Carlos I
Carlos I

Felipe el Hermoso.

1500. Nace el 24 de febrero en Gante.

Es hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca.

Se dice que hallándose doña Juana indispuesta, de madrugada se ausenta a los servicios, donde después de un parto de tres horas, nace su primogénito Carlos, llamado así en honor de su abuelo Carlos el Temerario, muerto de forma trágica en la Batalla de Nancy (1477).

Nacido en un retrete el destino le deparará los más altos designios.

A decir de los contemporáneos de la época es un bebé de enorme fealdad. Ha heredado el mentón y el labio inferior prominente de los Habsburgo.

Su niñez y adolescencia transcurren en Borgoña.

Juana la Loca.

1506. Muere su padre, recibiendo inmediatamente Borgoña (Flandes), Artois y el Condado Franco.

La muerte de su padre acentúa aún más la locura de su madre, convirtiéndose en el potencial heredero del Reino de Castilla.

Su marcado prognatismo (1) le impedirá cerrar la boca completamente. Además, posee una horrible dentadura -imposible de corregir con las técnicas de la época-.

De su educación se encargan primeramente Adriano de Utrech y especialmente su tía Margarita de Austria (la misma que estuvo casada con el príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos), a quien Carlos siempre recordará cariñosamente como su tía preferida "Ma Bonne Tante".

El joven Carlos recibe una educación esencialmente flamenca. En contra de lo que se había dicho hasta ahora, no es un estudiante especialmente brillante y tiene problemas con las matemáticas.

"A pesar de recibir una exquisita educación siempre tuvo grandes problemas para las ciencias" (Gargantilla)

Carlos I, niño.

Margarita de Austria, vestida de viuda, tras la muerte del Príncipe Juan.

Sufre de adenoides (2), por lo cual, el flamenco no consigue hablarlo hasta los 13 años, hablará mal el alemán y siempre tendrá problemas para expresarse en castellano - pronunciará con dificultad las letras z y c- (3). Parece ser que, además de asma, sufre frecuentes ataques epilépticos que desaparecerán con la pubertad.

De él escribirá el gran médico humanista Jerónimo de Moragas:

"Carlos de Europa, el gran emperador, de haber sido sometido a una revisión psicométrica hubiera sido desechado por inútil, por corto de entendederas, por inepto para los idiomas, por negado para las matemáticas. Y además por sus ataques epilépticos. Un verdadero desperdicio. Menos mal que era de buena casa y ya encontrarían manera los suyos de disimularlo"

El joven heredero sigue prefiriendo la caza y las artes del galanteo a los estudios.

Desde muy joven es un gran aficionado a la comida:

"Tenía la costumbre de tomar, por la mañana, al despertarse una escudilla de jugo de capón, con leche, azúcar y especias, después de la cual se volvía a dormir. A mediodía comía una gran variedad de platos, hacía la colación pocos instantes después de víspera y a la una de la noche cenaba, tomando en esas diversas comidas de cosas propias para engendrar humores espesos y viscosos..."

1515. El 15 de enero es declarado mayor de edad y se convierte en Duque de Borgoña.

El 12 de julio casa su hermana Isabel (que cuenta con 14 años de edad), con Cristian II de Dinamarca.

1516. El 25 de enero muere en Madrigalejo Fernando el Católico. Su primera idea era dejar Castilla a su nieto Carlos y Aragón a su hijo Fernando. Sus consejeros han conseguido convencerle a última hora y ha legado ambos reinos a Carlos, quedando como Regente de Castilla el Cardenal Cisneros y el Arzobispo de Zaragoza en Aragón.

El 13 de agosto España firma con Francia el Tratado de Noyón, cuyas dos principales claúsulas son las siguientes:

  • A Carlos I se le reconoce el derecho a reinar en Nápoles
  • A Francisco I de Francia se le otorga el Ducado de Milán ó Milanesado
  • La hija de Francisco I, Luisa Claudia (de un año de edad), casará con Carlos al alcanzar la edad estipulada
Carlos I adolescente, por Bernaerd Van Orley. Museo del Louvre.
Germana de Foix, segunda mujer de Fernando el Católico.

1517. El 1 de septiembre muere Luisa Claudia, prometida de Carlos.

El 8 de septiembre parte hacia España, acompañado de una fastuosa escuadra naval. El lugar escogido para desembarcar era Santander, pero termina haciéndolo en Tazones (Asturias), parece ser que por un error de navegación de los pilotos. Como anécdota se cuenta que los lugareños asturianos pensaron que se trataba de una invasión, acudiendo toda la población armada con lo primero que pillaron a mano.

El Cardenal Cisneros no puede reunirse con su rey, pues la muerte le sorprende el mismo 8 de septiembre en la localidad burgalesa de Roa.

Nada más desembarcar se dirige a Tordesillas, pues quiere ver a su madre.

En noviembre conoce cerca de Valladolid a su abuelastra Germana de Foix, siguiendo los dictados de Fernando el Católico, quien le había pedido por carta se ocupara personalmente de su joven viuda (quien cuenta con 29 años). Germana se encuentra en la plenitud de la vida y le causa una gratísima impresión (4).

El 14 de noviembre -a instancias de su consejero de igual nombre- naturaliza como castellano al flamenco Guillermo de Croy, a fin de hacerle Arzobispo de Toledo (aunque su sobrino no morará jamás en la ciudad toledana), cargo vacante tras la muerte del Cardenal Cisneros.

1518. El 9 de febrero las Cortes de Valladolid juran a Carlos como Rey de Castilla. Tras concederle 600.000 ducados le apremian para: que aprenda hablar castellano, deje de otorgar cargos importantes entre sus acompañantes extranjeros y se preocupe por mejorar las condiciones en las que vive recluída su madre Juana en Tordesillas.

Realiza un periplo por tierras castellanas visitando las localidades de Aguilar de Campoo, Herrera de Pisuerga, Becerril de Campos y Ampudia, donde es agasajado por el Conde de Salvatierra (5).

Nace Isabel, fruto de su relación amorosa con Germana de Foix, que nunca será reconocida por Carlos como hija suya (6).

Casa a su hermana mayor, Leonor (nacida en 1498), con Manuel I el Afortunado de Portugal, aquel que ya había estado casado con sus tías Isabel y María. El portugués cuenta con 50 años y Leonor con 20.

Guillermo de Croy, consejero de Carlos I y que influyó decisivamente en obtener el Arzobispado de Toledo para su sobrino Guillermo.
Maximiliano de Austria, pintado por Alberto Durero.

Otorga las primeras licencias para la venta de esclavos con destino a Las Indias.

1519. El 12 de enero muere su abuelo Maximiliano I de Austria. No tardará mucho en ser nombrado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

El ya Rey de Castilla emprende viaje hacia Aragón para ser jurado igualmente. Va acompañado de Germana de Foix y de su hermana Leonor.

Carlos llega en mayo a Zaragoza. Las sesiones en las Cortes son duras y se alargan durante dos meses. Finalmente, el 29 de julio es jurado como Rey de Aragón.

