona de Aragón y de Sicilia en Zaragoza, junto a su mujer, Leonor de Alburquerque. En la misma ceremonia su hijo Alfonso es investido como Príncipe de Gerona.

Inmediatamente, fija su residencia habitual en Barcelona.

Nada más hacerse cargo del trono se encuentra una situación económica bastante caótica. Las arcas del reino se hallan vacías y el reino hipotecado por la ayuda solicitada a muchos nobles, por lo que no tiene más remedio que pedir un crédito en sus primeras Cortes, consistente en 50.000 florines, que vienen a paliar las primeras necesidades de su reinado.

Por ello, emprende una profunda reestructuración con la Reforma Municipal de Zaragoza y una reorganización de la Hacienda Real, dictando unas ordenanzas que afectan especialmente a la capital del reino.

La falta de dinero en las arcas reales se traduce en una subida de impuestos y del precio del trigo, que le vuelven impopular.

Detalle de un grabado de Valentín Carderera, que representa a Fernando de Antequera.

Castillo de Peñíscola. Foto cortesía de Mihaela Miha (2007)

Celebra Cortes en Montblanc -Tarragona- donde recibe numerosas críticas por castellanizar el reino.

Establece sendos acuerdos con el Sultán de Egipto y el Rey de Fez.

Es incapaz de detener, sin embargo, la espiral de violencia que se desata en su reino contra sus súbditos judíos, especialmente tras las encendidas pláticas en su contra de Vicente Ferrer.

El 29 de octubre manda detener a la madre de don Jaime de Urgel, Margarita de Montferrat, acusándola de urdir un complet para liberar a su hijo.

Se entrevista en Peníscola con el Papa Luna, intentando que se avenga a razones y finalice el Cisma de Occidente, sin conseguirlo.

1415. El 2 de enero celebra Cortes en Valencia, donde jura los Fueros del Reino Valenciano y es reconocido su hijo Alfonso como heredero al trono.

El 12 de junio se celebra en la Catedral de Valencia la boda entre su primogénito Alfonso -19 años- y María de Castilla -hija de Enrique III que cuenta con 14 años de edad-.

El 6 de agosto cae enfermo y su hijo Alfonso se hace cargo de los asuntos del reino.

En verano acude a Perpignán donde Benedicto XIII, ante un numeroso público y el emperador Segismundo, defiende su legalidad al papado por medio de un discurso de más de siete horas.

El Papa, obstinado y refugiado en su cuartel general de Peníscola, es sistemáticamente abandonado por todos.

El 20 de octubre se entrevista con Juan I de Portugal y ambos deciden la conquista del Reino de Granada.

Nombra a su segundo hijo, el infante Juan, como Lugarteniente de Sicilia, Cerdeña y Mallorca.

Nombra a LLuis de Requesens y de Relat como Gobernador General de Cataluña..

Dibujo que representa a Alfonso V el Magnánimo.
Benedicto XIII. Imagen de la Universidad de Sevilla.

Se entrevista con el Emperador Segismundo con motivo del Cisma ocurrido en la Iglesia.

El 13 de diciembre se firman las Capitulaciones de Narbona, mediante las cuales el emperador Segismundo y los embajadores de Castilla, Aragón, Navarra y los Condados de Foix y Armagnac se liberan de la obediencia al Papa Benedicto XIII.

Fernando I de Aragón -a pesar de lo mucho que le debe-, le retira su obediencia, abandonándole de facto.

1416. El 5 de marzo muere su tía Leonor, Reina de Navarra.

Recibe una comisión enviada por El Consell de Cent de Barcelona presidida por el segundo consejero del municipio, Joan Fiveller, la cual le obliga a pagar el vectigal -impuesto municipal sobre la compra de carne-, que hasta entonces no había pagado.

Francamente molesto por esta obligación abandona Barcelona con destino a Castilla, para ultimar los preparativos para la conquista del reino granadino.

El 14 de marzo tiene que detenerse en Igualada, por un ataque más virulento de sus habituales cólicos nefríticos.

El 2 de abril fallece en dicha localidad, siendo sustituído por su hijo Alfonso al frente de su reino.

Es enterrado en el Monasterio de Santa María de Poblet.

 

(1). Antonio Linage Conde en El Castillo de Castilnovo, página 18.

(2). Datos de la Conquista de Antequera, tomados del autor don Francisco Angel Cañete Páez.

(3). Pactismo. Doctrina que limitaba la autoridad real en favor de Las Cortes y de la Generalidad de Cataluña.

 
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Página actualizada el 14/01/2018