Cesar Borgia
César Borgia
Alejandro VI por Pinturicchio. Palacio Vaticano. Roma

1475. Nace el 13 de septiembre en el Convento Subiaco (Roma).

Es el segundo hijo (1) del Vicecanciller del Vaticano Rodrigo Borja y de la amante de éste, Rosa Vanozza Catanei -de quien se dice que regenta uno de los más famosos burdeles de Roma-.

Borgia es la italianización del apellido valenciano Borja, dificilmente pronunciable para un italiano. Los Borgia siempre fueron tratados en Roma como extranjeros y nunca gozarían del fervor popular.

Nada más nacer su carta astral es leída por el astrólogo Lorenzo Behaim, quien le augura:

"...una existencia fulgurante, una vida de conquistas y de gloria,
el ascenso irresistible a una potencia soberana,
pero asimismo, la caída, el exilio y una muerte violenta como epílogo ..."

Rosa Vanezza había sido casada por Rodrigo con Domenico d´Arignano, hombre de avanzada edad, a fin de tapar su ilícita relación.

Su hermano mayor, Juan (Giovanni), parece destinado a llevar las riendas políticas y militares de su familia. Al ser el segundogénito, el pequeño César es destinado desde niño a un futuro religioso.

Domenico abandona a Rosa (no debía de ser tan crédulo) y es nuevamente casada con el también maduro Giorgio San Croce, mientras otros nuevos vástagos le va dando al Cardenal Rodrigo.

1480. En abril nace su hermana Lucrecia.

1482. A pesar de su falta total de deseos de ingresar en la carrera eclesiástica, inicia sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de Perugia. Sixto VI lo nombra Protonotario Apostólico, Prebendado y Canónigo de Valencia, Párroco de Gandía, y Archidiácono de Játiva.

A finales de año nace el último de sus hermanos, Jofre.

1483. Su padre lo nombra Arzobispo de Valencia.

Juan Borgia, II Duque de Gandía.

Grabado que representa a Inocencio VIII.

El pequeño César es un muchacho agraciado. Posee unos penetrantes ojos marrones, adornados por unos cabellos de color castaño. Es atlético y fuerte, capaz de realizar proezas físicas que otros de su edad no consiguen.

1484. Su padre intenta en vano alcanzar el Papado, a pesar de ser un consumado maestro en las artes de la diplomacia y la persuasión. El elegido resulta ser Inocencio VIII.

1486. Dá por finalizada su relación con Rosa Vanozza (2), quien termina casando con Carlo Canale.

César y su hermana Lucrecia son puestos por su padre bajo la tutela de su lejana prima, Adriana de Milá.

1491. Al cumplir los dieciséis años ingresa en la Universidad de Pisa, recibiendo como regalo el Obispado de Pamplona, de la mano de Inocencio VIII. Por estos tiempos es descrito como

"joven de gran inteligencia y excelente disposición, alegre y siempre de buen humor".

Domina varios idiomas: el griego, el latín, el italiano, el castellano, el francés y el catalán. Admirado y deseado por las mujeres, a las cuales suele utilizar.

1492. El 25 de julio muere Inocencio VIII.

Se inicia un nuevo cónclave. Su padre cuenta ya con sesenta y dos años. Su más directo rival es Giuliano Della Rovere. Rodrigo reparte dinero y compra voluntades. Un cronista llega a decir de ello

"la distribución evangélica de sus bienes"

Rodrigo Borja es elegido, por fín, Papa. Inmediatamente ejerce un desmesurado nepotismo (3), que le hace nombrar a su hijo Juan como gonfalonero -jefe del ejército del Vaticano-. César es nombrado Cardenal, increiblemente, sin haber sido tan siquiera ordenado sacerdote y de tener tan sólo 17 años de edad.

Por estos tiempos es ya un joven con un extraordinario magnetismo personal. Es diestro en el arte de la lucha y en el manejo de las armas. Son frecuentes sus paseos por alcobas ajenas.

César Borgia, en un grabado que le representa como Cardenal.
Carlos VIII de Francia.

