Abderramán III

891. Se cree que nace en este año en la ciudad de Córdoba.

Su padre, Mohammed, es hijo del Emir de Córdoba Abd Allah, miembro de la dinastía omeya, que antaño había regido el Califato de Damasco. Su madre, Muzna, una cautiva navarra.

Su abuelo Abd Allah ordena a su otro hijo Motarrif que mate a Mohammed, su hermano.

Tras el asesinato de Mohammed, Abd Allah se siente arrepentido. Adopta y educará a su nieto Abderramán.

901. El ejército musulmán es derrotado en Zamora.

912. Muere Abd Allah.

Su abuelo le había designado antes de morir como heredero al trono, en razón a su inteligencia, perspicacia y tenacidad, incluso por delante de sus propios hijos.

Se proclama Emir. Cuenta con 21 años.

Se encuentra un emirato desmembrado, roto por luchas intestinas y amenazado por los cada vez más poderosos reinos cristianos peninsulares.

Restos del castillo de Zamora. Foto cortesía de José Manuel Timón.

Su primera intención es acabar con el caos existente en la España musulmana.

Estatua sita en la Plaza de Oriente (Madrid).

913. Al frente de sus soldados se dirige a las poblaciones cristianas de Elvira y Jaén, las cuales somete.

La ciudad de Évora (Portugal) es devastada por Ordoño II.

915. Aprovechando la hambruna desatada en Al-ándalus, las huestes del rey leonés Ordoño II causan estragos por tierras extremeñas. La propia Mérida y Badajoz se vn obligadas a pagar tributo para librarse del ataque de los soldados leoneses. Abderramán envía parte de su ejército para socorrerles, pero son derrotados y el general árabe al mando es llevado a León encadenado.

916. El emir cordobés arde en cólera y prepara un impresionante ejército que parte el 15 de junio al mando del cual pone a Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda.

En julio le llegan las buenas nuevas de que sus tropas están asolando y devastando las tierras de León. Sin percances importantes regresan a Córdoba.

Somete el Reino de Sevilla derrotando a la dinastía de los Banu Hyyay.

Muere Omar ben-Hafsún. Su reino lo hereda uno de sus cuatro hijos, Soleimán.

917. Abderramán no se dá por satisfecho. Hace venir multitud de guerreros provenientes de la Mauritania Tingitana y prepara un impresionante ejército bajo las órdenes de Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda.

El 2 de agosto salen de Córdoba hacia la Frontera del Duero.

Tras asolar tierras sorianas sus hombres instalan su campamento en Castromoro (antiguo nombre de San Esteban de Gormaz). La violenta irrupción de un ejército cristiano liderado por Ordoño II causa un tremendo quebranto en su ejército y la muerte de su general Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda, cuya cabeza es colgada de una almena, junto con la de un jabalí, en un claro gesto de desafío hacia Córdoba.

918. Envía un cuerpo de ejército para detener las correrías de navarros y leoneses por tierras riojanas, y termina venciéndoles en Mutonia.

Castillo de San Esteban de Gormaz (SORIA, 2004)
Escudo de armas del Rey de Navarra Sancho I Garcés.

Según la descripción de Ibn Idhari

"tiene la piel blanca y los ojos azul oscuro; es de estatura mediana,
hermoso de cuerpo y elegante; se tiñe de negro
".

919. Envía un cuerpo de ejército al mando de su pariente Ishaq ibn Muhammad al-Marwani, preveyendo un ataque leonés contra su frontera. Las tropas leonesas se retiran sin causar daño alguno, haciendo lo mismo las suyas, seguidamente.

Llegan hasta Córdoba noticias poco tranquilizadoras.

El Reino de Navarra está ganando poco a poco terreno, a costa de los Banu Qasi. Abderramán III decide intervenir personalmente.

920. El emir cordobés refuerza sus fortificaciones de la Marca Media mientras llama a la Guerra Santa contra sus enemigos.

El 23 de abril su impresionante ejército sale de Córdoba. Pasan seguidamente por Caracuel, Toledo, Guadalajara y Madina Salim (Medinaceli).

El 8 de julio reconquistan Osma y San Esteban de Gormaz. Envía por delante su caballería, la cual devasta Clunia (Coruña del Conde). Ponen en fuga al ejército navarro que asediaba Tudela y emprenden la reconquista de Calahorra, lográndolo sin excesivos problemas.

Seguidamente avanzan tomando sin resistencia alguna el Castillo de Cárcar que había sido previamente abandonado por sus defensores.

El 26 de junio se topa con leoneses y navarros en el Valle de Junquera, a unos 25 km. de Pamplona. Las tropas cordobesas destrozan a las cristianas en Valdejunquera y los supervivientes se refugian en los Castillos de Muez y Viguera. Tras asaltarlos, sus defensores son degollados.

Tras someter y arrasar el norte peninsular, vuelve a Córdoba exhibiendo con orgullo cientos de cabezas cristianas.