Se cuenta que un noble de Calatayud, sin percatarse del problema bucal que aqueja al ya soberano, le comenta discretamente:

" Cerrad la boca, Majestad, que las moscas de este reino son traviesas..."

Seguidamente marcha a Barcelona, donde es igualmente jurado y hace casar (se ignora si decisión propia) a Germana de Foix con el Marqués de Brandeburgo (persona de su séquito), poniéndose fin así a sus amoríos con la citada.

Germana de Foix es nombrada como Virreina de Valencia y su marido Capitán General del Reino. Todos contentos y el futuro escándalo tapado.

Los monarcas Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra observan con preocupación el enorme poderío que termina en las manos del joven Carlos.

En el Levante se ha producido un movimiento de creación de milicias (germanías) para defenderse de los ataques de los piratas berbericos. Dichas milicias cuentan con el beneplácito de Carlos I y se ponen bajo el mando de Joan LLorens.

1520. El 20 de marzo convoca Cortes en Santiago de Compostela y La Coruña. En ambas se producen votaciones negativas de muchos de los Regidores.

Parte para Alemania al objeto de ser proclamado Emperador. Deja como Lugarteniente de Valencia a Germana de Foix y como Regente a Adriano de Utrech. La mecha de la rebelión se extiende por toda Castilla (ver Comuneros de Castilla).

Grabado que representa a Adriano VI.

Grabado que representa a Martín Lutero.

En Valencia se ha declarado un brote de peste. La nobleza abandona la región y las milicias se hacen con el control. La orden de Adriano de Utrech de disolverse es desatendida.

El 20 de octubre es jurado como Emperador del Sacro Imperio ante la tumba de Carlomagno, en Aquisgrán. Carlos se convierte así, en el soberano más poderoso de Europa.

Imbuído por un estricto sentido religioso, heredado de sus antepasados, justo en su dictamen, de carácter grave o melancólico. Y como escribe Santa Cruz:

"amigo de soledad y enemigo de reír"

1521. En enero se inician las deliberaciones del Edicto de Worms, una especie de juicio sumarísimo contra Lutero, para que se retracte de sus escritos. Lutero no sólo se retracta, sino que se reafirma en sus convicciones.

El Emperador, tras estudiar detenidamente a Lutero, le llega a comentar a uno de los asistentes

"No será este frailecillo quien me haga a mí hereje"

El 6 de enero en esta ciudad se produce la muerte accidental de Guillermo de Croy (el Arzobispo de Toledo), a causa de una caída accidental desde un caballo.

Se produce un levantamiento en Navarra por parte de Enrique II de Navarra que se hace rápidamente con el control. Para ello cuenta con la ayuda militar del Rey de Francia en la persona de André de Foix.

El 23 de abril, con la derrota de los comuneros en Villalar, se pone fin al conflicto de las Comunidades de Castilla. Desde Worms, Carlos I manda las sentencias impuestas a los principales cabecillas del movimiento comunero, excepción hecha de Padilla, Bravo y Maldonado, que ya habían sido ejecutados tras su captura.

El 25 de mayo se dan a conocer las disposiciones finales de las deliberaciones de Worms. La resolución final prohibe tener escritos y leer a Lutero, así como exonera de castigo a cualquiera que le mate. Erasmo de Rotterdam no tardará en condenar estas disposiciones mientras el príncipe alemán Federico acoge en uno de sus castillos a Lutero para librarle de una muerte segura.

El 28 de mayo, tras conocerse las disposiciones del Edicto de Worms, muere envenenado Guillermo de Croy -tío del anterior- .

Padilla. Detalle del famoso cuadro de la decapitación de los comuneros de Antonio Gisbert.
Escudo de Navarra.

Tras la Batalla de Noaín, la mayor parte de Navarra vuelve a ser recuperada.

Con el asedio al Castillo de Maya y el ataque al Castillo de Fuenterrabía, los navarro-franceses, muy inferiores en número, son vencidos por sus tropas y Navarra es reconquistada.

Durante su estancia en Flandes, se le conocen dos amantes al Emperador:

  • Una es una sirvienta de nombre Johana van der Geyst
  • Otra es una hermosa viuda italiana llamada Ursolina della Penna

El 13 de diciembre muere Manuel I de Portugal. Su hermana Leonor abandona la Corte dejando a su pequeña hija María (7).

1522. El 9 de enero sus presiones políticas consiguen que el Cardenal Adriano sea encumbrado a Pontífice con el nombre de Adriano VI.

El 13 de enero su hermana María casa con Luis II de Hungría.

El 27 de abril sus tropas destinadas en Italia obtienen una resonante victoria frente a las francesas y la República de Venecia en Bicoca. Las tropas imperiales al mando de Próspero Colonna, inferiores en número, aplastan a sus enemigos con especial mención para los arcabuceros españoles que demuestran su primacía sobre la caballería franco-suiza.

El Ducado de Borgoña queda asegurado para España.

Nace Juana de Austria, hija de una dama de Nassau.

Nada más nacer la hace trasladar al Convento de Madrigal de las Altas Torres, donde ejerce como abadesa María de Aragón, hija natural de Fernando el Católico. La pequeña Juana no llegará a los cuatro años de edad (8).

Los conquistadores españoles en tierras americanas se cubren de gloria. Hernán Cortés concluye exitosamente la conquista del Imperio Azteca.

Arcabucero español.

El 28 de diciembre nace Margarita de Parma ó de Austria, hija de Johana van der Geyst, cuya educación es confiada a la noble familia flamenca Douwrin.

1523. El 23 de enero promulga una real cédula por la que condena a muerte en rebeldía a María Pacheco, esposa del líder comunero Juan de Padilla.

Nace Tadea de Austria, hija de Ursolina della Penna, que volverá con su madre a Italia.

Su hermana Isabel y su esposo Cristian II, buscan refugio en Flandes, acogiéndose a la protección del Emperador, tras haber sido derrocados por Gustavo Vasa.

El 14 de septiembre muere Adriano VI. Le sustituye Clemente VII que se inclina claramente del lado francés, en detrimento de Carlos I.

Cede Trípoli, así como las Islas de Malta y Gozo a los Caballeros Hospitalarios de San Juan, quienes cambian su nombre por el de Orden de Malta.

1525. El 2 de febrero su hermana Catalina (aquella que había estado cuidando a su madre en Tordesillas), casa con Juan III de Portugal en Salamanca. El embajador veneciano Gaspar Contarini describe físicamente a Carlos I a la edad de veinticinco años:

"Es de estatura mediana, mas no muy grande, ni pequeño, blanco,
de color más bien pálido que rubicundo; del cuerpo, bien proporcionado,
bellísima pierna, buen brazo, la nariz un poco aguileña, pero poco;
los ojos ávidos, el aspecto grave, pero no cruel ni severo;
ni en él otra parte del cuerpo se puede inculpar,
excepto el mentón y también toda su faz interior,
la cual es tan ancha y tan larga, que no parece natural de aquel cuerpo;
pero parece postiza, donde ocurre que no puede, cerrando la boca,
unir los dientes inferiores con los superiores;
pero los separa un espacio del grosor de un diente,
donde en el hablar, máxime en el acabar de la claúsula,
balbucea alguna palabra, la cual por eso no se entiende muy bien."