El otro aspirante, Giuliano Della Rovere, no acepta el resultado, acusando a Rodrigo de simonía -haber conseguido el Papado a base de dinero y prebendas-. Perseguido por Alejandro VI, se refugia en París bajo la protección de Carlos VIII.

1493. Su hermana Lucrecia, es casada por razones de estado, con Giovanni Sforza, Señor de Pesaro, viudo y bastante mayor que ella. De esta forma el Papa Borgia se gana el aprecio de Milán, pero le crea enemistades con Nápoles.

1494. El 25 de enero muere Fernando I de Nápoles. Le sustituye su hijo Alfonso II.

Para contrarrestar la animadversión de Nápoles, su hermano menor Jofre casa con Sancha de Aragón, que cuenta con 16 años.

La hija del rey Alfonso II de Nápoles, a pesar de su juventud, no tarda en ganarse una bien merecida fama de casquivana, haciendo desfilar por sus aposentos al propio César, su hermano Juan, y un sinfín de jóvenes galanes.

En otoño Carlos VIII de Francia, instigado por Ludovico Sforza y Giuliano Della Rovere invade Italia. Previamente se ha asegurado la neutralidad española (Tratado de Barcelona, 1493) y la no injerencia inglesa y austríaca. Alfonso II de Nápoles es depuesto.

Los Borgia se atrincheran en el Castillo de Sant Angelo.

Carlos VIII se entrevista con Alejandro VI, al cual hace ver que únicamente tiene aspiraciones en Nápoles. El Papa hace creer al rey francés que ha conseguido su apoyo, y éste marcha sobre Nápoles llevándose a César Borgia como rehén.

1495. Carlos VIII llega a principios de año a Nápoles, donde derrota a una escuadra de Florencia y Nápoles. Su empresa, que parecía fácil comienza a torcerse:

  • La población italiana que los había recibido bien, comienza a tomar posiciones en su contra ante los abusos y tropelías cometidos por los soldados franceses
  • El Papa crea la Liga Santa (con la supuesta excusa de luchar contra los turcos), a la cual se unen inmeditamente todas las potencias europeas excepto Francia
  • César Borgia huye disfrazado y regresa a Roma
Retrato anónimo de César Borgia, del siglo XVI.
Detalle del retrato Sala de Santi que representa a, ¿Juan Borgia?

Mientras franceses y españoles disputan sus ansías en tierras italianas, los Borgia se engrandecen.

Rodrigo Borja hace venir a su hijo Juan, que se encontraba en Valencia. Tiene grandes planes para él. Desde hace tiempo tiene depositados sus ojos en la región de La Romaña. Y en el fondo de sus anhelos suspira por tener un reino que ofrecer a su progenie.

Las tropas vaticanas con su hermano Juan y Guidobaldo de Urbino a la cabeza atacan las fortalezas de La Romaña. El ataque es un auténtico desastre y su hermano huye, levemente herido, buscando la seguridad de Roma.

Todo esto encoleriza a César, quien no entiende que, a pesar de la ausencia de virtudes militares de su hermano, sea el predestinado a llevarse los honores -su padre pretende hacerle Rey de Nápoles-.

1497. Giovanni Sforza deja de tener valor como pariente. Los Borgia le acusan de no haber consumado el matrimonio con Lucrecia y de ser impotente. El noble contraataca acusando a su mujer de incesto.

Una delegación papal defiende la virginidad de Lucrecia.

Al anciano noble se le demanda que demuestre en público su virilidad. Avergonzado y arrepentido de haberse mezclado con este clan, Giovanni Sforza se aviene a anular su matrimonio y devolver la dote.

Lucrecia es acogida inmediatamente en un convento, donde pocos meses después da a luz un niño cuya paternidad sigue siendo el más absoluto de los misterios. Alguien parecía interesado en atribuir dicha paternidad a Pedro Calderón, secretario del Papa y enlace entre éste y su hija.

Como quiera, el cadáver del citado aparecerá flotando en el Tíber algunos días después. Y no será el único.

El 14 de junio el cadáver de Juan Borgia amanece flotando sobre las mismas aguas. Lo último que se supo de él es que había salido con su hermano César a dar un paseo dos días antes.

