Ramiro II de Leon
Ordoño II, padre de Ramiro II. Plaza de Oriente. Madrid.

900. Se cree que nace alrededor de este año en Viseo, hoy ciudad portuguesa, que antaño pertenecía al Reino de León.

Hijo del rey leonés Ordoño II y de Munia Elvira.

920. Se produce la Batalla de Valdejunquera, donde las tropas musulmanas derrotan a las cristianas.

921. Muere su madre.

922. Su padre vuelve a casar con Aragonta, repudiándola un año después.

923. Su padre casa en terceras nupcias con Sancha de Navarra, hija del rey Sancho I Garcés y de la reina Toda Aznárez.

924. Muere su padre, heredando el trono su hermano Fruela II, desplazando del mismo a los hijos de Ordoño II.

925. Fruela II muere de lepra, provocando un grave problema sucesorio que enfrenta a su propio hijo, Alfonso Froilaz, con los hijos de Ordoño II.

Alfonso Froilaz cuenta con el apoyo de los nobles asturianos, mientras que Sancho, Alfonso y Ramiro, hijos de Ordoño II, cuentan con el respaldo de los nobles gallegos y portugueses, amén del apoyo del rey navarro Sancho I Garcés.

La victoria corresponde a estos últimos, dividiéndose el reino:

  • León para Alfonso, que reinará como Alfonso IV
  • Galicia para Sancho
  • La zona entre los ríos Miño y Mondego será para Ramiro

Ramiro casa con su prima Adosinda Gutiérrrez, la cual le dará tres hijos:

  • Bermudo, que morirá siendo niño
  • Ordoño, que reinará con el nombre de Ordoño III
Fruela II. Libro de Estampas de los Reyes.
Alfonso IV el Monje. Libro de Estampas de los Reyes.

929. Muere su hermano Sancho, Rey de Galicia.

Es coronado como Rey de Galicia en Zamora, donde inmediatamente la convierte en su capital.

931. La muerte de Oneca, esposa de Alfonso IV, sume a éste en una gran depresión y llama a su hermano Ramiro para que se haga cargo del trono leonés, manifestando su intención de retirarse al Monasterio de Sahagún para practicar la oración.

Ramiro II marcha a la ciudad de Zamora, al objeto de armar un gran ejército con el que socorrer a la ciudad de Toledo, que le ha pedido ayuda contra Abderramán III.

Pero sintiéndose arrepentido Alfonso IV de su renuncia al trono, se traslada a León para recuperar el mismo. Enterado Ramiro II de sus pretensiones, marcha sobre León con gran gente de armas y detiene y hace encerrar en un calabozo a su hermano Alfonso.

La situación es aprovechada por Alfonso Froilaz y sus hermanos, los hijos de Fruela II para intentar sacar provecho de la situación.

Pero Ramiro II se muestra como un rey inflexible y enérgico.

Además cuenta con la valiosa colaboración del Conde de Castilla, Fernán González, así como del rey navarro Sancho I Garcés.

Persigue a sus enemigos hasta Oviedo, y les derrota. Tras confinarles, les hace aplicar una antigua ley ordenando les sean sacados los ojos, y quedando ciegos para el resto de su vida, haciéndoles trasladar al Monasterio de Ruiforco.

932. Ramiro II repudia a Adosinda Gutiérrez alegando razones de parentesco, casándose en seguida con Urraca, hija del Rey de Navarra y de Toda Aznárez. De este matrimonio nacerán:

  • Sancho I el Craso, que gobernará León
  • Elvira, que profesará como religiosa
  • Teresa, que casará en el 943 con el rey navarro García III
  • Velasquita , que casará con Bermudo II el Gotoso

Ramiro II de Leon.

Asalto y toma de Madrid por Ramiro II. Grabado antiguo.

Inmediatamente se traslada con su ejército. El "feroz guerrero", o "el demonio" como empieza a ser conocido entre los musulmanes arrasa Elvora (Talavera) y después la Fortaleza de Magerit (Madrid), la cual es defendida con tal denuedo por sus guardianes, que tras el asalto final, estos son pasados a cuchillo y el resto de la población marcha cautiva a territorio leonés.

Abderramán III monta en cólera al recibir la noticia.

933. Ramiro II celebra en León un Concejo entre sus nobles, para debatir una línea de actuación o un plan de ataque contra los musulmanes.

Desde Medinaceli, un ejército cordobés sitia las ciudades de Osma y San Esteban de Gormaz. El rey leonés acude a la segunda consiguiendo que los musulmanes levanten el sitio.

Acto seguido se dirige a la ciudad de Osma, donde, sus huestes junto con las del conde castellano derrotan al ejército de Abderramán III.

934. Vuelven las tropas del Califato de Córdoba con ánimos renovados. Esta vez el Rey de León decide no presentar batalla, encerrándose en el Castillo de Osma.

Las huestes musulmanes avanzan devastando Burgos y pasando a cuchillo a los monjes del Monasterio de San Pedro de Cardeña.

Se dirigen a Navarra donde consiguen obtener el vasallaje de los reyes navarros.

Abderramán III. Grabado antiguo.
Ramiro II. Tumbo de la Catedral de Santiago de Compostela.

