Ordoņo II de Leon Documento sin título
Ordoño II Rey de León
871-873. Se estima en uno de estos años su nacimiento.
Alfonso III el Magno. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Es hijo de Alfonso III el Magno y de Jimena, hija de Hermenegildo Gutiérrez, conquistador de Coimbra.

Es bautizado con el nombre de Ordoño en honor de su abuelo paterno, Ordoño I Rey de Asturias.

En enviado por su padre a Zaragoza, donde se cría y es educado por los Banu Qasi.

896. Casa con su prima Elvira, descendiente de una familia gallega de alto linaje. De este matrimonio nacerán seis hijos:

  • Alfonso, que reinará como Alfonso IV
  • Ramiro, que reinará como Ramiro II
  • García
  • Sancho
  • Jimena
  • Aúrea
Jimena de Navarra, según el Libro de los Testamentos. Catedral de Oviedo.

897. Es nombrado por su padre como Gobernador de Galicia, cargo que siempre había sido ofrecido primeramente al heredero al trono (es probable que Alfonso III hubiera pensado en Ordoño como su sucesor, aunque no era su primogénito).

En tierras gallegas muestra sus habilidades como gran gobernante. Somete a tributo a todas las ciudades rebeldes y dá muestras de una tremenda autoridad.

900. Nace su hijo Ramiro.

908. Organiza una audaz razzia que le lleva al corazón de la Bética musulmana a la ciudad de Sevilla, destruyendo la barriada sevillana de Ragel.

" considerada como una de las más fuertes y opulentas
entre todas las ciudades occidentales de los bárbaros "

volviendo a sus dominios con un cuantioso botín.

Estatua sita en la Plaza de Oriente (Madrid).
Garcia I de León. Libro de Retratos de los Reyes. Alcázar de Segovia.

909. Se produce la conjura de su hermano García para arrebatarle el trono a su padre Alfonso. La postura tomada por Ordoño es bastante ambigua. Aunque no parece que intervenga directamente en contra de su progenitor, tampoco hace nada por impedir su caída.

Finalmente, Alfonso III el Magno abdica. El reparto de su reino es el siguiente:

  • García recibe León
  • Ordoño es ungido como Rey de Galicia
  • Fruela II es coronado como Rey de Asturias

910. En diciembre muere su padre en Zamora. Su relación con su hermano Fruela se puede calificar de amistosa, no así con su otro hermano García, pues éste aspiraba a reinar también en Galicia y nunca le perdonará tal hecho.

Reconstruye y repuebla la ciudad de Lugo.

913. En agosto realiza una algarada que le lleva hasta Evora (en la actual Portugal).

Según la musulmana Crónica Anónima de Al-Nasir, Urdun ibn Adfuns (Ordoño) se presenta con un tremendo ejército y asedia la ciudad.

Tras ayudarse de unos montones de basura que rodeaban las murallas, sus hombres entran en la ciudad como demonios, causando la muerte de toda la guarnición musulmana, con su gobernador Marwan Abd al-Malik al frente. Después vuelven a su reino con miles de prisioneros (se cifran 4.000), mayoritariamente mujeres y niños.

Según la misma Crónica

"...No había memoria en al-Andalus de un desastre del Islam,
por parte del enemigo, más afrentoso y terrible que éste..."

914. Su hermano García conquista Arnedo a los musulmanes, en un claro intento por dominar toda La Rioja. Pero, inesperadamente, muere poco después en Zamora.

Tumbo A en la Catedral de Santiago de Compostela.
Ordoño II. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Los nobles y obispos de las dos principales ciudades leonesas (León y Astorga) ofrecen el trono a Ordoño.

Incluso en la lejana Córdoba, algún historiador se hace eco de lo que sucede en los reinos cristianos

"...al morir su hermano García los cristianos llamaron a Ordoño desde León y Astorga, capitales de su reino, dejando él en Galicia como vicarios a los condes de su confianza y tomando el gobierno de la comunidad cristiana en plena soberanía..."

