Felipe I el Hermoso
Maximiliano de Austria, pintado por Alberto Durero.

1478. Nace el 22 de junio en Brujas.

Hijo de Maximiliano de Austria y de María de Borgoña.

Nada más nacer se convierte en Archiduque de Austria, como su padre.

Con menos de tres años ya es miembro de la Orden del Toisón de Oro, Orden de Caballería fundada en 1430 por su bisabuelo, Felipe el Bueno.

1482. Muere su madre, como consecuencia de una caída desde un caballo.

Por estas fechas es ya Duque de Borgoña, Luxemburgo, Limburgo y Brabante. Conde de Habsburgo, Holanda, Flandes, Tirol, Artois. Señor de Malinas y Amberes, entre otras....

Maria de Borgoña, madre de Felipe el Hermoso.
Felipe de Habsburgo a la edad de cinco años (1483). Museo de Arte. Filadelfia.

Durante su minoría de edad queda bajo la custodia directa de su abuela, Margarita de York, quien siempre será recordada por Felipe como una segunda madre.

Es avezado en las artes de la caza, torneos y justas, pasando a la posteridad con el apelativo de "el Hermoso", no tanto por su apariencia estética sino por la habilidad y compostura mostrada en tales artes.

Todo ello le hace gozar de un especial atractivo entre las damas de la corte borgoñesa, donde cuenta con innumerables amantes.

En el gobierno de los Países Bajos se destaca como un administrador eficaz y competente, amado por sus súbditos que valoran sobremanera la paz y tranquilidad traídas como consecuencia de sus reformas, tras unos períodos de graves incertidumbres y convulsiones políticas.

Margarita de York.

1494. Su padre vuelve a casar con Blanca Maria Sforza, descendiente del Rey Juan II de Francia.

1495. Maximiliano I se une a la Liga Santa, confederación que aglutina al Imperio Germánico, el reino castellano-aragonés, Inglaterra, Nápoles, la República de Génova y el Ducado de Milán, en contra de las ansías expansionistas de Francia en Italia.

Dentro de este contexto de alianzas y tras duras negociaciones, firma capitulaciones matrimoniales con los Reyes Católicos.

Felipe de dieciesiete años, casará con la infanta Juana, que cuenta en ese momento con dieciséis, en tanto que su hermana Margarita lo hará con el primogénito y heredero al trono castellano-aragonés, el príncipe Juan.

1496. La infanta Juana llega a los Países Bajos para conocer a su futuro marido. Sin embargo, no es recibida por Felipe, que se encuentra en Alemania. Sus consejeros flamencos le han aconsejado esto mientras intentan persuadir a su padre de la conveniencia de una alianza con Francia en lugar de con España.

Su hermana Margarita. Retrato de la Escuela de Holanda, pintado entre 1493-1495.
Felipe de Habsburgo, a la edad de diecisiete años (1495).  Upton House.

Cuando por fín le conoce, el flechazo que siente la joven es inmediato.

La boda se celebra en Lille el 21 de agosto. Sin embargo la atracción inicial dará lugar a enfrentamientos.

El ambiente de la corte borgoñesa, festivalera, desinhibida, contrasta profundamente con la sobria, religiosa y familiar de la corte castellana. Felipe se desenvuelve aquí como pez en el agua y no ceja en sus devaneos amorosos con otras damas.

El historiador Manuel Rios Mazcarelle, en su libro Reinas de España, define a Felipe como:

"de mediana estatura, de piel blanca y sonrosada, facciones simétricas, labio belfo, mofletudo, gran nariz, cabello, largo y cuerpo bien proporcionado"

Juana La Loca. Retrato Convento Agustino (Madrigal de las Altas Torres) (AVILA).
Margarita de Austria, vestida de viuda, tras la muerte del Príncipe Juan.

Los frecuentes coqueteos de Felipe irritan sobremanera a Juana, quien presa de los celos, no duda en espiar cada movimiento de su marido y llegando incluso en una ocasión a agredir con un peine a una dama sospechosa de ser una de las amantes de su marido.

Su inestabilidad mental se acentúa.

1497. Seis meses después de su desposorio, muere el príncipe Juan, dejando a Margarita de Austria embarazada.

Pocos meses después, dará a luz a un varón, el cual nace muerto.

1498. La princesa Isabel, siguiente en la línea sucesoria, muere de parto. Su hijo, el infante Miguel, salva la vida y es el heredero a la corona.