Su hermana Catalina, en un retrato de 1552 pintado por Antonio Moro. Museo del Prado.

Carlos I. Cuadro anónimo. Museo de Versalles.

Batalla de Pavía. Francisco I dirige personalmente un formidable ejército que atraviesa Los Alpes y arrasa varias plazas fuertes españolas. El ejército español compuesto por 7.000 hombres al mando de Antonio de Leyva se atrinchera en la ciudad de Pavía, resistiendo una vez sí y otra también las impetuosas acometidas francesas.

Francisco I dá la orden de conquistar Pavía a toda costa. Los asediados carecen de suministros y las enfermedades hacen su aparición, pero resisten.

Carlos I dá la orden de expulsar a los franceses de Milán cueste lo que cueste. 15.000 soldados austríacos y alemanes al mando de Jorge de Frundsberg bajan para intentar paliar la delicada situación de Leyva.

Francisco I recibe puntualmente notificación de estos movimientos pero se muestra tranquilo. Sabe que los mercenarios alemanes y suizos están a punto de amotinarse porque no reciben su soldada. Los 2.000 arcabuceros españoles deciden resistir en Pavía, aún sin cobrar.

El rey francés divide su ejército.

Mientras tanto los refuerzos españoles han llegado y cortan las comunicaciones entre Milán y Pavía, capturando el puesto avanzado de mando francés de la mano de Fernando de Ávalos.

En Pavía se asiste a un intercambio de fuego artillero. La situación se torna dramática. Los víveres escasean y la paga no llega. Todo esto es bien sabido por el Rey de Francia.

Antonio de Leyva, viejo veterano de las guerras granadinas, hace formar a sus hombres. Tras arengarles enérgicamente les hace salir en perfecta formación de combate. La caballería flanquea a los piqueros, que protegen a su vez a los arcabuceros.

Los franceses no dan crédito a lo que ven. Francisco I manda a toda su caballería, cometiendo un error táctico fatal. Su artillería no puede disparar por no herir a sus soldados, que son cogidos entre dos frentes y diezmados por los arcabuceros de Leyva y Ávalos.

Con el resto de su extenuada y hambrienta tropa, Antonio de Leyva rodea al contingente francés. El comandante francés Bonnivet prefiere el suicidio antes que el deshonor. Otros mueren en el campo de batalla. Sus bajas se cuentan por miles (alrededor de 8.000 según cálculos modernos).

Cuando el soldado vasco Juan de Urbieta rinde a un engalanado oficial francés, nada le hace suponer que es el mismísimo Francisco I de Francia a quien acaba de detener. Es el 24 de febrero.
Francisco I de Francia,  por Jean Clouet. Museo del Louvre.

La derrota francesa es tan completa que, Francisco I pide permiso para escribir a su madre unas líneas, que se han hecho célebres

"De cuanto tenía no me ha quedado más que el honor y la vida,
que se han salvado"

El rey francés es llevado a Madrid para su confinamiento.

1526. El 14 de enero se firma el Tratado de Madrid entre Francia y España. Sus principales acuerdos son los siguientes:

  • Francia reconoce a España sus derechos sobre Borgoña, Nápoles, el Milanesado, Flandes, Génova y Artois
  • Francisco I queda obligado a casarse con Leonor, hermana de Carlos, y viuda de Manuel I de Portugal
  • El rey francés se compromete a no seguir apoyando a Enrique II de Navarra, negándole cualquier tipo de ayuda
  • Los dos hijos del monarca francés quedarán en territorio español, en calidad de rehenes, para garantizar el cumplimiento del Tratado

Muere su hermana Isabel.

El 11 de marzo casa en Sevilla con su prima Isabel de Portugal. La ceremonia estaba pactada desde hacía meses. Las 900.000 doblas de oro de la dote portuguesa (unos 5.000 millones de pesetas actuales) suponen una importante inyección para la depauperada economía del Emperador. A cambio, debe hipotecar las villas de Ubeda, Andújar y Baeza. En cuanto a la Bula para conseguir la legitimización del matrimonio no ha habido excesivos problemas.

La ceremonia es oficiada por el Arzobispo de Toledo Alonso de Fonseca y Ulloa y ejercen como padrinos el Duque de Calabria y la Condesa de Faro. Tras el rito religioso los recién casados pasan a la cámara privada donde en palabras del bufón Francesillo de Zúñiga:

"en su cámara, se acostó la emperatriz, é desque fué acostada,
pasó el emperador á consumar el matrimonio como católico príncipe"

Durante varios días se celebran fastos en la ciudad, no demasiado grandiosos debido a la reciente muerte de la hermana del Emperador.

Isabel de Portugal, por Tiziano.
Luis II de Hungría, por Bernhard Strigel.

El 13 de mayo parten con destino a Granada. La pareja vive una prolongada luna de miel en la ciudad donde fundan la Universidad.

Desde Hungría llegan desesperadas llamadas de socorro de su cuñado, Luis II. Los otomanos avanzan implacables, pero Carlos I estima que se halla demasiado lejos y en estos momentos solo tiene ojos y oídos para su reciente esposa.

Se celebra la I Dieta de Espira. Cada príncipe alemán puede permitir o denegar las enseñanzas luteranas en su territorio (en contra del Edicto de Worms).

El 28 de agosto, más o menos mientras su primogénito es engendrado, le llegan alarmantes noticias desde Hungría. El joven rey de 20 años Luis II y 20.000 jinetes húngaros han muerto en los Campos de Móhacs, masacrados por un ejército de 100.000 turcos. Su hermana ha quedado viuda.

El camino hacia Occidente está abierto para los turcos que ya se han fijado en otro objetivo: Viena. Los predicadores del Emperador no tardan en proclamar a los cuatro vientos el peligro que, para la cristiandad, tal hecho supone.

Germana de Foix, viuda recientemente, casa Fernando de Aragón, Duque de Calabria.

Carlos I no tarda en nombrar al matrimonio como Virreyes y Lugartenientes Generales de Valencia.

El nuevo Papa Clemente VII desea a toda costa verse libre del yugo de los Habsburgo en Italia. Se atrae a su causa al monarca francés (aún dolorido por su reciente derrota en Pavía), la República de Venezia, Florencia y el Ducado de Milán. Los aliados firman la Liga de Cognac.

El ejército imperial marcha sobre Milán que toman sin problemas. Al mismo tiempo los Colonna (aliados de Carlos I) derrotan en Roma al débil ejército del Papa. Sin embargo son sobornados y se marchan.

1527. Carlos I organiza dos ejércitos, uno alemán al mando de Jorge de Frundsberg y otro español que manda el Duque de Borbón y ambos ejércitos marchan sobre Roma.