Pero a su vuelta, los ejércitos de León y del Condado de Castilla les salen al paso. Ramiro II vuelve a derrotar a los musulmanes en las puertas de Osma.

Tras esta batalla surgen unos años de relativa tranquilidad, siempre acompañada de las razzias de uno y otro bando pero de escasa importancia en el devenir de los acontecimientos.

937. El gobernador musulmán de Zaragoza se declara vasallo del rey leonés y le pide ayuda esperando las represalias del califa cordobés.

Ramiro II le envía soldados distribuyéndolos por sus fortalezas.

Abderramán III envía sus tropas. Primero pasa por Navarra para asegurarse que el vasallaje del reino navarro sigue vigente. Acto seguido ataca todas las fortalezas zaragozanas, pasando a cuchillo a cualquier defensor cristiano encontrado en ellas.

El reino moro de Zaragoza es reconquistado por Abderramán III.

938. Como consecuencia del asesinato de un hermano suyo por Abderramán III, el Emir de Santarem, decide entregar todas sus fortalezas al Rey de León.

939. El califa cordobés decide lanzar la mayor ofensiva conocida sobre los reinos cristianos en lo que se llamará "La Campaña de la Omnipotencia". Para ello recluta un ejército de más de 100.000 almas, colocando al frente de ellos al esclavo Nadja, gesto mal recibido por sus generales.

A finales de julio se presentan en Simancas, donde les esperan Ramiro II, acompañado de los condes castellanos Fernán González y Asur Fernández, así como del Rey de Navarra y de tropas asturianas y gallegas.

El ejército musulmán es más numeroso pero la caballería cristiana es temible.

Ramiro II, grabado de la Biblioteca Nacional (Madrid)
Castillo de Iscar (Valladolid)

6 de agosto. Empiezan los combates que son encarnizados y terribles.

Ambos ejércitos combaten de día y por la noche descansan y recogen a sus heridos y muertos.

Los enfrentamientos duran tres días, y, a pesar de las crónicas, parece ser que el resultado final de este primer enfrentamiento es de tablas.

Una vez estimado por los mandos árabes que los cristianos han sido humillados emprenden el camino de regreso. Si en la venida arrasaron cuantas ciudades encontraron a su paso (Olmedo, Iscar), a la vuelta más de lo mismo (Roa, Rubiales).

El siguiente objetivo es el de arrasar la ciudad de San Esteban de Gormaz, que tantos quebraderos de cabeza les ha causado en el pasado.

Sin embargo, Abderramán III es convencido para que castigue a los colonos cristianos que, provenientes de la provincia de Segovia, están continuamente hostigando a los musulmanes de Guadalajara.

Una vez cumplida su misión, sus tropas se internan por "abruptos barrancos, escarpados riscos y precipicios", que los colonos de la zona, perfectos conocedores del terreno manejan a la perfección.

Tras la emboscada se produce una desbandada general que es aprovechada por los cristianos para causar una gran mortandad entre los árabes.

El "desastre de los barrancos" pasará a la historia como la Batalla de Alhándega.

940. Tras estas batallas Ramiro II repuebla lugares como Salamanca, Peñaranda de Bracamonte, Ledesma y Vitigudino.

Batalla de Alhándega. Grabado.
Fernan González. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Además encarga la repoblación de Peñafiel y Cuéllar al conde castellano Asur Fernández, distinguiéndole con la merced de Conde de Monzón.

Fernán González, el otro conde castellano, se siente agraviado porque tal condado tapona su expansión hacia el sur.

Junto con su yerno, el Conde de Saldaña, se declaran en abierta rebeldía, por lo que son encarcelados por el rey leonés.

Estas disensiones internas debilitan el reino leonés, lo cual es aprovechado por el Califato de Córdoba para lanzar innumerables razzias de castigo con destino al reino cristiano.

945. Ramiro II libera a los condes castellanos, no sin antes hacerles jurar fidelidad y recobrando aquellos sus antiguas posesiones. Y para dar solemnidad a lo pactado poco después se produce la boda entre la hija de Fernán González, Urraca Fernández y su propio hijo, Ordoño III.

Sobrevienen unos años de relativa tranquilidad, únicamente salpicados por las continuas razzias que salpican habitualmente cualquiera de los reinos, quizás para recordar a sus gobernantes que éstos son tiempos guerreros y no es conveniente que sus soldados bajen nunca la guardia.

949. Ramiro II el Feroz Guerrero, parte hacia su última aventura en tierras musulmanas. Acompañado de sus fieles penetra en Talavera, causando innumerable destrucción y obteniendo rico botín y algunos miles de prisioneros agarenos.

950. El Rey de León no se encuentra en plenitud física y es su hijo Ordoño III, quien prácticamente se hace cargo de los asuntos del reino. Al regreso de un viaje a Oviedo es aquejado de una grave enfermedad, de la que no consigue recuperarse.

951. El que para muchos es considerado como el mejor monarca leonés de la historia, muere el 1 de enero, siendo enterrado en el Monasterio de San Salvador en León, que él mismo había mandado fundar para su hija Elvira.

 
   
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