Pedro III de Aragon
Pedro III el Grande de Aragón
Retrato que representa a Jaime I.

1240. Nace en Valencia.

Es hijo de Jaime I el Conquistador y de su segunda esposa, doña Violante de Hungría.

1241. Su padre redacta un primer testamento donde, como segundogénito, le corresponderán los Reinos de Baleares, Valencia y los territorios allende Los Pirineos.

1243. Se cambia el testamento con motivo del nacimiento de su hermano Jaime. Esta vez le tocará, únicamente el Condado de Cataluña.

1250. Se vuelve a cambiar el testamento. El joven Pedro sigue ostentando el Condado de Cataluña, pero recibe la adhesión de los nobles leridanos.

Escudo de armas del Reino de Hungría.

1259. Se inicia una revuelta en el reino contra sus partidarios. La encabezan el Vizconde de Cardona y su hermanastro ilegítimo Fernán Sánchez de Castro.

1260. El 23 de marzo muere en Calatayud su hermano Alfonso, principal heredero del reino. Inmediatamente es reformado el testamento mediante el cual:

  • Pedro heredará Aragón y Cataluña
  • Jaime heredará Baleares y Valencia, además El Rosellón, La Cerdaña y Conflent

Sin embargo, Pedro reacciona violentamente ante este reparto, obligando a su anciano padre a modificarlo. El Reino de Valencia queda incluído en la herencia de Pedro, quedándose este satisfecho.

1262. El 13 de junio casa en la Catedral de Montpellier con Constanza de Hohenstaufen, heredera de Manfredo I de Sicilia.

Durante el posterior acto de coronación en la Seo de Zaragoza, Pedro III cancela el vasallaje establecido por su abuelo, Pedro II, ante Roma -acto que la Iglesia nunca le perdonará-.

Escudo de armas de los Hohenstaufen.
Retrato que representa a Pedro III de Aragón. Palacio de la Generalitat Valenciana (Valencia).

1263. Nace su primogénito Alfonso, destinado a heredar todo su reino.

Su status marital no le impedirá mantener una relación extramatrimonial con la dama María Nicolau, fruto de la cual nacerán tres vástagos:

  • Jaime de Aragón
  • Juan de Aragón
  • Beatriz de Aragón

También mantendrá una relación amorosa con la noble dama Inés de Zapata, de la que nacerán cuatro hijos ilegítimos:

  • Fernando de Aragón
  • Sancho de Aragón
  • Pedro de Aragón
  • Teresa Pérez Zapata

1266. Carlos de Anjou, con el apoyo del Papa Clemente V, derrota en Benevento a Manfredo -padre de su esposa- quien, además, perece en la batalla.

Para evitarse males futuros, el cruel Carlos manda cegar a los tres hijos varones del propio Manfredo.

1267. Nace su hijo Jaime.

1268. El primo de Constanza -Conradino de Hohenstaufen- último descendiente varón de la dinastía, lucha por recuperar el trono perdido.

Pero es derrotado en Taggliacozzo por el mismo Carlos de Anjou, quien, poco después, le hace decapitar en Nápoles. Pero antes, ha cedido sus derechos sobre el trono a su prima Constanza, esposa del rey aragonés.

Numerosos nobles sicilianos son mandados ejecutar por Carlos de Anjou. El pueblo siciliano no olvida esta afrenta y espera su oportunidad.

Constanza se convierte, en la última heredera de dicha dinastía, acogiendo en el Reino de Aragón a todos aquellas familias dispuestas a volver a la lucha para defender sus derechos (Lauria, Lanza, Prócida...)

1271. Nace la infanta Isabel.

Carlos de Anjou.

1272. Nace su hijo Federico.

1273. Nace Violante, quinta de sus hijos con Constanza.

1275. Se produce una nueva rebelión en su contra protagonizada por su ilegítimo hermanastro Fernán Sánchez de Castro.

En junio el rebelde es capturado y hecho ahogar por orden de Pedro en las frias aguas del Cinca. Su padre escribirá más tarde al respecto:

"De la cual cosa nos alegramos por cierto..."