En el asalto muere Carlos de Borbón y la soldadesca, enfurecida por no haber cobrado, arrasa la ciudad el 6 de mayo (Saqueo de Roma), saqueo que dura tres días. Clemente VII escapa milagrosamente refugiándose en el Castillo de Sant' Angelo. El Papa negocia para salvar su vida, cosa que consigue pagando fuerte suma (400.000 ducados).

Clemente VII. Museo de Capodimonti. Nápoles.

Landsquenete. Soldado germano del ejército imperial.

Isabel llega a Valladolid, donde, ante el inminente parto, realiza un primer testamento. Por todos los rincones del país se realizan procesiones y plegarias por un feliz alumbramiento.

El 20 de mayo se presentan los primeros dolores. Isabel, siguiendo la costumbre de Isabel la Católica, se hace tapar el rostro con un paño para que nadie pueda ver sus gestos de dolor.

El 21 de mayo nace en la ciudad del Pisuerga su primogénito, de nombre Felipe.

Para celebrarlo, el Emperador no duda en emular a sus nobles en una corrida de toros, dando muerte de una lanzada a una res en la plaza.

Durante las fiestas, llegan las noticias de lo sucedido en Roma. Carlos I ordena que se suspendan las fiestas y que la Corte se vista de luto.

Los sucesos de Roma causan honda repercusión en Europa. Enrique VIII de Inglaterra entra en la Liga de Cognac.

Cosa que hace igualmente Génova (con su poderosa marina al mando de Andrea Doria). Los franceses asedian a los hispano-alemanes en Nápoles.

1527. En el verano se traslada por tierras palentinas, acompañado de su mujer y su hijo. Recibe a los embajadores franceses e ingleses para tratar el tema del fin de la guerra.

1528. A partir de este año, la salud del Emperador se deteriora. Sufre frecuentes ataques de migraña y de gota que no pueden ser curados con hierbas y remedios naturales.

El 16 de mayo se encuentra en Valencia, donde jura sus Fueros.

El 1 de junio se encuentra en Monzón, donde preside las Cortes Genarales del Reino.

El 21 de junio, mientras se encuentra en dichas Cortes, nace en el Alcázar de Madrid su segunda hija, María. La reina se vé aquejada de unas fuertes calenturas y se recurre a las aguas de la Fuente de San Isidro (8).

Andrea Doria sucumbe a una generosa oferta de Carlos I y cambia de bando. La peste hace estragos en los atacantes franceses, que fallecen por miles.

Andrea Doria. Retrato anónimo del bravo almirante genovés. Museo Cerralbo. Madrid.
Antonio de Leyva. Libro de Retratos de Españoles Ilustres. Real Imprenta de Madrid. 1791.

1529. En marzo la reina sufre de fiebres terciarias y se vuelve a recurrir a las milagrosas aguas. Las fiebres desaparecen pero la reina pierde el nuevo hijo que esperaba.

El 19 de abril mediante la II Dieta de Espira, se restablece el Edicto de Worms, prohibiéndose la difusión de las ideas luteranas. Desde este momento, sus seguidores serán conocidos como protestantes.

Los refuerzos franceses enviados al mando del Duque de Saint Pol son interceptados por Antonio de Leyva en Landriano (21 de junio).

El 5 de agosto se firma la Paz de Cambrai o de Las Damas (llamada así por ser firmada por Luisa de Saboya, madre de Francisco I de Francia y Margarita de Austria, tía de Carlos I. Las disposiciones más importantes son:

  • Carlos I renuncia a sus pretensiones sobre el Ducado de Borgoña
  • Francisco I hace lo propio con Flandes, Artois y los territorios en Italia
  • Los hijos de Francisco I (cautivos aún en España) serán finalmente liberados, previo pago de 2.000.000 de escudos

En el campo de batalla Carlos se comporta como un valiente soldado y no le tiembla la mano. Sus defectos conocidos son la avaricia y el rencor, no gustando de prodigarse en exceso.

1530. El 22 y 24 de febrero es coronado por el Papa como Emperador en Bolonia.

Su hermana Leonor casa finalmente con Francisco I. Sin embargo, el rey francés no siente ningún aprecio por una esposa impuesta y la humillará reiteradamente con infinidad de damas de la Corte francesa.

Quizás por este motivo dona a la Orden Hospitalaria las Islas de Malta, Gozo y Comino, así como Trípolí. La Orden será conocida en el futuro como Orden de Malta.

Se celebra la Dieta de Augsburgo, donde los protestantes elaboran un proyecto que presentarán después a Carlos I, en lo que será llamado Confesiones de Augsburgo, rechazadas por el Emperador quien se reafirma en aplicar inmeditamente el Edicto de Worms (excomunión para los luteranos).

Nace su hijo Fernando, al que las crónicas describen como

"grande, gordo y hermoso"

Carlos I por Tiziano (1533).

Solimán el Magnífico. Retrato anónimo. Palacio del Senado. Madrid.

El 13 de julio, a pesar de tan buenos augurios, termina falleciendo sin que su padre llegue a conocerlo.

El 1 de diciembre muere en Malinas su tía Margarita. Antes de morir le ha nombrado heredero universal de todos sus bienes.

1531. Se desplaza hasta los Países Bajos para reorganizar el territorio.

Mientras tanto, Felipe I de Hesse y Juan Federico de Sajonia crean la Liga de Esmalcalda, confederación de príncipes protestantes alemanes para oponerse a las ideas de Carlos I. No tardan mucho en unírseles otros.

1532. Viena es asediada por los turcos. Carlos I reúne un impresionante ejército imperial con el que acude a la capital austríaca. Solimán el Magnífico (viendo la que se le viene encima) ordena levantar el asedio sin presentar batalla.

Viena recibe eufórica al Emperador. Las victoriosas celebraciones comienzan a ser algo corriente en su vida. Pero no todo es panacea. Su afición a la buena mesa y a la bebida es bien conocida por todos. En este año sufre un fuerte ataque de gota, enfermedad que comienza hacerse demasiado habitual.

Francisco Pizarro culmina la conquista del Perú.

Francia se alía con los protestantes y entra en la Liga de Esmalcalda.

Su esposa Isabel, en calidad de regente, convoca Cortes en Segovia, donde pide subsidios que su marido necesita. No conseguirá nada extraordinario.

1533. Vuelve a España, siendo recibido por su esposa e hijos en Barcelona. Isabel vuelve a padecer de fiebres terciarias.

1534. El pirata berberisco Barbarroja toma la ciudad de Túnez. Cuenta con el apoyo encubierto de Francisco I y de Solimán el Magnífico.

El Emperador es agasajado en la ciudad de Ávila por Pedro Dávila y Zúñiga. Seguidamente parte hasta Madrid donde se celebran Cortes con el fin de conseguir unos ingresos de las arcas reales más equitativos en función de las rentas de cada municipio.

Escudo de armas de Pedro Dávila y Zúñiga, I Marqués de Las Navas.

Doña Juana. Estatua ubicada en la localidad de Tordesillas.

El sultán tunecino Mulay Hassán se cobija en la Corte española en busca de ayuda.