Aunque muchos sospechan que puede haber sido el causante de su muerte, nadie se atreve acusarlo directamente.

Lucrecia Bogia, por Bartolomeo Veneziano.
Retrato del Papa Borgia de finales del Siglo XV. Escuela Tedesca.

Se prepara un gran cortejo fúnebre para acompañar al Duque de Gandía a su última morada. 200 antorchas iluminan el avance de la comitiva. Desde la distancia se oyen los gritos lastimeros emitidos por su padre.

Parece ser que el Papa se encierra en su habitación y se niega a probar bocado durante varios días. . No soporta la idea de que su hijo favorito

"hubiera sido echado al río como una basura"

Finalmente, la realidad se impone. Manda llamar a sus Cardenales a los que comenta:

"... No atribuimos ya ningún valor al pontificado, ni a cosa alguna.
Si lo obtuviéramos siete veces,
otras tantas lo renunciaríamos para volver a la vida al duque.
Quizá Dios lo ha querido así a causa de alguno de nuestros pecados...".

Anuncia unas reformas en la Iglesia, que nunca se llevarán a cabo.

1498. César Borgia abandona el Cardenalato.

Recibe el cargo que había ostentado hasta hace poco su hermano y se pone al frente de las tropas vaticanas. Por fín, encuentra lo que mejor sabe hacer.

Su hermana Lucrecia vuelve a ser casada. Esta vez con Alfonso de Aragón, Duque de Bisceglie y sobrino del Rey de Nápoles.

El 7 de abril Carlos VIII de Francia se encuentra disputando un partido de pelota, cuando sufre un tremendo golpe en la cabeza, a consecuencias del cual muere.

Sube al trono el primo del anterior, con el nombre de Luis XII.

César tiene únicamente 22 años, pero ya se vé obligado a usar ungüentos y remedios para disimular los estragos que una incipiente sífilis (fruto de su peregrinar por incontables alcobas italianas) comienza a afearle el rostro.

Escudo de César Borgia.
Grabado de César Borgia, tomado de un cuadro de Giorgione.

Pone a funcionar su tremenda inteligencia y su desmedida ambición. Su falta total de escrúpulos son de sobra conocidos. Se desplaza hasta Francia al objeto de entrevistarse con el monarca francés. El resultado de la entrevista es el siguiente:

  • El rey francés consigue la anulación de su anterior matrimonio con Juana de Valois y casará con Ana de Bretaña, la viuda de su primo. Esta anulación, obviamente, no habría sido posible sin la dispensa papal obtenida por los Borgia
  • César obtiene el Ducado de Valentinois y un matrimonio de conveniencia con la joven noble francesa Carlota de Albret, prima del Rey de Francia y hermana del Rey de Navarra, emparentando así con las dos casas reales

1499. El 12 de mayo se celebra la ceremonia.

Por estas fechas, César ya tiene dos hijos ilegítimos:

  • Girolamo Borgia
  • Lucrezia Borgia (ambos nacidos de madres italianas desconocidas).

Según los historiadores es egoísta y celoso. Tiene un carácter rudo y violento; es cabezota, ambicioso, con muchas ganas de comerse el mundo y mucha ansía de poder. Le gusta rodearse de intelectuales y de inventores. En política es ciertamente dominante y no admite que nadie le lleve la contraria, siendo tremendamente cruel con sus enemigos.

Luis XII hace llegar sus pretensiones al Ducado de Milán -como nieto de Valentina Visconti- y al Reino de Nápoles -como heredero por parte de los Anjou-.

Antes de comenzar su campaña italiana se ha asegurado las alianzas de Saboya, la República de Venezia y las tropas vaticanas y la presión mediática del Papa Alejandro VI.

César Borgia parte como aliado y lugarteniente del rey francés llevando sus propias tropas. Deja a Carlota de Albret embarazada de una niña (Luisa Borgia). Jamás volvéra a ver a ninguna de las dos.

En verano, sin apenas oposición, las tropas francesas ocupan El Piamonte, Génova y Cremona.

Luis XII de Francia.