Desde este año comienzan a producirse una serie de algaradas en territorio aragonés -sobre todo en las cuencas del Jiloca y el Jalón- de la mano del noble rebelde Juan Núñez de Lara, quien se ampara en la protección que le brindan los Reinos de Navarra y de Francia.

Nace Pedro de Aragón, último de sus hijos en su matrimonio con la reina Constanza.

1276. Tras la muerte de su padre es elegido como Rey de Aragón y de Valencia y Conde de Barcelona.

1279. Tras la muerte del Emir de Túnez Muhammad I al-Mustansir, Conrado Lanza recorre, al mando de una potente flota aragonesa, las costas africanas para establecer un protectorado sobre dicho emirato.

En septiembre se entrevista con Sancho IV en un lugar situado entre Requena y Buñol. Como resultado de esta entrevista, Pedro III se compromete a retener en calidad de rehenes a los Infantes de La Cerda -aspirantes al trono castellano- haciéndoles encarcelar en el Castillo de Játiva.

1280. Ordena sitiar el Castillo de Balaguer, donde se han refugiado varios nobles feudarios catalanes contra la autoridad real.

El 22 de julio se rinden. El noble Roger Bernardo III de Foix es encerrado en una mazmorra.

1281. El 27 de marzo se celebran las Vistas del Campillo, en un lugar entre Agreda y Tarazona entre el rey aragonés y el infante Sancho. Como resultado de dicho encuentro:

  • Se decide el reparto del Reino de Navarra -que no se llegará a producir-
  • Reconoce a Sancho como heredero al trono castellano-leonés, a cambio de que conquiste la ciudad de Albarracín y se la entregue posteriormente al Rey de Aragón
Escudo del Condado de Foix.

Una coalición bizantina -en la que figuran tropas aragonesas- derrota a Carlos de Anjou. Aragón financia en parte la sublevación de los sicilianos contra el usurpador francés.

Pedro III decide la invasión de Túnez y solicita al recién elegido Pontífice Martín IV, la pertinente bula que, con carácter de cruzada, atraiga a numerosos guerreros cristianos a la misma.

Pero el Papa, que no olvida la afrenta de su cancelación de vasallaje, y además, vela por los intereses de Carlos de Anjou, se la niega.

Las Vísperas Sicialianas (1282), por Francesco Hayez.

Pedro III no se amilana y decide la conquista sin ayuda de nadie.

1282. El 30 de marzo estalla una rebelión a favor de la corona aragonesa en Sicilia capitaneada por Juan de Procida. La población se ha sublevado contra la presencia francesa causando una terrible mortandad entre ellos -conocida después como Vísperas Sicilianas-.

El 24 de junio casa a su hija Isabel con el rey Dionís I de Portugal, evento celebrado en el Castillo de Sobroso.

En agosto, como los sicilianos esperan represalias por parte de Carlos de Anjou, envian una embajada para ofrecerle el trono de Sicilia a Pedro III -que se halla en estos momentos en el norte de África-, en virtud de su matrimonio con Constanza de Hohenstaufen.

El monarca aragonés ordena a su flota zarpar inmediatamente hacia Sicilia.

El 29 de agosto desembarca en Trápani y un día después entra en Palermo.

El 8 de septiembre es coronado como Rey de Sicilia, aunque la mayor parte del territorio siciliano se halla en poder de Carlos de Anjou.

Inmediatamente envía una delegación a Carlos de Anjou -que se encuentra en Mesina-, instándole a abandonar inmediatamente su recién estrenado reino y a reconocerle como su rey. El Papa -como era de esperar- reacciona alineándose con el francés.

El 9 de noviembre excomulga a Pedro III por su coronación como Rey de Sicilia.

Los sicilianos -recientes vasallos del rey Pedro- sufren una primera derrota a manos de los franceses en Magliano di Marsi.

Pero las fuerzas angevinas (1) de tierra sufren una escandalosa derrota en Mesina, perdiendo miles de hombres y viéndose obligados a replegarse a la parte sur de la isla.

En diciembre Pedro III y Carlos de Anjou acuerdan un hecho singular: el 1 de junio del año siguiente dirimirán sus diferencias en un combate a muerte en la ciudad de Burdeos.

Grabado que representa al Papa Martín IV.
Carlos II de Anjou, el Cojo.