Ordoño demora deliberadamente la coronación, especulándose con que pueda haber contraído algún tipo de enfermedad, que le haga temer por su vida (1). Tras dirigirse a tierras gallegas expide un documento favorable a la Diócesis de Mondoñedo, donde puede leerse:

"Tengo el presentimiento de que la muerte se me avecina,
y de que no hay para mí esperanza,
sino en la misericordia de Dios omnipotente y en la intercesión de los santos".

A primeros de diciembre, felizmente recuperado, es ungido en Galicia, donde deja gente de su total confianza y se dirige a León.

El 12 de diciembre, reúne a multitud de magnates y prelados en el antiguo campamento leonés de la Séptima Legión Romana, donde se hace colocar la corona en sus sienes.

Traslada la capital de su reino a León, unificando ambos reinos, y promete construir una suntuosa catedral, donando para ello sus palacios en dicha ciudad. Asímismo, comienza a financiar la reconstrucción de iglesias y conventos.

915. Se produce una tremenda hambruna en Al-Ándalus. El bravo rey leonés aprovecha para internarse nuevamente en territorio musulmán.

En verano se encuentra en las inmediaciones de Mérida, donde se encuentra asaltando el Castillo de la Culebra, llamado por los musulmanes Kalat al-Hanash, y que, según la Crónica Silense, se correspondería con el Castillo de Alange. Los defensores se defienden con tal ardor que, tras ser conquistado, la guarnición entera es pasada a cuchillo por las bajas sufridas en el asalto.

Estatua de Ordoño II, sita en la Catedral de León.
Abderramán III. Grabado antiguo.

Llegadas estas tremendas noticias a oídos de los gobernadores de Mérida y Badajoz, se avienen a pagar fuerte tributo para librarse de la ferocidad de los guerreros cristianos.

Por estos tiempos se unifican los Condados de Simancas, Cerezo, Lara, Burgos y Lanjarón, resultando el Condado de Castilla, al frente del cual figura Nuño Fernández.

916. El 15 de junio parte de Córdoba un ejército al mando de Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda.

La Crónica Anónima de Al-Nasir relata como en julio penetra en tierras leonesas sembrando el caos y la destrucción, para seguidamente volver a su ciudad sin aparentes problemas.

917. Pero Abderramán quiere quebrar aún más el ánimo leonés y prepara un impresionante ejército venido de la Mauritania Tingitana. Al mando nuevamente del viejo general Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda.

El 2 de agosto la colosal fuerza parte desde Córdoba.

Los musulmanes arrasan cuanto les sale al paso y a primeros de septiembre se encuentran por tierras sorianas, instalando su campamento cerca de la localidad de Castromoro -San Esteban de Gormaz-.

En esta misma localidad son sorprendidos por una coalición cristiana de leoneses, castellanos y navarros. La victoria cristiana es total.

Los invasores se retiran apresuradamente dejando atrás entre otros muchos muertos, a su general Ahmed ibn Muhammad ibn Abi Abda, cuya cabeza hace colgar Ordoño de las almenas, junto a la de un jabalí, en clara advertencia a Córdoba.

Incluso el propio historiador Ibn Ibdari reconoce la derrota.

Castillo de San Esteban de Gormaz (SORIA, 2004)

Escudo de Sancho Garcés I.

El cronista cristiano Sampiro escribe:

«No hay número con que contar los muertos.
Desde la orilla del Duero hasta el castillo de Atienza y Paracuellos,
todo estaba cubierto de cadáveres»

Para celebrar la gesta manda construir la nueva Catedral de Santa María en el palacio que previamente había donado. Abandona definitivamente el título de Rey de Asturias para adoptar el de Rey de León, trasladando la Corte a León.

Según el historiador de la Crónica Silense, Ordoño es

"...un hombre prudente y previsor, de una probidad acrisolada
en el gobierno, justo con los ciudadanos y misericordioso con los pobres..."

918. En la primavera marcha junto a su aliado navarro, Sancho Garcés I, contra la ciudad de Nájera, que pertenece a los Banu Qasi de Zaragoza.

A pesar de un asedio de tres días, Nájera resiste. Seguidamente marchan sobre Tudela. Mejores resultados obtienen conquistando Calahorra y Arnedo y asaltan con buen resultado la Fortaleza de Viguera.

