Jorge Manrique
Escudo de armas del apellido Manrique, originariamente descendientes de don Manrique de Lara.

1440. La idea más generalizada es que nace en Paredes de Nava.

Es el cuarto hijo de Rodrigo Manrique y de Mencía de Figueroa, prima hermana del Marqués de Santillana.

Algunos modernos historiadores cifran el lugar de su nacimiento en la localidad jienense de Segura de la Sierra, pues su padre ejerce de Comendador de la Orden de Santiago en dicha localidad y su madre reside en ella de manera habitual.

1444. Muere su madre.

Escudo de armas del apellido Figueroa, origen de la Casa Ducal de Feria.

1446. Su padre casa en segundas nupcias con Beatriz de Guzmán.

El pequeño Jorge pasa su adolescencia en la Encomienda de la que es titular su padre, entre soldados y caballeros, en un ambiente militar, pero sin descuidar su formación (estudia Humanidades). En su familia ya hay antecedentes de poetas y hombres de letras, como su tío Gómez Manrique, uno de los grandes poetas del siglo XV.

Desde pequeño se aficiona a la escritura componiendo algunos villancicos, canciones y poesías. De su carácter juvenil parece ser que predomina en él la melancolía y la tristeza. Y es bien sabido que no será especialmente afortunado en el amor.

Asiste desde pequeño a las intrigas de la Corte castellano-leonesa. En el conflicto que se vive en el reino entre Juan II y los Infantes de Aragón, su familia siempre se había alineado al lado de los aragoneses.

1452. Su padre es nombrado I Conde de Paredes de Nava, por merced del rey Juan II de Castilla.

1453. Don Álvaro de Luna, Condestable de Castilla, muere decapitado en Valladolid. Jorge Manrique le hace objeto de alguno de sus primeros versos:

Pues aquel gran Condestable
maestre que conocimos
tan privado,
no cumple que de él se hable,
sino sólo que le vimos
degollado.
Sus infinitos tesoros,
sus villas y sus lugares,
su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?
¿qué fueron sino pesares,
al dejar?

Don Alvaro de Luna. Retrato de Juan de Segovia. Catedral de Toledo.
Enrique IV. Grabado de la Biblioteca Nacional. Madrid.

Su familia es considerada como una de las más ricas y tituladas del reino. Ostentan el Marquesado de Aguilar de Campoó, el Condado de Treviño y el Ducado de Nájera, entre otros. Son partidarios de combatir contra los musulmanes y cuando el conflicto por la sucesión a Enrique IV se generaliza, toman partido inmediatamente por el infante Alfonso.

1464. Su familia es privada de la Encomienda de Montizón, entregada por el monarca a Diego Cerezo, hermano del Condestable Lucas de Iranzo. Jorge Manrique participa activamente en el primer asalto para recuperarla.

El Infante Alfonso por Gil de Siloé.

Castillo de Montizón (CIUDAD REAL)

1465. Su nombre aparece por primera vez en un documento.

Aparece junto a su padre en la célebre Farsa de Ávila, donde los nobles descontentos del rey coronan al infante Alfonso, junto a las murallas. Se produce un hecho insólito en Castilla y León: el reino se encuentra gobernado por dos reyes.

Como premio a su fidelidad, el infante Alfonso le hace entrega de la Encomienda de Montizón.

1466. Se produce un segundo ataque contra Montizón a cargo de su hermano, Pedro Manrique, con el mismo resultado que el anterior. La llegada de tropas de los Iranzo en auxilio de los sitiados dá al traste con el proyecto de recuperación.

1467. Se produce un tercer ataque que finalmente consigue rendir a los defensores y conseguir la plaza.

El 14 de noviembre se halla presente en Arévalo, con motivo del catorce cumpleaños del infante Alfonso. Su hermana Isabel, futura reina católica, le lee los siguientes versos, compuestos para la ocasión por Jorge Manrique:

Excelente rey doceno
de los Alfonsos llamados,
en estíaño catorceno
te faga Dios tanto bueno
que pases a los pasados
en triunfos e vitorias
en grandezas tenporales,
e sean tus fechos tales
que merezcas amas glorias
terrenas e celestiales.