Carlos I se desplaza hasta la ciudad de Palencia, desde donde planea una expedición contra Barbarroja.

Para ello cuenta con la ayuda del Papa y de Génova, cuyos intereses comerciales en el Mediterráneo peligran si los piratas se adueñan de las principales rutas comerciales.

1535. El 2 de marzo parte desde Barcelona una gran flota compuesta por más de 300 navíos. Al mando de la citada figura el bravo y avezado almirante genovés Andrea Doria.

Mientras, la reina, que se halla de nuevo encinta, cae presa de una extraña enfermedad, acompañada de fiebres. Se teme nuevamente por su vida.

El 7 de marzo redacta un nuevo testamento.

El 24 de junio nace en Madrid una niña a la que pone por nombre Juana, en honor a la reina recluída en Tordesillas. La citada no tardará en mandar una carta de agradecimiento.

El 14 de julio la Fortaleza de La Goleta (refugio de Barbarroja) es sometida a un incesante bombardeo desde tierra y mar (ver Duque de Alba). Los Tercios españoles entran a sangre y fuego por las brechas de las murallas. Los defensores se rinden. El pirata berberisco huye y 84 de sus naves son apresadas.

El 20 de julio se dá la orden de avanzar hacia Túnez. El calor es espantoso.

Las tropas imperiales se hacen con el control de los pozos de agua próximos a la ciudad, dejando en serias dificultades a los defensores. Y poco después reciben las andanadas de artillería que causa serios estragos materiales y en la moral de los defensores.

Los cautivos cristianos (que se cuentan por miles), consiguen escapar y atacan a los musulmanes por la espalda. Túnez es conquistada.

Carlos I permanece hasta últimos de agosto consolidando su conquista y estableciendo una fuerte guarnición en La Goleta.

Diego de Almagro fracasa en su tentativa de conquistar Chile.

El pirata Barbarroja.

Carlos I, por Van Dick.

El 24 de octubre muere Francisco II Sforza de Milán. Francisco I no tarda en hacer llegar sus pretensiones al Ducado de Milán.

1536. El 7 de enero fallece Catalina de Aragón, a la sazón, hija de los Reyes Católicos y tía suya.

El 29 de febrero se celebra la boda entre su hija natural, Margarita de Austria, con Alejandro de Medici, sobrino del papa Clemente VII. Margarita cuenta con 13 años y el matrimonio ha sido decretado por razones de estado.

Carlos I recorre en triunfo diversas ciudades italianas.

El 5 de mayo es recibido apoteósicamente en Roma. Ante las agresiones francesas, proclama a los embajadores franceses que desea un duelo personal contra el Rey de Francia, con los Ducados de Borgoña y Milán en juego. Obviamente, el rey francés se desentiende de tal propuesta.

En verano manda sus tropas hacia La Provenza, pero la campaña es un auténtico desastre. Se encuentra arruinado y endeudado.

El 15 de octubre muere en el Palacio de LLiria (Valencia) Germana de Foix, cuando cuenta con 49 años.

Pasa las navidades con su madre doña Juana en Tordesillas.

1537. El 6 de enero Alejandro de Medici es vilmente asesinado. Margarita de Austria, con apenas 14 años, queda viuda y marcha a los Países Bajos, quedando al cuidado de su tía María.

Isabel de Portugal se halla nuevamente embarazada.

El ejército francés ocupa Saboya y El Piamonte, amenazando seriamente Milán. La guerra parece inminente.

El 19 de octubre nace en Toledo, en la casa de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I, el infante don Juan. Su padre, embebido en las campañas europeas, no está presente en el nacimiento.

1538. Se celebran Cortes en Toledo. El Emperador no consigue sacar adelante su proyecto de la sisa, que vendría a paliar en parte sus depauperadas arcas. En medio del debate se produce una agria discusión con el Condestable de Castilla, don Iñigo de Velasco. La disputa sube de tono hasta que Carlos, ebrio de ira, amenaza con tirar al súbdito escaleras abajo, a lo que éste contesta

"Mirarlo ha mejor Vuestra Majestad, que mas soy pequeño, peso mucho..."

En marzo muere el infante don Juan, quien no ha llegado a ser conocido por su padre.

Carlos I.
Estatua de Carlos I en Toledo (2009).

En junio se celebra la Tregua de Niza. España y Francia declaran un período de paz de 10 años, ayuda mutua contra los musulmanes y la celebración de un gran Concilio católico.

El 8 de julio muere Diego de Almagro, mandado ejecutar por Hernando Pizarro.

Margarita de Austria contrae nuevo matrimonio con Octavio Farnese, nieto del Papa Pablo III. Ella cuenta con 16 años y su esposo con 15.

Carlos I abandona España dejando nuevamente a la reina encinta y regente del reino.

1539. El 12 de enero se firma el Tratado de Toledo entre Francia y España, mediante el cual ambos se comprometen a mantener la paz y no entrar en tratado alguno con Inglaterra.

La reina llega a Toledo, hospedándose en el Palacio de Fuensalida. El parto se espera para el verano y Carlos marcha a Madrid para resolver asuntos de estado.

Pero el parto se adelanta. Isabel es presa de grandes fiebres sin que esta vez las aguas de la Fuente de San Isidro se muestren efectivas. Los médicos se muestran pesimistas: si la criatura nace, es más que probable que la reina no sobreviva al parto.

El 21 de abril se produce el alumbramiento, dando a luz un niño, Fernando, que nace muerto.

Tres días más tarde, la reina sufre de gripe, con síntomas de pulmonía. Ni siquiera se descarta una tuberculosis pulmonar. El Emperador recibe una carta escrita por Martín de Salinas donde se le informa que la reina

"sufre de grandes congoxas"

El pueblo toledano abarrota las iglesias, pidiendo por su soberana.

El 1 de mayo, tras ser asistida por el Arzobispo de Toledo, la reina doña Isabel de Portugal fallece, a los 36 años de edad.

Resulta difícil describir el impacto que su muerte causa en la Corte. Sirva como ejemplo citar que su Caballerizo Mayor don Francisco de Borja, Duque de Gandía, ingresa al poco en la Compañía de Jesús para

"nunca más servir a Reyes que se puedan morir"

Carlos I e Isabel de Portugal, por Rubens (copia de un cuadro de Tiziano).
Conversión del Duque de Gandía, por José Moreno Carbonero (1884).

Carlos, que no ha conseguido verla con vida, se encierra en el Monasterio de la Sisla. Sus lamentos y lloros durarán varíos días. Ni siquiera es capaz de acompañar al cortejo fúnebre que trasladará a su amada hasta Granada, declinando esta labor en su gran amigo, Francisco de Borja (9).

El Emperador no volverá jamás a casarse, seguro de no encontrar ya sólo una mujer que se le parezca, sino que pueda sustituirla. Y vestirá de luto riguroso, excepto en contadísimas ocasiones.

1540. Por estas fechas, el endeudamiento de Carlos I para con la banca extranjera asciende ya a la nada despreciable suma de un millón de ducados.