Batalla de Valdejunquera. Grabado antiguo.
Escudo del reino de Navarra

921. Las tierras de Guadalajara vuelven a ser razziadas por los leoneses.

924. Vuelve hacia tierras cristianas en una nueva razzia que desola completamente el Reino de Navarra.

925. El 10 de diciembre muere Sancho I Garcés, Rey de Navarra.

927. Crea una importante flota que convierte al Califato de Córdoba en una potencia marítima de primer nivel.

Con dicha flota conquista Melilla.

928. Derrota a los hijos de Omar Ben Hafsún, quien desde la inaccesible Fortaleza de Bobastro, habían mantenido en jaque las tropas cordobesas y dominado toda la Serranía de Ronda.

Abderramán domina ya todo El Algarve y todas las grandes capitales de Al-Andalus.

929. Designa personalmente a los Gobernadores de la Marca Media.

Se hace designar Califa "Príncipe de los Creyentes", título que aglutina la autoridad religiosa, política y militar. Adopta además el apodo de Al-Nasir (El Conquistador).

Rompe con Bagdad.

930. Recupera para el Califato el control sobre el Reino de Badajoz, derrotando a Ibn Marwan. Seguidamente se dirige hacia Toledo. Pero antes pasa por Mora, ciudad que se rinde inmediatamente ante el terror que les produce su enorme ejército.

931. Conquista Ceuta.

Convoca en Córdoba a todos los gobernadores musulmanes para confirmarles en sus puestos, exigirles el pago periódico de impuestos y recordarles la obligatoriedad de contribuir con sus tropas a cuantas campañas militares decida.

Abderramán III. Grabado del siglo XIX
Ramiro II de Leon.

932. Tras un duro asedio de dos años, Toledo se rinde por hambre.

Ramiro II y su aliado, el conde castellano Fernán González que habían bajado en socorro de la ciudad toledana, no pudiendo impedir su caída, arrasan la villa y el Castillo de Magerit (Madrid) y regresan a sus dominios.

933. Abderramán III monta en cólera al conocer la noticia, ordenando reparar las murallas y la fortaleza, mientras coloca como gobernador al cordobés y hombre de su absoluta confianza Abd Allah ibn Yahya al-Laythi.

Inmediatamente ordena reconstruir las murallas y la Fortaleza de Magerit, por considerarlas imprescindibles en la defensa del territorio toledano y reúne un gran ejército para castigar la osadía del rey leonés.

Concentra su ejército en Medinaceli, el cual sitía poco después las ciudades de Osma y San Esteban de Gormaz.

Sin embargo, es derrotado en Osma por las fuerzas conjuntas del conde castellano y del bravo rey leonés.

934. El cronista Ibn Hayyan en la Crónica del Califa Abderramán III relata lo siguiente:

"...El 1 de mayo de 934 (An-Nasir, es decir, el califa Abderramán III ) para mayor vistosidad... multiplicó las formidables, hermosas y valiosas insignias de peregrinas clases en banderas y estandartes, apareciendo en esta ocasión entre sus banderas el águila, que había inventado, pues ningún sultán la tuvo antes... ".

Prepara una nueva razzia contra estos molestos territorios cristianos.

Idénticos protagonistas y escenarios. Esta vez, el califa cordobés pasa de largo camino de Navarra.

Vuelve a recibir el compromiso de vasallaje de la reina Toda y su hijo, García Sánchez. A la vuelta asola Alava y Burgos.

Los monjes del Monasterio de San Pedro de Cardeña son pasados a cuchillo.

A la vuelta, su ejército vuelve a conocer la derrota a manos de las tropas coaligadas castellano-leonesas, nuevamente en Osma.

936. Comienza la construcción de Medina Azahara.

Estandarte primero usado por las tropas de Abderramán III.

937. El Gobernador de Zaragoza, Abu Yahya ibn Muhammad, quiere librarse de la supremacía cordobesa. Pide ayuda al Reino de León.

Ramiro II y Fernán González distribuyen cristianos armados por todas las fortalezas zaragozanas. La respuesta cordobesa no se hace esperar.

Castillo de Ayub (Calatayud). Foto cortesía de Fernando Navarro Henar (2006).

Tras asaltar una a una las fortificaciones musulmanas y pasar a cuchillo a los defensores cristianos, asedia Calatayud. La ciudad se haya defendida por Mutarrif, quien muere durante el asalto.

Su hermano Hakam entrega la ciudad, traicionando a leoneses y castellanos, que terminan siendo degollados.

Viendo la dureza cordobesa, el resto de ciudades rebeldes claudican, excepto Zaragoza, que sufre un duro asedio de cuatro meses, rindiéndose finalmente.

Impone duras condiciones a los vencidos, pero se muestra benévolo con Abu Yahya ibn Muhammad, al que mantiene en su puesto.

938. El Emir de Santarem se ofrece a Ramiro II junto con sus fortalezas por la muerte de un hermano suyo.

939. Abderramán III decide lanzar la mayor ofensiva conocida sobre los reinos cristianos: "La Campaña de la Omnipotencia".

Para ello recluta un ejército de más de 100.000 hombres, colocando al frente de ellos al esclavo Nadja, gesto mal recibido por sus generales.

Pasa por Toledo. Poco después se le unen las fuerzas del reyezuelo moro de Zaragoza Abu Yahya.

