Fernando de Antequera
Retrato de Juan I de Castilla. Alcázar de Segovia.

1380. Nace el 27 de noviembre en el Alcázar de la Mota.

Es el segundo hijo de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón, hija de Pedro IV el Ceremonioso.

Sus padres habían llegado a Medina del Campo en septiembre para tratar del cisma provocado en la iglesia.

Su niñez e infancia transcurre en esta villa castellana -a la que el infante profesará siempre un gran cariño-y en Carrioncillo.

1382. Muere su madre, Leonor de Aragón.

1383. Su padre casa en segundas nupcias con Beatriz de Portugal.

1385. Juan I está a punto de perder la vida en la Batalla de Aljubarrota.

Sepulcro de Leonor de Aragón. Catedral de Toledo.
Castillo de Peñafiel (VALLADOLID,2008)

1390. Su padre celebra Cortes en Guadalajara. El infante Fernando, quien cuenta con 10 años, recibe el Castillo de Peñafiel, el Señorío de Lara, y las villas de Medina del Campo, Cuéllar y Olmedo.

El 9 de octubre su padre muere en Alcalá de Henares, como consecuencia de una caída de caballo.

Su hermano Enrique es declarado Rey de Castilla y Leon.

1393. Tras las Cortes de Madrid, se celebra una doble boda en la villa. Su hermano y rey Enrique III casa con Catalina de Lancaster.

Fernando -que cuenta con 13 años de edad- casa con su tía Leonor de Alburquerque, de 21 años, hija de Sancho de Castilla (hermano de Enrique II de Trastámara) y de Beatriz de Portugal.

Sus ya extensos dominios aumentan, convirtiéndose en Conde de Alburquerque, Señor de Ledesma y Señor de Castro de Haro.

De este matrimonio nacerán siete hijos, siendo ellos:

  • Alfonso, que llegará a reinar en Aragón como Alfonso V el Magnánimo
  • Juan, que llegará a reinar en Aragón y Navarra
  • Enrique, que llegará a ser Maestre de Santiago y Conde de Alburquerque
  • Sancho, que llegará a ser Maestre de Calatrava y Alcántara
  • Pedro, que llegará a ser Duque de Notho
  • María, que casará con Juan II de Castilla
  • Otra María, que casará con Duarte de Portugal

Ordena construir una suntuosa Casa-Palacio en Medina del Campo, en lo que hoy es el Convento de las Dominicas Reales.

1396. Nace en Medina del Campo el infante Alfonso, su primogénito.

Fernando de Antequera. Cuadro de Manuel Aguirre y Monsalbe (1885)
Se producen un ataque portugués contra la ciudad de Badajoz.
Castillo de la Mota (Medina del Campo) VALLADOLID.

1397. El reino responde con una victoria naval del Almirante de Castilla don Diego Hurtado de Mendoza.

1398. El 29 de junio nace en Medina del Campo, su segundo hijo, el infante Juan.

Mientras, los portugueses sitían la ciudad de Alcántara. Y consiguen la conquista de Tuy.

Castilla y León contraataca. Libera Alcántara y se adentra en el mismísimo Portugal, y en el mar sus naves controlan la situación.

1402. Se consigue la tan ansíada paz con Portugal.

Mientras tanto, el infante Fernando convierte a Medina en un centro de negocios de primerísimo orden, adonde acuden mercaderes de todos los reinos peninsulares, e incluso desde Francia, Nápoles y los Países Bajos.

Se compran y venden artículos de todo tipo: miel, vinos, aceites, sedas, lienzos, sin olvidar la lana castellana ni la contratación de títulos de propiedad. Las Ferias de Medina llegan a durar 50 días y se celebran en Mayo y Octubre.

1405. Recibe con satisfacción la noticia del nacimiento de su sobrino Juan, heredero al trono.

1406. El reino nazarí rompe las treguas al invadir el Reino de Murcia.

El rey castellano-leonés responde con prontitud. Al frente de sus tropas marcha al encuentro del ejército granadino, encontrándose frente a ellos en las proximidades de Baeza. En la Batalla de Collejares, las tropas castellano-leonesas obtienen un resonante triunfo.

Sin embargo, la gloria del monarca es efímera. El 25 de noviembre fallece en Toledo. Castilla y León se queda sin rey y con un futuro heredero de apenas un año de edad.

Se forma un Consejo de Regencia integrado por la reina doña Catalina de Lancaster y por el infante Fernando.

Enrique III el Doliente de Castilla y Leon. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.
Martín I el Humano.

1407. El reino queda dividido en dos partes: la septentrional, mucho más segura, queda regida por doña Catalina; la meridional, mucho más peligrosa, por ser fronteriza con los otros reinos peninsulares hostiles, queda bajo el mando del infante don Fernando.

Tras las primeras escaramuzas, ejerciendo el mando del ejército castellano-leonés, consigue reconquistar a los musulmanes las poblaciones de Zahara y Ayamonte.