1283. En enero un contingente almogávar cruza el Estrecho de Messina y Carlos de Anjou se refugia en Burdeos mientras su hijo Carlos, llamado el Cojo, intenta resistir en Reggio di Calabria.

El 8 de febrero, Carlos el Cojo abandona Reggio, ante la inminente llegada del propio Pedro III al frente de un nutrido contingente de tropas. La ciudad resiste apenas una semana.

El 21 de marzo el Papa Martín IV, ebrio de furia, declara que los reinos de Pedro III serán propiedad

"de cualquier príncipe católico que se atreva a tomarlos"

El 3 de mayo Carlos intenta ocupar la Isla de Malta. Pero en sus inmediaciones se encuentra con la escuadra del almirante Roger de Lauria, cuya pericia virtualmente destroza a la escuadra francesa, obligando a Carlos de Anjou y sus partidarios a buscar refugio en Nápoles, mientras la isla es ocupada por la Corona de Aragón.

Todas las ciudades, una tras otra, se someten al rey don Pedro, excepto la parte sur que continúa en manos angevinas.

A últimos de mayo se presenta de incógnito en Burdeos. Allí es informado de que Carlos de Anjou no piensa mantener duelo alguno y sus hombres tienen la orden de matar al rey aragonés en cuanto le vean.

El 1 de junio, a temprana hora, hace comparecer a un notario y realiza -disfrazado- una vuelta por el campo de honor del torneo, para certificar que si que ha comparecido. Y poco después, abandona la ciudad.

Mientras tanto, Carlos de Anjou ha preparado una poderosa flota en Provenza con la que pretende reconquistar Sicilia. Pero sus planes son descubiertos y Roger de Lauria sale de Messina con otro contingente en su busca.

El 8 de junio alcanza en La Valetta al contingente angevino. Los ballesteros catalanes demuestran su pericia. Uno de los almirantes provenzales muere y el otro termina huyendo. Las Islas de Malta y Gozzo pasan a poder del rey aragonés.

Ordena la liberación del III Conde de Foix -que llevaba tres años en prisión-. Sus condiciones son simples: solicita su ayuda ante el contencioso siciliano y la renuncia al Vizcondado de Castellbó. El Conde acepta.

Los angevinos reconquistan la Isla de Ischia -frente a Nápoles-, que se había mantenido fiel a Pedro III desde las Vísperas Sicilianas.

Roger Bernardo de Foix le traiciona. Alegando que ha sido excomulgado por el Papa, se pone del lado de los franceses.

Representación gráfica de la vuelta en el campo del honor realizada por Pedro III de Aragón, disfrazado.
Busto que representa a Felipe III el Atrevido, Rey de Francia.

El ejército francés franquea Los Pirineos. La situación de Pedro III se torna, aparentemente, dramática. Los franceses ocupan el Valle de Arán, incorporándolo a la corona francesa, pero no pueden seguir avanzando. El rey decide hacer un llamamiento a todos los hombres de armas de su reino.

En septiembre convoca Cortes en Tarazona para aglutinar a sus vasallos aragoneses. A este llamamiento acuden desde el Reino de Aragón:

  • Diez importantes nobles
  • Cinco mesnaderos
  • Quince milicias concejiles

Lo que el monarca ignora es que todos ellos vienen confabulados para exigir una seria de demandas, que, en caso de no ser aceptadas, significarán su negativa a participar en campaña alguna. Estos planteamientos, básicamente, son los siguientes:

  • Se niegan a pagar nuevos impuestos
  • Mantenimiento de los privilegios de los nobles, que formarán una Unión (2), y actuará con independencia de las decisiones reales
  • Dejarse aconsejar por ellos en materias importantes

Como era previsible, la respuesta de Pedro III es un no tajante. Incluso alguna crónica pone en su boca que:

"Hasta el momento había actuado por sí en los asuntos,
ahora no tenía necesidad de sus consejos..."

Nobles y vecinos aragoneses se juramentan en Tarazona para actuar unidos contra la política de su rey, a pesar de que el rey siempre intentará que sea visto como una iniciativa únicamente de algunos nobles.