El 24 de noviembre nace en Lovaina, cerca de Bruselas, Leonor, su primera hija. Llamada así en honor de la abuela paterna de Felipe, Leonor de Portugal.

1500. El infante Miguel, heredero al trono de Portugal (por su padre) y Castilla- Aragón por sus abuelos, fallece a los dos años de edad.

Inesperadamente, la infanta Juana y su consorte, Felipe de Habsburgo, pasan a convertirse en los aspirantes al trono castellano-aragonés.

Nace el infante Carlos, su segundo hijo.

1501. Nace en Bruselas la infanta Isabel, su tercera hija.

Felipe y Juana se desplazan hasta España para ser reconocidos como los legítimos herederos. En el camino se detienen en Blois donde reciben los respetos de Luis XII de Francia (1).

1502. El 22 de mayo, reunidas las Cortes en Toledo, Felipe y Juana son reconocidos como los herederos al trono castellano-aragonés. Juana sería la reina y Felipe el consorte (2).

El Infante Carlos. Cuadro pintado alrededor del año 1508.
Castillo de La Mota (Medina del Campo)

Pero incluso los Reyes Católicos conocen sobradamente el estado mental que en ocasiones demuestra su hija, por lo que el gobierno real recaería en su yerno.

1503. Tras ser nombrados herederos, Felipe retorna precipitadamente a su tierra, y los Católicos se esfuerzan para que su hija permanezca a su lado, en España.

El 10 de marzo, en Alcalá de Henares, Juana dá a luz a su cuarto hijo, el infante Fernando, nombrado así en honor a su padre.

No tarda en expresar su deseo de ir a reunirse con su marido.

En noviembre, Juana, en una fría noche de lluvia, abandona sus aposentos del Castillo de la Mota, permaneciendo toda la noche a la intemperie, con claros síntomas de riesgo para su salud.

1504. Isabel la Católica se desplaza hasta Medina del Campo para intentar aliviarla. Pero el estado mental de Juana empeora.

redacta en su testamento una claúsula, nombrando a Fernando el Católico regente, hasta la mayoría de edad del príncipe Carlos, primer varón de Felipe y Juana, en el caso de que aquella

"no quiera o no pueda entender en la gobernación".

El 22 de septiembre firma el I Tratado de Blois con Luis XII de Francia. Por dicho Tratado se compromete en futuro matrimonio a su hijo Carlos de Gante, con Claudia, la hija del monarca francés (5).

Isabel la Católica muere el 26 de noviembre.

Fernando el Católico proclama que la Reina de Castilla es su hija Juana.

Testamento de Isabel la Católica, obra de Eduardo Rosales.

Fernando el Católico, copia de un retrato de pintor holandés.

Sin embargo es reacio a perder el control que ha ejercido durante treinta años en Castilla.

1505. En Toro consigue que las Cortes de Castilla le otorguen la administración del reino. Además, para ello cuenta con la claúsula existente en el testamento de su difunta mujer.

Ante la ausencia de la princesa Juana, que se halla con su marido en Flandes, convence a los procuradores

"aviendo sydo ynformado partycularmente de la enfermedad
de la dicha reyna doña Juana"
.

Nace la infanta María, su quinto hijo.

Felipe reacciona ante las maniobras de su suegro. Aconsejado por el Señor de Belmonte, don Juan Manuel, envía cartas a los procuradores y nobles españoles, informándoles de la buena salud de su esposa la cual está deseando ponerse al frente de sus súbditos.

No le hace falta mucho para convencer a la nobleza española, puesto que ven una ocasión inmejorable para recuperar privilegios perdidos ante Los Católicos.

Pero ante todo, lo más urgente es su traslado inmediato a Castilla. Y para hacerlo con toda la solemnidad y el lujo de Los Habsburgo, reúne una impresionante flota de 40 navíos cargados con todos los tesoros de la familia.

El 8 de enero parten desde el puerto de Middleburg (actual Holanda).

Pero la fortuna no le acompaña. Una tormenta causa estragos (3) en dicha flota cuando se dirigen a España, perdiendo gran parte de su fortuna y obligándole a buscar refugio en las costas inglesas. Durante su estancia en Inglaterra tiene la oportunidad de conocer al príncipe Enrique, a quien causa una grata impresión (6).

Una vez repuesto, continúa el viaje intentado evitar a toda costa el encontrarse cara a cara con su suegro.