Tras atravesar la frontera de nadie arrasa los primeros asentamientos cristianos que encuentra (Olmedo, Iscar...).

A primeros de agosto se instalan en la Fortificación de Portillo y recuperan fuerzas para la pronta batalla que se avecina.

Por parte cristiana, le están esperando las tropas leonesas de Ramiro II, las castellanas de Fernán González, las navarras de García Sanchez y tropas asturianas y gallegas.

Unos días antes del combate se produce un hecho insólito: un eclipse de sol.

Castillo de Portillo (Valladolid)
Sello que representa a Abderramán III.

El suceso llena de alborozo a las tropas cristianas, achacándolo a una señal del cielo. El 6 de agosto comienza frente a los muros de Simancas una batalla que se va a prolongar durante cuatro días.

Parece ser que la Batalla de Simancas termina en tablas. Una vez considerado por Abderramán que el orgullo cristiano ha sido castigado decide volver a Córdoba.

En el camino de regreso sigue arrasando cuantas poblaciones cristianas le salen al paso (Roa, Rubiales...)

El objetivo del Califa es el de arrasar la Fortaleza de San Esteban de Gormaz que tantos quebraderos le está dando.

Pero es convencido por los musulmanes de Guadalajara para que castigue a los cristianos que, provenientes del Valle de Riaza, penetran una y otra vez en sus dominios causándoles daños y saqueos.

Hasta allí se desplaza su ejército y según las crónicas...

"No queda un castillo sin derribar,
una población sin arrasar ni un sembrado que asolar"...

Una vez finalizado su cometido emprende el regreso en dirección hacia el Castillo de Atienza, pasando por

"abruptos barrancos, escarpados riscos y precipicios".

Su ejército sufre una brutal emboscada. Se produce una desbandada general que es aprovechada por sus enemigos para causar gran mortandad y hacer innumerables prisioneros.

Batalla de Alhándega. Grabado.

Ilustración de Segrelles que muestra los ajusticiamientos tras el desastre de Simancas.

El "desastre de los barrancos" pasará a la historia como la Batalla de Alhándega.

Los cristianos, además, arrebatan el sudario o mortaja que tenía preparado el propio Abderraman y en el que aparece por primera vez el fondo verde con el aguila creada por él para sus ejércitos andalusíes.

Abderramán III hace ejecutar a Muhammad ibn Tawil, considerado principal responsable de la desbandada, en las puertas de su palacio cordobés. Igual suerte correrán los principales jefes de su ejército.

Como consecuencia de la derrota, leoneses y castellanos repueblan sus territorios extendiéndose hacia el sur. Asímismo, el califa cordobés deja de participar personalmente en las razzias contra los territorios cristianos, enfrascándose en la terminación de la construcción de Medina Azahara.

940. Ordena una expedición de castigo capitaneada por Ahmed ibn Yala hacia la llanura leonesa.

944. Y una nueva al reino leonés al mando esta vez de Ahmed Muhammad ibn Alyar.

946. Aprovecha las disensiones internas entre el Reino de León y el Condado de Castilla para reconstruir la derruida Fortaleza de Medinaceli y fortificar la ciudad.

Ordena trasladar el límite fronterizo desde Toledo hasta la ciudad soriana y Medinaceli se convierte en el punto desde el cual partirán innumerables razzias hacia territorios cristianos.

950. Recibe una embajada del conde Borrell de Barcelona, por la cual éste muestra su vasallaje hacia el Califato ofreciendo paz.

Se produce una algarada leonesa que arrasa la ciudad de Elvora (Talavera). Será la última acción guerrera del bravo caudillo leonés Ramiro II.

951. Conquista Tánger, estableciendo un protectorado sobre el norte y el centro del Magreb.

Castillo de Medinaceli (SORIA) 2009

Abderramán III recibiendo a una embajada cristiana. Cuadro de Dionisio Baixeras.

A partir de este año interviene activamente en la monarquía leonesa, debilitándola a su conveniencia y antojo.

958. Recibe la visita de la reina Toda de Navarra.

Viene acompañada de su sobrino Sancho, buscando una cura para la tremenda obesidad que padece y que le ha costado el trono.

Abderramán pone a Sancho bajo el cuidado de su médico personal, el judío Hasday Ibn Shaprut, quien consigue curar al nieto de la reina Toda de su exagerada obesidad.

Los resultados exceden tanto sus esperanzas que hace declaración de vasallaje y cede diez fortalezas fronterizas leonesas al Emirato de Córdoba.

959. El Califa de Córdoba une su ejército al navarro y al leonés, ayudando a Sancho I a recuperar su reino y derrotar a sus enemigos.

960. Todos los reinos cristianos son tributarios de Córdoba.

961. El 16 de octubre muere Abderramán III.

A su muerte, Córdoba tiene casi medio millón de habitantes, ciudad sólo superada por Bagdag. Disponiendo, además de cerca de 300 baños y 3.000 mezquitas. La Universidad de Córdoba es considerada como el verdadero centro de la sabiduría universal, maravillando a cuantos sabios se acercaban a conocerla.

 
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Página actualizada el 03/01/2012