Ludovico Sforza el Moro.

Ludovico el Moro abandona Milán ante la inminente llegada del ejército francés y se exilia en Austria, bajo la protección de Maximiliano I.

El 6 de octubre Milán es ocupada.

El Duque Valentino dirige entonces su ejército hacia la región de La Romaña, donde una valiente mujer ha jurado morir antes que entregar lo que es suyo: Caterina Sforza.

El 24 de noviembre sus tropas conquistan la población de Imola sin oposición.

El 17 de diciembre inicia el asedio de la ciudad de Forli, donde Caterina se ha hecho fuerte. En dos días conquista la ciudad y únicamente resiste la fortaleza, pero los defensores se defienden encarnizadamente. En vista de los acontecimientos, ofrece 10.000 ducados por Caterina Sforza, viva o muerta. La Diablesa de Imola simula querer parlamentar y le atrae con promesa de negociación.

En realidad todo es un ardid y ha dado órdenes estrictas de eliminar al Duque Valentino en cuanto asome. César consigue escapar vivo de puro milagro.

Herido en su orgullo, ordena bombardear la fortaleza durante seis días seguidos con sus correspondientes noches.

1500. Las tropas francesas se abren camino a costa de grandes pérdidas.

El 12 de enero la fortaleza sucumbe. César Borgia no concede el más mínimo honor a sus heroicos defensores y hace ejecutar a toda la guarnición. La propia Caterina escapa por haberse entregado previamente a un oficial francés, sabiendo que los franceses no pueden hacer prisioneros de guerra entre las mujeres.

A principios de febrero, Ludovico el Moro reconquista Milán con la ayuda de tropas austríacas, forzando al ejército francés a volver y dejando a César sólo con sus tropas vaticanas.

En vista de la situación, decide regresar a la seguridad de Roma, llevándose consigo a Caterina Sforza en calidad de rehén (previamente ha jurado al jefe francés tratarla con el debido respeto y consideración).

Una vez en Roma la susodicha es alojada en el Palacio Belvedere, donde recibirá las forzadas visitas del Duque Valentino para hacerla gala de sus atenciones personales.

César Borgia, según un cuadro de Altobello Melone.

Caterina Sforza.

Tras ser pillada en un intento de fuga, seguirá recibiendo tales visitas, esta vez sin su consentimiento, y no en las comodidades de un Palacio, sino en las más frías, lúgubres y sobre todo seguras dependencias del Castillo de Sant Angelo.

Mientras todo esto ocurre, el Tratado de Chambord-Granada, firmado a primeros de año entre Francia y España para el reparto del Reino de Nápoles, ha sido incumplido y ambos países están virtualmente en guerra.

Su cuñado Alfonso (el marido de Lucrecia) es un decidido partidario de los españoles, mientras que César es un aliado incondicional de los franceses. Un profundo odio se aviva entre ambos.

El 15 de julio se produce un ataque nocturno que casi cuesta la vida a Alfonso, quien está convencido de que los sicarios han sido enviados por el Duque Valentino.

Repuesto tras los cuidados brindados por Lucrecia, Alfonso prepara una encerrona a César Borgia y le dispara una flecha, errando el blanco. El destino de Alfonso de Aragón está ya sellado.

Poco después, César envía a su más célebre asesino y guardaespaldas, Miquel Corella "Michelotto", quien asfixia con una almohada al Duque de Bisceglie, en presencia de una espantada Lucrecia.

Lucrecia se retira a la villa de Nepi, profundamente desconsolada porque amaba profundamente a Alfonso de Aragón. Allí recibirá las visitas de su padre y de su hermano, con cierta asiduidad. Aunque la relación incestuosa ni se puede demostrar ni desmentir, lo cierto es que el siguiente dicho aún perdura en nuestros días:

"la hija del Papa, esposa y nuera"

A finales de este mismo año es prometida nuevamente a Alfonso D´Este, hijo y heredero del Duque de Ferrara, en lo que parece claramente un nuevo matrimonio de conveniencia. Lucrecia cuenta con 21 años y es su tercer matrimonio.