Para paliarlo, ordena un incremento de impuestos que trae como consecuencia una revuelta en Gante (ciudad que le vió nacer).

Pedro de Valdivia consigue, por fin, la conquista de Chile.

Las costas de Gibraltar sufren los ataques de los piratas berberiscos de Alí Bajá. El monarca español toma la determinación de expulsar a dichos piratas del lugar de donde parten sus ataques: Argel.

1541. A principios de año se celebra la Dieta de Ratisbona, en un intento de acercar posiciones entre católicos y luteranos.

Francisco de Orellana toma posesión en nombre de España de la Amazonía.

En octubre una expedición compuesta por más de doscientas naves y 20.000 hombres se hace a la mar, su objetivo es el nido berberisco de Argel. En contra, la opinión de los expertos españoles y alemanes, quienes entienden que esta operación debía haberse realizado en pleno verano.

En la expedición figuran nombres ilustres: Andrea Doria, Hernán Cortés, Octavio Farnese...

Batalla de Argel. El día 23, tras una navegación tormentosa, el grueso del ejército desembarca. Aún falta la artillería y muchas de las provisiones, pero el estado del tiempo no ayuda.

Hernán Cortés.
Apoteosis de Carlos V, por Rubens (1635).

El 24 de octubre el ejército se pone en marcha. En cabeza van los españoles. En segunda línea los alemanes con el Emperador mientras que el contingente italiano se mueve bordeando la costa.

El mismo día se inicia el cerco sobre Argel, ciudad perfectamente fortificada, que se halla defendida por unos 10.000 hombres al mando de Azán Aga. Sin embargo, los sitiadores no disponen aún de artillería debido a la tormenta y el asedio se demora.

El 25 de octubre los argelinos realizan una intrépida salida que pilla desprevenidos a las fuerzas italianas. Cuando todo parece perdido, aparecen los contingentes alemanes, que empujan nuevamente a los argelinos dentro de la ciudad y el cerco se cierra.

Mientras tanto, el terrible temporal hace estragos en las naves en la costa. La artillería se pierde completamente, así como mucha munición, viveres, incluso algunos caballos perecen ahogados.

En esta tesitura, los generales consultan con El Emperador y se decide emprender la retirada. La pericia de Andrea Doria ha conseguido salvar muchas naves, refugiándose en un cabo próximo. Muchos caballos tienen que ser arrojados al mar para dar cabida a los soldados.

El viaje de vuelta es una auténtica odisea. La tormenta dispersa completamente la flota. Algunas naves son devueltas por el mar a la costa, donde son masacradas por los argelinos.

1542. En julio, Francisco I rompe la Tregua de Niza y manda su ejército a los Países Bajos.

1543. El monarca español abandona nuevamente España, para centrarse en la guerra contra los franceses y el conflicto religioso en Alemania.

El 12 de mayo se celebra la boda entre su primogénito Felipe y María Manuela de Portugal.

Se producen nuevas incursiones de piratas corsarios en las costas valencianas y baleares.

1544. Mediante la Paz de Crépy se acuerda el cese de las hostilidades. Los principales puntos del acuerdo son:

  • Carlos renuncia a sus derechos sobre el Ducado de Borgoña y reconoce la pérdida de territorios en el sur francés (Verdún...)
  • Francisco I (por enésima vez) renuncia a los suyos sobre Flandes, Artois, el Ducado de Saboya y el Reino de Nápoles
  • El heredero francés, Carlos de Angulema, casará con la hija de Carlos I, María, recibiendo como dote algunos territorios (entre ellos Flandes)
  • Ayuda mutua contra el imperio turco
El príncipe Felipe, en su juventud.
Pablo III por Tiziano. Museo de La Catedral de Toledo.

Por estos tiempos ya mantiene relaciones con la joven cantante de 19 años Bárbara de Blomberg.

1545. Francia sigue en guerra contra Enrique VIII de Inglaterra.

El 24 de febrero nace en Ratisbona, su hijo natural don Juan de Austria, conocido como Jeromín, fruto de sus amoríos con Bárbara de Blomberg. Nada más nacer, el niño es apartado de su madre y quedando bajo los cuidados de María de Hungría.

Se firma el Tratado de Adrianópolis entre Fernando I de Austria, Solimán el Magnífico y Carlos I, mediante el cual los turcos se comprometen a no seguir guerreando en Hungría a cambio de un tributo anual y el reconocimiento de la zona de Transilvania a la dinastía rival de Los Szapolyai.

El 27 de agosto nace en Roma Alejandro Farnesio, hijo de Margarita de Austria y Octavio Farnesio.

En septiembre muere Carlos de Angulema, dando al traste con las esperanzas de paz en el contencioso franco-español.

El 5 de diciembre comienza oficialmente el Concilio de Trento. El Papa Pablo III y Carlos I consideran inevitable una reforma dentro de la Iglesia.

Los príncipes protestantes no acuden a la reunión y comienzan armar un potente ejército.

1546. El 18 de febrero muere Martín Lutero.

Los protestantes no reconocen el Concilio de Trento y el monarca español les amenaza con la fuerza de las armas. El propio Papa se compromete a ayudarle con 20.000 soldados y 300.000 ducados.

Mediante el Tratado de Ardres, Francia e Inglaterra sellan la paz.

En junio un potente ejército imperial se concentra en Alemania. Las tropas papales están dirigidas por Octavio Farnese. Los lansquenetes austríacos y alemanes son mandados por Fernando I de Austria. Los soldados de los Países Bajos por el Conde de Buren. Y los tercios españoles por el Duque de Alba.

El 5 de julio nombra a su hijo Felipe como Duque de Milán.

También cuentan con el apoyo de Mauricio de Sajonia, importante baja en las filas protestantes.

Fernando Alvárez de Toledo, por Antonio Moro.
Detalle de un retrato de Tiziano que representa a Carlos I en Mühlberg.

1547. El 28 de enero muere Enrique VIII de Inglaterra. Le sucede su hijo de diez años, Eduardo VI.

El 31 de marzo muere Francisco I de Francia. Su sucesor es Enrique II.

Las tropas de la Liga de Esmalcalda, al mando de Juan Federico I, se dirigen hacia Trento donde les esperan las papales de Octavio Farnesio y las imperiales de Fernando de Austria. Es bien sabido que el soberano, refiriéndose a su ejército, solía decir:

"Un buen ejército necesita tener cabeza italiana, corazón alemán y brazo castellano"

Carlos I ha negociado hábilmente con Mauricio de Sajonia (elector protestante), quien ocupa Sajonia, propiciando una precipitada vuelta de Juan Federico I, cuyas tropas acampan en las proximidades de Mühlberg.

Los ejércitos imperiales y de la liga se encuentran concentrados cerca de esta localidad. El ejército protestante, dirigido por Juan Federico de Sajonia y Felipe I de Hesse, han destruído todos los puentes que cruzan el río Elba y se muestran confiados por la aparente inaccesibilidad del caudaloso río.

Así pues, se preparan a un reparador sueño en espera de la próxima batalla que se avecina.