Enrique VIII hacia 1509.
Castillo de Monterrey (VERIN, 2006)

Así, el 26 de abril, desembarca en La Coruña -sabedor que su suegro le está esperando en Laredo-. Tras esperar pacientemente a contar con el apoyo de los nobles y, con la seguridad de tenerlo, especialmente del Cardenal Cisneros, Felipe marcha a Valladolid, donde se encuentran reunidas las Cortes.

Mediante la Concordia de Salamanca, se acuerda el gobierno conjunto de Fernando el Católico, de su hija Juana y de Felipe de Habsburgo.

1506. El 12 de junio, mientras Felipe se encuentra en Verín, entrevistándose con el Cardenal Cisneros (7), las cortes castellanas reconocen a Juana como

"reina verdadera y legítima subcesora y señora natural
propietaria destos dichos reinos,
y al dicho señor don Phelipe, nuestro señor,
por rey verdadero e legítimo señor como su legítimo marido
".

El 17 de junio se halla en Puebla de Sanabria, pactando un próximo encuentro con su suegro.

Tras un tira y afloja de intercambio de correos y embajadores (incluso un probable intercambio de rehenes como el Duque de Alba y el Señor de Belmonte), acuden ambos con importantes contingentes de nobles y gente armada a una primera entrevista en Remesal de Sanabria.

El despliegue armado de Felipe es espectacular: todo un ejército de caballeros, de ellos 3000 alemanes, alrededor de 2500 piqueros, 500 escopeteros y unas 200 lanzas.

El acompañamiento del católico es mucho más austero: unas 200 cabalgaduras de a mula -ninguno a caballo- y todos sus acompañantes con capuchas negras.

Tras una tensa negociación bajo una encina (4), a cielo abierto, ambos se despiden sin haber alcanzado acuerdo alguno.

Detalle del óleo de la Biblioteca Real Alberto I de Bruselas, que representa el encuentro entre Felipe el Hermoso y Fernando el Católico en Remesal de Sanabria.
Juana la Loca.

El 27 de junio se produce un encuentro decisivo en Villafáfila, donde Fernando el Católico, renuncia definitivamente al poder en Castilla para evitar un inevitable enfrentamiento armado.

Abandonado por todos y a cambio de cuantiosas compensaciones económicas, mediante la Concordia de Villafáfila, Fernando firma un documento reconociendo la incapacidad de su hija Juana para gobernar, se retira a Aragón y Felipe es proclamado Rey de Castilla.

Seguidamente, marcha a Valladolid para ser coronado. Pero las dudas de algunos nobles y la negativa de los procuradores, consiguen que tenga que hacer la entrada en la ciudad junto a su mujer.

Felipe el Hermoso.

De esta forma se convierte en Felipe I de Castilla, y en la persona que lleva realmente las riendas del poder, dada la incapacidad de su esposa para manejar fiablemente los asuntos de estado.

Recién coronados, se trasladan hasta la ciudad de Burgos, alojándose en la Casa del Cordón, palacio del Condestable de Castilla y lugar conocido por él, por haberse alojado en su anterior visita en su calidad de Príncipe.

A los pocos días de su llegada, el Rey es desafiado a un partido de pelota, demostrando durante el su compostura y buenas maneras. Terminado el partido y aún sudoroso, dá buena cuenta de una cantidad importante de agua helada.

Felipe enferma, presa de unas fiebres y los médicos flamencos -entre ellos el famoso Ludovico Marliano- no sabiendo qué hacer para atajar su mal, hacen llamar al Dr. Parra, quien no puede sino constatar el empeoramiento del monarca.

El fatal desenlace se produce el 25 de noviembre, diez semanas después de su coronación.

Felipe el Hermoso. Cuadro presente en el Instituto Valencia de don Juan (MADRID).

Juana ante el sepulcro de Felipe, por Gabriel Maureta. Ministerio de Justicia. Madrid.

Felipe I muere a los veintiocho años y siete meses de su existencia.

Se llega a pensar en el veneno como causa de su fallecimiento, atribuyéndose a los largos tentáculos de Fernando el Católico, sin embargo, tras la autopsia, no se encuentran síntomas de ello, achacándose su defunción a la peste, conjetura que haría hoy poner una mueca de sonrisa, pues la peste siempre se ha caracterizado por una fuerte pandemia y en Burgos sólo murió Felipe de Habsburgo.

En cualquier caso, su defunción aumenta, aún más, la locura de Juana.