1501. César es nombrado Duque de La Romaña. Se encuentra en el apogeo de su poder y poco a poco va aumentando sus posesiones en el centro de Italia. Sus enemigos, que no saben como pararle, intentan acercarse a sus principales capitanes.

Grabado que representa a Lucrezia Borgia, por Leonardo da Vinzi.
Leonardo da Vinci. Amigo y consejero militar de César Borgia.

1502. Tras haber trabajado durante varios años para Ludovico Sforza, Leonardo da Vinzi entra al servicio de César Borgia. Se le requiere su especial sabiduría para la construcción de fortalezas, ingeniero militar y como alquimista y preparador de venenos imposibles de ser detectados por los catadores.

La falta de la paga de la soldada y la política llevada a cabo en Florencia y Bolonia provocan el descontento entre sus capitanes.

Conocidas sus intenciones el Duque Valentino intenta que vuelvan a su causa. Pero una vez perdida su confianza en estos, hace gala de la extrema crueldad que le caracteriza.

El 31 de diciembre les invita a todos a una espléndida cena y fiesta en el Castillo de Senigallia, donde ninguno de los implicados saldrá con vida.

Tras el incidente, el Papa manda secuestrar los bienes de la familia Orsini, considerados los promotores de la traición.

Incluso el rey francés se sorprende de la crueldad política de su aliado.

1503. El Gran Capitán derrota a las tropas francesas en Ceriñola y Garellano. El Reino de Nápoles queda incorporado a la Corona de Aragón y la estrella de los Borgia comienza a apagarse.

El 5 de agosto asiste en compañía de su padre a una cena ofrendada por el Cardenal Adriano en los jardines de su villa. A los pocos días, muchos de los asistentes comienzan a sufrir vómitos y fiebre. El Cardenal Adriano fallece. Entre los afectados se encuentran Alejandro VI y César Borgia.

El 18 de agosto fallece Rodrigo Borja. Su cadáver se vuelve negro inmediatamente y se descompone rápidamente, para satisfacción de los que opinaban que había realizado una especie de pacto con el demonio. Su hijo César, se recupera finalmente.

Aunque oficialmente se quiere hacer creer que las muertes son consecuencia de un brote de malaria, todos los indicios apuntan a claros síntomas de envenamiento, tan habituales en estos tiempos.

Participa en el cónclave para la elección del nuevo Papa. Su candidato es Georges D´Amboise frente a Giuliano Della Rovere, declarado enemigo de los Borgia.

Gonzalo Fernández de Córdoba. Detalle del cuadro de Casado del Alisal referente a la batalla de Ceriñola, donde observa el cadáver del Duque de Nemours.
Francesco Todeschini Piccolomini (Pio III).

En vista de las dificultades en la elección y para no demorar en demasía el resultado de las mismas, se opta por una elección de compromiso en la persona de Francesco Todeschini Piccolomini, que sube al Pontificado en septiembre con el nombre de Pío III.

El nuevo Papa, que cuenta con 64 años, es partidario de amplias reformas en el seno de La Iglesia. Una de sus primeras órdenes es la de detener y hacer encarcelar a César Borgia.

Pero no llegará a poner en práctica sus ideas reformistas.

El 18 de octubre, veintiseis días después de ser elegido, el Papa Pío III muere. La causa oficial de su deceso se establece en una úlcera en una de sus piernas (Piccolomini sufría de gota desde hacía tiempo). Según otras versiones, podría haber sido envenenado.

El 31 de octubre, en el cónclave más breve de la historia, Giuliano Della Rovere asciende al solio Pontificio con el nombre de Julio II. Enemigo irreconciliable de los Borgia, ha logrado, increiblemente, engañar al artero y habilidoso César Borgia para que sus 11 cardenales españoles le voten.

Elegido con 35 votos de los 38 posibles, simula dejar a César nuevamente al mando de las tropas vaticanas. Una vez conquistada toda La Romaña, y vuelta a la obediencia de Roma, prescinde de sus servicios.

1504. Viendo que tiene poco porvenir si continúa en Roma, decide encaminarse al Reino de Nápoles (español tras el Tratado de Lyon del 11 de febrero) y ofrecer sus servicios a Fernando el Católico.