Batalla de Mülhberg. El ejército imperial conoce la localización exacta del emplazamiento del enemigo. La noche del 23 de abril intrépidos arcabuceros españoles cruzan el río a nado. Los pontoneros imperiales demuestran su eficacia.

El 24 de abril los tercios se lanzan sorpresivamente sobre el desprevenido ejército de la liga, que no tienen tiempo para reaccionar, excepto intentar ponerse a salvo. Sus bajas se cuentan por miles, la mayoría huyen y sus jefes (Juan Federico I y Felipe I de Hesse) son hechos prisioneros. Ni siquiera puede hablarse de batalla.

Por parte imperial, apenas 200 bajas. Los muertos y heridos en el bando enemigo ascienden a 8.000.

La Liga de Esmalcalda queda disuelta y sus principales jefes encarcelados en el Castillo de Halle. Se colma de prebendas a Mauricio de Sajonia.

Por estas fechas los ataques de gota de Carlos I se han vuelto ya demasiado frecuentes. Encontrándose con su ejército cerca de Nordlingen le sobreviene un ataque tan fuerte que se hace atar una banda de tela a su silla y así no apoyar el pie en el estribo.

En agosto firma con Solimán el Magnífico el Tratado de Estambul. Mediante dicho tratado, Carlos I reconoce las conquistas otomanas en Hungría. Asímismo, reconoce el derecho de Solimán a ser el Emperador del Mundo, mientras que él únicamente será tratado como tal en España.

Arcabucero de los Tercios.

María de Austria, hija mayor de Carlos I.

Cuentan que, visitando la tumba de Lutero, sus allegados le aconsejan que le haga desenterrar y reducir a cenizas sus restos. La respuesta del Emperador es tajante:

"Yo hago la guerra a los vivos, no a los muertos"

En Navidad, tras pasar un ataque de ictericia, se le declara una gota que obliga a sus médicos a ponerle a dieta, lo que provoca la ira real por su consabido gusto por la buena comida y el buen vino. Sus gritos de dolor se oyen incluso en las estancias inferiores. Su salud se deteriora y comienza a ayudarse de un bastón para poder andar. Su espalda se encorva.

Tiene 47 años de edad pero su apariencia física es, incluso mucho mayor.

Su hija mayor, María, casa con el heredero del imperio austríaco, Maximiliano II, a la sazón primo suyo.

La pareja se instala en España y ejerce la labor de regencia durante la ausencia del Emperador.

1549. El 10 de noviembre muere el Papa Pablo III. Le sucede Julio III, quien intenta nuevamente reactivar el Concilio de Trento.

1550. A los tres años de nacer, el pequeño Jeromín es apartado de su madre y llevado a España quedando bajo el cuidado de don Luis de Quijada y su esposa, Magdalena de Ulloa. Bárbara de Blomberg es obligada a casarse con Jerónimo Pyramus Kegel. El desliz del Emperador es, de esta forma tapado.

Carlos I encarga a Mauricio de Sajonia el sometimiento de la ciudad protestante de Magdeburgo. En lugar de hacer tal cosa, entra en tratos con los alemanes protestantes, uniéndose a ellos en la llamada Liga de Königsberg.

1551. El Emperador marcha a la cabeza de su ejército contra la nueva liga protestante. La situación se torna dramática y hace llamar a Mauricio sin saber aún que milita en las filas enemigas. En Innsbruck su ejército es diezmado por el frío y las enfermedades. A duras penas consigue atravesar Los Alpes en medio de una gran tormenta de nieve.

Sus adversarios aprovechan este momento de debilidad.

1552. El 15 de enero, mediante el Tratado de Chambord, Enrique II de Francia se alía con la liga protestante. Les promete ayuda militar y económica a cambio de la ocupación de las ciudades de Cambrai, Metz, Toul y Verdún.

Mauricio de Sajonia, según un grabado de Lucas Cranach.

Francisco de Guisa. Museo del Louvre.

Los turcos reemprenden su ofensiva sobre Hungría y toman Trípoli.

Mauricio de Sajonia invade El Tirol.

Carlos I, ante el cariz de los acontecimientos, se vé obligado a refugiarse en el Condado de Carintia y el Concilio de Trento queda, definitivamente, disuelto. Los protestantes alemanes pueden, por fin, respirar tranquilos.

Tras reunir dinero para montar un nuevo ejército, pone sitio personalmente a la ciudad de Metz, defendida valentiemente por Francisco de Guisa. El asedio es un auténtico fracaso y muchos de sus valientes soldados pierden la vida. Sus problemas con la gota le obligan a levantar el campo.

Tras este varapalo, pensando en el joven Enrique II de Francia, Carlos I llegará a decir:

"La suerte es una cortesana que sólo reserva sus favores para los jóvenes"

En agosto, cansado de toda una vida luchando por sus ideas religiosas, se reúne con los príncipes alemanes y, mediante la Paz de Passau, concede total libertad religiosa en Alemania, mientras Juan Federico I y Felipe I de Hesse son felizmente liberados.

Su salud se resiente. El asma y las hemorroides le atormentan, y cuando no, la consabida gota. El bastón se ha convertido en un compañero inseparable y le cuesta caminar. La respiración es ya entrecortada.

1553. Solicita y obtiene la mano de María Tudor -recién llegada al trono de Inglaterra- para su hijo Felipe.

1555. El 23 de mayo Gian Pietro Caraffa de 76 años de edad, es elegido Papa con el nombre de Paulo IV. Es conocida sobradamente su animadversión a todo lo español.

El 25 de septiembre mediante la Paz de Augsburgo, negociada por su hermano Fernando, se reconoce la libertad de culto en Alemania. Un individuo puede profesar la religión elegida por el príncipe alemán en su territorio (menos la calvinista, que queda prohibida). Si esa religión no es de su gusto, puede cambiarse a otro principado.

El 25 de octubre, en una gran ceremonia en Bruselas, abdica en su hermano Fernando sus territorios alemanes.

El 15 de diciembre Paulo IV y el rey francés llegan a un acuerdo para expulsar a los españoles de toda Italia.

1556. El 16 de enero abdica en su hijo Felipe. La ceremonía de abdicación del Reino de Aragón se realiza en latín mientras que la del de Castilla se oficia en castellano.

Fernando, hermano del Emperador, por Hans Bocksberger.
Carlos I. Retrato atribuído a Pantoja de la Cruz.

El 5 de febrero firma con Enrique II la Tregua de Vaucelles.

El Emperador, que había pasado casi toda su vida guerreando, en el final de sus días, busca terminar en paz con todos. Su economía es tan maltrecha que ni siquiera puede licenciar a las alrededor de 700 personas que han estado siempre a su servicio. Ni emprender el tan ansiado viaje al Monasterio de Yuste.

Finalmente, consigue los dineros necesarios con la venta de su Palacio de Bruselas.

A mediados de septiembre parte desde el puerto de Flesinga con 56 naves que le acompañan, llegando a Laredo el 28 del mismo mes.