Una vez muerto, los médicos le extraen el corazón que es enviado a Brujas, mientras su cuerpo embalsamado se lleva a la Cartuja de Miraflores, donde es continuo objeto de peregrinación por parte de la reina, incluso obligando en ocasiones a los presentes a rendir pleitesía al cadáver.

El 20 de diciembre, la soberana, ordena sacar el cadáver de su difunto marido y emprender viaje hasta Granada.

A pesar de encontrarse en su último mes de embarazo no persiste en su descabellado propósito. Tras cuatro jornadas de marcha nocturna llega hasta la localidad palentina de Torquemada, donde su inminente alumbramiento le impide continuar el viaje.

1507. El 14 de enero nace Catalina, su hija póstuma.

Pero un súbito brote de peste obliga a levantar el campo, trasladándose unos pocos kilómetros hasta la localidad de Hornillos de Cerrato.

Una vez presentado don Fernando, su hija le hace entrega de los deberes de estado, dedicándose exclusivamente a la adoración y continuas ceremonias fúnebres del cadáver de su marido.

1509. Juana es trasladada al Palacio de Tordesillas, mientras el féretro de su marido es depositado en el Convento de Santa Clara.

Restos del castillo de Hornillos de Cerrato (2005).

1525. Después de casi dos décadas, Carlos I traslada definitivamente los restos de su padre hasta Granada donde actualmente reposan.

(1). Según algunos historiadores tal apelativo le viene, tras su visita a Francia en 1501, camino de su coronación en España. Luis XII de Francia, al recibirlos, exclamó: "He aquí un hermoso príncipe"

Su apelativo de El Hermoso pudiera realmente no ser tal. Se dice que tenía una dentadura nada atractiva y una rótula -articulación entre la tibia y el fémur- que se desencajaba con frecuencia y que el mismo se recolocaba. Sus detractores confiesan que podría perfectamente haber pasado a la Historia como El Desdentado o El Cojo.

(2). Además de su marcado narcisismo, muchos historiadores coinciden en señalar su marcada francofilia y su poco aprecio a los que le rodeaban, queriendo unicamente el poder, sin importarle el como conseguirlo.

  • Es conocida la anécdota que, viajando por España, tienen la oportunidad de presenciar el acontecimiento de observar la estela del Cometa Halley -desconocido en estos tiempos- pero tomados siempre por señal de mal augurio. Ante los murmullos del resto de la expedición refiriéndose a la probable mala suerte, se limita a responder

"Tanto me dá mientras no nos pase nada a mi padre y a mí..."

  • En cuanto a su francofilia, sabido es que rechazó sus derechos sobre Borgoña en favor del Rey de Francia, y que el propio Carlos VIII llegó a decir

"Felipe es más francés que el vino de Borgoña"

(3). El incendio de la nava capitana Le Julien, donde viajan los príncipes hace que tengan que echarse al agua. Se dice que Felipe, presa de un monumental ataque de nervios, jura y perjura y ofrece su peso en oro a La Virgen de Guadalupe e incluso a la de Montserrat si sale de esta con vida. Lo atan a un salvavidas y la hacen pintar en la espalda "Rey Don Phelipe", para encontrarlo más facilmente en las aguas.

(4). Otros cronistas señalan que el encuentro tiene lugar en la desaparecida Ermita de Santa Marta.

(5). Además, dicho Tratado estipulaba que si el rey francés moría sin descendencia masculina, la pareja recibiría los Ducados de Milán, Génova, Borgoña, los Condados de Blois, Asti y los Vizcondados de Auxonne, Auxerrois, Maconnais y Bar-Sur-Seine. A la nobleza francesa le parecieron excesivos y ante la posibilidad de perder todos estos territorios lograron de Luis XII que cancelara el Tratado.

(6). Las cartas escritas por el entonces Duque de York y hoy expuestas en la Biblioteca Británica, nos muestran como el futuro Rey de Inglaterra se sintió fascinado en ese encuentro del 6 de enero de 1506, por la fuerza, el carácter y el físico de Felipe.

(7). Dicha entrevista se habría celebrado en la Casa de los Acevedo, en la Plaza Mayor de Verín, que aún permanece en pie. Felipe el Hermoso se hospedó en Villaza y el Cardenal Cisneros en una casona, hoy conocida como El Mesón, a la entrada del pueblo de La Canda, cerca de Villavieja.

Castillos de España
 
© castillosdejirm.com
Última actualización 04/03/2012