Pero el rey católico, que tiene que llevarse bien con Julio II, da instrucciones precisas al Gran Capitán para que lo detenga y conduzca a tierras españolas, con la excusa de ser juzgado por el asesinato de Alfonso de Aragón.

Es enviado a la tierra de sus antepasados y encarcelado en el Castillo de Chinchilla.

En Chinchilla intenta deshacerse del alcaide Gabriel de Guzmán, tirándolo desde las almenas. No lo consigue.

Castillo de Chinchilla. Foto cortesía de Santiago Lorenzo (2009).
Castillo de La Mota (Medina del Campo, VALLADOLID). 2005.

1505. Es conducido al Castillo de La Mota, considerado mucho más seguro y además pertenece a La Corona. Sin embargo, César Borgia no ha nacido para estar mucho tiempo prisionero.

1506. El 25 de octubre, con la complicidad del II Duque de Benavente, Alonso Pimentel, el capellán del castillo y algunos servidores, se descuelga en la noche con una larga cuerda.

Descubierta la intentona por los guardianes, el alcaide Gabriel de Tapia corta la soga y César se pega un tremendo porrazo. Sus compinches, que esperaban abajo, lo recogen malherido y abandonan apresuradamente el lugar.

En unión del Conde llega a Villalón, para recuperarse de sus heridas. Una vez repuesto, decide llegar al Reino de Navarra, y ponerse bajo las órdenes de su cuñado, Juan III de Albret.

A pesar de haber sido ofrecida una fuerte suma por su captura (10.000 ducados), consiguen llegar a Castro Urdiales. Y poco después a Navarra a primeros de diciembre.

Los testimonios de las personas (gente rústica) que lo ven a su paso por Santander, lo describen como:

"robusto y macizo, de talla media, con narices ampliamente abiertas y grandes ojos, las manos vendadas,
y no parece de la misma raza que los acompañantes"

Otro lo describe así:

"la cara desfigurada, una gran nariz y tez morena"

Los rasgos no parecen los mismos que las descripciones de él se hacen durante su estancia en Italia. ¿Pudiera ser que la sífilis hubiera logrado destrozos importantes ya en su rostro? ¿O tal vez la tremenda caída en su huída del Castillo de La Mota?

El 3 de diciembre llegan a Navarra.

Copia de un dibujo de Paolo Giovio (1577).

Escudo de armas del Conde de Lerín.

Inmediatamente se ofrece como hombre de armas a su cuñado, que se encuentra en guerra con el III Conde de Lerín, Luis IV de Beaumont.

1507. Su primera acción militar es el intento de conquista de la ciudad beamontesa de Larraga, pero no lo consigue.

El 10 de marzo se encuentra con Juan III sitiando el Castillo de Viana, donde se ha hecho fuerte Luis de Beaumont. Los sitiados se encuentran al límite de sus fuerzas y a punto de entregarse.

En medio de una gran tormenta, la vigilancia se descuida y, por la Puerta del Socorro (4), los asediados reciben alimentos suficientes para aguantar durante bastante tiempo.

César Borgia, sintiéndose burlando, monta en cólera al enterarse de la noticia. Coge su armadura y apenas sin dar tiempo a sus hombres para seguirle, galopa hacia Mendavia en busca del enemigo.

Al llegar a la altura del Campo de la Verdad (5), el Conde de Lerin observa al loco que cabalga solo contra sus posesiones y pide voluntarios para salirle al paso.

Se ofrecen García de Agreda, Pedro de Allo y un tercer desconocido.

Sus enemigos consiguen atraerle a La Barranca Salada, lugar de difícil maniobravilidad donde le rodean. Cuando César Borgia levanta su brazo para acometer a uno de ellos, García de Agreda le hunde su lanza en el costado izquierdo. Al caer al suelo, es rematado sin piedad. Seguidamente le quitan sus pertenencias, dejándole

"con sólo una piedra para ocultar sus vergüenzas"

Los hombres del Conde de Lerín no saben a quien acaban de matar. Pero al observar Luis de Beaumont la armadura se dá cuenta enseguida que pertenece a alguien importante e increpa a sus hombres por no haberle hecho prisionero. Cuando llega el paje de César, Juanicot Grasica, se abraza al cadáver de su señor y rompe a llorar como un niño.