Desde Laredo reanuda viaje el 6 de octubre, y tras dos semanas llega a Valladolid, donde conoce a su nieto, el infante don Carlos, de 11 años de edad, y que no le causa una buena impresión.

El 12 de noviembre se encuentra ya en Jarandilla, donde se hospeda en el Palacio de los Condes de Oropesa, mientras espera le sea notificado que su casa en Yuste (10) se encuentra terminada.

En dicha ciudad sigue recibiendo a algunas personas de su confianza, entre ellos Francisco de Borja, que ya ejerce como jesuita.

1557. Recibida la confirmación, la comitiva real se pone en camino atajando por senderos impracticables, llevado en silla por lugareños y algunas veces incluso a hombros.

El 3 de febrero se llega, por fín, a Yuste. Las campanas del Monasterio repican sin cesar, saludando su presencia, hasta el punto de hacerle exclamar:

"Ya me basta el nombre de Carlos. He dejado de ser emperador"

En Yuste dedica horas enteras a contemplar el retrato de su amada Isabel, pintado por Tiziano, seguramente lamentando que los avatares políticos le hicieran pasar tan poco tiempo junto a ella.

También practica sus dos pasiones favoritas: la comida y la relojería. Se cuenta que, intentando que todos sus relojes marcasen la misma hora y los mismos minutos, exclamará:

"He sido capaz de unir bajo mi dominio a diez pueblos con distintas lenguas y culturas; y a estos relojes que les doy cuerda todos los días, no puedo hacerles tocar a todos a la misma hora"

Detalle del cuadro de Sánchez Coello, presentación de don Juan de Austria a Carlos I en Yuste.

Detalle del cuadro de Sánchez Coello, presentación de don Juan de Austria a Carlos I en Yuste.

Manda llamar a Jeromín a su presencia. Tras conversar y debatir con el aún adolescente, queda tan complacido que le hace prometer a su hijo Felipe que le reconocerá en cuanto le sea posible como su hermano.

1558. A pesar de sus achaques y su glotonería no serán estas enfermedades las que derruben al Emperador. En verano contrae unas fiebres palúdicas como consecuencia de la picadura de un mosquito infectado por el agua estancada de un estanque cercano.

Su última preocupación será la de erradicar los brotes luteranos descubiertos en Valladolid y Sevilla.

El 21 de septiembre, cerca de las dos de la madrugada, se siente morir:

"Pusiéronle una vela encendida en la mano derecha -escribe Prescott-, y apoyado en el hombro de su fiel servidor Quijada, se esforzó en asir con la mano izquierda un crucifijo de plata, con el cual había expirado su esposa la emperatriz, y que por mandato del mismo Carlos se había tenido prevenido para aquella ocasión. Estrechólo largo rato contra su pecho, y como tratase de apartarlo el arzobispo de Toledo, fijó Carlos una tierna y anhelante mirada en aquel sagrado símbolo, que era para él un recuerdo no menos del amor humano que del divino. El arzobispo comenzó a recitar el salmo "De profundis" y al poco tiempo, haciendo el moribundo un esfuerzo para abrazar el crucifijo, dijo con voz entera, que se oyó claramente en la pieza inmediata: "¡Ay Jesús!" y cayendo de espaldas en la almohada, expiró sosegadamente".

1868. Los restos del Emperador son expuestos al público tras la revolución del mismo año.

Un particular consigue hacerse con una de sus falanges tras sobornar a uno de los guardianes, por la nada despreciable cifra de 20 reales.

1870. El 14 de septiembre dicha falange termina, de modo involuntario, en las manos del Marqués de Miraflores.

1912. El 31 de mayo la Marquesa de Martorell escribe a Alfonso XIII informándole de estar en posesión de dicha falange, y estar dispuesta a devolverla.

El rey, una vez en su poder, la manda nuevamente al Monasterio de El Escorial, donde acaba metida en una urna (11).

Momia de Carlos I.
 

(1). Cualidad de prognato. Dícese de una persona que tiene salientes las mandíbulas.

(2). Hipertrofia del tejido ganglionar que existe normalmente en la rinofaringe.

(3). El punto de articulacion lingual se encontraba avanzado, siendo este el motivo principal por el que tenía dificultades con estas dos letras.

(4). Según Manuel Fernández Alvárez, en su reciente libro Carlos V, el César y el Hombre, haciéndose eco de Laurent Vital, dice que el Palacio del Rey y la casa de doña Germana confrontaban, y el rey mandó hacer un puente de madera

"para poder ir en seco y más cubiertamente a ver a la dicha Reina,
...y también la dicha Reina iría por él al Palacio del Rey..."

(5). Sus súbditos castellanos -según todos los historiadores- se llevaron una pobre impresión de su nuevo Rey, al que le ven como enclenque y pálido, de carácter silencioso y abúlico. El tiempo no tardará en desmentir esa primera impresión.

(6). Germana de Foix la nombra en su testamento como "infanta Isabel" cosa inverosímil y además se jacta de ser "la hija del Emperador". Como fuere, Isabel siempre fue educada en la corte castellana.

(7). Esta precipitada marcha desata toda una serie de rumores y cuchicheos en la corte lisboeta. El embajador polaco Dantisco se hace eco del más famoso de ellos:

"El nuevo rey Juan III se ha enamorado de su madrastra y está embarazada..."

(8). Es tal el alivio que siente la reina, que, poco después, se levantará una Ermita en dicho lugar, para celebrar tan magno acontecimiento, considerado poco menos que milagroso.

(9). Se dice que Francisco de Borja estaba secretamente enamorado de su reina. Y puede que fuera verdad. En cualquier caso su conducta siempre fue intachable.

Dicen las crónicas que, llegados a Granada, llega el momento de abrir el ataud para comprobar que, efectivamente, es la reina quien se encuentra allí. Al abrirlo, se comprueba que el tiempo, el calor, el viaje, ha hecho mella en ese cuerpo humano que pertenecía a la reina Isabel: olor nauseabundo, alguien que se desmaya...Cuando se le pregunta a Francisco de Borja que certifique que ese cuerpo pertenece a la finada reina, responde:

"Jurar que es Su Majestad no puedo, juro que su cadáver se puso aquí"

(10). En contra de lo que comúnmente se cree, el Emperador no moró en el Monasterio de Yuste, sino en un Palacio anexo construído expresamente para la ocasión.

(11). Recientemente se ha realizado un estudio de ADN de la momia de Carlos I, autorizada por don Juan Carlos I, según la cual se ha cotejado que el Emperador sufría de una gota muy grave y probablemente, malaria. La artritis que padecía había destruído, prácticamente, la articulación de la falange y se extendía a otros tejidos.

En cuanto a la pregunta de porqué momificó tan rápidamente el Emperador, la opinión de Julián de Zulueta es la que más se sostiene. Carlos I murió en el mes de septiembre, cuando se hacen los jamones. Y es enterrado inmediatamente bajo el altar del Monasterio de Yuste, en un lugar seco y fresco, ideal para la conservación de los alimentos.

 
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Página actualizada el 25/10/2011