Enterado Abderramán de estos movimientos, en junio desplaza rápidamente un cuerpo de ejército al mando de Badr Ibn Ahmad.

El 14 de agosto se encuentran cristianos y musulmanes en Mutonia -lugar hoy desconocido-, donde las tropas navarro-leonesas sufren una estruendosa derrota.

919. Ordoño II no se desanima y en octubre lanza una nueva correría contra la frontera musulmana. Abderramán III ya había previsto algo parecido y ha mandado un ejército al mando de su pariente Ishaq ibn Muhammad al-Marwani.

En vista de la situación, las tropas del rey leonés emprenden el camino de regreso, haciendo lo propio las cordobesas.

920. El Gobernador de Guadalajara derrota a un contingente cristiano en Al-Qu´laya -Alcalá de Henares, probablemente-.

Restos de la Fortaleza de Arnedo (LA RIOJA, 2005).

Batalla de Valdejunquera. Grabado antiguo.

El emir cordobés llama a la Guerra Santa contra sus enemigos y proclama a los cuatro vientos la Campaña de la Muez -1ª que dirigirá personalmente-.

El 4 de junio un impresionante ejército parte desde Córdoba, uniéndosele seguidamente las tropas del Gobernador toledano.

Tras pasar por Madina Al-Faray -Guadalajara- y Madina Salim -Medinaceli- hace creer que el destino de su impresionante ejército son las tierras navarras.

En realidad giran súbitamente y dirigen sus pasos hacia Castilla, con honda preocupación en el rey Ordoño.

Las tropas musulmanas arrasan cuanto hayan a su paso. Los ejércitos de Ordoño y Sancho Garcés les salen al paso y el 26 de julio son destrozados en Valdejunquera. Los Obispos de Tuy y Salamanca resultan apresados y algunos de los supervivientes se refugian en los Castillos de Muez y Viguera, donde son asaltados y pasados a cuchillo.

921. A pesar de Valdejunquera, reúne nuevamente su ejército y marcha por tierras de Guadalajara, sometiendo muchos castillos, Castejón entre otros y quedando a un sólo día de Toledo.

El 1 de agosto regresa a Zamora, donde recibe la fatal noticia de la muerte de su esposa Elvira.

Manda llamar a los Condes de Castilla, a una reunión en Tejares -Burgos-. En dicha reunión resultan presos los condes Nuño Fernández, Abolmondar Albo el Blanco -y su hijo Diego- y Fernando Ansúrez, todos ellos por motivo de no haberse presentado con sus tropas en Valdejunquera.

Los citados nobles son encarcelados por orden regia (2).

922. Casa con la dama Aragonta, hija de un noble gallego.

923. La repudia un año después

"por no ser de su gusto"

Sepulcro de Ordoño II en la Catedral de León.

Pone en libertad a los nobles castellanos. El rey leonés les necesita porque está enfrascado ya en nuevas aventuras guerreras.

Concierta con Sancho I Garcés un ataque combinado contra los musulmanes de la Alta y Media Rioja. Conquistan las Fortaleza de Viguera, Clavijo, Nájera..entre otras.

Agredecido por las victorias, manda construir el Monasterio de Santa Coloma en Nájera (21 de octubre).

Para dar solemnidad a las buenas relaciones navarro-leonesas se concierta la boda de la infanta navarra Sancha con el rey Ordoño, evento realizado en las postrimerías de este año.

924. No pudo disfrutar mucho el rey leonés de su joven esposa. La muerte le sorprende a principios del verano en Zámora. Es trasladado a León, siendo enterrado en La Catedral, donde aún puede verse su sepulcro.

Con su muerte, la cristiandad pierde un gran líder guerrero y los musulmanes respiran aliviados.

 

(1). Se especula con que Ordoño pudiera haber contraído algún tipo de enfermedad por tierras extremeñas, que le hiciera temer por su vida.

(2). Algunos historiadores sostienen que habrían sido ejecutados, pero algunos de los citados condes aparecen posteriormente firmando documentos.

Numerosos historiadores, entre ellos Ramón Menéndez Pidal, sostienen que éste sería el principal desencadenante de los deseos independentistas de la nobleza castellana, respecto del Reino de León.

 
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Página actualizada el 25/10/2015