En octubre en las Cortes de Zaragoza, acepta el Privilegio General que le impone la nobleza aragonesa, ante la dificultad de los hechos y el peligro real de una invasión francesa.

En diciembre en las Cortes de Barcelona, no le va mucho mejor con la nobleza catalana, viéndose obligado a sancionar las primeras Constituciones Catalanas, y a reconocer la supremacía del Consell del Cent en detrimento del representante real.

El 21 de diciembre, Martín IV, ordena deponer a Pedro III como Rey de Aragón.

La situación en su reino comienza a ser preocupante por los problemas económicos derivados de las guerras sicilianas.

Dibujo que representa a Pedro III de Aragón.

Escudo de la familia Lara.

1284. En enero celebra Cortes en Valencia, donde concede unos privilegios similares al Reino de Aragón, a fin de atajar cualquier posible revuelta.

El 27 de febrero Carlos de Valois, en una impresionante ceremonia en París, es coronado como Rey de Aragón, de Valencia y Conde de Barcelona.

Pedro III ni se inmuta. Emprende una acción guerrera contra las tropelías que los hombres de Juan Núñez de Lara están cometiendo en su reino desde Albarracín, Moya y Cañete. Sus tropas persiguen al rebelde, quien campa por tierras navarras y de Treviño, con resultado infructuoso.

En abril sitía la ciudad de Albarracín, leal a Juan Núñez de Lara.

En mayo se concentra una impresionante escuadra angevina en la Bahía de Nápoles.

El 5 de junio Roger de Lauria se encuentra en la entrada de dicha bahía. Simula una retirada con la escuadra enemiga pisándole los talones. De repente dá la vuelta en seco y se enfrenta a sus enemigos, destruyendo completamente la flota enemiga.

Carlos el Cojo, primogénito de Carlos de Anjou es hecho prisionero y encerrado en una mazmorra siciliana.

Tras esta victoria, los napolitanos se rebelan contra los franceses, quienes emprenden una dura represión que durará tres días.

Sin barcos enemigos que oponérsele, Lauria conquista fácilmente la Isla de Ischia, Capri...

En agosto realiza una brillante campaña en Calabria. La lista de ciudades conquistadas empieza a ser inagotable: Reggio, Nicotera, Castroiviceri, Catelvetro...

Los intentos de Carlos de Anjou por recuperar parte del territorio perdido resultan estériles. En cualquier caso, su hijo es trasladado a una prisión catalana, para mayor seguridad.

El 16 de agosto se celebra en la Catedral de Notre Dame el enlace entre Carlos de Valois y Juana de Navarra, mediente el cual el heredero francés es nombrado como Rey de Navarra.

En septiembre la sitiada ciudad de Albarracín se rinde. Una vez tomada la entrega a su hijo ilegítimo Fernando. El rebelde Juan Núñez de Lara, hostigado por aragoneses y castellanos, se refugia en el reino francés.

Felipe III de Francia utiliza Navarra para una primera agresión contra su reino (Tarazona).

Roger de Lauria. Estatua sita en Barcelona.

Sancho IV. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Pedro III responde con un ataque contra Tudela.

Se entrevista con Sancho IV de Castilla en Ciria (Soria) al objeto de unificar un frente común contra Francia.

Carlos de Anjou, decepcionado por no obtener victoria alguna, se retira a Foggia.

1285. El 7 de enero muere Carlos de Anjou en Foggia, absolutamente desmoralizado por sus continuas derrotas a manos de la Corona de Aragón. Su sucesor, Carlos el Cojo sigue estando prisionero en una prisión catalana.

Negros nubarrones se ciernen sobre su reino:

  • Los franceses penetran en territorio aragonés por los territorios del Condado del Rosellón, pertenecientes al rey Jaime II de Mallorca -segundógenito de Jaime I el Conquistador- y aliado de los franceses
  • Castellano e ingleses aparecen neutrales
  • Sus súbditos aragoneses no parecen dispuestos a mover un dedo en su ayuda
  • Se produce una revuelta popular catalana a manos del menestral Berenguer Oller

Pedro III no se amilana y reacciona.

El 25 de marzo hace detener a Berenguer Oller y sus más directos colaboradores y los hace ahorcar.