1408. Al joven heredero al trono con 3 años de edad, le es asignado como compañero de juegos, el paje Álvaro de Luna, quien cuenta con 18 años de edad.

1409. Muere en La Cerdaña Martín II el Joven, heredero aragonés al trono.

1410. En este año realiza una brillante campaña contra los musulmanes granadinos, obteniendo como recompensa la conquista de la ciudad de Antequera -donde los cristianos se hacen con un suculento botín- siendo conocido a partir de entonces con el sobrenombre de Fernando de Antequera.

En junio fallece el rey aragonés Martín I el Humano. El Reino de Aragón se encuentra sin sucesor legítimo, por haber fallecido un año antes el legítimo heredero y no tener más descendencia el fallecido rey.

Los candidatos a ocupar el trono son:

  • Fernando de Antequera, como hijo de Leonor de Aragón, una de las hijas de Pedro III
  • Jaime de Urgel, también casado con una hija de Pedro III. Pocos días antes de la muerte de su rey, parte de la nobleza aragonesa y el propio Justicia de Aragón le habían denegado el juramento como probable sucesor
  • Don Alfonso, Duque de Gandía
  • El Conde de Foix, casado con la infanta doña Juana de Aragón
  • Don Fadrique, nieto de Martín I
  • Don Luis de Anjou, Duque de Calabria

Fernando cuenta con el beneplácito de la familia aragonesa Urrea, la familia valenciana Centelles, así como de Vicente Ferrer y del propio Papa Benedicto XIII.

Busto de Fernando de Antequera, sito en el Museo de Capodimonte (Nápoles).

Convento de San Francisco. (Ayllón, 2004).

1411. Se instala en su villa de Ayllón y convoca personas allegadas a su candidatura. La reina doña Catalina y el pequeño infante Juan II, acuden desde la villa de Riaza.

Se recibe igualmente una embajada de Carlos III el Noble de Navarra.

Pocos días después se recibe la visita de Vicente Ferrer, que viene procedente de Toledo, hospedándose en el Convento de San Francisco.

El 16 de julio se celebra en Ayllón una reunión entre todos ellos (se supone que para elaborar la estrategia a seguir).

Mientras tanto, en Aragón es asesinado García Fernández de Heredia, Arzobispo de Zaragoza, uno de los más firmes adeptos de la candidatura del regente castellano, a manos del noble Antonio de Luna, incondicional del Conde de Urgel.

La situación se vuelve explosiva.

Las Cortes de Alcañiz deciden la celebración de un Congreso integrado por nueve personas: tres representantes catalanes, tres aragoneses y tres valencianos, con la difícil misión de elegir al futuro Rey de Aragón.

Los nueve miembros son los siguientes. Por parte aragonesa:

  • Domingo Ram y Lanaja, Obispo de Huesca
  • Berenguer de Bardají, eminente letrado
  • Francés de Aranda, monje cartujo de Teruel

Por parte catalana:

  • Guillém de Vallseca, afamado jurista
  • Pedro de Segarriga, Arzobispo de Tarragona
  • Bernardo de Gualbes, Conseller de Barcelona

Por parte valenciana:

  • Fray Vicente Ferrer, monje
  • Bonifacio Ferrer, también monje y hermano del anterior
  • Giner Rabasa, sustituído a última hora por Pedro Beltrán, también letrado
Vicente Ferrer.
Detalle de un grabado de Valentín Carderera, que representa a Fernando de Antequera.

Oídas las alegaciones quedan básicamente dos candidatos: el Trastamara Fernando de Antequera y Jaime Conde de Urgel. Comienza hablando Vicente Ferrer, quien pide que debe abjudicársele el trono a Fernando

"por justicia, según Dios y en su conciencia".

Seguidamente toma la palabra el Arzobispo de Tarragona, quien cree que tienen más derecho al trono tanto el Conde de Urgel como el Duque de Gandía, aunque considera más "útil" votar al candidato Fernando.

Guillém de Vallseca se apunta a esta misma opinión.

El letrado valenciano Pedro Beltrán declara no sentirse en condiciones de elegir ningún candidato. Las deliberaciones continuarán durante bastantes días sin que las posturas difieran mucho básicamente.

1412. 24 de junio. Compromiso de Caspe. Vicente Ferrer le entrega su voto a Fernando de Trastamara, recibiendo inmediatamente las adhesiones de su hermano Bonifacio, los tres votos de los representantes aragoneses y el del Conseller catalán Bernardo de Gualbes.

Los otros dos representantes catalanes le dan su voto al candidato Jaime de Urgel, en tanto que Pedro Beltrán se abstiene. Fernando de Antequera es elegido como Rey de Aragón por seis votos contra dos, y una abstención.

El 28 de junio se oficializa el resultado, acompañado de un sermón de Vicente Ferrer, destacando las cualidades humanas del elegido y su carácter y fortaleza durante su regencia en el reino castellano-leonés.