Esto tome por estrenas
vuestra real señoría,
con muchas Pascuas y buenas
que vos de quito de penas
el Fí de Santa María
Este vos faga reynar con paz
en vuestras regiones
el vos dexe conquistar
cítara et ultramar
a las bárbaras naciones.

1468. El infante Alfonso muere de forma misteriosa en la ciudad de Cardeñosa (Ávila) a los catorce años de edad.

Jorge Manrique le hace destinatario de unos versos que reflejan fielmente lo que puedo haber llegado a ser convertido en rey:

Mas como fuese mortal,
metiolo la muerte luego
en su fragua
¡OH juicio divinal!,
cuando mas ardía el fuego,
echaste agua.

1469. Su padre casa en terceras nupcias con doña Elvira de Castañeda, hija del Conde de Fuensalida. A consecuencia de esta boda, Jorge Manrique termina conociendo a la hermana de su madrastra, doña Guiomar de Castañeda, con quien se casa un año más tarde.

Jorge Manrique en un sello de correos.

De este matrimonio nacerán dos hijos:

  • Luis, que le sucederá como Comendador de Montizón
  • Luisa

Por este tiempo ya es célebre su lema:

"Ni miento, ni m'arrepiento"

Retrato imaginario de Jorge Manrique. Colección Lorenzana. Siglo XVIII.

Ya se encuentra plenamente inmerso en la composición de coplas, la mayoría de carácter burlesco. De su Cancionero destacan especialmente :

  • Coplas a una Beoda
  • Convite que hizo a su madrastra

Jorge Manrique toma partido por la infanta Isabel en contra de los intereses del monarca Enrique IV. Junto con su padre participa activamente en las luchas intestinas entre partidarios y detractores del mismo, enfrentándose especialmente al poderoso Marqués de Villena y al Condestable Miguel Lucas de Iranzo.

Con sus familiares acude a Baena en auxilio de sus aliados, Los Benavides, dentro de la contienda que estos sostienen contra sus irreconciliables enemigos Los Carvajales. Tras una cruenta lucha resulta herido y hecho prisionero, evento en el que fallece su hermano Rodrigo.

Una vez liberado sigue partipando en los acosos a las posesiones del Marqués de Villena: Chinchilla, Belmonte, Alarcón, Garcimuñoz, Uclés ...

De él dice el historiador Alonso de Palencia:

" guerrero esforzado, perito en la ciencia militar y muy afortunado en los combates"

Extendiéndose aún más como sigue:

"como se le consideraba el principal en la ejecución, y jefe frente al enemigo le infundía espanto con su natural fortaleza, siempre el Prior le encargaba sus tropas"

1475. Participa en la conquista de Ciudad Real.

1476. El 11 de noviembre, durante el asalto a la Fortaleza de Uclés, fallece su padre, parece ser que más bien por el cáncer que le corroía y que le había ya desfigurado completamente el rostro, que por las heridas de la batalla.

Su muerte deja completamente marcado a Jorge que compone las sentidas y extraordinarias Coplas a la muerte de Su Padre, excelsos versos donde alaba la figura y la personalidad de su progenitor y cuyas dos principales estrofas rezan como siguen:

Uclés. Cuenca.
Primera estrofa
Sexta estrofa

Recuerde al alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu´es el morir.
Allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir.

Castillo de Garcimuñoz (CUENCA)

Y mientras no cesa su actividad guerrera tampoco descansa su pluma:

"No tardes, muerte, que muero..."

1479. Se produce una escaramuza en los alrededores del Castillo de Garcimuñoz, una de tantas. Ni siquiera se puede hablar de asalto. Jorge Manrique entabla combate con el capitán del Marqués de Villena, Pedro de Baeza, resultando herido por éste.

Es trasladado a la cercana localidad de Santa María del Campo donde se lucha por su vida. Se dice que incluso el propio II Marqués de Villena manda a dos de sus galenos para intentar evitar el fatal desenlace, que finalmente se produce el 24 de abril.

Bajo sus ropas ensangrentadas es hallado un poema inconcluso:

¡Oh mundo! Pues que no matas...

Es enterrado en el Mº de Uclés, junto a su padre.

   
   
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