Seguidamente marcha hacia Perpiñán donde arresta a su hermano Jaime II en su propio castillo-palacio, del que consigue huir a últimos de abril.

A primeros de mayo, un potente ejército cruzado entra en Perpinán. Lo comanda el propio Felipe III de Francia y se le han unido Jaime II de Mallorca y Roger Bernardo de Foix (entre otros nobles).

El 13 de mayo avanzan hacia Elna, ciudad que se bate con bravura, oponiéndose al invasor francés. Tras una heroica resistencia, los defensores se encierran en la catedral, encomiándose al respeto al templo. Sin embargo, los asaltantes fuerzan las puertas de La Catedral, masacrando a cuantos se habían refugiado en su interior.

El 25 de mayo Elna ha caído, así como una buena parte del Rosellón.

Jaime II de Mallorca, hermano de Pedro III.
Una representación de Pedro III.

Pedro III protege el Collado de Panizas y el ejército francés no puede pasar, obligándoles a buscar una ruta alternativa.

En junio los franceses penetran por el valle andorrano de La Massana ocupando sin problemas las poblaciones de Castellón de Ampurias, Rosas, Figueras. Peralada es incendiada y cercada pero resiste.

El Castillo de Llers es conquistado.

El 26 de junio asedian Gerona, que se defiende bravamente al mando de Ramón Folc de Cardona.

El ejécito frances conquista Blanes y San Feliú de Guixols. Esta ciudad, junto con Roses, se convierten en puntos de avituallamiento del ejército francés.

Pedro III observa que el ejército francés y sus aliados, dependen de los vitales suministros que les son traídos por la armada francesa a lo largo de la costa y que proceden de Narbona y Aigües-Mortes.

Inmediatamente cursa la orden para que el almirante Roger de Lauria venga lo más rápidamente posible a defender las costas del reino.

El 24 de agosto Roger de Lauria se encuentra ya en Barcelona, siendo puntualmente informado de la disposición y la embergadura de la escuadra enemiga, que se halla formada por unas 15-20 galeras francesas a las órdenes de Henri de Mari y unas 10-16 genovesas, bajo el mando de Juan de Orreo.

Los barcos de la escuadra catalano-aragonesa ascienden a unas 40 galeras de guerra.

Batalla de las Islas Formigues. La escuadra franco-genovesa -que va bajando para avituallar a sus combatientes terrestres- se halla cerca de la localidad de Palamós. Su disposición táctica es alargada.

Roger de Lauria estima, que, atacando por el centro, podría después desembazarse más fácilmente de las unidades situadas en los extremos.

La noche del 28 de agosto ordena colocar dos lámparas o fanales en los extremos de proa de sus galeras. Y en la oscuridad acercarse hacia las naves enemigas.

Los genoveses muerden el anzuelo y creen que las naves atacantes son justamente el doble y, presos de pánico, abandonan a sus aliados franceses.

Los espolones y los disparos de tornillería y ballestas hacen su trabajo, certificando la victorial total de la escuadra catalano-aragonesa. No hay piedad con los vencidos. Hombre que cae al agua resulta ahogado o rematado.

Pedro III en el Collado de las Panizas (Ilustración de Barbasán).

El 3 de septiembre Lauria entra en Rosas, donde se halla la mayor parte de los barcos franceses de avituallamiento. Engaña a los franceses utilizando sus enseñas. Cuando se quieren dar cuenta del error ya es demasiado tarde.

4 de septiembre. Los pocos barcos franceses que han conseguido escapar son alcanzados y hundidos frente a Cadaqués. Mientras todo el armamento, las provisiones y los tesoros existentes en Rosas pasan a manos aragonesas.

La victoria naval de la Corona de Aragón es total.

Roger de Lauria recibe órdenes de dirigirse hacia La Provenza, una vez eliminado el peligro naval en las costas catalanas.

El 5 de septiembre Gerona no puede resistir más y se rinde a las tropas de tierra francesas. Pero la posesión francesa de la ciudad es efímera.

El 7 de septiembre se declara un brote de peste en la ciudad y los franceses la abandonan, estando muchos de ellos enfermos. Felipe III intenta pactar con Pedro III la total y segura retirada francesa, pero el rey aragonés únicamente permite salir al rey francés y a sus más directos colaboradores, a cambio de un fuerte rescate.