Nada más tener noticias del desenlace, Fernando viaja desde Cuenca hasta Zaragoza, donde jura los Fueros y las libertades aragonesas.

El 5 de septiembre es proclamado como Rey de Aragón. Su nombramiento es especialmente celebrado en Aragón, con alguna indiferencia en Valencia y con mucha desconfianza en Cataluña.

Benedicto XIII (uno de sus más firmes apoyos), le inviste desde Sicilia.

Nada más hacerse cargo del trono se encuentra una situación económica bastante caótica:

El Compromiso de Caspe, por Dióscoro Teófilo (1867).
Escudo del Condado de Urgel.

Las arcas reales se hallan vacías y el reino hipotecado por la ayuda solicitada a muchos nobles, por lo que no tiene más remedio que pedir un crédito en sus primeras Cortes, consistente en 50.000 florines, que vienen a paliar las primeras necesidades de su reinado.

Las nobles catalanes le hacen firmar acuerdos ante las Cortes de Barcelona, donde delimitan claramente el papel de la monarquía en territorio catalán.

1413. El Conde de Urgel no acepta su derrota en el Compromiso de Caspe y se declara en abierta rebeldía. Se fortifica en Balaguer, mientras sus aliados hacen lo propio en los Castillos de Loarre y Montearagón.

El 5 de agosto el propio Fernando de Antequera se halla presente en el duro asedio al que es sometida durante varios meses la ciudad.

El 31 de octubre, faltos de alimentos y de agua, Jaime de Urgel capitula y rinde Balaguer.

El 2 de noviembre Jaime de Urgel es confinado en el Castillo de la Suda en Lérida.

Inmediatamente es sometido a juicio sumarísimo por traición. Tras finalizar el proceso, es declarado culpable y condenado a cadena perpetua, siendo todos sus bienes confiscados.

El rey asiste a la Diputación General de Barcelona, donde la oligarquía catalana, abanderada por el Conseller Joan Fiveller

"Decididos a darle antes su vida que la libertad..."

Le imponen el pactismo (1), obligándole a firmar nuevos acuerdos que menoscaban su autoridad en Cataluña

Calmadas momentáneamente las cosas se preocupa por los intereses de su reino en el Mediterráneo. Firma tratados con el Vizconde de Narbona y con Génova, tendentes a pacificar el conflicto en Cerdeña.

En Sicilia interviene apoyando a Blanca, viuda de Martín el Joven y en contra de Fadrique de Luna, hijo ilegítimo del citado Martín.

 

El Conseller Joan Fiveller ante Fernando de Antequera (1416), por Ramón Tusquets.

1414. El 11 de febrero es solemnemente coronado en Zaragoza, junto a su mujer, Leonor de Alburquerque. Las arcas del reino se hallan vacías.

Por ello, emprende una profunda reestructuración con la Reforma Municipal de Zaragoza, así como una reorganización de la Hacienda Real, dictando unas ordenanzas que afectan especialmente a la capital del reino.

Juan II de Aragón y Navarra, por Manuel Aguirre y Monsalve (1885)

La falta de dinero en las arcas reales se traduce en una subida de impuestos y del precio del trigo, que le vuelven impopular.

Establece sendos acuerdos con el Sultán de Egipto y el Rey de Fez.

Es incapaz de detener, sin embargo, la espiral de violencia que se desata en su reino contra sus súbditos judíos, especialmente tras las encendidas pláticas en su contra de Vicente Ferrer.

El 29 de octubre manda detener a la madre de don Jaime de Urgel, Margarita de Montferrat, acusándola de urdir un complet para liberar a su hijo.

1415. Nombra a su segundo hijo, el infante Juan, como Lugarteniente de Sicilia, Cerdeña y Mallorca.

Se entrevista con el Emperador Segismundo con motivo del Cisma ocurrido en la Iglesia.

El Papa Benedicto XIII (aragonés) habría sido uno de los mayores apoyos de Fernando de Antequera en su candidatura al trono.

El Papa, obstinado y refugiado en su cuartel general de Peníscola, es sistemáticamente abandonado por todos.

1416. Se celebra el Concilio de Constanza, mediante el cual es depuesto el Papa Benedicto XIII. Inmediatamente, Fernando de Antequera, a pesar de lo mucho que le debe, le retira su obediencia, abandonándole de facto.

Abandona Barcelona, francamente molesto por haber sido obligado a pagar los Impuestos Generales. En su proyectado viaje hacia Castilla se siente indispuesto, teniendo que parar en la localidad de Igualada.

El 2 de abril fallece en dicha localidad, siendo sustituído por su hijo Alfonso al frente de su reino.

Es enterrado en el Monasterio de Santa María de Poblet.

Benedicto XIII. Imagen de la Universidad de Sevilla.

 
(1). Pactismo. Doctrina que limitaba la autoridad real en favor de Las Cortes y de la Generalidad de Cataluña.
 
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Página actualizada el 14/04/2011