Al ser preguntado quien era su señor, responde:

"César de Francia, Duque de la Romaña"

César Borgia, según un grabado que se halla en París.

Luis de Beaumont presenta entonces honores al fallecido y permite que sea trasladado para recibir digna sepultura. Es llevado a la Iglesia de Santa María en Viana donde es enterrado. Se escribe en su epitafio lo siguiente:

Aquí yace en poca tierra
el que toda le temía,
el que la paz y la guerra
en su mano la tenía.

¡Oh tú, que vas a buscar
dignas cosas de loar!
si tú alabar al más digno
aquí para tu camino,
no cures de más andar.
(6)

Maquiavelo, contemporáneo de César Borgia.

El rey Juan III de Navarra manda edificar un magnífico mausoleo de alabastro, que desaparece en el siglo XVII, durante la Contrarreforma.

Siglo XVI. A mediados de siglo el Obispo de Calahorra manda sacar sus restos y enterrarlos enfrente de la Iglesia, en plena calle Mayor,

"para que en pago de sus culpas le pisotearan los hombres y las bestias"

Nicolás Maquiavelo (que le conoció), le toma como imagen para su libro El Príncipe (7).

1885. Sus restos son exhumados a petición del arqueólogo francés Charles Iriarte, con la excusa de estar buscando su espada.

Su escudo y estandarte permanecerán en la Iglesia de la Asunción de Lerín, hasta últimos del siglo XIX.

1934. Victoriano Juaristi al frente de un movimiento reivindicativo de su figura, hacen colocar un sepulcro en el zaguán del ayuntamiento, en su memoria.

En plena Guerra Civil, el sepulcro es destrozado por un grupo de personas por estimar que

"es un oprobio para la ciudad que un hombre tan malo
ocupe un lugar tan destacado"

1946. Gabriele Pepe, uno de sus estudiosos italianos, escribe de él (8).

Imagen que había en el sepulcro de César Borgia, antes de ser destruído en la Guerra Civil.

A mediados de siglo se trasladan al interior del atrio, enfrente de la puerta de la Iglesia, bajo una lápida de mármol con la siguiente leyenda:

"César Borgia, generalísimo de los ejércitos de Navarra y Pontificios,
muerto en campos de Viana el XI de marzo MDVII".

2007. Con motivo del quinto centenario de su muerte, se ha colocado una cruz en la Barranca Salada (lugar donde murió).

César Borgia, quinientos años después de muerto, sigue levantando pasiones.

 

(1). Según Mario Puzo, César habría sido el hijo mayor.

(2). La susodicha terminará muriendo a los setenta y seis años, con fama de piadosa, dejando sus propiedades a la Iglesia.

(3). Dícese de la desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos.

(4). Desde entonces esta Puerta se conocerá con este nombre.

(5). El lugar donde se celebraban antiguamente Torneos de Honor, y donde se supone que Rodrigo Díaz de Vivar obtuvo el título de Campeador, tras derrotar y dar muerte al navarro Gimeno Garcés.

(6). Copiadas por el Obispo de Mondoñedo, Antonio de Guevara, a su paso por Viana en 1523.

(7). Aunque otros sostienen que para tal prototipo habría sido elegido Fernando el Católico. En sus páginas puede leerse:

"Es un Señor espléndido y magnífico, y tan audaz que cualquier empresa, por díficil que sea,
la maneja como si fuera sencilla, no conoce el peligro ni la fatiga.
Se hace querer entre sus soldados, eligiendo para ello a los mejores de toda Italia"

(8). "Los delitos, la ausencia de la fé, el apoyo del Padre, el favor mismo de Francia, no serían suficientes para explicar cómo logró crear un Estado, en el que había cualidades suficientes de un buen ordenamiento, si le hubieran faltado capacidad militar y sagacidad política".

 
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Página actualizada el 31/05/2011