El resto del ejército francés, diezmado por las enfermedades, sufre los embites de la caballería catalana, siendo definitivamente derrotados en el Collado de las Panizas, -curiosamente, aún mantendrán en su poder durante algunos años el Valle de Arán-.

Felipe III de Francia y sus soldados consiguen llegar a Perpinán, pero el destino de muchos de ellos está sellado ya.

El 5 de octubre muere el rey francés -víctima de la peste-. Le sucede su hijo Felipe IV, quien nada más llegar al trono concede a su hermano Carlos el Condado de Valois.

Una vez libre y victorioso del peligro francés, el monarca aragonés decide castigar la osadía de su hermano Jaime II de Mallorca, por prestar ayuda al enemigo, preparando la invasión de la isla. No conseguirá su objetivo.

El 11 de noviembre le sobreviene, inesperadamente la muerte, cuando se encuentra en la localidad de Villafranca del Penedés.

Momia de Pedro III el Grande.

Siguiendo sus deseos es enterrado con un sencillo hábito cisterciense en el Monasterio de las Santes Creus, en una pesada urna de pórfido rojo, traída expresamente desde Sicilia por Roger de Lauria.

Su sepulcro se realiza entre los años 1291 y 1307 por orden de su hijo Jaime II de Aragón, y es obra de Bartolomé de Gerona.

En su epitafio reza la siguiente inscripción:

PETRUS QUEM PETRA TEGIT GENTES ET REGNA SUBEGIT,

FORTES CONFREGITQUE CREPIT, CUNCTA PEREGIT, AUDAX MAGNANIMUS SIBI MILES
QUISQUI FIT UNUS, QUI BELLO PRIMUS INHERET JACET HIC MODO IMUS, CONSTANS
PROPOSITO VERAX SERMONE FIDELIS, REBUS PROMISSIS FUIT HIC ET STRENUUS ARMIS,
FORTIS JUSTITIA VIVENS AEQUALIS AD OMNES, ISTIS LAUDATUR VI MENTIS LAUS
SUPERATUR, CHRISTUS ADORATUR DUM PENITET UNDE BEATUR, REX ARAGONENSIS
COMES ET DUX BARCINONENSIS, DEFECIT MEMBRIS UNDENA NOCTE NOVEMBRIS, ANNO
MILLENO CENTUM BIS ET OCTUAGENO,

QUINTO, SISTE PIA SIBI TUTRIX VIRGO MARIA.

1835. En diciembre, en plenas Guerras Carlistas una Legión francesa y algún otro cuerpo de ejército se alojan en el Monasterio, causando innumerables actos de saqueo y destrozando cuanto pueden (4). La solidez de la urna de Pedro III impide que sea quebrantada.

2009. Mediante una sofisticada técnica que combina endoscopia y un pormenorizado análisis de los gases contenidos en el interior, se comprueba que la tumba de Pedro III no ha sido nunca profanada.

 

(1). Angevino. Dícese de lo perteneciente o relativo a la Casa de Anjou. Perteneciente o relativo a esta ciudad ó esta región de Francia. Natural de Angers ó Anjou.

(2). Los nobles aragoneses no se sentían representados en esta aventura, por entender que su monarca actuaba como soberano catalán y en función de las ansías expansionistas catalanas en el Mediterráneo.

La Unión Aragonesa básicamente intenta fomentar y defender lo aragonés, frente a la, cada vez mayor influencia de La Corte, sita en Barcelona. Es la reacción natural de los aragoneses, herederos del orgulloso Reino de Aragón, frente al Condado de Barcelona, que defiende, principalmente, los intereses de los nobles catalanes.

(3).La Batalla de las Islas Formigues. En catalán significa "hormigas", y son cuatro pequeños islotes que se hallan frente a la ciudad de Palamós.

(4). La tumba de Jaime II es profanada y sus restos quemados, aunque se salva algún osamento que permanece en su sepulcro. Los restos de Blanca de Nápoles son arrojados a un pozo (del que fueron rescatados el año 1854).

 
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Página actualizada el 27/03/2012